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16 de octubre de 2023

El lado oscuro de un eclipse solar



                                           para alberto solís: aquí seguimos, mpangui

1.
Es una pena que en méxico el eclipse solar del 14 de octubre se reduzca a un acontecimiento astronómico (hay quienes le definen como fenómeno), cuando tiene significativas implicaciones esotéricas y/o espirituales para la humanidad, sobre todo para el continente americano.
 
Irónico que, en tierras de los antiguos mayas (la civilización que construyó templos a partir de sus observaciones del cielo), vean convertido su conocimiento celeste en una vulgar pasarela turística que generó aplausos y expresiones de asombro cuando la luna se tragó al sol para dar paso al incomprendido “anillo de fuego”, incluyendo, obviamente, la venta de llaveros, collares, silbatos, gorras, pulseras y amuletos, sin dejar de lado los lentes de cartón que a leguas no cumplían las normas internacionales, así como miles de incautos vistiendo huipiles, pantalones y guayaberas de lino, con algunos cientos haciendo meditaciones new age.
 
Ante esta falta de conocimiento vale la pena destacar, en primera instancia, los síntomas que miles personas sufrieron y entre los que destacaron la falta de concentración, ansiedad, migraña, calambres, sueños extraños o pesadillas, mareos, cansancio extremo, insomnio, sudoración, visión borrosa, estrés, dolores musculares y en algunos casos hasta depresión, días previos al evento astronómico.
 
2.
Obviamente que si nos adentramos en los efectos directos, también pudo haber sucedido que muchas personas enfrentaran problemas legales, intervenciones quirúrgicas de urgencia, término de una relación, traiciones, discusiones con graves consecuencias, accidentes, agresiones verbales, físicas o sexuales, robos, pérdida de empleo, incluyendo suicidios o muerte por infartos, ya que los eclipses son indiscutibles ejecutores del destino, el karma, las contradicciones de la dualidad y/o la transformación.
 
Ya ni mencionar la importancia que un eclipse solar tiene al momento de hacer brujería, principalmente en el Palo, tema abordado en la entrada https://basurerodealmas.blogspot.com/2012/11/la-importancia-de-la-ngonda-la-luna-en.html.
 
3.
Sin embargo, existen otros aspectos poco conocidos cuando se presenta un eclipse, como por ejemplo la interpretación de las figuras o sombras que se dibujan en el suelo y que se convierten en un oráculo que pocos conocen y contados saben interpretar.
 
Este tema será abordado en otra entrada por ser muy extenso, más diré que es un sistema de adivinación muy particular pues solo tienen validez las sombras que se forman un par de minutos previos y posteriores al punto máximo de ocultación, además de que sus predicciones aplican exclusivamente al lugar donde se interprete, por ello es que quienes las descifran, lo realizan la mayoría de las veces en casas particulares con grandes patios, convirtiéndose en un interesante conjunto de predicciones exclusivamente para sus habitantes.
 
Este oráculo requiere de gran destreza (no solo por su corta duración, unos dos minutos), por lo que se sugiere contar con una buena cámara, ya que en ocasiones las sombras pueden ser alteradas por los desencarnados (muy dados a las jugarretas espirituales) y cambiar drásticamente las profecías.
 
4.
Vinculado con este tema, pocos saben que un eclipse solar también puede ser usado para localizar tesoros enterrados, evitándose el tortuoso proceso de hacer pacto con sus guardianes para obtenerlo, negociaciones en las que los desencarnados dan rienda suelta a caprichos solo por el placer de jugar con las debilidades de gente ambiciosa.
 
Sin embargo, igualmente a lo señalado antes, se requiere destreza para interpretar los indicios correctos y saber localizarlo, sobre todo exige observación, ya que el primer señalamiento se realizará instantes antes de la ocultación total, sitio que debe coincidir con el que se apunte instantes después de que la luna comience a dejar de sobreponerse al sol.
 
5.
Por desgracia también existen las consecuencias “malignas” de un eclipse solar, mismas que pueden afectar a países enteros o a una parte de ellos, y este es el aspecto al que menos se le pone atención.
 
Se debe aclarar que por aspectos negativos me referiré (sin entrar en detalles) a situaciones que van a alterar en cualquier sentido la estabilidad política, social, económica y/o natural de aquellos lugares por donde pasó la sombra del eclipse (sí, nada de profecías).
 
Así, el inicio del eclipse comenzó en Estados Unidos y la oscuridad recorrió Oregón, Newport, California, Nevada, Utah, Arizona, Colorado, Nuevo México, y Texas antes de entrar a México, donde cruzó Yucatán, Campeche y Quintana Roo y de ahí abarcó Cuba, El Salvador, Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Colombia, Bogotá, Brasil y finalmente Perú.
 
6.
Con gran solemnidad Cristóbal Colón aprovecha su conocimiento de un inminente eclipse solar. Varado desde hace ocho meses en la costa de Jamaica, ya no logra convencer a los indios de que le traigan comida gratis; los amenaza entonces con robarles el sol, así que el 29 de febrero de 1504, empieza a poner en ejecución su amenaza, ante los ojos aterrados de los nativos. El éxito fue inmediato”. – Tzvetan Todorov (lingüista, filósofo, historiador y escritor búlgaro).
 

12 de mayo de 2023

La malignidad va ganando la guerra espiritual

 


para ti, que presumes en redes sociales tu
vileza, recuerda la primera enseñanza que
te di: nunca escupas al cielo… ya veremos
cuando el destino borre tu estúpida sonrisa
 
Pensé que la reacción del mundo espiritual a mi decisión de dejar de publicar en este blog tardaría, pero ha sido inmediata y contundente: no lo puedo cerrar, pero además también se me ha requerido continuar atendiendo pacientes (sobre esto ya les plantearé nuevamente los motivos de mi negativa), pero también se me instruyó a que publique una de las tantas entradas que se quedarán en el tintero, esta, que si bien fue escrita hace dos semanas, ha sido actualizada y contiene graves advertencias para la humanidad.
 
1.
Desde hace tiempo se viene comentando en este blog de una guerra espiritual entre el bien y el mal en la que se definirá el futuro del ser humano, como raza, independiente del cataclismo que asolará a nuestro planeta en el ya menos lejano año 2027.
 
No sé si suceda en otros países, pero en México nuestro vocabulario es básico (se calcula que a lo largo de nuestra vida no usamos más de las 3,000 palabras de siempre), ello influenciado por lo que la gente oye (y ve) en la radio y la televisión, lo que se refleja en el uso sin sentido de la terrorífica frase “el fin del mundo”, cuando en realidad se debe hablar de cambios tajantes en lo que conocemos como “la vida cotidiana”.
 
Es por ello que se debe hacer la aclaración de que “el fin del mundo” NO existirá jamás, pero veremos cataclismos, guerras (bélicas, ojo que no son sinónimos), sucesos paranormales, virus, crisis ambientales, revueltas, pobreza, fenómenos en el cielo, degradación moral, desempleo, y muchas situaciones más que están afectando la vida de millones de personas, destacando las guerras espirituales, que es una de las que en este momento más víctimas está cobrando.
 
Lo anterior, para muchos, esto solo puede suceder tal cual ha sido planteado en películas de todo tipo desde hace décadas, por lo que debe aclararse que no veremos la tierra hundirse, ni al mar tragándose ciudades enteras, meteoritos destruyendo continentes, ya no digamos naves espacianas invadiéndonos para experimentar con nosotros, ni demonios o monstruos llegados a través de puertas dimensionales, por lo que en consecuencia, no habrá héroes guapas ni guapos, musculosos, armados hasta los dientes y con gran inteligencia para salvarnos.
 
NO, porque si creyéramos en estas versiones, en ese tipo de “cataclismos”, cuando suceda, la realidad es que no habrá ni luz, ni radio, ni internet, ni tv para “verlo”, ni mucho menos para enterarnos cómo algún listillo nos narra su versión “del fin del mundo” ni mucho menos el motivo de nuestra extinción.
 
Mucho de lo anterior, de los cambios que vendrán, se ha escrito en este, así que sería innecesario repetirlo salvo este pequeño resumen: el planeta tierra no desaparecerá porque su presencia es necesaria para mantener la armonía del universo, más es la raza humana el verdadero peligro para dicha estabilidad, así que a nadie es que le preocupe mucho que nos extingamos.
 
2.
¿Qué significa guerra espiritual?, ¿una entre el Bien y el Mal con Dios contra el Diablo?, jajaja, si Dios y el Diablo son lo mismo, y no solo pregúntenle a Jehová, la iracunda mano siniestra divina de la Biblia que asesina y masacra a su gusto, averigüen también por qué los dos se escriben con “D”.
 
Expliquemos que la batalla entre el bien y el mal es diaria, de la cual todos formamos parte: es una discrepancia pura en donde nos enfrentarnos, los menos, a situaciones llenas de injusticia, y donde los otros, los muchos, sólo buscan joder al prójimo en busca de nada que no sea difamar, sexo, imponer la voluntad, abusar, robar, violentar, mentir y demás sinónimos.
 
No sé en otros países, pero nuestros abuelos, en México, hace bastantes años usaban esta frase: “todos los días la mitad de la humanidad se despierta buscando cómo chingarse al prójimo, mientras la otra mitad solo trata de encontrar la manera de cómo defenderse”.
 
El bien y el mal, les recordaré, son energías, algunas generadas por el propio ser humano, y otras “disponibles” en el medio ambiente, las que desde siempre han decidido el desino de la humanidad porque precisamente todos somos eso, energía, que nadie sabe manejar a conciencia, pero que sirven a intereses nada terrenales.
 
Dicho de otra manera: ¿por qué dejamos que la maldad de la suegra, el hijo, la esposa, el abuelo, la madre, el suegro, el hermano, el padre, el jefe, el vecino, el desconocido, el amigo, el primo o la amante, ya no digamos el político, la autoridad, el socio, el militar, el chófer del transporte público, el desconocido en la esquina, condicionen nuestra vida?
 
Lo grave del problema es que no nos damos cuenta que la manipulación de la lista de los personajes citados (que obviamente es inmensa e incluye cualquier vínculo en la vida de toda persona), apela a nuestras debilidades, miedos, inseguridades, y demás, para, convertidas en dolor, frustración, rencor, impotencia y tristeza, todas las emociones, son energías, hay que exacerbarlas ante los débiles, los ignorantes… y hay “alguien” que se alimenta de ellas, pero también, para eso, insisto, se necesita de personas con bajo astral para provocarlas.
 
Ante este panorama, donde campea la nulidad, producto de la maldad del prójimo infraevolucionado que nos ha elegido como víctimas, hay personas que en contraparte acuden a gente con dones en búsqueda de una solución: curanderos, santeros, hierberos, espiritualistas, babalowos, reikistas, espiritistas, adivinos, chamanes, tarotistas, gitanos, mayomberos, cartomancistas, videntes y demás, de los cuales siempre obtenían respuestas, y, en la mayoría de los casos, soluciones.
 
¿Obtenían?, ¿lo dije en pretérito?
 
Sí, hasta hace poco, porque de un año para acá (más o menos), las soluciones espirituales ya no fluyen tan fácil, pese a que algunos de ellos ofrecían iniciaciones o atributos (collares, figuras, pulseras, amuletos, lociones, baños, remedios, lociones, etc.) y a saber cuántas cosas más con la promesa de solucionar, algunas ofrecidas con honestidad, aunque otras solo con la finalidad de sacar dinero.
 
El problema es que en esa búsqueda la gente no pretende comprender el origen, sino solo solucionar, y en algunos casos regresar el daño, llevar a cabo una venganza, sin darse cuenta que esos tragos amargos forman parte de la guerra espiritual entre el bien y el mal, en donde el mal, ante la falta de interés de incrementar, reitero, su vibración espiritual, lo hizo víctima de que quienes desde hace siglos nos observan y conocen nuestras debilidades: la malignidad.
 
No es malo que la gente llegue con el depositario de un don o practicante espiritual a tratar de tener una vida sin obstáculos, más no tratando de entender por qué le va mal, y si esa persona a la que consulta le dice: “yo te soluciono, pero tú debes cambiar tu actitud”, entonces el remedio se queda incompleto y recurrentemente el paciente volverá enfrentar el problema, aunque en manos de otro victimario, dejando además desprotegido al religioso, quien enfrenta el rechazo a recibir la sabiduría y eso le debilita, dejándolo expuesto no solo a la venganza de la malignidad por ayudar al paciente, sino además haciéndolo objeto de represalias para desmotivarlo a que siga con su misión.
 
3.
En estos días, por cualquiera que sea la razón que a un Dios (o Creador) perverso se le antoje, he tenido oportunidad de reactivar contactos con curanderos, santeros, reikistas, espiritualistas, espiritistas, chamanes, mayomberos, entre los prevalece el pesimismo y la resignación sobre cómo la malignidad va ganando la guerra espiritual.
 
¿Y por qué sucede esto? Muy sencillo: porque la maldad se reproduce cuando encuentra “corazones” malos, el lugar ideal donde la malignidad encuentra donde anidar, y cuyos dueños son gente con sentimientos perversos, los ya citados cabrones que todos los días la mitad de la humanidad se despierta buscando cómo chingarse al prójimo.
 
Lo más grave que quienes más activamente colaboran son niños, adolescentes y adultos, mientras que los ancianos, por el momento, están siendo sus víctimas favoritas (y de ello, se debe decir, destacan las mujeres, niños y sus fechorías en lugares cerrados y los hombres y jóvenes en la calle).
 
Sin embargo, hay otro tipo de personas, los “malvados pasivos”, los que joden al prójimo solo si encuentran la oportunidad, y quizá esos son los más peligrosos porque también son débiles y se prestan momentáneamente para la maldad y son los que hacen caer a la víctima en la provocación.
 
Imaginemos a la malignidad como una corriente de aire, una bocanada de humo o una mancha de color negro, rondando entre nosotros, pero a la que no todos perciben. También supongan que van caminando y en contrasentido viene uno de esos “malvados pasivos”, quien sin más es tocado, en un instante, por la malignidad y sin más comienza a insultarles, los golpea con el codo al pasar a su lado o les mira feo: ustedes responden a la agresión con violencia, en el momento en que la malignidad se aleja de tal manera que ya están soltando golpes (uno mal puesto), que hiere gravemente al otro o incluso lo mata, metiéndolos en graves e insalvables problemas con la justicia.
 
4.
Para enterarme de cómo camina la espiritualidad en el planeta, mantenengo contacto con todos ellos, lo que inquietantemente ha llamado mi atención sobre lo que está sucediendo con chamanes, curanderos, hierberos y espiritualistas, principalmente, sin dejar de lado a honestos santeros, paleros y babalowos (que los hay).
 
Pongo ejemplos.
 
Un curandero, ya mayor de edad, subió a un autobús rumbo al mercado de Sonora a compras su dote de hierbas semanales, hasta que en un semáforo el chofer, para evitar una colisión, frenó abruptamente, el hombre cayó sobre una niña y fue de inmediato acusado de agresión sexual por la madre.
 
Una chamana salió de su casa para cumplir con su jornada espiritual, estrenando tenis, y cuando llegó a su Templo estaban todos tasajeados, como si alguien le hubiera apuñalado sus pies, aunque sin que ella hubiese sido herida o tuviera sangrado alguno.
 
Un cartomancista fue acusado ante la policía de manoseo por una paciente luego de que no pudiera develar el Velo de Isis, en primera instancia, resultado de la brujería que traía encima, tras sobar varias veces la mano de su paciente para retirarlo.
 
Una santera salió de su casa para ir a casa de su padrino, entro al metro, estaba lleno, se acomodó donde pudo y quedó frente a un par de lesbianas que se besuqueaban; el metro dio un frenazo, todos los cuerpos chocaron, incluyendo el de mi amiga contra las lesbianas, las cuales se lanzaron a golpes en su contra, acusándola de intolerante y de crimen de odio.
 
Un espiritualista se encaminaba hacia su auto tras hacer algunas compras en una tienda de autoservicio, y mientras las guardaba un par de maleantes lo encañonaron y exigieron las llaves de su auto. Escuchando el consejo de sus guías aceptó entregarlas, los delincuentes subieron arrancaron, pero metros después metieron reversa, se detuvieron frente a él y le dispararon, dejándolo con una discapacidad el resto de su vida.
 
Durante una coronación de osha, un babalowo fue acusado por su ahijada de manosearla, solicitando la presencia de una patrulla y suspendiendo la coronación de santo, cuando el religioso lo único que hice fue pasar por su espalda, un pollito, requisito indispensable para entrar al cuarto de santo.
 
Si recuerdan bien, su servidor ya también tuvo su experiencia cercana al tema: https://basurerodealmas.blogspot.com/2022/02/no-solo-los-muertos-del-covid-tambien.html
 
5.
Siguiendo con las extrañas circunstancias, también llevo semanas reencontrándome con discípulos del Maestro Carlos, https://basurerodealmas.blogspot.com/2016/11/fallecio-carlos-el-gran-chaman.html
 
Una de ellas, pese a ser uno de los más avanzados, no ha podido superar una terrible depresión luego de que fuera objeto de un intento de atraco en el metro.
 
Otro, comenzó con dolores estomacales y a los dos días lo único que defecaba era sangre. Estuvo hospitalizado un mes y no murió por las constantes trasfusiones de sangre que recibió, pero nunca hubo un diagnóstico concreto de qué le sucedió.
 
Hace unas semanas me enteré de que el que quizá haya sido el más el más adelantado de todos, atiende a sus pacientes con cierto miedo, mismo que no se me explicó, más ayer, en una llamada telefónica alguien me lo aclaró: no es miedo a las sanaciones que hace, sino a ciertos malestares físicos que le aquejan y que en otras ocasiones le han llevado al quirófano, señal inequívoca de que alguno de los enemigos de uno de sus pacientes (o la propia malignidad) ya lo tiene trabajado.
 
6.
Les compartiré también que entre curanderos, santeros, espiritualistas, espiritistas, chamanes, mayomberos, reikistas y demás se comenta (cada uno por su cuenta), sobre la muerte de ya varios practicantes de las respectivas disciplinas espirituales, en todo el país, todos bajo la misma circunstancia: infartos… sí, ese lugarcito que el cuerpo humano pone a disposición de la malignidad para generar malicia.
 
Ahora, ¿cuáles serán las consecuencias de que la malignidad termine por gobernar en el planeta?, ello lo explicaré en otra entrada porque ésta ya se hizo extensa.

20 de agosto de 2018

Y el terremoto que destruirá méxico?



1.
Se acerca septiembre y comienzan a llegarme mails preguntado si ese mes sucederá (ahora sí) el terremoto que destruirá méxico? a lo que siempre reviro: cuál es la prisa de morirse?

Me asombra que se crea que ya es tradición que tiemble en septiembre o que solo será un gran sismo el que afectará parte del país, cuando ya se ha advertido que también habrá otros cataclismos.

Si bien algunos lo cuestionan, millones no ven las señales por estar metidos en trabajar, criar hijos, pagar deudas, soportar a su pareja, ir de compras, dormir, robar, ver televisión, comer, divertirse, vacacionar y/o joder al prójimo, actividades que podrían variar por el disfrute de excesos o al dar rienda suelta a los amores ilícitos.

2.
Antier comenté con una vidente que los mexicanos viven aburridos: existen con una actitud inducida al “aquí no pasa nada”. Me dio la razón, señaló que también lo percibía y que por ello, lo que se nos viene, hará que la sorpresa sea mayúscula.

- vamos a una cita sin remedio, el planeta en cualquier momento generará las peores catástrofes naturales de la historia - señaló.

¿Entonces, se trata de prepararnos para terribles terremotos, extremas sequías, grandes inundaciones y magnas glaciaciones? seré objetivo y diré que ante un embate de la naturaleza no hay prevención que valga.

¿Y por qué escribir de nuevo el tema? porque más que buscar sobrevivir deberíamos entender el origen de estos sucesos, ya que tras el terremoto de septiembre de 2017, por ejemplo, los siguientes dos días hubo temor mezclado con solidaridad, tras lo cual la gente volvió a una mezquindad potencializada: sí, no aprendemos.

3.
El mexicano solo sufre por lo que ve, su inmediatez es lo que le lleva a tratar de reaccionar sólo si su “estar” (su pasividad) se ve alterado; más no habrá lugar hacia donde moverse si las cosas se dan de acuerdo a lo que se percibe: imagínese al sobreviviente del gran terremoto parado ante las costas de Querétaro para tratar de ver hacia el sur y lo único que encontrará será mar… sí, Centroamérica quedará bastante lejos.

Hace tiempo sugerí a mis amistades preparar una despensa con agua embotellada y alimentos en latas: pocos me hicieron caso, más recién un amigo me llamó para burlarse:
- en vista de que no hubo temblores ya di cuenta con los enlatados.
- pero ya los sustituiste?
- no – dijo y soltó una carcajada? – para qué? a poco va a temblar?

4.
Tener videncia es incómodo, a veces, como me sucedió el 15 de julio pasado: me levanté y con esa sensación de que el tiempo se detuvo (aviso de que temblará). Salí rumbo al trabajo y cruzaba un puente cuando el tablero de mi auto se tiñó de rojo, me detuve, bajé, vi hacia el cielo, no hubo nada extraño y regresé a mi coche. Esa noche tembló después de las 20:00 hrs: no cobró desgracias personales, pero los avisos están ahí y pondré ejemplos de que no se necesita ser vidente para darse cuenta que algo sucede, es cuestión de leer las noticias:

- hasta hace poco los movimientos telúricos sucedían primero en Asia, luego en Suramérica y después en méxico.
- ahora se presentan en Medio oriente, se reflejan en Centroamérica, pero siguen terminando en méxico.
- debemos incluir otra novedad: se han dado cuenta que a partir de 2018 estamos padeciendo microsismos en la capital?

Parafraseando a Albert Gozlan: en este país no solo existe la ceguera espiritual, la intelectual avanza a pasos agigantados.

Así, nos enfrentamos a la ignorancia global al pensar que sólo temblará en méxico, cuando el planeta está plagado de sismos como lo demuestran Japón, Costa Rica, Indonesia, Fidji, Alaska y Nueva Zelanda en los últimos 10 días, entendiendo como terremotos a los mayores a 5 grados, aunque no generen víctimas mortales.

5.
También compartí con los cercanos las implicaciones del eclipse lunar del 27 de julio de 2018: mostraron desconcierto y quedaron a la expectativa, pero tras el fenómeno (sin que “pasara nada”), perdieron interés y dejaron de preguntar. Mi hija fue la única que insistió.

- luego del eclipse va a su suceder todo lo que dijiste? – me interrogó.
- lo de terremotos, liberaciones y demás?, sí…
- pero cuándo? - insistió.
- saaaabe – y me reí.
- dime! – reclamó.
- no: a la gente le gusta pensar que los cataclismos son como en las películas de desastres: creen que podrán verlos frente a su televisor o que vendrá a salvarles Dwayne Johnson (si es mujer la que está en peligro) o Gal Gadot (si es hombre).
- cuándo será el terremoto?
- puede ser mañana, en un mes, un año o cinco...
- dime!– insistió.
- si quieres sobrevivir múdate al norte del país y luego regresa a lo que quede de la capital, porque en cuanto comience a hundirse estados unidos méxico se convertirá en una isla.
- qué día sucederá todo eso?! – alzó la voz.
- insisto, no preguntes fechas: no sólo en méxico, sino en todo el planeta, pasarán cosas con el clima, pandemias y amenazas de guerra más interesantes que un sismo – avisé.

6.
Finalmente, sobre el terremoto, se debe señalar lo siguiente: no se piense que sólo sucederá, que con el paso de los meses el país recobrará la calma y que todos viviremos felices para siempre hundidos de nuevo en la adictiva pasividad.

No, tras ello la geografía de méxico cambiará, no viviremos con lo que hasta ahora se conoce y tendremos que adaptarnos a nuevas circunstancias de las que muchos renegarán, mas también debe quedar claro que vendrán otros sismos ya que el destino de este país, y de todo el planeta, es transformarse… ya sea mañana, en un mes, un año o cinco.