15 de julio de 2021

Video de entrevista sobre Mi vida con los muertos


Luego de dos intentos infructuosos finalmente este miércoles se realizó a su servidor la entrevista pendiente en instagram: un interesantísima conversación con la escritora y representante editorial Eva Fraile, donde abordamos temas no solo sobre mi libro, “Mi vida con los muertos”, sino también sobre desencarnados, hechos sobrenaturales, literatura, cine de terror y experiencias personales.
 
Aquí el link: https://www.instagram.com/tv/CRUML-Qoh5q/?utm_medium=share_sheet 


8 de julio de 2021

Se vienen tiempos oscuros

 

para cutberto


1.
Como siempre, tratando de mantener un equilibrio en la temática de las publicaciones, terminan por quedarse en algún lugar de mi usb textos relacionados con temas como el COVID19 y demás desgracias que bailan alegremente entre nuestros pies sin darnos cuenta: ahora he recordado uno que escribí hace semanas sobre si valía la pena vacunase contra el virus, pero dadas las recientes noticias del mundo espiritual, la entrada quedará en el olvido y me centraré en esta.
 
2.
He seguido reuniéndome con Curanderos, Chamanes y Espiritualistas, sí como Santeros, Paleros y Babalowos e igual Rabís y Angelólogas, donde se han tratado varios temas, entre ellos la pandemia que está por cumplir dos años asesinando al ser humano, reuniones parecidas a la que se compartió en esta entrada: https://basurerodealmas.blogspot.com/2020/10/implicaciones-espirituales-detras-del.html, , a veces presenciales, la mayoría vía zoom.
 
No ahondaré en el tema porque la única novedad es que la situación se está agravando a pasos agigantados, ni remotamente cercanos a las mentiras que cuentan las autoridad encargadas a nivel mundial (OMS) sobre el contagio, o por los gobiernos en cada país, sobre todo el de méxico (AMLO).
 
Pero tal como lo predijeron los sabios se pondrá peor con nuevas variantes del COVID190 y otros virus que ya están surgiendo, sin embargo, destacaré un tema en el que todas mis amistades, sin conocerse entre sí, han coincidido: se vienen tiempos oscuros… de hecho, ya empezaron.
 
No se trata de enlistar los terremotos (Sumatra), formación de grietas y socavones (méxico), aumento de temperatura (Canadá), erupciones (Edna), alteraciones en el mar (méxico), descongelamiento de polos (Alaska) y demás: para quienes les invada la flojera de buscar esas profecías en este blog simplemente ya les di un resumen de lo sucedido la semana pasada.
 
Va más allá y por desgracia tiene que ver con la vida cotidiana, pero antes de entrar al tema usaré dos frases que llevan siglos repitiéndose en la historia de la humanidad, quizá con algunas variantes, aunque el mensaje es el mismo: “después de la tormenta viene la calma”, sobre todo esta, que me la enseñó un campesino “cuando más oscuro está es porque ya va amanecer”… sí, pero antes.
 
Insisto en dejar claro: no hablaré de desgracias, me referiré a energías oscuras que en este momento están afectando toda la psique de la humanidad. A TODA, pero tampoco ahondaré en su origen pues ello me desviaría del tema.
 
3.
El asunto es que todos aquellos que están en busca de la evolución espiritual a partir de hoy deben buscar la manera de practicar lo siguiente.
 
En términos mundanos, de la vida cotidiana:
 
No discutir con nadie (ni familiares, vecinos, desconocidos, amantes, autoridad, ni socios, etc.).
No contradecir a nadie (ni jefes, ni padres, hermanos, ni hijos ni empleados de negocios, etc.).
No intentar dañar a nadie, pese a que se tenga la razón (aunque sea en incidentes de la calle, tránsito, con vecinos, en el trabajo, no iniciar demandas, etc.).
No violentar la dignidad de nadie, ya sea por venganza, deseo sexual o por burla (aunque sean amigos, conocidos, empleados o compañeros de trabajo, etc.).
 
Por más que se piense en que lo que se vive es una injusticia, cualquier acción o decisión contraria a la sabiduría, diplomacia y la discreción, terminará por volverse en su contra, les hará paganos, hasta por años, de sus decisiones, ya que esa obscuridad se ha posesionado de millones de aquellos, proclives a la maldad, quienes piensan que la vida es destruir a diario todo lo que tienen a su alrededor.
 
REFLEXIONEN ANTES DE ACTUAR.
 
4.
Resígnense a padecer la muerte de un familiar o tener pérdidas materiales, sentimentales o económicas.
 
No busquen venganzas.
Olvídense de intentar resarcir las pérdidas jodiendo al prójimo.
No roben, difamen, mientan, engañen, calumnien ni agredan.
Amárrense las manos.
Busquen contacto con la naturaleza.
 
5.
Sin embargo, se necesita más si quieren protegerse y resguardar a sus familias:
 
Hagan ebboe con Obatalá, Yemaya y Olokun.
Refresquen su lerí.
Practiquen yoga a diario.
Dense 7 baños de hierbas con hierbabuena, albahaca o siempre viva (en el blog se ha explicado hasta el cansancio cómo prepararlos).
Realicen meditación todos los días.
Usen agua de coco frío en su cabeza para mantenerse ecuánimes.
 
6.
Si todo marcha bien en eso de los equilibrios, esto terminará en el mes de octubre, ya publicaré una actualización sobre el tema.
 
¿Exagerado?, no, ni se trata de hipocresía ni de dar clases de moral, simplemente de no dar pretextos a nadie de jodernos la vida: no es lo mismo pasar el resto de la vida en la cárcel por un arranque de furia que seguir llegando cada noche del trabajo y disfrutar de la familia.

1 de julio de 2021

Mamá voy a ser santero

1.
En mi ingenuidad e ignorancia de confiar en las mentiras de mis padrinos de que la Santería todo lo solucionaba, pasé por alto las punzadas en el estómago cada que tocaban el tema sobre mi próxima Yoko Osha (hay numerosas entradas sobre esa sensación de advertencia de peligro a lo largo del blog), misma que, “resignado”, fui comentando con mis círculos cercanos.
 
2.
Las reacciones variaron: muchos manifestaban preocupación, varios sorpresa, otros burla, algunos incredulidad y los pocos fueron de condena al grado de que casualmente (por aquello de que no estaba planeado), escuché los comentarios de estos últimos sobre mi decisión:
 
En una comida con “amigos” del trabajo aproveché y les compartí sobre mi próxima iniciación y al terminar avisé que me iba para continuar con un trabajo pendiente y me despedí, más mi muerto me advirtió que debía regresar y sorprenderlos en un improvisado juicio sumario en mi contra, mismo que por su incendiaria pasión argumental impidió se dieran cuenta que había vuelto, y que al percibir mi presencia, provocó una palidez colectiva (a la par de un lúgubre silencio), dignos de una fotografía. 
 
3.
Hubo rechazo, pero también inquietud de verdaderas amistades cuya ignorancia sobre la Osha era obvio, pero influenciados por el vox populi que unía la Santería con el Satanismo (curioso, las dos comienzan con “Sa”, que en sánscrito significa “con semilla”), creyeron que el paso que iba a dar era delicado.
 
Ello me sucedió con los buenos deseos de S y E, cuya amistad se remonta a más de 30 años, y que no ocultaron su inquietud tras oír la noticia. Ironías de la vida, tras iniciarme cierta noche SR y su esposa llegaron a mi casa pidiendo los ayudara con un problema relacionado con su hijo (estaba desaparecido), y luego para rayar en Palo a su hermana (que no daba una).
 
4.
Lo fundamental de esa parte de la historia de mi inopia fue no haber hecho caso a las señaladas punzadas estomacales al avanzar en los preparativos, pinchadas que eran aviso de que la solución a mis problemas de salud no iban por los senderos de la mezquindad humana de los iniciados en Osha e Ifa que juraban ser mis padrinos y guías, infamia practicada ante la mirada complaciente de los dioses Yoruba.
 
Ni que decir que mi esposa y yo llegamos a muchas madrugadas, tras consultarnos al pie de Orunla, conversando sobre la falta de dinero para cubrir los gastos de la iniciación mientras se acercaba la fecha: ella más que optimista con los beneficios que nos aseguraban obtendría, mientras yo seguía ignorando las señales estomacales.
 
Eran largas horas indagando en la web, estudiando libros o hablando por teléfono con ya iniciados (no aclaraban mis dudas ni daban pormenores de en la que me metía), tratando de no dejar ir ni un detalle, pero sobre todo buscando no cometer errores que incordiaran a los Orishas.
 
6.
Quedaba pendiente decírselo a mis padres, sobre todo a mi madre: si bien a mi progenitor le eran indiferentes esos temas (aparte de ser poco proclive a manifestar emociones), ella no veía con buenos ojos que su hijo sobreviviente fuera Brujo (no entendía la diferencia entre Brujo y Curandero), así que hacerse Santero… ¡uops!
 
No es que ella argumentara que yo estaba a punto de ofender a Dios para tratar de disuadirme (digo, ante un acuariano recalcitrante no serviría de mucho lo que de ello opinara El Señor), pero mi discurso lleno de ignorancia y fe, insisto, tampoco le daban certezas.
 
7.
aaah, los padres tan sabios y los hijos tan necios.
 
8.
Lo que sí debo reconocer es que tuve una omisión con ellos: no les conté sobre mi iniciación en Palo Mayombe (de saberlo, sobre todo explicando que sería al estilo africano y ello me dejaría golpeado y bañado en sangre), seguro les habría provocado un ataque de histeria.
 
Algo interesante fue que a los días de salir del trono llegué a casa, donde mi progenitora relajó su alma al ver que tras haberse iniciado en la Osha, su hijo seguía siendo un cínico.
 
Más lo irónico no fue decir “Madre, voy a ser Santero”, sino que tras coronar Osha mis progenitores recibieron con mi Itá el aviso sobre la urgencia de hacer algunos ebosses, pues mi iniciación les perjudicaba gravemente su salud (¿?). Aceptaron entre gustosos (él), y resignados (ella) las obras, no sin antes preguntar: “¿entonces nos va a ir mejor?”.
 
9.
Seis meses después mi esposa siguió mis pasos y también coronó Osha. Si bien lo tenía marcado por Itá, en su caso no era urgente, así que días antes de entrar al trono mi padrino la cuestionó:
 
- ¿por qué quieres coronar Santo tan rápido?
- porque ya no lo entiendo – me señaló haciendo alusión a nuestras conversaciones cotidianas en las que había notado cambios tanto en temática como en mi forma de expresarme.
 
Mi madre siempre ha sido poco observadora, así que no percibió alteraciones en mi carácter, pero aprendió a cambiar con gran rapidez el tema de la Santería en las reuniones familiares, así que cuando por envidia su hija dijo que coronaría Osha, se lo tomó primero a la ligera y luego a guasa hasta que el ignorante de mi padrino le avisó que sería un jueves de Semana Santa: aquello sí que lo consideró una blasfemia.
 
10.
Mucho tiempo después, conforme descubrí las mentiras de la Santería (como religión), me enfrentaba a la mezquindad de los padrinos (como personas con tendencias asesinas) y me daba de topes por la falta de objetividad de los Orishas (como aparentes deidades sabias), concluí que ni siquiera valía la pena decirle a mi madre que las cosas no eran como me las vendieron.

23 de junio de 2021

Mi muerto

 

para luna
 
1.
Mi muerto se hizo famoso en círculos Espiritistas, Curanderos, Osha e Ifa, por su precisión. Era “tan popular” que empezamos a rechazar invitaciones a Misas de Investigación y Coronación Espiritual, pues dejarlo hablar me desgastaba físicamente bastante.
 
Para los que no conocen sobre el tema diré que la relación con un desencarnado conlleva pagar una factura. Pongamos de ejemplo a los Curanderos: dejar que lo monte su guía (el espíritu de un guerrero, entidad, etc.), trae beneficios inmediatos como la agudización de los sentidos, la videncia y salud, pero a la larga acorta su vida pues “dejarlo entrar” equivale a morir al desplazar su espíritu por unos minutos para que el otro hable.
 
2.
Muchas anécdotas podría contar sobre mi muerto, por ejemplo, como cuando frecuentamos el Ilé de una temida (y mañosa espiritista), oriunda de Varadero: acostumbrada a que sus ahijados la adularan, y dado que mi camino de Eleggua se cruzaba con ella, solía quejarse que no me aparecía entre semana para “saludarla”.
 
–no has ido a velme – reclamó un domingo que coincidimos en un tambor para Obatalá.
–vivimos en el sur y se nos complica aparecernos por sus rumbos entre semana – señalé aprovechando la pausa.
–tu no me buscas – insistió en su queja y me recordó a otra “madrina” cubana que tuvimos, hija de Oshún, obsesiva, pretensiosa y que protestaba por lo mismo.
–… y cuando podemos pasamos por su casa, pero nunca está – y mi muerto me dijo ironizara – sus ahijados siempre la llevan a pasear.
 
Se me quedó viendo, su muerto se asomó burlón tras sus espaldas, más el mío también apareció.
 
–si no me cree, pregúntele a su muerto: yo no digo mentiras – advertí, ella me vio retadora, más supongo que su muerto se encaró con el mío y al ver que yo decía la verdad tuvo que darme la razón.
–venme a vel cuando puedas – dijo en el momento en que el toque de tambor se reanudó.
 
Durante una coronación de Yemaya y Shango apenas y entré al Cuarto de Santo una Santera hija de Yemayá al verme exclamó: “usted tiene un Eggun muy hermoso”. A lo largo de mi estancia en esa casa, cada que me cruzaba con ella lo decía con tal insistencia que llegó a preocuparme que aquello se estuviera convirtiendo en una insinuación.
 
En otra ocasión, a punto de iniciar una Yoko osha de Oya, al llegar el Oriaté encontró errores en el montaje del trono y se negó a realizarla. Ofreció arreglarlo a cambio de una gran suma de dinero, cosa que el Babalowo rechazó. Una vez que se fueron nos preguntó si hacíamos la coronación y mi muerto advirtió que saldríamos cargando gran osogbo. Externé su opinión, todos estuvieron de acuerdo y se canceló.
 
3.
En la vida cotidiana mi muerto me avisaba si la respuesta ante X situación era un o no, me prevenía de peligros, si podía confiar en una persona e incluso llegó a realizar algunas sanaciones, me defendía de Egguns oscuros, me avisaba de ataques psíquicos, me daba consejos al trabajar religión para potenciar una obra, me protegía de brujería y lo más importante: solía mandarlos investigar que planeaban mis padrinos en nuestra contra cuando nos fuimos de sus casas religiosas.
 
¿Maravilloso?... pues no. ¿De dónde vino mi muerto? nací con él y si bien la mayor parte de mi vida sentí que prevenir situaciones era cuestión de sentido común, fue hasta que me rayé en Palo que él se manifestó y con el tiempo ello me llevó a dejar de usar mi videncia.
 
Nunca investigué más sobre su origen, pero hay posibles orígenes: ¿lo maté en una vida pasada? ¿fui su Nfumbe? ¿se le pegó a mi madre estando embarazada? ¿éramos gemelos pero sólo yo nací? ¿es producto de una maldición o brujería? ¿es un Eggun generacional que se ha transmitido de madres a hijos?
 
4.
Toda las consultas que mucha gente me hacía comenzaban con un ¿puedes preguntarle a tu muerto qué sabe de…? y nunca falló.
 
Los que me tenían confianza y conocían sus dotes curioseaban sobre su origen, idioma, si era hombre o mujer, cómo murió o si tuvimos vidas pasadas en común, a lo que les contestaba con honestidad: “no sé ni me interesa, ya él me contará si quiere”. Fue años después que me enteré de algo durante un Ita: me rebelaron su nacionalidad, la que curiosamente es de una cultura que suelo detestar desde niño, así que supongo que nuestra relación en el pasado no fue agradable.
 
Temas aparte mi muerto tenía un defecto que venía arrastrando desde que tuvo vida: le gustaba el trago y conforme se afianzaba su comunicación conmigo comencé a beber.
 
Los sábados, tras tomar 3 o 4 tragos (nunca fui un bebedor maratónico pues las resacas me atormentaban durante días), solía soltar terríficas profecías que mi esposa anotaba en libretas (por ahí están todavía), y que a los pocos días (o meses y hasta años después) se siguen haciendo realidad: avisos sobre situaciones en otro país, en política nacional o presagios sobre conocidos o familiares. Aquello era un frustrante porque se perdía “la emoción” de recibir una noticia, o en el extremo, evitaba que nos tomara por sorpresa alguna desgracia.
 
5.
Al principio tenía sus ventajas, pero al exigir mayores ingestas de alcohol se convirtió en un problema, no porque me pusiera insoportable (cuando mi muerto dejaba de hacer sus presagios yo solía quedarme dormido por el desgaste), sino por la mencionadas resacas, pero todo ello era más o menos manejable hasta que él cometió dos errores.
 
Uno fue que durante una comida en casa de mis padres, tras ingerir varios tragos, permitió que el espíritu de mi abuelo me montara y conversara con mi padre (él no muy convencido de mis dones, pese a que su madrastra fue una terrible bruja), platica de la que fui tomando conciencia poco a poco y que me inquietó cuando quiso abrazarlo: mi esposa se asustó, me di cuenta de qué se trataba y lo expulsé para que no se saliera con la suya: llevárselo.
 
El otro sucedió durante una evaluación laboral en el cual debía realizar 5 exámenes de los cuales a 4 me dio las respuestas, más un miércoles por la mañana, al salir de casa para realizar el último, se burló y dijo “vas a reprobar”, lo que sucedió al no ayudarme y ello me obligó a instruirme en el tema, por mi cuenta, para aprobar en segunda vuelta.
 
En este caso el enojo no fue por perder la ventaja de hacer trampa, sino darme cuenta de su perversión: no sólo me afectaba su obsesión por el alcohol, sino que él ya se sentía con derecho de tomar decisiones sobre mí sabiendo que me perjudicarían.
 
Tras aprobar, luego de estudiar ante su desconcierto (supongo que esperaba que le pidiera ayuda), un sábado por la tarde lo reprendí: si bien era una ventaja tenerlo para solventar situaciones (sobre todo en la práctica religiosa), el vivo era yo, él era un desencarnado y no iba a permitirle que me jodiera la existencia.
 
Minutos después, a las seis de la tarde (la hora mágica para invocar o alejar muertos), solicité a los tres guerreros aztecas que me fueron asignados durante mi iniciación espiritualista lo maniataran, le taparan los ojos y oídos, lo amordazaran y lo marginaran en mi astral para no tener más contacto con él. Ahí quedó… y ahí sigue.
 
Esto último es importante: de acuerdo a mi Itá de mano de Orunla, dado que al nacer él venía conmigo no se podían cortar nuestros lazos pues alejarlo con un oparaldo (que mi Toyale marca específicamente para los Egguns), me llevaría sin remedio a la muerte: forma parte de mí, como si fuera un órgano más.
 
Reactivados mis guerreros como protectores, otras entidades más que he ido acumulando con el paso del tiempo, mucho más fuertes y eficientes, mi nivel de protección espiritual mejoró notablemente.
 
6.
Hace días tomaba un café con mi nueva amiga D y preguntó si podía hacerle una consulta a mi muerto (supo de él a través del blog Basurero de almas), y como respuesta recibió una carcajada de mi parte. Ello le incomodó, así que tuve que aclararle que mi famoso muerto está marginado desde hace años.
 
–¿tus consultas ya no las haces con él? – me preguntó intrigada.
–no – sonreí.
–¿con qué examinas ahora a la gente? – me interrogó sin salir de su sorpresa.
–mi videncia – señalé divertido – tras deshacerme de él volví a usarla y regresó con gran precisión y con el paso del tiempo se afina más.
–yo quería conocer a tu muerto – dijo con cierta frustración.
–si quieres te lo muestro – la reté tomándola de la mano para mostrarle una imagen – pero no me hago responsable de tu susto – a lo que ella reaccionó soltándomela, provocándome un ataque de risa – pregúntame lo que quieres saber y te darás cuenta que no hace falta su presencia.
 
D me cuestionó sobre varios temas personales y al final quedó satisfecha con las respuestas.


13 de junio de 2021

Cuidado con la Orixa Pombagira


Una de las limitantes que tiene la Umbanda, Kimbanda y Candomblé en américa es el idioma: dado que se practica principalmente en Brasil*, el portugués ha restringido su expansión hacia otros países (aunque recién su influencia ha crecido en Uruguay Argentina).
 
Si bien estas religiones tienen factores en común con la Santería, el Palo y el Espiritismo afrocubano, cuentan con sus particularidades que las diferencian de las prácticas afro-caribeñas, pero que se complican de entender por el aspecto idiomático ya señalado.
 
Esto se debe anotar ya que Omar Hejeile (santero colombiano, locutor y autor de libros esotéricos), dijo en su programa de radio que Pombagira (hay quienes la nombran Pomba gira), es una Orixa y esposa de Exú. No voy a descalificar el trabajo de Omar sobre la difusión de la Osha, ya que suele ser objetivo y casi siempre lo maneja con conocimiento, “casi”, por ello es importante hacerle aclaraciones sobre el tema.
 
En las religiones afro-brasileñas se afirma que Pombagira es la parte femenina de Exú. Hejeile señala que ambos son Orixas: Exú es el dueño de los caminos y Pombagira complace las peticiones amorosas a cambio de una joya, la cual no hace referencia a una alhaja, aclaró, sino al ser más preciado de la familia.
 
Estos señalamientos me recuerdan los falsos mitos sobre la Santa Muerte que incluyen la misma amenaza: si no se le cumple lo prometido, toma venganza robando la vida del familiar más querido del “osado” infractor.
 
Omar acertó con que Pombagira es ideal para consultar sobre el mal de amores o cómo para que un amarre funcione la figura vudú debe hacerse con yuca, explicó cómo realizar una protección contra ella, y dado su espíritu vengativo, dio las razones de por qué es mejor hacer primero cualquier obra con Exú antes que con “su esposa”.
 
Pero cayó en imprecisiones al decir que es una Orixa, la vinculó con Oshún, la acusó de tramposa, insaciable y dijo que para oír su programa de radio donde hablaría sobre ella, la audiencia “debía protegerse” si no quería verse afectada por energía negativa (me recordó la leyenda urbana de los Babalowos que prohíben mencionar de noche a Iyami Oshoronga).
 
Se debe aclarar que Pombagira no es una deidad, ni una Orixa femenina de gran sensualidad, ni amante de la diversión, lujos ni placeres, ni mucho menos un demonio, como los ignorantes afirman, mas se le atribuyen poderes y energías tan fuertes que obliga a investigar cómo tratarla si piensan involucrarse con ella.
 
Su parte oscura atiende a mujeres ambiciosas, de ahí que se le considere astuta, fría, implacable, vengativa, irascible, inteligente para saber si la están engañando; no tiene dueño y posee su propio código moral para definir una “traición”: se dice que es la protectora de las prostitutas y se le llama el poder oculto dentro de todas las mujeres, razón por la cual, estúpidamente, se le está utilizando en tiempos recientes como estandarte del feminismo recalcitrante latinoamericano.
 
En el extremo, se señala, es buena consejera, protectora, guerrera, ideal para quitar hechizos, abrir caminos, alejar Eggun oscuros y proteger bienes materiales: sus huestes se conforman por almas de prostitutas, magas, adivinadoras, brujas, pitonisas, gitanas y se le teme igual por su maldad si está enojada que por la ignorancia, la cual “la representa con patas de cabrío en lugar de piernas” (¿?).
 
Un grave error que comete Hejeile es decir que es esposa de Exú, o que es su lado femenino, asignándole un camino más a los 21 que el Orixa ya tiene, llamándole el “Exú del amor” o Exua. Y lo peor que hizo: emparentarla con “Bombogira”, deidad femenina de los malos espíritus en la cosmogonía Bantú.
 
Independiente de lo señalado, reitero que Pombagira no es una Orixa ni deidad: es una entidad (o unidad) y su vínculo religioso es vía el Espiritismo, la principal influencia en la Umbanda, en concreto con los seguidores de la corriente kardeciana por la concepción de que no hace distinción entre el bien y el mal.
 
Algunos la comparan con Iyami Oshoronga (de ahí que le pinten –otra ves la ignorancia- una personalidad demoniaca) y con Oshún, pero está más vinculada** a “Maria Padilla”, “Rosa Caveria”, “Maria Farrapo”, “El Ánima Sola”, “María Lionza” y “Mipfhukwa” (deidad muertera de la Santería en Mozambique), dando esto la respuesta al por qué no es una Orixa y es un espíritu: como entidad ella incorpora (la cual se caracteriza por la comunicación oral) a través del médium, mientras que un Orixa se posesiona del cuerpo físico (lo ocupa) y se comporta como tal.
 
No puede pensarse en ella como un desencarnado evolucionado, ya que acepta “La Ley Divina”, mientras su otra comparación, con los Eggun, es que estos son caprichosos y se mueven a su antojo entre los espiritistas y médiums: Pombagira no juzga la petición, cumple y deja que el Karma pase la factura, algo que Hejeile no explica, y por el contrario, le asigna erróneamente la ya citada personalidad vengativa.
 
Hay más elementos por los cuales surge la confusión: algunas líneas de Kimbanda la entregan cuando se corona a Exú (¿?), mas ella se recibe aparte, como una imagen, y luego en piedra u otán, si es que el iniciado no practica el Espiritismo. Esto último forma parte de las nuevas formas de practicar la Santería en Latinoamérica, como aquella en la que se jura a Santeros en Ozaín o se entrega Odudwa a un Aleyo: estafa vil.
 
Finalmente, el factor determinante de por qué no se le puede vincular con Exú: mientras la deidad Candomblé es una unidad, se reitera que Pombagira no es una energía individual, integra la esencia de aquellas mujeres que padecieron desengaños de amor o que en vida sufrieron desgracias (lo que la hace más cercana al “Ánima sola” o al “Espíritu Intranquilo”, por ejemplo).
 
Así que a tener cuidado de lo que dice cualquier religioso (a veces la honestidad o buena fe no van de la mano del conocimiento), ya que las mentiras y/o ignorancia de los Babalorixá (al igual que muchos Santeros y Babalowos en la Osha), pueden hacerles creer que tratar con Pombagira establece tratos indisolubles, requiere complicadas ceremonias, o incluso, peligrosamente, que se puede asentar.
 
* para fines de lectura se debe traducir Orisha por Orixa y Eshu por Exú.
** curiosa la obsesión de relacionarla con entidades llamadas “Maria” (sin acento).

9 de junio de 2021

Nuevo proyecto literario

Hace días reflexionaba sobre los logros que ha tenido Eva Fraile a sus 28 años (escritora, agente editorial y crítica literaria nacida en Cáceres), me pregunté hasta dónde llegará dentro de 10 años en el medio literario y le vi gran prestigio. Luego traté de imaginármela en 20, y sí, todo un éxito, pero ya no pasé de ahí porque seguramente para esas fechas su servidor será un desencarnado más en el más allá haciendo travesuras a los vivos que aún están acá.

 

Como sea, la visualicé como una persona pletórica de logros, fama y reconocida mundialmente por su trabajo editorial, lo cual, entre otras cosas obedece no solo a su inteligencia, creatividad, perseverancia, profesionalismo y honestidad, sino también a una particularidad: su inagotable energía para trabajar 34 horas al día.

 

Más no se piense que este texto pretende destilar adulación. Nada de eso, y quienes me conocen saben que no es mi estilo, mas estos párrafos fueron escrito tras darme cuenta que todos los proyectos que ella emprende resultan exitosos, algo que suelo admirar y tomar mucho en cuenta todos los días, sobre todo aquellos en que me levanto de la cama más con el espíritu de escritor que como Curandero, Muertero y demás desvaríos espirituales.

 

En teoría Eva Fraile no necesita que alguien escriba un texto hablando bien de ella, pues su trabajo en el ambiente editorial y literario dice más que un puñado de palabras aglutinadas en un par de cuartillas, sin embargo, algunos de sus proyectos, dada su originalidad, sí que lo merecen.

 

Tomando en cuenta lo anterior es que traigo aquí la reciente publicación del primer número de “La reina magazine”, que como su nombre lo advierte, es una revista literaria que ella tenía en mente desde hace algunos años y que finalmente ha podido concretizar, con creces, para quienes sabíamos de su existencia y estábamos esperando con ansia tenerla.

 

Obviamente que tuve la suerte de ser incluido en este primer número con mi libro “Mi vida con los muertos”, pero tampoco ese es el motivo por el cual publico esta entrada, lo hago por la gratificante sorpresa de la calidad de la revista, producto de la dedicación que durante meses que realizaron Eva y Javier: ella en la edición del contenido, estructura y selección de participantes, y él en el impresionante trabajo de maquetación, diseño y gráficos que acompañan cada página de las 62 que la componen.

 

Sé que a Javier (oriundo de Toledo), no le gustan los reflectores y prefiere estar en segundo plano cuando se trata de citar todo lo que hay detrás del proyecto “La reina lectora”, pero no por eso dejaré de aplaudir la gran calidad artística que ha impreso en cada una de las portadas de libros y en la corrección de estilo que desarrolla como parte de las actividades editoriales de Eva. 

 

Podría enlistar a otros participantes de “La reina magazine”, como la artista Inmaculada Dura, la cual hizo un excelente trabajo artístico con mi artículo, al igual que muchos de los sponsors que apoyaron el nacimiento del proyecto, pero ello podría ser riesgoso y hasta tedioso para ustedes, así que diré que detrás hay mucha gente cuyos créditos encontrarán en la revista.

 

Así, “La reina magazine”, de distribución gratuita, es una revista más que recomendable, incluso podría decirse que obligatoria no solo por su contenido y diseño, sino porque marcará un antes y después en el medio editorial y en el mundo de las publicaciones electrónicas.

 

Se puede descargar desde aquí:

 

https://drive.google.com/file/d/1RLdvSICA7P2hw0ik06AgOn5Ou-e-xwOY/view?usp=drivesdk

 

Para más información: https://www.lareinalectora.com

 

2 de junio de 2021

Audio de la entrevista sobre Mi vida con los muertos

 


En días pasados tuve el honor de ser entrevistado por Hans Alcerro para su podcast “Real stories, gente real”, sobre mi libro “Mi vida con los muertos”, plática programada para durar 45 minutos, pero se convirtió en una conversación de 2 horas.

 

Hansn nació en Honduras y lleva viviendo en Miami 23 años. Se graduó  en “Business management” y “Environmental science”. Es técnico en todos los tipos de muestreo, rehabilitación ambiental y actualmente trabaja realizando inspección ambiental en el área de petróleo.

 

Sobre su proyecto periodístico dice: “no somos unos profesionales de la comunicación, pero queremos contar historias, historias reales de gente real. Estamos nada más que con un micrófono y una computadora, tratando de hacer lo mejor que podemos para producir esto”.

 

Agrega: “queremos que todo sea más real posible, que la gente se sienta como si estuviera en un cuarto real sin alta tecnología y sin toda la parafernalia de un estudio de grabación... somos gente real, con historias reales, somos Real stories, gente real”.

 

Resultó muy gratificante para su servidor conversar con Hans, pues fueron precisamente sus infinitas inquietudes espirituales y culturales las que dieron pie a un conjunto de interesantes preguntas que propiciaron se extendiera agradablemente la charla.

 

Aquí el resultado:


https://open.spotify.com/episode/1yrZH6MZGu3kEVvfYWAUFZ?si=bTFssJi9Qia77oo4lqe3YQ&utm_source=whatsapp&nd=1

 


24 de mayo de 2021

Una vergüenza lo que sucede en la UNAM

 


Soy egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución académica llamada popularmente “La máxima casa de estudios” del país, y considerada una de las mejores de América Latina, insisto, dicen.
 
Acerca de haber estudiado en la UNAM, existe un insoportable chauvinismo que suelo comparar con el delirio futbolero: sus egresados exacerban hasta la náusea el emblema universitario con mil y un pretextos, mismos que no enlistaré, ciñéndome al fanatismo con que rigen su vida, sin cortar el cordón umbilical que los liga a una etapa de su vida (ser estudiante), a algo que dio mucho, sí, sobre todo a nivel intelectual, pero que ya fue, es pasado.
 
Me iré un poco atrás para poder entrar al tema, en concreto a mi época universitaria, donde me di gusto comprando ediciones, a un precio regalado, de libros que no siempre tenían que ver con mi carrera y sí sobre temas que uno ni se imagina.
 
Sobre aquellas adquisiciones han pasado muchos años, pero destacan los clásicos rusos que la UNAM editaba, y que vendía en las librerías que tenían montadas en todas las facultades, y que me abrieron los ojos hacia una corriente literaria cuya riqueza es infinita.
 
Así, conservo “Un héroe de nuestro tiempo” de Mijail Lermontov, “La hija del capitán” de Alexander Pushkin, “Pequeña antología de cuatro poetas rusos” de Tatiana Bubnova y el necesario "Los señores Golovliov" de Saltikov-Schedrín, lecturas que cambiaron mi forma de vincularme con las letras, y a los que sólo pondría un pero: su calidad de impresión.
 
Sigamos: la Dirección de Literatura, encargada del programa editorial de la UNAM, fue creada el 3 de marzo de 1986, como parte del proceso de una reestructuración que luego se convirtió en la  actual Coordinación de Difusión Cultural.
 
Tras varios años, la Dirección de Literatura mantiene su plausible labor, pero bajo una perspectiva anacrónica, traza que de no corregirse seguirá beneficiando sólo “a los amigos”. Me explico: su servidor recibe desde hace años, vía mail, boletines sobre noticias de literatura, tanto de editoriales, revistas e instituciones educativas. Mi última inscripción fue, precisamente, al boletín de la UNAM.
 
Gracias a ello descubrí que sus ediciones, en libros y revistas, como la serie “Material de Lectura” o la revista “Punto de partida”, no han cambiado de material ni de diseño desde hace más de 40 años. Algunos pensarán que lo importante es el contenido, pero a esto le sigue algo más grave: pone de manifiesto la vigencia del amiguismo discrecional con el que se promueve autores como inve$tigadore$, académico$ e instructore$ de tallere$, con $u$ re$pectivo$ beneficio$.
 
Esos amigos, por desgracia, se han enquistado institucionalmente y han generado cofradías donde se publican unos a los otros, como AnaMari Gomís, Vicente Quirarte, Beatriz Espejo, Mauricio Beuchot, Margo Glantz, Guillermo Sheridan, Vicente Quirarte, Elsa Cross, o los nuevos protegidos: Alberto Chimal, Silvia Eugenia Castillero o Adrián Curiel.
 
Veamos al caso de Elsa Cross: ¿la conocen? ¿han oído su nombre con la familiaridad que Octavio Paz, Rosario Castellanos, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, Elena Poniatowska, Juan Villoro, Amparo Dávila o  Sergio Pitol? Pues se trata de una académica, que aparte de poeta, ve su “trabajo” eternamente publicado, dirige talleres, obtiene becas y recibe un premio tras otro.
 
Siendo objetivos, y en tiempos de crisis económica, sobre todo por el desprecio del actual gobierno a la cultura, sabemos que no hay presupuesto para ampliar la cobertura cultural, sí, pero ¿cuántas becas, premios y salarios de la UNAM podrían canalizarse en democratizar su línea editorial (desapolillando ese innecesario paraíso), para hacer frente, por ejemplo, a los monopolios literarios como “Editorial Planeta”, “Penguin Random House” y “Editorial Santillana”, tal como ha hecho la editorial, también mexicana, “Fondo de cultura económica”?
 
Ante esta inmundicia amiguera es injusto que la UNAM clame por la falta de espacios para promover la lectura y se queje del desinterés por la literatura, cuando ellos son parte del problema y reproducen, con escalofriante fidelidad, lo que ocurre en cualquier oficina de gobierno e iniciativa privada, donde el favoritismo, el amiguismo, chantajes, intercambios sexuales, nepotismo, patronato y la amenaza están por encima de la calidad y la honestidad.
 
Siempre lo he dicho y con lo que sucede en la UNAM se confirma: un libro, obra de teatro, cd, escultura, invento y pintura expuestos en una marquesina no están ahí porque calidad, sino por a saber por qué pactos en lo oscurito.
 
Así, vale la pena preguntarse: ¿cuántas verdaderas obras de arte han quedado en el anonimato por esta perversa manera de anteponer el interés personal y/o las bajas pasiones a cualquier decisión? o quizá haya algo peor: ¿lo que en la actualidad llamamos “cultura”, en méxico, concretamente en la UNAM, podría ser diferente si no hubiera alguien empeñado en tenernos hundidos en la ignorancia, a costa de tener en un pedestal a “los grandes amigos”?
 
Una vergüenza lo que sucede en la UNAM, en general, y en la Dirección de Literatura, en particular… una cortedad que salta a simple vista, y por lo mismo, alguien debe corregir. ¿Acaso el actual director de la Coordinación de Difusión Cultural, el ególatra-maniaco Jorge Volpi, se atrevería a poner en orden? Ya demostró que no: ahora sus amigos son los nuevos preferidos tal como ha sucedido con las anteriores administraciones.
 
Sí, una vergüenza.


16 de mayo de 2021

Disidentes

 


No sé cómo definir a The Mavericks (traducido como disidentes), banda formada por Raul Malo, Ben Peeler, Robert Reynolds, Eddie Perez y Paul Deakin: ¿es eclético, híbrido, world music, crossover, iconoclasta? ¿nos vamos a los extremos y le ponemos ethnic fusión, world beat, folk core? ¿lo disgregamos en country, alternativo, blues, surf, tex mex, pop, swing, polka, ska, rock, soul, mariachi y jazz por igual?
 
Como sea, su concepto destacó por su fusión de ritmos latinos y porque contrario a lo que se pensaría no son originarios de Los Ángeles ni Texas: se fundó en Miami en 1989 y sus raíces se remontan a Cuba.
 
Raul Malo cuenta que “La primera vez que escuché It’s Now or Never, de Elvis Presley, me cambió la vida. Se la puse a mi mamá y ella me desveló que su melodía era la de una canción italiana, el clásico napolitano O sole mio. Descubrí cómo la música se podía mezclar”, sin embargo, a aquello se debe agregar que Malo creció en Nashville, así que mayor raíz musical no pudo tener
 
The Mavericks tuvo dos etapas: la primera, entre 1991 y 200 con Malo, Peeler, Reynolds, Perez y Deakin, que les dio éxito en la población latina yanki, para luego desaparecer, tras la lucha de egos, hasta 2012 con su reagrupación, ya bajo el liderazgo de Raul, periodos durante los cuales el reconocimiento a su propuesta musical ha sido unánime.
 
Han grabado 11 cd’s, recopilaciones, discos en vivo y ganado premios como el “Academy of Country Music Awards”, “Top New Vocal Group”, “Country Music Association Awards”, “Vocal Group of the Year”, un “Grammy” y el “Americana Music Association Honors & Awards”.
 
Raul Malo es líder, guitarrista, cantante, compositor, productor y quien ya grabó discos como solista, mientras que Eddie Perez, guitarrista y co-líder de la banda, ha sido invitado a 15 grabaciones por su característico estilo de tocar el requinto, a lado de James Intveld, Connie Smith, Miranda Lambert, Lee Ann Womack, Gary Allan y Kim Richey.
 
The Mavericks incluyen a Paul Deakin y Jerry Dale, así como a músicos de apoyo en sus giras llamados “The Fantastic Four”: Michael Guerra, Max Abrams, Matt Cappy y Ed Friedland, habilidad que se aprecia en su disco “All Night Live”, el cual contiene todo aquello que una persona que se precie de conocer de música pueda desear.
 
"Después de todos estos años, para nosotros tocar las canciones que queremos es un privilegio", dice Raul durante una entrevista con motivo de la fundación de su disquera Mono Mundo Recordings - "eso sucede debido a esta relación simbiótica entre artista y audiencia".
 
Son 15 temas originales más la nada despreciable versión de  "Harvest Moon" de Neil Young. “All Night Live” es un testimonio sonoro que no necesita destacar una canción: tiene una deslumbrante ejecución por la cual la crítica especializada los califica “como una de las mejores bandas en vivo de nuestro tiempo”.

7 de mayo de 2021

Antes de Mi vida con los muertos

 


Mucha gente me preguntó la razón de por qué dejé de escribir durante años, y siempre tuve que corregirlos: “no dejé de escribir… sólo desistí de publicar”, más fueron dos razones por las que dejé de hacerlo.
 
La primera relacionada con un incidente en una de las ediciones de la anual Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, que realiza la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), más de ello no hablaré mucho ya que fui involucrado sin tener responsabilidad alguna (yo nomás pasaba por ahí buscando un baño), lo que provocó en mí una gran desilusión que me llevó a tomar la decisión de no asistir más a exhibiciones de libros, y de paso, a dudar si quería seguir publicando en un medio tan caníbal como es el de la literatura en méxico.
 
La segunda tuvo que ver también con la UNAM, la cual después de haberme invitado como ponente para una serie de jornadas académicas celebradas en la Universidad Autónoma del Estado de México, y específicamente tras terminar mi exposición, un funcionario me solicitó mi ponencia al tiempo que me informaba que formaría parte de una compilación que sobre dicho evento publicarían en breve.
 
Recuerdo que tras recibir los tres volúmenes de dicha serie, organicé una cena en casa de mis padres para comunicarles la excelente noticia, y de paso avisarles, erróneamente, que consideraba haber alcanzado la principal meta en eso de publicar: ser editado por la UNAM. De ahí el aparentemente silencio, pero…
 
Desde hacía años publicaba de manera sistemática en periódicos y revistas, daba entrevistas y era invitado a programas de radio para leer mis textos; asistía como ponente a cuanto congreso me requerían y participaba en concursos de literatura, pero fueron las mafias culturales que siempre han desmadrado la creatividad en este país las que comenzaron a llenarme de basuritas el ánimo, que aunado al incidente ya citado y a la publicación en la UNAM, opté por hacer un alto.
 
La pausa coincidió con el surgimiento de algunos problemas de salud, con los que inició mi primera cuenta regresiva rumbo a la muerte: primera porque tras la advertencia médica hubo más hasta que llegaron, años después, las de origen afro-religioso.
 
En aquella época comencé a escribir una novela titulada “Sol negro”, la cual distribuí entre mis amistades, para luego gracias a ellos, se difundió entre sus conocidos bajo el auspicio de mi recién fundada editorial llamada “Ediciones bien jalados”.
 
El texto estaba plagado de hilarantes situaciones pese a mi pesimista estado de ánimo, en el que un grupo de amigos vivían de exceso en exceso en la capital de un méxico convulsionado por un golpe de estado tras el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas. Curiosamente el personaje que más llamó la atención entre los lectores era un Chamán que hacía a su vez de férreo periodista crítico del gobierno.
 
Obtuvo buenos comentarios, pero también generó presión de los lectores para obtener una segunda parte que finalmente se llamó “El camino”, la cual si bien publiqué con los mismos resultados, en términos de aprobación, la trama se alejaba de la Ciudad de méxico y se desarrollaba en Oaxaca, frente a las costas del océano pacífico, plagada de existencialismos espirituales.
 
Al mismo tiempo, entre licencias médica, alterné su escritura con un volumen de relatos, “El edificio”, que dio pie a “Las otras historias”: los 4 libros que aparecieron bajo el manto de “Ediciones bien jalados”.
 
Por aquella época mi amigo César, quien ya me había conseguido una columna fija en la revista “Transformación”, me propuso editar oficialmente “Sol negro” a través de una conocida que tenía en la Dirección de Difusión y Fomento a la Cultura, adscrita al Instituto Politécnico Nacional, por lo que procedió a la corrección de estilo, mas su intención no prosperó ni me quedaron claros los motivos, así que me regresé a la creación con textos que no fueron a parar a ningún lado, mientras que mi salud de mala pasó a tener altibajos.
 
Curiosamente aquella época de “prolífica creatividad” vio nacer el texto del que hasta ese momento me he sentido más orgulloso como escritor: “Danger”, un relato cuya trama se desarrolla en las calles de Los Ángeles, en California (donde viví algunos años) y que hasta la fecha se mantiene inédito y sin alguna razón en especial (será publicado en mi próximo libro, o en el siguiente: ya están terminados y por el momento ese texto forma parte ambos). Curioso pero también fue un periodo en el que abandoné por completo la lectura un par de años.
 
En medio de todo este caos por la salud, cierto día me desperté con las ganas de publicar de nuevo, aunque apenas me levanté una duda me asaltó: después de tantos años ¿quién se va acordar de mí como para que me diga “sí, vente volando que me muero por publicarte”?
 
Así que asumí una actitud objetiva y me dije: “no sé qué tanto quiera retomar mi carrera pública de escritor, pero por lo menos me plantearé la meta de publicar un texto”. Y la respuesta la obtuve en semanas.
 
Sin buscarlo mi amigo Humberto, editor de una revista con el original nombre de “Confabulario”, me invitó un café y me pidió que le entregara un relato para publicarlo en su siguiente número: si bien tenía suficiente material, le pedí me diera tres días para entregarle un texto nuevo.
 
A los tres días exactos se paró frente a mi escritorio para advertirme que el plazo se había cumplido, a lo que le respondí entregándole cinco cuartillas con el texto “Un blues para Sara”. Aquel escrito me gustó y más verlo publicado en papel y en su versión electrónica, claro, antes de que los blogs se convirtieran en una nueva forma de hacer cultura, y al poco, en el principal generador de basura en la web. El relato obtuvo excelentes críticas entre los lectores y me infundió ánimos para seguir.
 
Luego me inicié en las religiones de origen africano buscando la salud, problemas que pese a todo seguían acosándome, solo para encontrarme con la sentencia de mis padrinos de que mi muerte era inminente.
 
Con todo, retomé el ritmo en periódicos y revistas hasta que tras mis quejas por la censura, mi esposa me convenció de abrir montar un blog, Basurero de almas (luego abrí tres más), los cuales me dieron grandes satisfacciones, por lo que decidí que serían el único medio para difundir mis textos, eso sí, sin esperar, tras gran desilusión años después, la solidaridad de los lectores (esos Santeros y Babalowos que por años saquearon el blog para salvarse a vida), y por el contrario, ahora ya por el simple placer de escribir.
 
En esas época busqué otras opciones espirituales para mantenerme con vida… y sin cantar victoria, aquí sigo.
 
Una opción pasó por mi mente tras algunas peticiones: relanzar “Sol negro”, “El camino”, “El edificio” y “Las otras historias” a través de Amazon, tal como hice con “Mi vida con los muertos”, con las ventajas que las redes sociales y el formato electrónico proporcionan a las ediciones independientes, pero no vuelvo a caer en la trampa de las promesas de amor eterno de nadie (sin ofender): ya tengo dos libros inéditos terminados, y como dice el refrán: “para atrás, ni para tomar vuelo”.