Al salir del Ilé de mi padrino se
dejaron venir una serie de calamidades que, al consultar al pie de Orunmila, siempre
resultaban brujerías de parte del que había prometido ser un guía espiritual, trabajos para los que él usaba a los Orishas…
- el problema no es que quiera
asesinarnos – dije frente a la
estera – sino que los Santos se prestan a ello sabiendo que lo
que él pide es injusto y sus argumentos una mentira - el Babalowo levantó los hombros y tiró el epkuele para preguntar por las
obras que nos permitirían, de nuevo, salvar la vida…
Tuvimos amistad durante varios
años: nos ayudó y le ayudamos, nos enseñó y le enseñamos* hasta que se apoderó
de él la idea de que los Babalowos deben vivir cómodamente de la religión y comenzó con las mentira, las manipulación de los oráculos y los ebboses innecesarios… y fue
por su actitud que ratifiqué aquello de que “no cualquier malhechor debe ser
iniciado en la Osha e Ifa”…
2.
Mi amigo (hijo de Agayu) carecía de Ilé: su vida
era tan desordenada que ni siquiera tenía casa fija donde dormir… así que siempre
andaba en búsqueda de un lugar para atender a sus pacientes y se prestaba a
trabajar con cualquier religioso que le pagara una moneda…
Fue él quien nos presentó a un
Babalowo, hijo de Eleggua, cuya mezquindad me sorprendió: pensé que la bajeza
humana era sólo de políticos, militares, jerarcas católicos y policías, pero
nunca imaginé que esa decadencia se acumulara en la cabeza (y corona religiosa) de un apóstol de
Ifa…
Desde la primera vez que lo vi me
pareció un delincuente, y aunque en algún momento aquella idea se me hizo
prejuiciosa y me invadió un leve cargo de conciencia, al final tuve
razón…
Cierta madrugada mi teléfono
celular sonó, contesté e identifiqué la voz de mi amigo: el motivo de su
llamada era solicitarnos apoyo para a una doble coronación, solté un adormilado
“cuenta con nosotros” y
colgué… los datos llegaron por mail el viernes y confirmé nuestra asistencia…
3.
Al Babalowo que dirigiría la obra
lo conocía de lejos y la
encargada de parir los santos era su esposa: ese detalle no me gustó pues les garantizaba una gran cantidad de dinero por el pago de derecho…
Los iniciados eran una pareja: él
era hijo de Obatalá y ella de Shango, la joven se embarazó y él decidió hacerse
cargo de todo… se casaron, pero las cosas no funcionaban: el tema no sólo era
el carácter de cada uno, sino que además ella y el producto corrían peligro, así
que el hijo de Eleggua propuso que ambos coronaran
Osha para solventar todo…
Ese día estaba inquieto (el
Babalowo era amigo de uno de mis
padrinos), así que antes de llegar invité a mi esposa a comer para evitar la raquítica
comida que los religiosos mexicanos dan a quienes participan en un paritorio, pero tampoco deseaba que los signos que “brincaran” en el lavatorio fueran compartidos
con algún indeseable… cuando llegamos alguien avisó que mi amigo no iría… todo
transcurrió normal hasta que escuché decir al hijo de Eleggua a otro Babalowo hijo de Oshun:
- los signos del lavatorio
ratifican lo que hablaron el último registro con Orunla y el ebboe de entrada: aunque hagan Santo se van a divorciar… la
salud del bebé no corre riesgos…
- muy bien asere – dijo el hijo de Oshun frotándose las manos
y sin disimular su ambición…
4.
Mi amigo me contactó después pidiendo apoyo con obras para una ahijada… ya reunidos me confió que
trabajar con el hijo de Eleggua “nos” beneficiaría pues su casa
religiosa era "muy reconocida"…
Recibimos varias “invitaciones”
del Babalowo para trabajar hasta altas horas de la madrugada, sin
recibir cena ni pago alguno, con la aclaración de que estábamos aprendiendo secretos de religión…
Conocimos a religiosos que tenían tiempo trabajando a su lado y tuvieron confianza de contarnos los riesgos
que conllevaba hacerse ceremonias con él… más estas confesiones eran
contradictorias: si ellos sabían que era deshonesto por qué trabajaban con
él?...
5.
Nuestro amigo nos convocó a otra coronación y de paso nos confió que a un conocido mutuo lo habían
arrestado a una semana de salir del igbodun (hizo Ifa con el hijo de Eleggua), aclarando que la noticia saldría en la sección policíaca del siguiente día…
El sábado por la mañana estábamos
frente a la casa donde sería la ceremonia, más no se veía a nadie, así
que propuse a mi esposa compráramos los diarios para buscar la noticia… en uno
de ellos la encontramos y supimos del nauseabundo motivo de su aprehensión…
6.
Un viernes mi amigo nos pidió
apoyo para esa misma noche, en el Ilé de un Babalowo, donde coincidimos con varios religiosos de los cuales algunos fueron iniciados por el hijo de Eleggua y estando presente el hijo de Obatalá que se
dedicaba a la compra-venta de fierro viejo…
En una conversación alguien
mencionó al hijo de Eleggua y de ahí me enteré de situaciones espantosas: todos los
religiosos iniciados en su casa religiosa, ya fuera en la Osha o Ifa, habían
caído en desgracia… y escuché de ellos las penurias que pasaron: divorcios, muerte
de familiares, abortos, encarcelamiento, desempleo, enfermedades, pobreza y hasta
la adquisición de vicios…
Me intrigaron dos confesiones: una del hijo de Obatalá, cuando al poco tiempo de
coronar Osha pasó a Ifa: se separó de su esposa, de la nada perdió todo
su dinero, incluyendo su casa y su hermano, dedicado a la venta de autos usados,
fue encarcelado tras jurarse en Ozaín…
Otra, de un Babalowo hijo
de Oggun que trabajaba en la policía: el padrino le sugirió pasar a Ifa
para protegerse… lo hizo (aunque nunca aprendió a trabajar religión) y a los
pocos meses fue acusado y encarcelado por secuestro y extorsión: cuando se
demostró su inocencia y fue liberado, se alejó del hijo de Eleggua… fue a
consultarse con otro Babalowo quien le dijo que su padrino se robaba la suerte a todos los que se realizaban ceremonias con él y fue esa noche que me enteré cómo los
sacerdotes de Ifa se roban el Iré durante las iniciaciones o a través de un
ebboe sobre el tablero…
Una vez que los religiosos
comenzaron a retirarse me quedé a solas con el hijo de Oggun, y sin dudarlo le
pregunté por qué todos los que hacían Ifa con su padrino iban a la cárcel o
padecían desgracias…
- cambio de cabezas – respondió sin
dudar – pone la suya en la del ahijado para que le pase lo que él anda evitando…
- que lo atrape la policía – completé,
el hijo de Oggun sintió y confirmé la primera impresión que tuve de su expadrino:
era un delincuente…
7.
Asistimos por última vez a una
ceremonia con el hijo de Eleggua: la coronación de 2 hermanas con Oshanla y Obá…
ese día fuimos porque quería ver, en la práctica, cómo se roba el Iré…
Llegamos tarde para sortear el
lavatorio y nos pusieron a trabajar hasta que el hijo de Eleggua hizo una pausa para registrar
a un paciente… mi esposa se quedó a platicar con otras Santeras y yo salí a la
calle para conversar con un mayor de Ifa y un par de Santeros…
El hijo de
Eleggua salió a fumar un cigarrillo, se nos acercó y me llamó para
platicar aparte…
- dime Ika** hace cuánto
coronaste Santo? – soltó sin más…
Me sorprendió al
no saber de dónde sacó mi signo, pero le respondí para saber qué pretendía…
- no son muchos – dijo…
- los que son – comenté…
- te preguntó porque me encontré
a tu padrino – aclaró – me habló de tu Itá y dijo que tras coronar Osha tenías
6 meses para pasar a Ifa…
Me dejó claro de dónde obtuvo mis signos, más ahora mí duda era qué tramaba…
- ya sobrepasaste la fecha en que
debías haberlo hecho - agregó…
- es mucho dinero – dije para
animarlo a explayarse al tiempo que un hijo de Shango se nos unía…
- tus signos son malos –
continuó…
- los conozco – lo interrumpí,
pero no se inmutó…
- … y aunque
pases a Ifa de todos modos te vas a morir – escupió con placer – y no te falta
mucho…
- sé cuál es mi fecha de caducidad – aclaré…
- pero con todo y lo que creas
saber, no hay nada escrito – advirtió mientras pisaba la colilla – te puedes
hacer Ifa conmigo y seguramente encontraré la solución para que vivas unos años
más…
- cuánto me costaría?
– le interrogué siguiendo su juego…
- por tratarse de ti te hago Ifa barato...
Dijo la cifra y aclaró que incluía todo el material, viajes,
animales y estancia de 7 días en el
Igbodú, me dio una palmada en el hombro y avisó que
era hora de regresar al trabajo… mientras se alejaba contuve mi enojo, más el hijo de Shango
pensó que yo estaba triste y me dijo:
- no te preocupes Ika: todos nos
vamos a morir algún día…
En el coraje quise sugerirle a mi esposa nos fuéramos, pero recordé el riesgo de llevarnos el Osogbo, así que opté por tranquilizarme para no trabajar religión enojado… ya sereno decidí entrar…
8.
Una vez que llegamos a nuestra
casa le dije a mi esposa que no pensaba volver a esa casa
religiosa…
- te tardaste en decidirlo – dijo
ella…
- ya lo había pensado, pero
quise ver cómo este tipo se roba el Iré según contó el hijo
de Oggun…
- y? – me inquirió…
- tal cual me lo explicó…
- valió la pena verlo? – me
cuestionó percibiendo que había sucedido algo más…
- sí… y de paso ratifiqué aquello
de que no entiendo por qué Orunmila permite que cualquier hijo de puta se
consagrado en su nombre a sabiendas del mierdero que harán con la religión…
* como
ya comenté en otro texto, nos hicimos de cierto renombre como muerteros, ya que
en el medio religioso en el que nos movíamos no abundaban…
**
en los círculos religiosos mexicanos es común que a las personas no se les
llame por su nombre de pila: se les reconoce por su Toyale o por el Orisha que
asentaron…

