- lo malo de los muertos es que de este lado dejan vivos – dije tras regresar
a la mesa el vaso con mezcla de ron y refresco de cola al que le había dado otro
trago…
- sí – dijo ella manteniendo extraña atención
en mi ide de Orunla…
- irónicamente los vivos son los que no
dejan descansar a los muertos – continué – ya sea porque lloran su ausencia,
porque los contratan para ciertos
trabajitos, porque se cree que tienen algún mensaje que dar, porque los
declaran culpables de muchas desgracias, porque se encariñaron con ellos en
vida que los amarran con ofrendas,
porque se teme que regresen, porque se busca su perdón o porque aunque ya no
estén algunos siguen maldiciendo su existencia…
- y más – agregó…
- hay muchas razones, pero cansaría enumerarlas…
- sí – repitió ella…
- por el contrario: los desencarnados tienen
menos motivos para quedarse acá con los vivos – continué - ya sea por odio o
amor…
- sí – repitió poniéndose ansiosa…
- puede que haya más razones – agregué terminando
mi trago: encendí un segundo cigarrillo y lo dejé en el cenicero – pero lo
importante es que cada quien, vivos y muertos, se queden en su respectivo
lugar…
- por qué no te gustan los muertos si eres
muertero? – soltó tras haber hablado únicamente con monosílabos…
- aún estoy vivo – dije secamente para no
profundizar en el tema…
- ya nos veremos de éste lado – sentenció y
escudriñándome preguntó - vas a servirte otro trago?…
- no – contesté mientras la luz de la tarde
menguaba a través de las ventanas…
- pero también eres Santero…
- no importa – reiteré mi desinterés por seguir
conversando - es mejor que te vayas…
- otro trago? – insistió ella viendo el
único vaso sobre la mesa…
- no – repetí y le aclaré – ya dejé que
tomaras unos sorbitos de las dos
cubas que me serví y te invité cigarrillos…
- uno más? – pidió…
- sigue tu camino – avisé…
Me observó con sus ojos faltos de vida apenas
perceptibles en su traslúcida figura… ofreció una sonrisa rota, asintió con un
discreto movimiento de cabeza y se desvaneció lentamente mientras se confundía
con el humo del cigarrillo…
