18 de noviembre de 2015

Mi vida en la Santería 35: lo malo de los muertos



- lo malo de los muertos es que de este lado dejan vivos – dije tras regresar a la mesa el vaso con mezcla de ron y refresco de cola al que le había dado otro trago…
- sí – dijo ella manteniendo extraña atención en mi ide de Orunla…
- irónicamente los vivos son los que no dejan descansar a los muertos – continué – ya sea porque lloran su ausencia, porque los contratan para ciertos trabajitos, porque se cree que tienen algún mensaje que dar, porque los declaran culpables de muchas desgracias, porque se encariñaron con ellos en vida que los amarran con ofrendas, porque se teme que regresen, porque se busca su perdón o porque aunque ya no estén algunos siguen maldiciendo su existencia…
- y más – agregó…
- hay muchas razones, pero cansaría enumerarlas…
- sí – repitió ella…
- por el contrario: los desencarnados tienen menos motivos para quedarse acá con los vivos – continué - ya sea por odio o amor…
- sí – repitió poniéndose ansiosa…
- puede que haya más razones – agregué terminando mi trago: encendí un segundo cigarrillo y lo dejé en el cenicero – pero lo importante es que cada quien, vivos y muertos, se queden en su respectivo lugar…


- por qué no te gustan los muertos si eres muertero? – soltó tras haber hablado únicamente con monosílabos…
- aún estoy vivo – dije secamente para no profundizar en el tema…
- ya nos veremos de éste lado – sentenció y escudriñándome preguntó - vas a servirte otro trago?…
- no – contesté mientras la luz de la tarde menguaba a través de las ventanas…
- pero también eres Santero…
- no importa – reiteré mi desinterés por seguir conversando - es mejor que te vayas
- otro trago? – insistió ella viendo el único vaso sobre la mesa…
- no – repetí y le aclaré – ya dejé que tomaras unos sorbitos de las dos cubas que me serví y te invité cigarrillos…
- uno más? – pidió…
- sigue tu camino – avisé…

Me observó con sus ojos faltos de vida apenas perceptibles en su traslúcida figura… ofreció una sonrisa rota, asintió con un discreto movimiento de cabeza y se desvaneció lentamente mientras se confundía con el humo del cigarrillo…