1 de junio de 2013

Mi vida en la Santería 8: Cuando te fumas a Dios



1.
Mi esposa había tenido que hacer un viaje al interior de la república por un asunto familiar, así que cuando recibí la llamada telefónica pidiendo apoyo para participar en una Misa espiritual dudé un poco, pero finalmente el espíritu de cooperación religioso que todavía tenía en aquel entonces me llevo a darles el “sí, cuenten conmigo”…

Dado que el rumbo donde sería la cita era bastante inseguro, opté por no llevar mi auto y aprovechar las ventajas de que en el metro podría ir y regresar sin mayor complicación…

Llegué puntual a la hora marcada: las 10 de la mañana de un sábado (cosa rara para una ceremonia de este tipo, ya que algunas en las que he participado siempre se realizan por la tarde, pero la mayoría principalmente por la noche), así que para las 5 de la tarde ya habíamos terminado…

Mi idea era retirarme rápido para no complicarme la salida del tenebroso barrio, pero antes de salir el Espiritista que había solicitado mi participación me alcanzó en la puerta y me entregó un regalo: una Biblia de tamaño mediano con pastas negras e impresos dorados en la portada y un rosario color mostaza hecho completamente de madera… en realidad ese texto era lo que la pútrida Iglesia Católica vendió como el Nuevo testamento para engatusar a incautos con una nueva versión de la palabra de Dios acorde a sus ambiciosos intereses… pero el regalo me fue dado de corazón, así que hice caso omiso a su cuestionado contenido…

Durante el trayecto y conforme me alejaba de la insegura colonia, sentí que era demasiado temprano para regresar a casa y aunque estaba cansado, decidí que una breve desviación en el recorrido me permitiría ir a casa de mi amigo S a conversar un rato…

2.
A S lo conozco desde hace más de 30 años, es norteamericano pero nacionalizado tlaxcalteca, le gusta la música reggae, el soul, el rock de los años setentas del siglo pasado, presume de que los únicos libros completos que ha leído en su vida son mis dos novelas y mi par de compilaciones de relatos cortos, tiene más edad que yo (como siempre mis amistades son mayores o mucho menores con respecto a mi edad), mide casi dos metros, practica el fisicoculturismo, no bebe una gota de alcohol pero fuma tabaco como poseso y su casa siempre será en punto de reunión de todos aquellos que formamos en extraño grupo de amigos que ya cuenta entre sus filas con varias bajas de aquellos que decidieron migrar al más allá…

Así que tras salir del subterráneo, tomar un insufrible colectivo y soportar 20 minutos de mundano y promiscuo trayecto entre lecturas de versículos al azar de la biblia, me bajé sobre una avenida que me deja a dos calles del conjunto residencial donde vive mi amigo… y lo más irónico: apenas entré y divisé que S y E estaban afuera de la casa del primero, platicando alegremente y recargados sobre uno de sus autos que S suele siempre estacionar frente a su casa…


3.
EC… bueno EC también conocido como E (o P para los pocos amigos que tiene), es medio hermano de S… no es norteamericano, es puertorriqueño y su vida está extrañamente unida a la mía por los años que vivimos al mismo tiempo en Los Ángeles, periodo en el que irónicamente nunca nos encontramos pero en los que tras años y años de pláticas, coincidimos en fechas, días y hasta horas en los mismos lugares…

La historia de EC tiene cercanía a la de una leyenda: es el clásico cholo que se puede apreciar en una película yanqui filmada sobre cualquier drama en el East LA (el temible Este de Los Ángeles) y que a una recatada dama podría asustar: su cara, su barba, sus músculos, sus tatuajes y sus cicatrices le inspirarían terror… y sí, si a simple vista se ve rudo quienes lo conocemos desde hace años sabemos que puede ser más que eso…

Y es todo un personaje: estuvo encarcelado en el tenebroso Palacio negro de Lecumberri, en la ciudad de méxico, y la tristemente famosa prisión de Folsom, en California… lo mejor o lo peor es que de todo el grupo de amigos, que somos varios y con bastantes años de conocernos, a mí ha sido al único al que nunca le ha puesto las manos encima (algunos llegaron a quedar inconscientes como resultado de sus golpes)… y también soy al único a quien jamás ha insultado por tratar de ayudarle en su discapacidad física…

Discapacidad? sí, EC usa muletas y ocasional silla de ruedas como resultado de un trío de balas que se almacena en su espina dorsal y que le fueron disparadas mientras se liaba a golpes con otro cholo, en el tenebroso barrio de Compton… sus enemigos pensaron que sólo distraído podían matarlo… pero se quedaron con las ganas: EC es inmortal

Resultado de esas tres balas a mi amigo, por irónico que suene, no le auguraron más de un año de vida pues estos metales le habían provocado ya una irónica sobredosis de plomo en la sangre, pero de ese mal augurio ya han pasado 25 años y ni las sobredosis de marihuana, cocaína, alcohol, mujeres y peleas, aún él estando en silla de ruedas, han apagado su corazón… escogió como tierra para morir a mexiquito, concretamente al estado de Morelos, y desde allá va y viene para conectarse con la ciudad de Los Ángeles cada seis meses, que es el tiempo en que debe reportarse con el gobierno yanqui para seguir siendo sujeto a una beca de manutención por ser discapacitado…

Curiosamente a cambio de todo lo descrito líneas arriba, EC es la única persona en todo el planeta que cuenta con mi admiración…

4.
Esa tarde y una vez frente a ellos vinieron los consabidos saludos al más puro estilo cholo, cosa que no he olvidado desde mis añejos tiempos en el Este de Los Ángeles, después llegaron los abrazos y finalmente el respirar esa extraña tranquilidad que proporciona la sequedad de la tarde otoñal mientras cae el sol, misma que me remite a los instantes más hermosos que he vivido en mi vida en un parque, en el sanguinario barrio de Ecko Park, que me permitió conocer que hay momentos, aunque sean sólo unos cuantos minutos en el destino, en que es factible que no suceda nada bueno ni malo…

Intercambiamos esos comentarios que darían a entender que nos vimos apenas hace un par de días, cuando en realidad teníamos más de 4 meses de no mirarnos las caras…

Obviamente que yo venía de la calle, de un lugar relativamente lejos, así que tenía necesidad de usar el baño de S, así que dejé mi chamarra  y la pequeña biblia que me habían regalado sobre el cofre del auto color negro, entré a la casa sin avisar, porque después de tantos años esas son las canonjías que S permite: “entra y haz lo que quieras en cualquier parte de mi casa, pero lava tu plato, tu vaso y jálale al wc”…

5.
Cuando regresé me encontré a EC con una pequeña hoja en la mano izquierda y mi biblia en la derecha, mientras leía en voz alta: “y el oro de aquella tierra es finísimo… allí se encuentran bedelio y ónice”, y tras lo cual tomó el pliego de papel arroz, lo colocó en forma parecida a una canal, espolvoreó marihuana y con pericia preparó un cigarro de hierba, al cual no le dio tiempo de nada, le acercó la flama de inseparable encendedor zippo y le dio un profundo jalón para llenar sus pulmones mientras me regresaba despreocupadamente la biblia…


Me quedé perplejo, S se me quedó viendo y soltó una franca carcajada mientras E daba más chupadas al canuto… aguantó lo más que pudo el humo verde en los pulmones y le entregó el cigarrillo a S, mismo que también fue fumado por él con algo parecido a emotividad…

EC soltó el humo prácticamente sobre mi rostro… sonrío con complicidad y me dijo:

- con esta empiezo la tercera…
- la tercera qué? – pregunté aún desconcertado…
- la tercera vez que leo la biblia – se jactó…
- cómo? – cuestioné aún confuso…
- yeah, man – afirmó S entre una nube de humo verde – EC ha leído completa dos veces la biblia y ahora con la que trajiste empezó con la tercera…
- simoooón ese – dice a su vez EC con ese típico tono de cholo angelino – las biblias están hechas de papel arroz, y el papel arroz es el mejor para preparase un joint…
- y? – le pregunto conteniendo la risa y en espera de que acabe su explicación…
- así que en una ocasión alguien me regaló una biblia, un día en que no tenía papel para liarme un churro, así que le pedí perdón a Diosito, arranqué la primera hoja del librito, la leí completa y después me preparé mi blunt… y así hice con los posteriores cigarrillos: arrancaba una hoja, la leía para que Diosito no se encabronara… porque ya sabes que cuando quiere es un soberano cabrón… y me preparaba mi porro …
- hasta que terminó con todas las hojas de la biblia – agrega S entre risas mientras le regresa el cigarro de hierba a su medio hermano y este lo moja con saliva alrededor para que se consuma con mayor lentitud mientras platica…
- ya… entiendo – digo divertido…
- yeah, man… y después me regalaron otra biblia – confiesa EC mientras le sopla a la brasa del cigarrillo para que no se apague – unas monjitas de esas que pasan de casa en casa para invitarte a volverte cristiano: llegaron, tocaron, les abrí, las escuché, les pedí la biblia para hojearla, me la dieron y en ese momento les cerré la puerta en la cara… e hice lo mismo antes de fumar: leer, porque eso de la lectura y demás tiene sus secretos, sabes?…
- cuáles son esos secretos? – pregunto intrigado…
- yeah, man: cuando leo la biblia le pido a Dios que no me haga daño la tinta de la hojita…
- y los demás secretos? – lo cuestiono divertido…
- el más importante es que cuando te fumas a Dios, la hierba ya está bendita y te lleva hacia Él…

S ríe escandalosamente al igual que yo…

- Y lo mejor – agrega EC – los efectos de la canabis son más fuertes…

Todos reímos, incluyendo a EC, quien fuma el porro y sin que las risas le provoquen tos o ahogo alguno, detiene diestramente y sin problema en humo en los pulmones y se lo entrega a S, quien prácticamente da las últimas caladas… una vez que lo ha terminado, S confirma que el pequeño trozo del cigarro que quedó entre sus dedos está totalmente apagado y se lo traga…

6.
Posteriormente conversamos algunas cosas: de esas trivialidades que le dan paz al alma… y lo más impresionante para mí es que fumen o no su hierba, el ritmo de conversación de S y EC no se altera en lo más mínimo… 

Sin darnos cuenta pasa algo más de una hora y cuando descubro ya ha anochecido… veo la hora en mi teléfono celular y les aviso que me voy, le entrego la biblia a EC al tiempo que le regalo una sonrisa de complicidad, la recibe gustoso mientras me promete leerla “de nuevo”… me despido de ambos con el consabido abrazo y emprendo el regreso a mi casa…

4 comentarios:

José Krüz dijo...

Tsssssssssssssssssssssssss
fuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu¡¡¡

Gog idea¡¡¡

Jajajajajajajajajajajjajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajjajajajaja¡¡¡

Anónimo dijo...

Ahora se que hacer con todas mis Biblias hard copy, pero que hago con las ediciones cyberneticas..

Anónimo dijo...

Cuales son los titulos de sus dos novelas?... Gracias!

ujule rachid dijo...

hola, gracias por preguntar...

la primera se llama "En el camino" y la segunda "Sol negro"... ambas se publicaron de manera independiente, con mi nombre real y en una edición pequeña, por lo que me temo que son inconseguibles...

saludos...