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18 de junio de 2023

El mundo espiritual está enojado (y a la gente no les importa)

 

1.
Desde hace años vengo compartiendo las advertencias que chamanes, babalowos, psíquicos, rabinos, espiritualistas, sanadores, espiritistas, tarotistas, santeros, curanderos, brujos, paleros, angelólogos y demás hacen para el planeta en general, y a mexiquito en particular, las cuales ni siquiera se convierten en tema de cantina y pasan de manera directa a la negación de su existencia.
 
Ante ello es conveniente aclarar que cada quien puede creer en lo que quiera y en la versión que más le acomode, como por ejemplo, si hablamos del texto https://basurerodealmas.blogspot.com/2023/05/la-malignidad-va-ganando-la-guerra.html?m=1, donde se señala que la malignidad va ganando la guerra espiritual, todos tienen su muy respetable opinión:
 
*Los malosos que le joden la vida al prójimo dirán que no es cierto, que no solo la malignidad no va ganando, sino que no hay tal guerra.
 
*Los que padecen de los abusos dirán que sí, la malignidad va ganando, pero que en algún momento su Dios preferido vendrá (o enviará a su hijo) al planeta a impartir justicia y pondrá orden para acabar con tanto sufrimiento.
 
Sin embargo, en medio de esas dos posiciones hay quienes, viviendo encerrados en su burbuja dorada (sin carencias y explotando sus done$ espirituale$), afirman que no hay tal triunfo de la malignidad, sino que es la “benignidad” la que gana y en breve todos viviremos bajo sobredosis de felicidad, salud y abundancia (¿?).
 
2.
A los maestros ascendidos y guías que canalizan algunos chamanes, espiritualistas y curanderos les parece “curiosa” la versión mexicana de los terrícolas, pues ven que sus advertencias son como las llamadas para asistir a misa, a donde van quienes desean, y quienes no, siguen en lo suyo: sin importarles el asunto, o si este es complicado, se limitan a quejarse de lo inmediato.
 
Si alguien no lo ha notado, lo que está sucediendo desde hace unas semanas en méxiquito quizá los haga cambiar de opinión: sí, hablamos del calor, las altas temperaturas que están azotando a todo el país, junto con su más grave consecuencia, la sequía.
 
Cada quién puede dar su versión, incluyendo una explicación científica, sobre el tema, pero, va de nuevo, desde hace tiempo, por lo menos dos veces al año, en este blog se viene advirtiendo sobre sobre la inminente presencia de este fenómeno… y ha llegado la hora de padecerlo.
 
3.
Lo ideal sería que todos los mexicanos (sí, es un deseo iluso) hubiesen estado en algún momento de su vida ante un chamán, espiritualista y curandero al momento de canalizar, ya sea en una consulta, durante una limpia o en una Cátedra (ya sé que ofrecí escribir textos sobre esa práctica espiritual prohibida hasta por El Vaticano, pero prometo que este año los publicaré), para que se dieran que el mundo espiritual existe y que sus consejos no son palabras a ignorar.
 
A la última Cátedra a la que asistí fue en el templo de una amiga espiritualista, hace un par de semanas (me pidió no publicar su nombre ni hacer referencia a su guía: la llamaré VO y hasta ahí), una mujer a quien reconozco su sabiduría y sus dones para solucionar cualquier problema, así como lo maravillosos que son los guías que canaliza.
 
En esa Cátedra VO montó a guía X, de origen indígena, concretamente del sureste del país, y advirtió, ante unas 120 personas que estábamos presentes, que ya se había advertido que padeceríamos esta fuerte oleada de calor, con escasas lluvias, la cual, sin que lo percibiéramos, provocaría significativos cambios para lo que sucederá en este país y en todo el mundo a partir del mes de junio de este 2023 y hasta el año 2027.
 
Vale la pena destacar que un guía espiritual puede tener numerosos orígenes y que, en el caso de algunos, especialmente, conocen a la perfección la naturaleza humana, conocen sus pensamientos y sentimientos porque en su momento fueron personas, por lo que sus advertencias no pueden ni deben ser desechadas.
 
4.
En la Cátedra hubo advertencias para los habitantes de este país, los cuales deberían ser compartidos por los asistentes (“correr la voz”), más fueron amonestaciones las que llamaron mi atención, hechas solamente a personas cuyo comportamiento, de acuerdo al guía (y que no fue negado por los amonestados), no correspondía a lo que se espera de ellos, como el caso de un famoso Santero del oriente de la ciudad, al cual se le regañó duramente.
 
He asistido durante muchos años a numerosas Cátedras, he visto “bajar” todo tipo de guías, los cuales suelen ser pacientes, e incluso, algunos llegan a ser amorosos, manifestándose por la forma de hablar o por los regalos espirituales y bendiciones que entregan a cada asistente, pero esta vez fue diferente: se entregaron bendiciones en general y antes de abandonar el cuerpo de VO, el guía dijo una metáfora, como siempre hacen cuando hablan cuando nos invitan a reflexionar:
 
—El blanco y el negro son perfectos en las manos del que sea su dueño, mis pequeños, pero el gris es un remolino que no proporciona luz, no sirve de mucho, como el agua tibia, como millones de espíritus apagados.
 
Aquello desconcertó a muchos, pero lo que agregó lo hizo aún más:
 
—Hacer oración en algún rincón de sus chozas tiene una consecuencia, mis pequeños, no hacerlo también produce un efecto, pero en cualquiera de los dos casos, hacerla o no, es una decisión que sale del corazón.
 
Y remató, endureciendo la voz, sin gritar, pero mostrando enfado, aunque sin que nadie entendiera el final de su mensaje.
 
—La vida para ustedes, mis pequeños, nunca volverá a ser igual, pero por desgracia, no se cuestionarán que el origen de su nueva realidad son sus corazones, y en consecuencia, no estarán preparados para adaptarse a los cambios.
 
5.
Terminada la Cátedra una mujer, a quien yo no conocía, se plantó frente a mi, acompañada de una niña de unos diez años.
 
—El guía no tenía derecho a hablarnos así: yo rezo todas las noches — se quejó, tras lo cual se fue indignada.
 
Una vez que el templo quedó vacío, la Curandera me preguntó sobre el mensaje que había dejado su guía.
 
—¿Cómo lo interpretas?
—Ya sabes que para no meterme en problemas ahora parafraseo a los sabios...
—No entiendo.
—Usaré a Carlos Muñoz Ferrada… cuando en su última entrevista dijo: cada quien que se las arregle como pueda.
—¿Tan terrible se ve?
—El calor que estamos viviendo será lo de menos… al tiempo.
—Me queda claro que el mundo espiritual está enojado y a los mexicanos no les importa… lo peor es que tú sabes cosas y no las compartes — se quejó.
—¿Para qué?
—Harto no estás, sigues recordándole a la gente en tu blog que se dejen de tonterías.
—¿Por qué todo mundo piensa que sé cosas?
—Eres vidente — dijo.
—¿Te vas a cagar sobre mi paciencia?
—Dime toda la interpretación de lo que dijo mi guía.
—Mierda — protesté pero tuve que aceptar que su reclamo era justo — mira, tu guía fue claro, pero a tu pueblo no le interesa entender ni mierda… sí, las cosas nunca serán como antes porque como dio a entender, cambió el eje terrestre y la velocidad con la que gira la tierra a partir de los últimos terremotos que tuvo el planeta.
—No entiendo — se quejó.
—Bien que lo comprendes, y es que al moverse el eje terrestre todo el clima en el planeta cambió, ya no estamos en la misma posición del meridiano… ve el caso de México: sí, debía padecer calor en esta época del año, pero equilibrado con lluvias, y ve, estamos bajo un calor seco…. pero además, al cambiar la velocidad en la que la tierra gira, cuya intención es poco a poco detenerse en cierto punto, y girar en sentido contrario, nos hará perder, entre otras cosas, el sentido de la estabilidad…
—Carajo.
—No, wey, esas son mamadas que la gente no cree…
—¿Otra cosa?
—Muchas más… mucha gente se dedica a comprar amuletos, libros, ver videos, meditar, ir a retiros espirituales, quemar inciensos, hacer yoga y demás, pero eso no sirve de nada, pues en esencia siguen siendo las mismas personas que no entienden nada del mundo espiritual… se convierten en meros consumidores de productos esotéricos de boutiques.
—No entiendo…
—Encender una vela de color o aromática en tu casa, usar jabones de sabores o bañarte con aceites o lociones no te hace más espiritual, solo te hace creer que eres espiritual.
—Sigo sin comprender…
—Exacto, porque precisamente se trata de entender más allá de la pose espiritual — reiteré aburrido — de analizar lo que realmente ocurre a nuestro alrededor, no lo que los falsos guías, profeta, padrinos e instructores nos quieren vender o hacer creer, porque al final de cuentas hasta eso, la espiritualidad, ya es un negocio.
—Dame un ejemplo de lo que no vemos — pidió intrigada.
—¿Sabías que desde hace unos 5 años muchos niños están naciendo astrológicamente con el signo de escorpio o ascendente escorpio?
—¿Y…?
—Se vienen cambios tan cabrones en el planeta que las nuevas generaciones deben tener gran fuerza de voluntad, carácter firme y ser excelentes estrategas… y eso solo lo tienen los que nacen como escorpio… eso es entender el mundo espiritual, no presumir de “yo soy muy espiritual” y mantener actitudes mundanas… — señalé y VO me miró con curiosidad tal que me provocó una carcajada.
—Creo entender — dijo tras reflexionar un rato.
—Eso espero, porque es muy desgastante explicarlo — avisé y luego propuse — ya, cierra tu templo, te invito a comer para contarte por qué el Dios en que nos quieren hacer creer no existe.

12 de mayo de 2023

La malignidad va ganando la guerra espiritual

 


para ti, que presumes en redes sociales tu
vileza, recuerda la primera enseñanza que
te di: nunca escupas al cielo… ya veremos
cuando el destino borre tu estúpida sonrisa
 
Pensé que la reacción del mundo espiritual a mi decisión de dejar de publicar en este blog tardaría, pero ha sido inmediata y contundente: no lo puedo cerrar, pero además también se me ha requerido continuar atendiendo pacientes (sobre esto ya les plantearé nuevamente los motivos de mi negativa), pero también se me instruyó a que publique una de las tantas entradas que se quedarán en el tintero, esta, que si bien fue escrita hace dos semanas, ha sido actualizada y contiene graves advertencias para la humanidad.
 
1.
Desde hace tiempo se viene comentando en este blog de una guerra espiritual entre el bien y el mal en la que se definirá el futuro del ser humano, como raza, independiente del cataclismo que asolará a nuestro planeta en el ya menos lejano año 2027.
 
No sé si suceda en otros países, pero en México nuestro vocabulario es básico (se calcula que a lo largo de nuestra vida no usamos más de las 3,000 palabras de siempre), ello influenciado por lo que la gente oye (y ve) en la radio y la televisión, lo que se refleja en el uso sin sentido de la terrorífica frase “el fin del mundo”, cuando en realidad se debe hablar de cambios tajantes en lo que conocemos como “la vida cotidiana”.
 
Es por ello que se debe hacer la aclaración de que “el fin del mundo” NO existirá jamás, pero veremos cataclismos, guerras (bélicas, ojo que no son sinónimos), sucesos paranormales, virus, crisis ambientales, revueltas, pobreza, fenómenos en el cielo, degradación moral, desempleo, y muchas situaciones más que están afectando la vida de millones de personas, destacando las guerras espirituales, que es una de las que en este momento más víctimas está cobrando.
 
Lo anterior, para muchos, esto solo puede suceder tal cual ha sido planteado en películas de todo tipo desde hace décadas, por lo que debe aclararse que no veremos la tierra hundirse, ni al mar tragándose ciudades enteras, meteoritos destruyendo continentes, ya no digamos naves espacianas invadiéndonos para experimentar con nosotros, ni demonios o monstruos llegados a través de puertas dimensionales, por lo que en consecuencia, no habrá héroes guapas ni guapos, musculosos, armados hasta los dientes y con gran inteligencia para salvarnos.
 
NO, porque si creyéramos en estas versiones, en ese tipo de “cataclismos”, cuando suceda, la realidad es que no habrá ni luz, ni radio, ni internet, ni tv para “verlo”, ni mucho menos para enterarnos cómo algún listillo nos narra su versión “del fin del mundo” ni mucho menos el motivo de nuestra extinción.
 
Mucho de lo anterior, de los cambios que vendrán, se ha escrito en este, así que sería innecesario repetirlo salvo este pequeño resumen: el planeta tierra no desaparecerá porque su presencia es necesaria para mantener la armonía del universo, más es la raza humana el verdadero peligro para dicha estabilidad, así que a nadie es que le preocupe mucho que nos extingamos.
 
2.
¿Qué significa guerra espiritual?, ¿una entre el Bien y el Mal con Dios contra el Diablo?, jajaja, si Dios y el Diablo son lo mismo, y no solo pregúntenle a Jehová, la iracunda mano siniestra divina de la Biblia que asesina y masacra a su gusto, averigüen también por qué los dos se escriben con “D”.
 
Expliquemos que la batalla entre el bien y el mal es diaria, de la cual todos formamos parte: es una discrepancia pura en donde nos enfrentarnos, los menos, a situaciones llenas de injusticia, y donde los otros, los muchos, sólo buscan joder al prójimo en busca de nada que no sea difamar, sexo, imponer la voluntad, abusar, robar, violentar, mentir y demás sinónimos.
 
No sé en otros países, pero nuestros abuelos, en México, hace bastantes años usaban esta frase: “todos los días la mitad de la humanidad se despierta buscando cómo chingarse al prójimo, mientras la otra mitad solo trata de encontrar la manera de cómo defenderse”.
 
El bien y el mal, les recordaré, son energías, algunas generadas por el propio ser humano, y otras “disponibles” en el medio ambiente, las que desde siempre han decidido el desino de la humanidad porque precisamente todos somos eso, energía, que nadie sabe manejar a conciencia, pero que sirven a intereses nada terrenales.
 
Dicho de otra manera: ¿por qué dejamos que la maldad de la suegra, el hijo, la esposa, el abuelo, la madre, el suegro, el hermano, el padre, el jefe, el vecino, el desconocido, el amigo, el primo o la amante, ya no digamos el político, la autoridad, el socio, el militar, el chófer del transporte público, el desconocido en la esquina, condicionen nuestra vida?
 
Lo grave del problema es que no nos damos cuenta que la manipulación de la lista de los personajes citados (que obviamente es inmensa e incluye cualquier vínculo en la vida de toda persona), apela a nuestras debilidades, miedos, inseguridades, y demás, para, convertidas en dolor, frustración, rencor, impotencia y tristeza, todas las emociones, son energías, hay que exacerbarlas ante los débiles, los ignorantes… y hay “alguien” que se alimenta de ellas, pero también, para eso, insisto, se necesita de personas con bajo astral para provocarlas.
 
Ante este panorama, donde campea la nulidad, producto de la maldad del prójimo infraevolucionado que nos ha elegido como víctimas, hay personas que en contraparte acuden a gente con dones en búsqueda de una solución: curanderos, santeros, hierberos, espiritualistas, babalowos, reikistas, espiritistas, adivinos, chamanes, tarotistas, gitanos, mayomberos, cartomancistas, videntes y demás, de los cuales siempre obtenían respuestas, y, en la mayoría de los casos, soluciones.
 
¿Obtenían?, ¿lo dije en pretérito?
 
Sí, hasta hace poco, porque de un año para acá (más o menos), las soluciones espirituales ya no fluyen tan fácil, pese a que algunos de ellos ofrecían iniciaciones o atributos (collares, figuras, pulseras, amuletos, lociones, baños, remedios, lociones, etc.) y a saber cuántas cosas más con la promesa de solucionar, algunas ofrecidas con honestidad, aunque otras solo con la finalidad de sacar dinero.
 
El problema es que en esa búsqueda la gente no pretende comprender el origen, sino solo solucionar, y en algunos casos regresar el daño, llevar a cabo una venganza, sin darse cuenta que esos tragos amargos forman parte de la guerra espiritual entre el bien y el mal, en donde el mal, ante la falta de interés de incrementar, reitero, su vibración espiritual, lo hizo víctima de que quienes desde hace siglos nos observan y conocen nuestras debilidades: la malignidad.
 
No es malo que la gente llegue con el depositario de un don o practicante espiritual a tratar de tener una vida sin obstáculos, más no tratando de entender por qué le va mal, y si esa persona a la que consulta le dice: “yo te soluciono, pero tú debes cambiar tu actitud”, entonces el remedio se queda incompleto y recurrentemente el paciente volverá enfrentar el problema, aunque en manos de otro victimario, dejando además desprotegido al religioso, quien enfrenta el rechazo a recibir la sabiduría y eso le debilita, dejándolo expuesto no solo a la venganza de la malignidad por ayudar al paciente, sino además haciéndolo objeto de represalias para desmotivarlo a que siga con su misión.
 
3.
En estos días, por cualquiera que sea la razón que a un Dios (o Creador) perverso se le antoje, he tenido oportunidad de reactivar contactos con curanderos, santeros, reikistas, espiritualistas, espiritistas, chamanes, mayomberos, entre los prevalece el pesimismo y la resignación sobre cómo la malignidad va ganando la guerra espiritual.
 
¿Y por qué sucede esto? Muy sencillo: porque la maldad se reproduce cuando encuentra “corazones” malos, el lugar ideal donde la malignidad encuentra donde anidar, y cuyos dueños son gente con sentimientos perversos, los ya citados cabrones que todos los días la mitad de la humanidad se despierta buscando cómo chingarse al prójimo.
 
Lo más grave que quienes más activamente colaboran son niños, adolescentes y adultos, mientras que los ancianos, por el momento, están siendo sus víctimas favoritas (y de ello, se debe decir, destacan las mujeres, niños y sus fechorías en lugares cerrados y los hombres y jóvenes en la calle).
 
Sin embargo, hay otro tipo de personas, los “malvados pasivos”, los que joden al prójimo solo si encuentran la oportunidad, y quizá esos son los más peligrosos porque también son débiles y se prestan momentáneamente para la maldad y son los que hacen caer a la víctima en la provocación.
 
Imaginemos a la malignidad como una corriente de aire, una bocanada de humo o una mancha de color negro, rondando entre nosotros, pero a la que no todos perciben. También supongan que van caminando y en contrasentido viene uno de esos “malvados pasivos”, quien sin más es tocado, en un instante, por la malignidad y sin más comienza a insultarles, los golpea con el codo al pasar a su lado o les mira feo: ustedes responden a la agresión con violencia, en el momento en que la malignidad se aleja de tal manera que ya están soltando golpes (uno mal puesto), que hiere gravemente al otro o incluso lo mata, metiéndolos en graves e insalvables problemas con la justicia.
 
4.
Para enterarme de cómo camina la espiritualidad en el planeta, mantenengo contacto con todos ellos, lo que inquietantemente ha llamado mi atención sobre lo que está sucediendo con chamanes, curanderos, hierberos y espiritualistas, principalmente, sin dejar de lado a honestos santeros, paleros y babalowos (que los hay).
 
Pongo ejemplos.
 
Un curandero, ya mayor de edad, subió a un autobús rumbo al mercado de Sonora a compras su dote de hierbas semanales, hasta que en un semáforo el chofer, para evitar una colisión, frenó abruptamente, el hombre cayó sobre una niña y fue de inmediato acusado de agresión sexual por la madre.
 
Una chamana salió de su casa para cumplir con su jornada espiritual, estrenando tenis, y cuando llegó a su Templo estaban todos tasajeados, como si alguien le hubiera apuñalado sus pies, aunque sin que ella hubiese sido herida o tuviera sangrado alguno.
 
Un cartomancista fue acusado ante la policía de manoseo por una paciente luego de que no pudiera develar el Velo de Isis, en primera instancia, resultado de la brujería que traía encima, tras sobar varias veces la mano de su paciente para retirarlo.
 
Una santera salió de su casa para ir a casa de su padrino, entro al metro, estaba lleno, se acomodó donde pudo y quedó frente a un par de lesbianas que se besuqueaban; el metro dio un frenazo, todos los cuerpos chocaron, incluyendo el de mi amiga contra las lesbianas, las cuales se lanzaron a golpes en su contra, acusándola de intolerante y de crimen de odio.
 
Un espiritualista se encaminaba hacia su auto tras hacer algunas compras en una tienda de autoservicio, y mientras las guardaba un par de maleantes lo encañonaron y exigieron las llaves de su auto. Escuchando el consejo de sus guías aceptó entregarlas, los delincuentes subieron arrancaron, pero metros después metieron reversa, se detuvieron frente a él y le dispararon, dejándolo con una discapacidad el resto de su vida.
 
Durante una coronación de osha, un babalowo fue acusado por su ahijada de manosearla, solicitando la presencia de una patrulla y suspendiendo la coronación de santo, cuando el religioso lo único que hice fue pasar por su espalda, un pollito, requisito indispensable para entrar al cuarto de santo.
 
Si recuerdan bien, su servidor ya también tuvo su experiencia cercana al tema: https://basurerodealmas.blogspot.com/2022/02/no-solo-los-muertos-del-covid-tambien.html
 
5.
Siguiendo con las extrañas circunstancias, también llevo semanas reencontrándome con discípulos del Maestro Carlos, https://basurerodealmas.blogspot.com/2016/11/fallecio-carlos-el-gran-chaman.html
 
Una de ellas, pese a ser uno de los más avanzados, no ha podido superar una terrible depresión luego de que fuera objeto de un intento de atraco en el metro.
 
Otro, comenzó con dolores estomacales y a los dos días lo único que defecaba era sangre. Estuvo hospitalizado un mes y no murió por las constantes trasfusiones de sangre que recibió, pero nunca hubo un diagnóstico concreto de qué le sucedió.
 
Hace unas semanas me enteré de que el que quizá haya sido el más el más adelantado de todos, atiende a sus pacientes con cierto miedo, mismo que no se me explicó, más ayer, en una llamada telefónica alguien me lo aclaró: no es miedo a las sanaciones que hace, sino a ciertos malestares físicos que le aquejan y que en otras ocasiones le han llevado al quirófano, señal inequívoca de que alguno de los enemigos de uno de sus pacientes (o la propia malignidad) ya lo tiene trabajado.
 
6.
Les compartiré también que entre curanderos, santeros, espiritualistas, espiritistas, chamanes, mayomberos, reikistas y demás se comenta (cada uno por su cuenta), sobre la muerte de ya varios practicantes de las respectivas disciplinas espirituales, en todo el país, todos bajo la misma circunstancia: infartos… sí, ese lugarcito que el cuerpo humano pone a disposición de la malignidad para generar malicia.
 
Ahora, ¿cuáles serán las consecuencias de que la malignidad termine por gobernar en el planeta?, ello lo explicaré en otra entrada porque ésta ya se hizo extensa.

15 de julio de 2022

Cómo evitar que Ifa haga de la limpia del karma un infierno (4)

 


13.
El resultado de tener hijos, tratando de cumplir con la función social de crear una familia, se convierte en una relación caníbal en donde la prole es una fábrica de frustraciones mientras se “chupan” la alegría, la salud, la juventud, el dinero, la estabilidad y la paciencia de los padres hasta que alcanzan la autosuficiencia para independizarse, pero, mientras, odian a sus progenitores por las obligaciones que les imponen, la exigencia de obediencia y los reclamos por no comportarse bajo las leyes de una dudosa moral que ni ellos mismos, padres e hijos, no saben de dónde salió, conducta que, volvemos a ellos, demandan Dios u Olofi, que los progenitores reclaman a sus hijos y que luego ellos, como nuevos padres, exigirán a su descendencia… ad aeternum.
 
Y faltan las relaciones karmáticas con los hijos no deseados.
 
Por si no fuera suficiente, a la hermana(o)s, tíos y abuelos también se les odia, se abusa y a los que se busca afanosamente joderles la existencia por lo que hacen o dejan de hacer, incluyendo escabroso sexo, odio generacional, engaños, deseos trastornados, robos, mentiras y hasta agresiones físicas: sí, todo al final se convierte en incomprensible rencor, o sea, karmas dentro de la familia, el punto de donde partimos todos.
 
Aquí haré una breve pausa para invitar a la reflexión: tomando en cuenta que para tener hijos se necesita una pareja ¿sabían que tener una, a la que luego se le convierte en esposa(o), no necesariamente es por amor, sino porque se deben afrentas de vidas pasadas y el karma hizo de las suyas para pagárselos/cobrárselos? En consecuencia, si se casan ¿tienen conciencia de las graves implicaciones espirituales que tiene una infidelidad o un divorcio?
 
Sigamos.
 
14.
El concepto de “familia” nos hace quedar encadenados a este planeta porque al crear descendencia dejamos la continuación de nuestro ADN físico y espiritual, y si no hemos sido capaces de superar nuestros karmas anteriores, generamos en el planeta raíces que nos atan a él para reencarnar una y otra vez, pagando y recibiendo pagos, justos e injustos, antes de poder volver, hipotéticamente, a nuestro verdadero origen dimensional.
 
Así, aunque para algunos suene disparatado, pues irá en contra de toda la educación familiar, social, religiosa y moral que han recibido desde niños, pero la primera opción para evitar karmas es simplemente no tener hijos.
 
Y antes de que el lector se burle y/o blasfeme contra su servidor, les recuerdo que, irónicamente, Ifa advierte sobre las consecuencias de tener hijos:
 
En Ogbe Wale se sufre mucho por causa de los hijos, ya que ellos no son como usted deseaba que fueran; en Irete Lazo los hijos, pueden traer dificultades; en Ofun Bile se reciben quejas de lo que hacen los hijos; en Ogbe Bara, si los hijos no hacen ebbo se vuelven enemigos el día de mañana y también advierte que no coja tanta lucha con sus hijos, pues ellos no lo consideran, y eso le puede causar enfermedad; en Ika bemi al Babalowo lo destruyen sus hijos; en Ogbe Osa si tiene hijos tenga cuidado que le están preparando una trampa; en Ogbe Ka se tiene problemas en el trabajo, con los hijos, con la mujer, y su destrucción son sus hijos y los ahijados; en Ofun Nalbe los hijos heredan los vicios de los padres y en Ogunda Lenin sus hijos son sus primeros enemigos.
 
Faltan muchos, muchísimos signos más (por no citar patakies), que advierten sobre las desgracias que provocan procrear descendencia, pero este no es un Tratado Enciclopédico de Ifa, así que sigamos con otras alternativas para romper adeudos karmáticos que indignen menos a los moralistas.
 
15.
No es difícil entender la dialéctica que hace funcionar correctamente el equilibrio dinámico de la existencia, pero a los seres humanos nos encanta complicar todo pues pensamos que la vida está basada en la lógica: subimos para luego bajar, vamos para tener que volver, abrimos y después cerramos, comemos para luego cagar… y así hasta que llegamos a la idea de tener hijos porque nos llenará de orgullo y satisfacción pues detrás de ellos está el nombre del padre o la madre que creen haber alcanzado la máxima expresión de la egolatría, hará trascender nuestro apelativo más allá de nuestra existencia. Sí, el jodido nombre.
 
El principio básico de la lógica humana dice que nuestro destino es algo así como 2+2=4 (digamos acciones buenas + acciones malas=karma y esta suma se usa con fines ilustrativos, nada que ver con numerología), algo indiscutible, según nuestros carceleros, por eso estamos arruinados si quisiéremos liberarnos, pero ¿qué tal que podemos alterar esa suma?
 
Vayamos al detalle: 2+2=4 equivale, volviendo al ejemplo con nombre y apellidos, a Jorge Lazcano Gómez, donde el primer 2 es el nombre, el segundo 2 los apellidos y el 4 el destino resultado de la suma… ¿acaso los padres investigaron el significado del apelativo antes del bautizo?
 
No, lo importante era imponer que el hijo se llamara igual que el progenitor y el abuelo, o que la hija se llamara como la abuela, ¿por qué no?, así es la soberbia de quienes se creen nuestros dueños solo porque nos procrearon. Si no quedó claro, sigamos con el ejemplo. ¿Cuántos Jorge Lazcano Gómez existen en la tierra? muchos… y de esos ¿cuántos narcisistas deciden ponerle a su hijo Jorge, lo que los convierte en Jorge Lazcano, por la acomodación de apellidos?
 
Curioso que nadie lo tome en cuenta (aunque podríamos justificarlo con la llamada “bendita ignorancia”), pero con la repetición del nombre condenan al hijo primogénito a darle seguimiento a los karmas que la cabeza del linaje familiar no completó en vida, o sea, lo que debe depurar luego de que el padre muera, y que en su soberbia NO haya cumplido. ¿y qué tal que el abuelo se llamaba igual, Jorge Lazcano?
 
Esto tiene muchos significados, algunos de ellos graves, como el hecho de que la(o)s hija(o)s primogénitos heredan una parte del karma de su padre cuando muere, a lo que se debe agregar el karma generacional de ser Jorge Lazcano Gómez I, o III o VI, independiente de su purga individual.
 
16.
Volvamos a Jorge Lazcano Gómez y entremos a su terrorífico significado…
 
¿Saben qué significa Jorge? Viene del griego Georgos, unión de dos palabras, “geo” y “ergon”. El primero se relaciona con la tierra, mientras que el segundo con trabajarla, lo que en el karma conlleva a vivir trabajando siempre para otros, porque ¿cuándo han visto que un campesino o agricultor sea rico?... el que tiene dinero es el hacendado, cacique o agro-empresario para el que se labora la tierra: el trabajador agrícola sólo ejerce de asalariado.
 
Vayámonos más lejos: Lazcano significa “planta” y Gómez "su descanso era el batallar". Así, Jorge Lazcano Gómez significa: hombre que trabaja la tierra para otros y que para cosechar debe esforzarse mucho. ¿Así o más esclavitud?
 
¿Queda claro? ¿sus padres sabían que al bautizarlos les estaban jodiendo la vida, decretando que NUNCA saldrían de ser meros trabajadores, empleados de alguien más?
 
Y vayámonos al extremo: cuántas parejas no están discutiendo en la entrada de la iglesia sobre quién decidirá el nombre del hijo, llegando al ridículo acuerdo de que lo bautizarán con los dos nombres, quedando, por ejemplo, Jorge Eduardo Lazcano Gómez, donde Eduardo proviene de dos palabras: hord, que significa riqueza, y wead, que significa guardián, es decir, “el guardián de la riqueza".
 
Así, doble condena pues Jorge Eduardo Lazcano Gómez significa: hombre que trabaja la tierra para otros, debe esforzarse mucho para cosechar y será además el guardián de la riqueza de otros.
 
Así, la siguiente opción para romper el karma que NOSOTROS NO ESCOGIMOS, dejando de lado la mentira de que nuestro destino lo pactamos con Orunla antes de nacer, y reafirmando que la ignorancia de nuestros padres es la que nos jode la vida al no investigar el significado de nuestro nombre junto con los apellidos, es precisamente cambiarlo independiente de si hay otros familiares que lo tengan o sean el único.
 
Sí, seguro muchos dirán, siguiendo con el ejemplo: “no puedo cambiarlo, tengo toda mi vida basada en Jorge Lazcano Gómez: familia, seguridad social, estudios, impuestos, negocios, respeto, sociabilidad”… pero en el extremo ese Jorge Lazcano Gómez también tiene arrastrando denuncias, calumnias, desprestigios, difamaciones y fracasos, ya sean justos o injustos, por karma o por lo que se haya acumulado por sus acciones en vida.
 
A esto se le llama destino y todo lo que han vivido en su vida es consecuencia de ese nombre, como pobre-riqueza, amor-desamor, fracaso-éxito, amistad-traiciones, salud-enfermedad, amigos-enemigos, así que les compartiré un secreto: ¿saben cuántas personas, en la agonía, han recuperado su salud y conseguido vivir más años sólo por cambiar su apelativo?
 
Ahora, aclaremos este punto: no se trata de que vayan con un abogado y le pidan que inicie una $erie de litigio$ para cambiar$e oficial y legalmente de nombre; no, solo escojan el que les guste, investiguen su significado (y la manera en que el nuevo modificara los aspectos más importantes que tienen bloqueados en su vida), y una vez que lo tengan soliciten gradualmente a todos con quienes interactúan les llamen con el nuevo apelativo… pero obvio, investiguen el significado del nombre antes de adoptarlo.

30 de junio de 2022

Cómo evitar que Ifa haga de la limpia del karma un infierno (3)

 


para paulo
 
Para leer esta entrada sugiero al lector no olvidar que existe lo que llamaré “Deidad suprema”, la verdadera creadora de todo, por encima de lo que llamados Mahavir, Dios, Brahma, Alá, Shangdi, Olofi, Kami, Wahegurú, Nzambi y demás, al igual que los Demonios, otro tipo de dioses cuya función es mantener un equilibrio entre la luz y la oscuridad.
 
9.
Cuando mi esposa y su servidor hacíamos Consultas espirituales, solíamos explicar lo siguiente:
 
Antes de nacer el alma (ojo, no es persona, es alma, la que siempre ha existido antes de reencarnar y después de morir la persona), tuvo una plática con Olofi y le preguntó "quieres ser Miguel?", y le enseñó como viviría como Miguel, quienes serían sus hermanos (o si no los tendría), sus padres, sus primos, sus tíos, sus vecinos, sus jefes, sus novias, sus amigas, los trabajos que tendrías, tu esposa, sus hijos, sus éxitos, sus enemigos, sus amigos, sus fracasos, sus enfermedades, sus bienes materiales, las injusticias que viviría hasta llegar a su muerte, todo se le mostró y le preguntó "quieres ser José?" y el alma dijo "no"...
 
Luego le mostró su vida si fuera Rosa, Tomás, Paula, Danielle, Nori, Claudia, Emilio, Roxanne, Janice y a todas dijo "no" hasta que le enseñó cómo viviría siendo Jorge, quienes serían sus hermanos, sus padres, primos, tíos, vecinos, jefes, novias, amigas, empleos, esposa, hijos, éxitos, enemigos, fracasos, achaques, obsesiones, riqueza e injusticias que viviría hasta a su muerte, y preguntó si quería ser Jorge?, dijo “sí”.
 
Olofi aclaró que esa reencarnación ayudaría a evolucionar los karmas de vidas pasadas, pero le advirtió: "reencarnarás como Jorge Lazcano Gómez (ya establecidos los apellidos de sus padres), más olvidarás nuestra conversación, de la que solo Orunmila es testigo, ni recordarás que conoces lo que vas a vivir" y metafóricamente le puso una venda en los ojos (borró su memoria, pues).
 
¿Por qué? porque si supiera lo que viviría no habría aprendizaje, sería como entrar al cine conociendo el final de la película… lo peor: eso le sucedió a sus padres y las mismas decisiones tomaron, entre ellas tener a sus hijos, incluyendo al propio Jorge Lazcano Gómez… todos escogieron, para bien o para mal, a quienes que conocerá en su vida.
 
Lo anterior resume el karma de acuerdo a Ifa, citando a Olofi, sin embargo, un tema como este pone en evidencia el desconocimiento de la gente iniciada en la Osha e Ifa sobre su esencia, quienes afirman que “es una creencia budista e hinduista (minimizándola), según la cual toda acción tiene una fuerza dinámica que se expresa e influye en las sucesivas existencias del individuo”.
 
Sin embargo, la afirmación en la existencia de una Deidad suprema es que le permite al alma arrepentirse de su decisión, de haber escogido cierta vida y un destino a través del libre albedrío, para lo cual le facilita deshacer el pacto a través de las decisiones.
 
Así, el karma no debe verse ni asumirse como una creencia, sino como una ley cósmica no exclusiva de las religiones dhármicas, tan así que Ifa le reconoce en “Oyekun ika” y “Odi meyi”, donde el pendiente o deuda más grave cometida por una persona se le condena a pagar a través de la llamada Mano de Orunla, aunque realmente sin depurarlo, misma que le hace reencarnar una y otra vez.
 
Este es un tema delicado pues si retomamos la creencia del Dios preferido de cada quien, pareciera que dicha deidad caminara en el filo de la navaja, se debatiera entre hacer el bien y el mal, contra o a favor de su creación, estableciéndole situaciones, límites, acertijos, como algo similar a jugar baraja… o en el extremo, que su deporte favorito sea vernos sufrir, porque si lo vemos con objetividad, la afirmación de que lo que esos dioses quieren es ponernos situaciones límite para tomar la decisión correcta que nos permita evolucionar, más eso es una soberana perversión, porque después de tantos siglos esa deidad debería saber que esta raza no tiene remedio.
 
Pero curioso, ese juego de cartas posee su versión espiritual en manos de la Deidad suprema, y tiene posibilidades de ganarse.
 
10.
Detengámonos, entonces, en el libre albedrío (el que por desgracia se alimenta de sabiduría, algo que no todos están dispuestos a desarrollar), para los cual utilizaré una fábula que también solía usar en las Consultas espirituales, aunque esta vez lo hago con una pequeña variante.
 
"Cuenta una antigua leyenda hindú que en un tiempo todos los seres humanos que vivían sobre la tierra eran dioses. Pero infringieron tanto las leyes del Universo que el Dios Supremo (la palabra Dios, de nuevo, puede ser sustituida por aquella con la que te sientas mejor), decidió castigarlo privándolo del libre albedrío que había en su interior, escondiéndolo donde jamás pudiera encontrarlo y emplearlo nuevamente para el mal.
 
Para ello, reunió a los ángeles de su Consejo y les preguntó:
 
– ¿Dónde podemos esconder el libre albedrío que no han sabido usar los humanos, para que se esfuercen en encontrarlo?
– Lo esconderemos en lo más profundo de la Tierra – respondieron los ángeles.
– No – respondió Dios – porque cavarían hondamente en ella y lo encontraría.
– Entonces lo sumergiremos en lo más profundo de los océanos – dijeron.
– Tampoco – dijo Dios – porque aprenderían a sumergirse y lo hallarían.
– Escondámoslo en la montaña más alta – sugirieron.
– No – dijo Dios, porque subirían a todas las montañas, y terminarían por encontrar de nuevo su libre albedrío.
– Entonces no sabemos de un lugar donde el ser humano no pueda llegar y encontrarlo – concluyeron los ángeles.
 
Y dijo Dios:
 
– Escondedlo dentro del hombre mismo; jamás pensará en llegar allí ni en buscarlo en ese lugar. Nunca será capaz de vencer su temor y hundir su mirada en el fondo de su corazón.
 
Así lo hicieron.
 
Y desde entonces, el ser humano ha recorrido la Tierra, se ha sumergido en los océanos, ha subido a las montañas, ha explorado el firmamento y las estrellas, buscando ese libre albedrío que les haría permitiría emanciparse del destino, sin encontrarlo y sin saber que todo el tiempo lo ha llevado en su interior".
 
Una última aclaración sobre este tema, como “libre albedrío” debe entenderse una visión universal que permita al ser humano a negarse a resignarse a su destino, no hace referencia a escoger el color de zapatos que se pondrá el hombre el jueves por la mañana antes de ir al trabajo o el vestido que escogerá la mujer para reunirse con su amante.
 
11.
Ahora, olvidemos que los dioses tienen su lado perverso (y que se divierten viendo cómo tratamos de ser felices muriendo en el intento), así que piensen en algo más tangible, como un vendedor de droga: ¿qué necesita? Clientes, dicho de otra manera, adictos… pero ¿cómo los consigue? induciendo al vicio, destacando los efectos de las drogas, pero omitiendo las secuelas de consumirlas.
 
Me ceñiré ahora a Dios y Olofi (los más populares), para explicarlo, a quienes viéndolos como entidades que todo lo controlan, tienen gran interés en que sus habitantes vivan esclavizados para rendirles culto, haciéndonos creer que se necesitan iglesias para llenarlas de infelices haciendo oración y penitencia, o de Ilés para el sacrificio de animales y entrega de ofrendas vía ebboses, así que ¿qué es lo primero que hará este par para que no evolucionemos y nos condenen a vivir siempre aquí?
 
La respuesta es obvia: inducirán debilidades, satisfacciones, gustos mal sanos, perversiones, deseos, necesidades, deleites, apegos, alegrías, depravaciones, placeres, frustraciones, obsesiones o adicciones que serán cuestionados por una moral, principios, educación, tradiciones, leyes, mandamientos u odus, mismos que si los cumplimos dan la falsa pertenencia a un grupo social, y si no, nos hará vivir con miedo.
 
Y si esto no están de acuerdo, intenten escapar yéndose a vivir como ermitaños a una montaña, inicien una revolución, cambien de religión o vuélvanse agnósticos/ateos, pero con y lo demás que se les ocurra, se tendrán que resignar.
 
12.
Ya he explicado el origen espiritual del karma y cómo se reproduce, así que ahora entraré a su origen a partir de las decisiones que toman los seres humanos.
 
Entre las muchas creencias inducidas social y económicamente, bajo una falsa moralina, está la obligación de conseguir una pareja y contar con una familia a través de hijos, lo que en su conjunto se convierte en título honorario que permite demostrar a la sociedad que se ha cumplido con la obligatoria tríada de “nacer, crecer y reproducirse”, para poder morir en paz.
 
Aquí comienza lo interesante: nacer, crecer y luego reproducirse se convierte en una fábrica de monstruos llamados descendencia, en quienes se pone la esperanza para que no sufran lo propio (incluyendo enfocar todas las frustraciones de lo que hasta la fecha no se ha conseguido), sin darse cuenta que si su dios preferido si los tuvo jodidos siendo solteros, como padres los seguirá manteniendo jodidos y a sus hijos los tendrá también jodidos con ese sistema esclavista que NO va cambiar, porque es un engranaje perfecto que hace heredar karmas familiares, que se convierten en karmas generacionales y finalmente en karmas de linaje (para ejemplo, la diabetes, que se hereda de abuelos a padres a hijos a nietos y demás descendencia.
 
Así, lo que obliga al ser humano a reencarnar una y otra vez, en primerísimo lugar, son los hijos, ya que los errores cometidos con ellos, desde sobreprotegerlos hasta abandonarlos, generan karmas que garantizan al dios preferido que todos vuelvan a nacer para depurar el daño que se hizo entre padres e hijos, y aunque en teoría como progenitores hubiesen tenido un comportamiento ejemplar, de todos modos se deberá reencarnar para que los malos hijos (propios o putativos), paguen el daño hecho a sus antecesores.
 
Este tema alcanza niveles graves inimaginables, porque no conozco a nadie que haya adoptado hijos que no son suyos y que pensando que hicieron una buena acción, todos terminan recibiendo como pago el peor agradecimiento que existe en la vida, pues quien adopta, irónicamente, está interviniendo en el pago de un karma de quien pidió nacer sin madre o sin padre para evolucionar, pero esto se abordará en otra serie de entradas porque a partir de la siguiente comenzaré a explicar cómo romper los karmas.

20 de junio de 2022

Cómo evitar que Ifa haga de la limpia del karma un infierno (2)

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3.
La astrología opina que “el karma es la suma de todas las acciones buenas y malas realizadas en vidas pasadas y su efecto repercute en la actual reencarnación”, sin embargo, también afirman que el primer karma lo transmite la madre al momento de parir, de ahí que el karma de una persona consiste en el 25% heredado por la madre, el otro 25% por el padre (al momento de engendrar y transmitido a la madre) y el restante 50% por los que se haya hecho en vidas pasadas (para los interesados en el tema revisen la Casa astrológica 12).
 
Agreguemos la concepción del karma para el Catolicismo y Cristianismo, donde el tema es más sencillo: no existe, y aunque sea sinónimo del pecado para el vox populi, este se paga por la intervención de Dios (cuando y como se le antoje), y mientras la solución llegue (representada como premio o castigo), quien padece la mezquindad del pecador, el inocente debe abarrotar iglesias haciendo ingenua oración pidiendo ayuda, solución y protección.
 
Para esta variante de creyentes tampoco existe el destino, en el sentido de fatalidad, ya que es un vulgar concepto pagano; y mucho menos la reencarnación (pero sí la resurrección), aunque irónicamente su Dios no castiga directamente: para eso envió a su Hijo, a manera de conciliador entre los mortales y el creador de todo, mas si el ser humano es testarudo en eso de delinquir espiritualmente, entonces la respuesta será irse al infierno.
 
Curioso: ellos creen en la suerte, esa falacia llamada “providencia” que modifica, para bien o para mal, el sentido de la vida en un instante, aferrándose por ello a la fe pensando que su suerte cambiará por obra divina. Paradójicamente, si se tratara de descargar su furia contra creadores de karma a mansalva, su Dios tenía una mano derecha para hacer el trabajo sucio: Jehová, aunque para nuestra suerte ya está jubilado y de sus tropelías (como arrasar Sodoma y Gomorra o pedir sacrificios humanos), solo queda de testimonio lo que cuenta la Biblia.
 
4.
Ifa no se queda atrás y aparte de lo ya mencionado al principio de este tratado, en Oyekun ika nace la reencarnación y la ley del karma, Odi meyi reitera, contradictoriamente, el nacimiento de la citada la ley, Ika she nos lo restriega en la cara y a partir de ahí se jodió la vida del ser humano, porque no hay más opción que joderse, aún y haciendo ebboe.
 
Es curiosa esta parte de Ifa: cíclicamente se repiten lo determinado (la condena) en el Ita, y el ebboe solo sirve para superarlo cuando se presenta, más no para erradicarlo, de ahí que el destino se repita una y otra vez hasta que el iniciado muere mientras vive con a obligación de hacer una y otra vez ebboe.
 
Pero el gran promotor del karma, como esclavitud perfecta, es el hinduismo (junto con algunas versiones recalcitrantes del Budismo), y de hecho, es a quien se le hace responsable del establecimiento de preceptos que en realidad coartan la evolución espiritual de la humanidad a través de la purga, la sumisión y la resignación.
 
Para ellos el Karma es una energía presente en toda acción que una persona realiza, basada en una ley de origen cósmico (una fuerza invisible que busca mantener el orden universal), de Causa y Efecto, ligada a un ciclo llamado Samsara, el principio y final de la conciencia donde se nace, se muere, se reencarna de nuevo y así sucesivamente hasta completar 11 renacimientos (algunos mencionan 13 y otros perversos se van hasta 20).
 
En este ir y venir, a partir de buenas o malas acciones realizadas en vidas pasadas (por medio de hechos, palabras y pensamientos), corresponde una consecuencia y de eso dependerán reencarnaciones posteriores (Punarjanma): si la persona actuó mal (Karma), por ejemplo, corre el riesgo de reencarnar en una vida llena de problemas, obstáculos y sufrimiento, en una “raza inferior” (a saber a qué se refiere) o incluso un animal, piedra o planta (¿?), como una venganza del destino. Por el contrario, si se procede bien se recibe una recompensa (Dharma), por ejemplo, salud, riqueza o amor.
 
No es tan fácil como parece, pues debe tenerse un equilibrio entre la causa y el efecto, el Karma y Dharma, para lo cual debe mantenerse “una actitud positiva” ante la vida, esto es, si te va “bien” o “mal”, siempre se debe estar contento y agradecer la fortuna o la desgracia que se reciba hasta que se muera (¿?).
 
5.
Toda religión coarta la espiritualidad (porque al final, si se ve con objetividad, fueron creadas por seres humanos, ¿no?), exigiendo conductas obligatorias para obtener “la salvación” a partir de ciertas raíces en las que todas tienen un origen común: parten de la existencia de una deuda espiritual y esta debe pagarse en vida, por ellos es que ciertos listillos institucionalizan estos adeudos en creencias, dogmas y doctrinas que convierten una práctica religiosa en un vulgar instrumento de acoso, extorsión, amenaza y hasta muerte si se desea depurar el compromiso.
 
¿Qué sucede cuando las religiones son sinónimas (comparsas y hasta cómplices), en sus preceptos, de esa esclavitud que pretende, en el fondo, engañosamente, la perdición del alma en ese proceso de depuración?
 
Quienes entienden la trampa buscan opciones que no conlleven asistir a templos, congregaciones, basílicas, santuarios, iglesias o ilés ni pagar dinero por ofertas de solución a Santeros, Pastores, Babalowos, Profetas, Chamanes, Clérigos, Consejeros ni demás estafadores, ni mucho menos rendir pleitesía a seres humanos que se asumen como sacerdotes, elegidos, iluminados, iniciados o semidioses que simulan tener una vida pulcra, aunque en la intimidad (no me canso de repetirlo), comen, duermen, tienen sexo y cagan como todo ser humano.
 
Si se investiga también dentro de uno mismo (esta es la llave que abre las puertas para evitar el sufrimiento humano, aunque por el momento no me meteré en este aspecto), entonces se descubrirá dónde tenemos un grado de divinidad que nos han ocultado o escondido para no creerlo, porque ahí están las respuestas a todo, algo que la gente no suele hacer… ni aceptar: el ser humano siempre está a la espera del milagro, sin saber que el prodigio puede generarlo él mismo.
 
Terminaremos de explicar el entorno espiritual del karma, así que volvamos a la concepción original de que es el sistema de esclavitud perfecto, visualicemos que el propio karma, y su irremediable consecuencia, el destino (metafóricamente una especie de autopista sin salidas), son las leyes universales con las que se rige este planeta prisión del que, viéndolo en perspectiva, o digamos, con falsa objetividad (sic), entonces aparentemente no tenemos opción de escapar.
 
Pero ha llegado la hora de desmentir tal afirmación señalando que hay respuestas fuera de los muros de iglesias, casas religiosas y templos, caminos de un mismo Dios (ya, dejemos su dialéctica personalidad  y/o existencia para otro día), que al ver como sus intenciones de facilitar la evolución espiritual son desmadradas por religiosos infames, contempló opciones para eliminar karmas y cambiar el destino sin penas, depuraciones, pagos onerosos, iniciaciones, penitencias, humillaciones, purgas, promesas, sacrificios, tributos ni nada que implique someterse a un culto.
 
6.
Para aquellos puristas que piensan que Ifa es la única religión que contempla la evolución espiritual y  la forzosa obtención de sabiduría a través del dolor, congoja y penar (concepto con claras raíces judeo-cristianas), les tengo noticias: existe una entidad creadora sin camisetas futboleras como las que porta el propio Ifa con su fanatismo (al igual que el islam, cristianismo, sufismo, kimbanda, adventismo, sintoísmo, budismo, taoísmo, judaísmo, catolicismo o unitarismo), que ofrece alternativas menos rígidas y además efectivas.
 
Sobre este tema quiero poner un ejemplo: supongamos que existe un Dios parecido al dios católico y cristiano (ojo, similar y déjenme usar este ejemplo para dotarlo de una personalidad creadora). Pues bien, si es tan perfecto (insisto, como dicen las religiones citadas), ¿acaso no contempló la rebelión de Luzbel, el más más elevado y hermoso Ángel de la Corte Celestial que él mismo creó? ¿En verdad ese “ser” se transformó en el Demonio y se convirtió en el enemigo de Dios que pretende destruir su creación?
 
Obvio, ese Dios sí que lo previó, porque se supone que es infalible, y en consecuencia, también sabía que todas las religiones iban a ser inventadas por humanos vivales disfrazados de líderes para manipular las creencias espirituales de la gente, pero, ante ello, dejó una opción para salvarnos de sus garras: el libre albedrío.
 
Y más: también puso a nuestra mano alternativas que NO incluyen idolatrar a una persona (disfrazada de sacerdote), ni formar cultos, mucho menos adorar deidades ni consultar desencarnados, tampoco creer que rezar sirva de algo, ni comprometerse a la compra de amuletos ni figuritas de barro ni y mucho menos exponer su integridad espiritual o dignidad sexual.
 
No estoy hablando de pactos que comprometen la existencia más allá de la muerte, ni de iniciaciones con los exorbitantes precios que cobran por una iniciación el Osha, Ifa o Palo), ni de obligatoria presencia frente al púlpito cada domingo, sino de prácticas que no se contraponen a ninguna creencia religiosa ni disciplina espiritual y en las que toda persona decide cada cuándo realizar dependiendo de los avances que quiera tener en la vida.
 
¿Estamos hablando de una depuración de karma sin dolor? sí, del rompimiento absoluto de lazos kármicos (también llamados “cordones etéricos”), de la rotura de compromisos adquiridos en la actual reencarnación, resultado de las vidas pasadas, sí, me refiero a la recuperación de cada fragmento del alma perdido en vidas pasadas por errores cometidos y hasta más: eliminación de brujerías, maldiciones, mala suerte y cualquier obstáculo.
 
7.
Es importante que el lector tenga presente a lo largo de la lectura de este texto, que el ser humano tiene dos cuerpos: el cuerpo físico y el cuerpo astral, y que en su cotidianeidad permite que sea el primero, el material, quien determine su comportamiento al grado de perder contacto con el segundo de tal manera de que cuando se le pregunta “¿qué es la evolución espiritual”?, respondan con ignorancia “ser mejor persona”.
 
8.
¿Cómo romper los karmas? Se preguntarán muchos luego de leer varias cuartillas de explicación sobre el origen de la esclavitud espiritual y generacional, si yo lo que quiero son recetas como las que enseñan a preparar un pastel, para romper mis karmas no importa que sea un cabrón.
 
Pues bien, si piensa el lector que todo son fórmulas como los ebboses de Ifa o como meterse a una iglesia a rezar como poses ante una figura de yeso, saltándose la explicación del origen de todo, y con solo aplicar lo que precisamente llevo varias hojas explicando, les tengo malas noticias: si no comprenden el antes, no entenderán el ahora ni mucho menos el después, necesarios para la toma de conciencia, de acceder al “yo superior” y vislumbrar que para quitarse las cadenas se requiere saber por qué se está encadenado, entonces estamos fritos.
 
Pero quiero creer que sí se le está poniendo atención a todo esto, así que sigamos con el tema.

17 de marzo de 2022

Inducir al miedo en la Osha e Ifa

 


Recibí un mail de una joven que me preguntaba sobre cómo proceder ante una “propuesta” que le hizo su padrino para tener contento a Eleggua. Según ella, en una consulta el Orisha le dijo que era muy pesimista y que el culpable era su novio, por lo que debía terminar esa relación (lo cual obviamente hizo).
 
A los 21 días el padrino la consultó de nuevo y le advirtió que Eleggua seguía molesto porque no cambiaba su actitud, por lo cual tenía que organizar una fiesta con mucha comida, ron, música tropical, adornos infantiles, usar ropa ligera y lo importante: sólo asistiría su padrino.
 
Pidió mi opinión y se la di: “ningún Orisha diría algo así, es mentira, no regreses nunca a ese Ilé, porque de hacer esta fiestecita serás objeto de una agresión sexual de parte de tu padrino”.
 
Contradiciéndose en su inquietud, la mujer respondió diciendo que el mentiroso era yo: lo pidió Eleggua, cómo me atrevía a cuestionar un ebbo marcado por un Santo y que su padrino era un religioso honorable. No volvió a escribir.
 
Señalan estadísticas que el ser humano usa solo el 7% del potencial de su cerebro y sólo genios como Albert Einstein utilizan el 12%, que el 92% de ese 7% está lleno de actitudes acumuladas desde que nacemos y hasta los 3 años de edad, alcanzando ecos de aprendizaje hasta los 6.
 
Lo anterior se obtiene por cómo somos educados, la interacción con nuestros padres, hermanos, amigos y vecinos; por experiencias vividas; por la televisión, escuela, juguetes, radio y todo a lo que son expuestos nuestros 23 sentidos (no son 5 como quieren creamos), lo que redunda en nuestra actitud ante la vida y cómo aprenderemos más cosas de acuerdo a los nuevos datos a los que seremos expuestos.
 
Al llegar a la etapa adulta asumiremos una actitud basada en miedos y fortalezas lineales y manipulables, cuyo sentido busca que cumplamos, a como dé lugar, con normas y conductas para ser aceptados y desempeñar una función social, so pena de ser rechazado y hasta reprimido no solo por la sociedad, sino por el mismito Dios.
 
A lo anterior se le llama miedo, su apellido paterno es: amenaza y el materno es: castigo
 
Empecemos con el personaje más conocido: Dios ¿por qué debemos temerle?... porque alguien se le ocurrió decir: “He aquí, la tempestad del SEÑOR ha salido con furor, un torbellino impetuoso descargará sobre la cabeza de los impíos” (Jeremías 25:32), y de ahí otro listillo se agarró de “Él castigará a los malos, abominables, impuros, ladrones, asesinos, idólatras, brujos, mentirosos, violadores, cobardes e incrédulos” (Apocalipsis 21:8).
 
Para reprimirnos Dios tiene a Simikiel, su inclemente Ángel de la Venganza, y además a los llamados Siete ángeles del castigo: Hutriel, Shoftiel, Lahatiel, Kushiel, Makatiel, Pusiel, Rogziel y no hay quien los detenga, pero vale la pena cuestionarse: si se afirma que “Dios perdona todos los pecados” (Colosenses 3:13), entonces ¿a quién le hacemos caso en eso temerle?
 
Sigamos con los dioses castigadores, en este caso con Olofi: ¿por qué debemos temerle también?... pues porque alguien decidió consignar en el oddu Ogbe Weñe que él castiga la maldad, en Obara meyi que escarmienta con la muerte, por ejemplo, a la apetevi que sea infiel y en Ogbe Iwori que la curiosidad es castigada, entre muchas otras formas de hacer su justicia.
 
Los Orishas, los ejecutores de sus designios, no se quedan atrás y en Ojuani meyi Oggun castiga a la Muerte, en Ojuani shobe Oya sanciona cegando y poniendo loca a la gente, en Ojuani irete Orunmila denunció a Oshun ante Obatala para que la encontrara y la escarmentara, y claro que no podían faltar los Babalowos: en Odi tola se les autoriza a castigar a los “ahijados faltones” haciendo un terrible ebboe con el caldero de Oggun. Y aún faltaría citar a los chivatones Eleggua y Eshu, vigilando “en cada esquina” cualquier cosa que hacemos o dejamos de hacer.
 
Recordemos: uno de los peores errores de los practicantes de la Santería e Ifa en américa fue humanizar a los Orishas, haciéndolos borrachos, mezquinos, fanáticos del sexo, violentos, traidores, asesinos, mentirosos, ladrones, pero al final de cuentas arrepentidos, y gracias a la intervención de un Orunmila (luego de ser amenazado con la venganza de Olofi), perdonados, para luego volver a contravenir los preceptos de Ifa, al cabo el “ebboe” (mero soborno), todo lo compone.
 
El miedo (junto con la amenaza), es permanente en la manipulación que muchos Santeros y Babalowos hacen de los signos que marcan una consulta, del contenido de un ita y de cualquier oportunidad que se les presenta al trabajar religión: a consecuencia de ello asumimos actitudes de sumisión y obediencia (un “sistema de esclavitud perfecto” que ya he citado), por el pavor que provoca imaginar el enojo de los Orishas.
 
¿De dónde viene ese miedo? de la ignorancia compartida por los padrinos: son el primer contacto del neófito con la religión Yoruba, quienes repiten una y otra vez que los Orishas son deidades que se enojan y su venganza contra los profanos será inclemente. Señalemos que la más ridícula enseñanza sobre el tema lo entregó Lydia Cabrera con su texto “Venganzas y castigos de los Orishas”: un relato infame en el que presenta a los dioses Yoruba como inclementes castigadores.
 
Veamos cómo una conducta religiosa es inducida por el miedo en la Osha e Ifa.
 
Se dice que cuando una persona va a consultarse al pie de Ifa debe estar limpio y sin tener relaciones sexuales durante las últimas 24 horas, ya que de hacerlo se estaría cometiendo una falta de respeto grave. Gran mentira: se pide al consultado presentarse limpio porque durante el acto sexual se da un intercambio intenso de energía entre la pareja que termina por conjuntar su astral, cuyo resultado sería una imagen distorsionada en la que confluyan los dos astrales, y en consecuencia, el registro no sería exacto.
 
En otra invención se exige que para atender a los Orishas se debe estar limpio y de preferencia vestir de color blanco, como si el religioso se presente ante ellos como si fuera a ir a una fiesta, más de nada sirve hacerlo con esa pulcritud pues ello no evitará que una deidad “sepa” que se ha maldecido o mentido, si se ha obrado de mala fe o perjudicado al prójimo.
 
Otra mentira: la aberrante prohibición de que nunca se debe estar sin ropa frente a los Orishas pues la desnudez humana los ofende… vaya: ¿acaso no nacimos desnudos?, ¿ahora la creación de Olofi resulta una afrenta?
 
Hay una más: se advierte que en un atributo Orisha jamás se deben guardar objetos o dinero robado, y entonces ¿por qué algunos Santeros y Babalowos hacen que sus ahijados o pacientes dejen el derecho por un ebboe que no se necesitaba o simplemente por el que cobraron una exagerada cantidad de dinero?
 
Así, ¿cuántas sandeces se repiten o hacen en nombre de la Santería e Ifa, sin ni siquiera cuestionar su lógica (y tras acumularlas en el cerebro), sólo porque fue lo primero que se escuchó en voz del padrino, que a su vez fue dicho por sus padrinos, y al mismo tiempo se repite desde tiempos ignorantemente inmemorables?
 
Muchos de esos absurdos se asumen como reales sin cuestionarlos, sí, pero lo peor: ¿a cuántos recién iniciados que vienen caminando detrás (llenos de fe, entusiasmo o necesitados de ayuda), también se les harán creer? Y en el extremo: ¿cuántos religiosos, ahijados o pacientes asumen una actitud que en ocasiones raya en el esclavismo, por el hecho de creer que quien exige la sumisión es, curiosamente, un vengativo Orisha que aparte de vigilarlos, “respalda y defiende” a su caprichoso y perverso padrino? 
 
Hacer un catálogo que permita entender la mecánica religiosa a quienes se van a iniciar en la Osha o Ifa y no ser engañado sería reiterativo, pues mucho está ya señalado en este blog, más para aquellos que ya pusieron en manos de un padrino su destino, conviene insistir que una religión no se practica con miedo ni se necesita ser iniciado con cualquier pretexto, pues ello pondría en peligro nuestra integridad en las manos equivocadas, y para entenderlo basta con tener sentido común.
 
Ningún Santero o Babalowo puede usar a la religión para amenazar a un ahijado o paciente con recibir un castigo, pues precisamente el uso de un oráculo es para prevenir cualquier amenaza que puede solucionarse con un ebboe, para lo cual debe hacer una interpretación objetiva de un oddu.
 
Un Orisha no es juez, ni espía, matón, policía, perseguidor, vigilante, vengador ni justiciero al servicio de Santeros o Babalowos: no salen de un Ilé a la calle a cazar a ahijados o pacientes que se “portan mal” ni mucho menos se van a prestar a berrinches, pues las religiones de origen africano no funcionan así, aunque los sacerdotes ególatras piensen lo contrario.
 
Curioso, pero fue precisamente un Babalowo quien sabiamente me explicó la naturaleza de la Osha o Ifa de la manera más sencilla que se puedan imaginar, cuando me dijo “para entender la esencia de Ounmila debemos verlo como el efecto bumerang”.
 
Sí, somos lo que hacemos, recibimos lo que damos, no lo que otros (padrinos, seres humanos como nosotros), decidan sobre la vida misma. Usemos el cerebro y apliquemos la lógica antes de dejarnos manipular por el miedo, pero sobre todo seamos objetivos y analicemos nuestro comportamiento para saber si merecemos lo que nos sucede.