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7 de enero de 2026

Predicciones para 2026

 


Se realizó la primera reunión de Curanderos, Chamanes y Espiritualistas de la Ciudad de México para compartir las advertencias sobre lo que sucederá a lo largo del año 2026. Si bien este conocimiento suelo compartirlo en marzo, la gravedad de una de ellas hace urgente difundirlas. La conversación se retomó a través de video-conferencia, participando su servidor, como sucede en estos casos, en calidad de observador.
 
Quizá algunos lectores no están familiarizados con los conceptos que voy a compartir, pero es importante destacar que si bien cada religión o practica espiritual tienen una percepción particular sobre la vida, en el fondo en todas hay coincidencias sobre conceptos acerca de cómo funciona.
 
Para explicar lo que sucederá en el año 2026 es necesario entender que todos los seres humanos vivimos tres existencias al mismo tiempo*, por ello en algún momento oímos conversaciones estando a solas, tenemos la sensación de que alguien quiere decirnos algo, surgen malestares físicos y enfermedades de un momento a otro, tenemos sueños donde nos vemos desde lejos o adquirimos gusto por alguna cultura, país o hecho histórico, y eso es consecuencia de nuestra conexión con nuestros “otros yo”.
 
Para aquellos a los que les gusta incorporar palabrejas esotéricas de moda a su vocabulario cotidiano, y para entender esto de manera sencilla, estamos hablando del “Multiverso” y los universos paralelos (concepto desarrollado por Hugh Everett), donde existen diferentes leyes físicas o hechos históricos interconectados. También ha sido explicado por Dolores Cannon a través de los llamados Universos convulsionados.
 
Así, Curanderos, Chamanes y Espiritualistas señalan que, ateniéndonos a la máxima de que vivimos tres vidas simultáneas**, en las otras dos la humanidad ya padeció guerras mundiales (usando armas nucleares) y el planeta fue destruido por completo. En consecuencia, todos los seres humanos ahora solo contamos con nuestra actual reencarnación y, como advirtieron, depende de nosotros conservar el mundo dimensional en el que actualmente existimos todos los días.
 
A consecuencia de lo anterior piden se difunda la necesidad de que los seres humanos incrementemos la vibración espiritual, aunque suene reiterativo, desde la creencia religiosa o espiritual que cada quien tenga, para evitar que la única vida que nos sobra desaparezca.
 
Reiteraron que el llamado lo hacen en calidad de inaplazable porque nuestra existencia en 2026 está punto de tener su propia guerra o un conflicto bélico a gran escala, usando también armamento nuclear.
 
En este sentido señalaron que el crecimiento espiritual servirá a los mexicanos también para protegerse de brujerías, energías negativas y entidades oscuras, ya que este año dichas práctica, así como el número de sectas, se incrementarán notablemente en personas que no han aprendido a poner límite a los placeres mundanos, además de que la maldad seguirá sometiendo al país (pidieron poner atención al número 8, aunque ninguno mencionó el motivo).
 
Se hicieron advertencias sobre nuevas pandemias a partir de poderosas variantes de virus como COVID, Nipah, Mpox, Sarampión, pero sobre todo de la Influenza***, cuya nueva variante está causando ya estragos en varias naciones como México. Y en este sentido nuestro país podría ser el origen de contagios masivos que se expandirían por todo el planeta a consecuencia de las aglomeraciones a las que convocará la Copa Mundial de Fútbol 2026.
 
Destacaron que por el evento deportivo el país se convertirá en el principal foco de turismo sexual a nivel mundial, aumentando de la explotación sexual infantil, asunto en el que México no está tomando medidas de prevención ni acciones de protección, atención o de respuesta ante lo que podría convertirse en una crisis.
 
Por otro lado, el clima será contradictorio ya que por un lado habrá severas sequías (en regiones del norte y centro del país), y si bien tendremos fuerte presencia de huracanes con alta peligrosidad por el aumento de su capacidad destructiva, las lluvias serán muy por debajo del promedio. Si bien avisan que se dará una disminución de la temperatura promedio en algunas zonas, en ciertas partes del país se experimentará más calor del habitual, por ejemplo, entre los meses de febrero y abril.
 
Hablaron de sismos y terremotos, un tema que preocupa a mucha gente, reconocieron, y aunque no entraron en detalles, avisaron que todo el año habrá movimientos telúricos en México, los cuales, extrañamente (porque nunca lo habían señalado antes de esa manera), podrían suceder los días 4, 8, 11, 19, 21 y 25 de cada mes.
 
Si bien previenen que el número de homicidios (generados por la delincuencia y los cárteles de la droga), podría disminuir, en contraste habrá un aumento considerable en la violencia, destacando la extorsión, el reclutamiento forzado de niños y adolescentes para incorporarlos a sus filas y usarlos como sicarios.
 
También será más visible la corrupción gubernamental, quien seguirá ocultando las cifras reales de la crisis económica que padece el país. Habrá más desempleo, una devaluación del peso, inflación, persecución contra periodistas y críticos al gobierno, más restricción a derechos individuales, asuntos no resueltos con la justicia y la legalidad, crisis en el sistema de salud, plagas de insectos, drogadicción y violencia entre familias, todo en un ambiente de incertidumbre sobre el futuro del país.
 
*Pediré permiso para poder publicar por lo menos es parte de la explicación, muy educativa, realizada durante la videoconferencia.
**El número puede variar, dependiendo la religión, cosmovisiones, creencia o practica espiritual que se profese, donde por ejemplo pueden ser 1 (hinduismo), 2 (Ifa), 3 (cábala), filosofías de vida (budismo secular), 7 o 9 (mecánica cuántica).
***Comparto información relacionada con el Reino Unido, por ejemplo, uno de los países más afectados actualmente, donde los casos de la nueva variante de la Influenza aumentaron un 55% en la última semana del mes de diciembre de 2025, con una media de 2,660 hospitalizaciones.


12 de mayo de 2023

La malignidad va ganando la guerra espiritual

 


para ti, que presumes en redes sociales tu
vileza, recuerda la primera enseñanza que
te di: nunca escupas al cielo… ya veremos
cuando el destino borre tu estúpida sonrisa
 
Pensé que la reacción del mundo espiritual a mi decisión de dejar de publicar en este blog tardaría, pero ha sido inmediata y contundente: no lo puedo cerrar, pero además también se me ha requerido continuar atendiendo pacientes (sobre esto ya les plantearé nuevamente los motivos de mi negativa), pero también se me instruyó a que publique una de las tantas entradas que se quedarán en el tintero, esta, que si bien fue escrita hace dos semanas, ha sido actualizada y contiene graves advertencias para la humanidad.
 
1.
Desde hace tiempo se viene comentando en este blog de una guerra espiritual entre el bien y el mal en la que se definirá el futuro del ser humano, como raza, independiente del cataclismo que asolará a nuestro planeta en el ya menos lejano año 2027.
 
No sé si suceda en otros países, pero en México nuestro vocabulario es básico (se calcula que a lo largo de nuestra vida no usamos más de las 3,000 palabras de siempre), ello influenciado por lo que la gente oye (y ve) en la radio y la televisión, lo que se refleja en el uso sin sentido de la terrorífica frase “el fin del mundo”, cuando en realidad se debe hablar de cambios tajantes en lo que conocemos como “la vida cotidiana”.
 
Es por ello que se debe hacer la aclaración de que “el fin del mundo” NO existirá jamás, pero veremos cataclismos, guerras (bélicas, ojo que no son sinónimos), sucesos paranormales, virus, crisis ambientales, revueltas, pobreza, fenómenos en el cielo, degradación moral, desempleo, y muchas situaciones más que están afectando la vida de millones de personas, destacando las guerras espirituales, que es una de las que en este momento más víctimas está cobrando.
 
Lo anterior, para muchos, esto solo puede suceder tal cual ha sido planteado en películas de todo tipo desde hace décadas, por lo que debe aclararse que no veremos la tierra hundirse, ni al mar tragándose ciudades enteras, meteoritos destruyendo continentes, ya no digamos naves espacianas invadiéndonos para experimentar con nosotros, ni demonios o monstruos llegados a través de puertas dimensionales, por lo que en consecuencia, no habrá héroes guapas ni guapos, musculosos, armados hasta los dientes y con gran inteligencia para salvarnos.
 
NO, porque si creyéramos en estas versiones, en ese tipo de “cataclismos”, cuando suceda, la realidad es que no habrá ni luz, ni radio, ni internet, ni tv para “verlo”, ni mucho menos para enterarnos cómo algún listillo nos narra su versión “del fin del mundo” ni mucho menos el motivo de nuestra extinción.
 
Mucho de lo anterior, de los cambios que vendrán, se ha escrito en este, así que sería innecesario repetirlo salvo este pequeño resumen: el planeta tierra no desaparecerá porque su presencia es necesaria para mantener la armonía del universo, más es la raza humana el verdadero peligro para dicha estabilidad, así que a nadie es que le preocupe mucho que nos extingamos.
 
2.
¿Qué significa guerra espiritual?, ¿una entre el Bien y el Mal con Dios contra el Diablo?, jajaja, si Dios y el Diablo son lo mismo, y no solo pregúntenle a Jehová, la iracunda mano siniestra divina de la Biblia que asesina y masacra a su gusto, averigüen también por qué los dos se escriben con “D”.
 
Expliquemos que la batalla entre el bien y el mal es diaria, de la cual todos formamos parte: es una discrepancia pura en donde nos enfrentarnos, los menos, a situaciones llenas de injusticia, y donde los otros, los muchos, sólo buscan joder al prójimo en busca de nada que no sea difamar, sexo, imponer la voluntad, abusar, robar, violentar, mentir y demás sinónimos.
 
No sé en otros países, pero nuestros abuelos, en México, hace bastantes años usaban esta frase: “todos los días la mitad de la humanidad se despierta buscando cómo chingarse al prójimo, mientras la otra mitad solo trata de encontrar la manera de cómo defenderse”.
 
El bien y el mal, les recordaré, son energías, algunas generadas por el propio ser humano, y otras “disponibles” en el medio ambiente, las que desde siempre han decidido el desino de la humanidad porque precisamente todos somos eso, energía, que nadie sabe manejar a conciencia, pero que sirven a intereses nada terrenales.
 
Dicho de otra manera: ¿por qué dejamos que la maldad de la suegra, el hijo, la esposa, el abuelo, la madre, el suegro, el hermano, el padre, el jefe, el vecino, el desconocido, el amigo, el primo o la amante, ya no digamos el político, la autoridad, el socio, el militar, el chófer del transporte público, el desconocido en la esquina, condicionen nuestra vida?
 
Lo grave del problema es que no nos damos cuenta que la manipulación de la lista de los personajes citados (que obviamente es inmensa e incluye cualquier vínculo en la vida de toda persona), apela a nuestras debilidades, miedos, inseguridades, y demás, para, convertidas en dolor, frustración, rencor, impotencia y tristeza, todas las emociones, son energías, hay que exacerbarlas ante los débiles, los ignorantes… y hay “alguien” que se alimenta de ellas, pero también, para eso, insisto, se necesita de personas con bajo astral para provocarlas.
 
Ante este panorama, donde campea la nulidad, producto de la maldad del prójimo infraevolucionado que nos ha elegido como víctimas, hay personas que en contraparte acuden a gente con dones en búsqueda de una solución: curanderos, santeros, hierberos, espiritualistas, babalowos, reikistas, espiritistas, adivinos, chamanes, tarotistas, gitanos, mayomberos, cartomancistas, videntes y demás, de los cuales siempre obtenían respuestas, y, en la mayoría de los casos, soluciones.
 
¿Obtenían?, ¿lo dije en pretérito?
 
Sí, hasta hace poco, porque de un año para acá (más o menos), las soluciones espirituales ya no fluyen tan fácil, pese a que algunos de ellos ofrecían iniciaciones o atributos (collares, figuras, pulseras, amuletos, lociones, baños, remedios, lociones, etc.) y a saber cuántas cosas más con la promesa de solucionar, algunas ofrecidas con honestidad, aunque otras solo con la finalidad de sacar dinero.
 
El problema es que en esa búsqueda la gente no pretende comprender el origen, sino solo solucionar, y en algunos casos regresar el daño, llevar a cabo una venganza, sin darse cuenta que esos tragos amargos forman parte de la guerra espiritual entre el bien y el mal, en donde el mal, ante la falta de interés de incrementar, reitero, su vibración espiritual, lo hizo víctima de que quienes desde hace siglos nos observan y conocen nuestras debilidades: la malignidad.
 
No es malo que la gente llegue con el depositario de un don o practicante espiritual a tratar de tener una vida sin obstáculos, más no tratando de entender por qué le va mal, y si esa persona a la que consulta le dice: “yo te soluciono, pero tú debes cambiar tu actitud”, entonces el remedio se queda incompleto y recurrentemente el paciente volverá enfrentar el problema, aunque en manos de otro victimario, dejando además desprotegido al religioso, quien enfrenta el rechazo a recibir la sabiduría y eso le debilita, dejándolo expuesto no solo a la venganza de la malignidad por ayudar al paciente, sino además haciéndolo objeto de represalias para desmotivarlo a que siga con su misión.
 
3.
En estos días, por cualquiera que sea la razón que a un Dios (o Creador) perverso se le antoje, he tenido oportunidad de reactivar contactos con curanderos, santeros, reikistas, espiritualistas, espiritistas, chamanes, mayomberos, entre los prevalece el pesimismo y la resignación sobre cómo la malignidad va ganando la guerra espiritual.
 
¿Y por qué sucede esto? Muy sencillo: porque la maldad se reproduce cuando encuentra “corazones” malos, el lugar ideal donde la malignidad encuentra donde anidar, y cuyos dueños son gente con sentimientos perversos, los ya citados cabrones que todos los días la mitad de la humanidad se despierta buscando cómo chingarse al prójimo.
 
Lo más grave que quienes más activamente colaboran son niños, adolescentes y adultos, mientras que los ancianos, por el momento, están siendo sus víctimas favoritas (y de ello, se debe decir, destacan las mujeres, niños y sus fechorías en lugares cerrados y los hombres y jóvenes en la calle).
 
Sin embargo, hay otro tipo de personas, los “malvados pasivos”, los que joden al prójimo solo si encuentran la oportunidad, y quizá esos son los más peligrosos porque también son débiles y se prestan momentáneamente para la maldad y son los que hacen caer a la víctima en la provocación.
 
Imaginemos a la malignidad como una corriente de aire, una bocanada de humo o una mancha de color negro, rondando entre nosotros, pero a la que no todos perciben. También supongan que van caminando y en contrasentido viene uno de esos “malvados pasivos”, quien sin más es tocado, en un instante, por la malignidad y sin más comienza a insultarles, los golpea con el codo al pasar a su lado o les mira feo: ustedes responden a la agresión con violencia, en el momento en que la malignidad se aleja de tal manera que ya están soltando golpes (uno mal puesto), que hiere gravemente al otro o incluso lo mata, metiéndolos en graves e insalvables problemas con la justicia.
 
4.
Para enterarme de cómo camina la espiritualidad en el planeta, mantenengo contacto con todos ellos, lo que inquietantemente ha llamado mi atención sobre lo que está sucediendo con chamanes, curanderos, hierberos y espiritualistas, principalmente, sin dejar de lado a honestos santeros, paleros y babalowos (que los hay).
 
Pongo ejemplos.
 
Un curandero, ya mayor de edad, subió a un autobús rumbo al mercado de Sonora a compras su dote de hierbas semanales, hasta que en un semáforo el chofer, para evitar una colisión, frenó abruptamente, el hombre cayó sobre una niña y fue de inmediato acusado de agresión sexual por la madre.
 
Una chamana salió de su casa para cumplir con su jornada espiritual, estrenando tenis, y cuando llegó a su Templo estaban todos tasajeados, como si alguien le hubiera apuñalado sus pies, aunque sin que ella hubiese sido herida o tuviera sangrado alguno.
 
Un cartomancista fue acusado ante la policía de manoseo por una paciente luego de que no pudiera develar el Velo de Isis, en primera instancia, resultado de la brujería que traía encima, tras sobar varias veces la mano de su paciente para retirarlo.
 
Una santera salió de su casa para ir a casa de su padrino, entro al metro, estaba lleno, se acomodó donde pudo y quedó frente a un par de lesbianas que se besuqueaban; el metro dio un frenazo, todos los cuerpos chocaron, incluyendo el de mi amiga contra las lesbianas, las cuales se lanzaron a golpes en su contra, acusándola de intolerante y de crimen de odio.
 
Un espiritualista se encaminaba hacia su auto tras hacer algunas compras en una tienda de autoservicio, y mientras las guardaba un par de maleantes lo encañonaron y exigieron las llaves de su auto. Escuchando el consejo de sus guías aceptó entregarlas, los delincuentes subieron arrancaron, pero metros después metieron reversa, se detuvieron frente a él y le dispararon, dejándolo con una discapacidad el resto de su vida.
 
Durante una coronación de osha, un babalowo fue acusado por su ahijada de manosearla, solicitando la presencia de una patrulla y suspendiendo la coronación de santo, cuando el religioso lo único que hice fue pasar por su espalda, un pollito, requisito indispensable para entrar al cuarto de santo.
 
Si recuerdan bien, su servidor ya también tuvo su experiencia cercana al tema: https://basurerodealmas.blogspot.com/2022/02/no-solo-los-muertos-del-covid-tambien.html
 
5.
Siguiendo con las extrañas circunstancias, también llevo semanas reencontrándome con discípulos del Maestro Carlos, https://basurerodealmas.blogspot.com/2016/11/fallecio-carlos-el-gran-chaman.html
 
Una de ellas, pese a ser uno de los más avanzados, no ha podido superar una terrible depresión luego de que fuera objeto de un intento de atraco en el metro.
 
Otro, comenzó con dolores estomacales y a los dos días lo único que defecaba era sangre. Estuvo hospitalizado un mes y no murió por las constantes trasfusiones de sangre que recibió, pero nunca hubo un diagnóstico concreto de qué le sucedió.
 
Hace unas semanas me enteré de que el que quizá haya sido el más el más adelantado de todos, atiende a sus pacientes con cierto miedo, mismo que no se me explicó, más ayer, en una llamada telefónica alguien me lo aclaró: no es miedo a las sanaciones que hace, sino a ciertos malestares físicos que le aquejan y que en otras ocasiones le han llevado al quirófano, señal inequívoca de que alguno de los enemigos de uno de sus pacientes (o la propia malignidad) ya lo tiene trabajado.
 
6.
Les compartiré también que entre curanderos, santeros, espiritualistas, espiritistas, chamanes, mayomberos, reikistas y demás se comenta (cada uno por su cuenta), sobre la muerte de ya varios practicantes de las respectivas disciplinas espirituales, en todo el país, todos bajo la misma circunstancia: infartos… sí, ese lugarcito que el cuerpo humano pone a disposición de la malignidad para generar malicia.
 
Ahora, ¿cuáles serán las consecuencias de que la malignidad termine por gobernar en el planeta?, ello lo explicaré en otra entrada porque ésta ya se hizo extensa.