22 de febrero de 2018

Milemarker

Si hay bandas a las que se les puede señalar de propositivas y con permanente evolución musical es a Milemarker.

Fundado en Carolina del Norte en 1997 por Dave Laney (guitarra y teclados), Al Burian (teclados y bajo) y Ben Davis (teclados y voz), el grupo obtuvo reconocimiento en la escena musical independiente por su combinación de post-hardcore con música electrónica. Entre 1998 y 2004 la alineación se mantuvo estable y grabaron 12 discos que les dieron prestigio local, y tras obtener éxito en las pistas de baile con Frigid Forms Sell, llegaron a Japón y Europa.

Tras publicar el exitoso Ominosity (para la gira se acompañaron con diversos músicos entre 2005 y 2008), Milemarker dejó de grabar y dar conciertos por conflictos internos, aunque nunca se anunció su desintegración oficial.

En 2015 regresan con el sencillo Conditional Love, manteniéndose Laney y Burian (ambos tienen un interesante proyecto alterno llamado “Challenger”), quienes aprovecharon la salida de Ben Davis y refrescan su sonido, incorporan a Ezra Cale en la batería, a Lena Kilkka en los teclados y graban en 2016 Overseas vía Lovitt Records. 

En Overseas encontramos una continuación natural de su anterior álbum (pareciera que no hubo un silencio de 10 años entre uno y otro), Milemarker mantiene la evolución de su estilo en búsqueda de nuevos sonidos que los alejan de la nostalgia y los lanza a escribir el futuro de la música contemporánea.

Así, en Overseas la banda retoma "las tendencias krautrock y electrónicos, empujando el sonido en direcciones inesperadas", lo cual lejos de sonar engañoso cumple con creces: aunque más orientado al rock, Milemarker mantiene algunos desplantes de hardcore, refuerzan la parte rítmica, coquetean con el post-rock  y los temas bailables… en la parte lírica la rabia de antes contra la sociedad por su actitud suicida hacia el planeta se ha suavizado y se ha convertido en un mero enojo que tiende a la sabiduría.

Destacan Conditional Love y Recognition como un manifiesto de amor por las pistas de baile, The Dreamer y Blue Flag son un recordatorio de sus raíces hardcore, Carrboro no disimula su admiración por los primeros The Cure, mientras que Luxuria Uh ah son un ejemplo de la exploración musical en sus futuras grabaciones.

Ominosity apunta a ser uno de los discos más interesantes de la escena alternativa, cortando de tajo cualquier acusación de ser un oportunista reencuentro o un ejercicio de nostalgia… con este álbum Milemarker puede presumir de lo que muchos grupos no consiguen cuando se reagrupan: contar con su treceavo disco que parece ser el primero de su carrera.