25 de abril de 2026
Por qué no participaré en la Feria Internacional del Libro del Terror
Quienes siguen este blog recordarán que he escrito antes sobre cómo funciona el mundo literario en México: certámenes, publicaciones y eventos donde el amiguismo y los intereses oscuros suelen imponerse sobre el talento. Una dinámica que, con los años, me llevó a buscar opciones en otros países, donde predomina el interés genuino por difundir literatura sin importar la nacionalidad ni los acuerdos entre bastidores.
29 de marzo de 2026
Participación en la Feria Internacional del Libro de Terror
Gracias a los buenos oficios de mi amigo antropólogo y escritor Cutberto, estaré como ponente en la Feria Internacional del Libro de Terror el próximo 2 de mayo, donde además de hablar sobre el tema de los desencarnados, habrá un stand para la venta de mis libros, autografiarlos y convivir con mis lectores.
Próximamente les compartiré la agenda y detalles.
7 de diciembre de 2025
¿Cuándo, dónde y cuánto? (2)
3.
Luego de que el huracán Priscilla y la tormenta Raymond
inundaran al país, dejaran 75 muertos, 65 desaparecidos y varias ciudades arrasadas
por completo en el estado de Veracruz, sin que el gobierno hiciera algo por prevenir
a la población, aquella mañana sabatina de octubre estaba fresca y sin nubes que
impidieran disfrutar de los rayos del sol luego de varios días nublados.
Me gusta la cafetería “Casa di Mahia”, ubicada en
la famosa “Casa de la Araucaria” (fue construida en el año 1902), que además de
tener un estilo neoclásico, mezcla de elegancia y atemporalidad grecoromanas, cuenta
entre sus muros con la “Biblioteca IBBY México”, especializada en literatura infantil
y juvenil.
Gracias a que los mexicanos el fin de semana comienzan
a dar señales de vida hasta después del medio día, el lugar estaba semivacío, así
que no tuve problema en encontrar una mesa en la terraza. Como siempre hago llegué
10 minutos antes de la cita, pero contrario a mi paciencia, decidí ordenar para
dejarle claro a Piedra_de_Limon que su prepotencia no estaba invitada.
Saqué mi libro de “Personajes secundarios”, el cual
había dejado de lado por semanas para devorar “Tumbas sin nombre” y di el primer
sorbo a mi taza de café, más no avancé mucho en la lectura porque en cosa de minutos
volvió la mesera con mi desayuno.
Eran 9:20 y Piedra_de_Limon no daba señales de vida,
así que decidí apurarme con intención de largarme a las 9:30, pero apenas y lo había
decidido llegó y se sentó al otro extremo de la mesa.
Llevaba ropa en extremo holgada, el cabello recogido,
oculto debajo de una gorra e inmensos lentes oscuros, todo para no ser reconocida.
Por si aquello no fuera suficiente, un gorila de unos dos metros se colocó cerca
de nosotros con intención de atemorizar a cualquiera que intentara acercarse.
No se disculpó por la tardanza, soltó un seco hola, llamó a la mesera, pidió un café y
tampoco hizo comentario de por qué me adelanté para desayunar.
Seguí atacando mis huevos con machaca mientras ideaba
como desarmar su altanería.
—Tantos años sin vernos — solté antes de engullir
un bocado.
—¿Te conozco? — exclamó bajando los lentes a la altura
de la nariz para observarme.
—En algún momento nuestras vidas se cruzaron a través
de Luis Rubioles.
—¡Tú! — exclamó colocando con fuerza las manos sobre
la mesa y empujando su silla hacia atrás con los pies, lo que provocó que su guardaespaldas
se acercara para colocarse a mi lado.
—Dile a tu perro guardián que si se mueve un milímetro
más le voy a soltar cierta maldición que su canina estirpe tardará siete generaciones
en depurar — advertí antes de dar un sorbo a mi café.
—Vete a la camioneta, Ramiro. Dile a Marcela que te
venga a sustituir.
—No requieres niñeras — avisé.
—Tratándose de ti no las necesitaré, pero no quiero
que mis fans vengan a interrumpirnos pidiendo
una foto o autógrafo — se justificó.
—No vendrán, yo me encargo de eso.
—Espérame en la entrada — ordenó al gorilón.
—¿Todo bien? — intervino la mesera.
—Sí, sírveme lo mismo que pidió él. Y más café.
—Señor, ¿algo más?
—Un rol de canela, pero sin canela — dije, lo que
la desconcertó — bromita, un panqué de guayaba.
Había conseguido desarmar la soberbia de Piedra_de_Limon.
4.
—Ujule
Rachid, ¿qué significa eso? — interrogó — deberías usar tu nombre de pila,
así la gente sabría si te contacta o no.
—Quítate los lentes — pedí ignorando su
comentario.
—¡Me van a reconocer! — protestó.
—Te dije que me encargaría de eso — dije, tomé el salero, lo destapé, vertí
un copito en mi mano izquierda, con la derecha hice unos signos mientras rezaba
y luego me levanté para esparcirla alrededor de nuestra mesa — listo, te has vuelto invisible — avisé, se despojó
de su disfraz y confirmé que la ferocidad de su mirada seguía intacta.
—¿Dónde has estado estos años alejado de mi vida?
— se quejó — necesito gente como tú para controlar toda la mierda que me rodea.
—Lejos de ti para proteger mi salud mental — solté.
—Tenías fama de muchas cosas en la cultura
subterránea, menos de brujo — decidió cambiar de tema sin ocultar que no entendía
qué quise decir.
—Soy muy paciente, pero suelo reaccionar de manera
poco agradable cuando me llaman “brujo” — advertí.
—Anotado — dijo en el momento en que la mesera llegaba
con su desayuno y mi panqué. Comenzó a comer sin mirarme a los ojos.
—Ya, suéltalo — pedí.
—Sí que eres vidente, según dices en tu blog; me queda claro que nadie puede guardar secretos
estando a tu lado.
—No te creas, solo uso la videncia cuando es necesario.
Me evita desilusiones, pero ya, dilo.
—¿Cómo murió Luis Rubioles?
—Deberías hacer la pregunta correcta — advertí.
—Está bien, lo sé, de un infarto mientras leía en
la sala de la casa de su madre, ¿sabías que estaba enfermo?
—Él me confesó que tenía problemas de salud, pero
no entró en detalles.
—Su cuerpo era una fábrica de coágulos de sangre,
pero en lugar de tomar anticoagulantes prefería aspirar cocaína y beber whisky.
—Una pésima combinación si tienes problemas en la
sangre.
—Fue una actitud estúpida tratándose de una
persona culta e inteligente, pero mi pregunta iba enfocada a que… — señaló, pero
no completó la frase.
—¿Quieres saber si cuando estaba muriendo pensó en
ti?
—Sí… — levantó finalmente la vista de su plato para mirarme.
—Deja a los muertos en paz — sugerí.
5.
—¿Viste el video?
—Sí… y pude constatar que sigues siendo una fría calculadora
a la que le gusta tener la última palabra en todo.
—Soy un negocio. Mi nombre, mi físico, mis canciones
y hasta mis guitarras generan dinero y dan trabajo a varias personas.
—Desde que estabas en “Nunca al norte” querías mangonear
todo, tan así que no te importó que Luis fuera el fundador y líder de la banda
y, que, por tu egoísmo, provocaste que dejaran de tocar durante dos años.
—Siempre supe lo que quería — señaló sin dejar de
comer.
—Sí, ser famosa, así que dejemos de lado ese tema
porque ya lo conseguiste. ¿Por qué querías que viera ese video?
—Juan Vendeta…
—¿Qué tiene?
—Ese concierto fue uno de los últimos que ofrecí para
promocionar mi disco “No duele”. Como viste, era mi mano derecha.
—¿Era?
—Terminando la gira se fue de mi banda. Es complicado
de explicar.
—“Mí, mí, mí… yo, yo, yo” — ironicé — tienes un
ego repugnante.
—Ya te expliqué: soy una marca y...
—Deja de mariposear a mi alrededor como si fuera
una flor de lavanda, tuvimos muchas parrandas hace años, como para que me salgas
con rodeos llenos de charros creyéndose vaqueros.
—Ya, párale.
Y, por cierto, antes de continuar te voy a pedir silencio sobre los nombres de quienes
participamos en esta historia.
—Lo tendrás.
—Gracias. Luego de mi exitoso concierto en la
Plaza de España, en Madrid, nos fuimos de juerga y en algún momento Vendeta se me
acercó y confesó que estaba enamorado de mí.
—Lo compadezco — me burlé.
—Tuve que ser sincera — siguió tras mirarme con
dureza: al parecer mis “bromas” le dolían — él sabía que había tenido una relación
tormentosa con Ronaldo, mi ex pareja y que por joderme me demandó para obtener la
custodia de nuestra hija, lo cual consiguió sobornando a los jueces, pero también
tenía conocimiento que con el paso del tiempo Ronaldo y yo nos habíamos reconciliado...
justo antes de comenzar la gira.
—Voy confirmando lo que vi en el video.
—Déjame terminar. Le agradecí que se fijara en mí
en ese sentido, pero…
—Ya sé, te hiciste pasar por la Madre Teresa de Calcuta.
—Oye, ¿siempre eres así de ponzoñoso en tus consultas?
—No, solo cuando me reencuentro con personas que
en su momento me dieron una puñalada por la espalda.
—¿Cuál es tu tema?
—¿Recuerdas "La cuadrilla de la
langosta"? Fue el proyecto literario del que me echaron después de que
afirmaste que, por haber sido mi amante, yo tendría conflictos de interes con
dos de sus escritores, uno de ellos examante tuyo.
—Lo mencioné en tono de broma durante una fiesta,
pero alguien se tomó mis palabras muy en serio.
—Itzel…
—Sí, una habladora a tiempo completo; de todos
modos, ya tendrías que haberlo superado.
—Lo superé, pero no está olvidado. Son calumnias
que deben permanecer frescas para evitar que se repitan por si el pasado llama
a la puerta.
—Siempre afirmé que eras un cabrón. Y el problema
con hombres como tú es que están hechos de historias extrañas que les enmarañan
las ideas.
—No, solo soy un ser humano que va detrás del error
de las personas, esperando que paguen las consecuencias para echárselos en cara.
—¿A qué te refieres?
—Continúa — la ignoré.
3.
Luego de que el huracán Priscilla y la tormenta Raymond
inundaran al país, dejaran 75 muertos, 65 desaparecidos y varias ciudades arrasadas
por completo en el estado de Veracruz, sin que el gobierno hiciera algo por prevenir
a la población, aquella mañana sabatina de octubre estaba fresca y sin nubes que
impidieran disfrutar de los rayos del sol luego de varios días nublados.
Me gusta la cafetería “Casa di Mahia”, ubicada en
la famosa “Casa de la Araucaria” (fue construida en el año 1902), que además de
tener un estilo neoclásico, mezcla de elegancia y atemporalidad grecoromanas, cuenta
entre sus muros con la “Biblioteca IBBY México”, especializada en literatura infantil
y juvenil.
Gracias a que los mexicanos el fin de semana comienzan
a dar señales de vida hasta después del medio día, el lugar estaba semivacío, así
que no tuve problema en encontrar una mesa en la terraza. Como siempre hago llegué
10 minutos antes de la cita, pero contrario a mi paciencia, decidí ordenar para
dejarle claro a Piedra_de_Limon que su prepotencia no estaba invitada.
Saqué mi libro de “Personajes secundarios”, el cual
había dejado de lado por semanas para devorar “Tumbas sin nombre” y di el primer
sorbo a mi taza de café, más no avancé mucho en la lectura porque en cosa de minutos
volvió la mesera con mi desayuno.
Eran 9:20 y Piedra_de_Limon no daba señales de vida,
así que decidí apurarme con intención de largarme a las 9:30, pero apenas y lo había
decidido llegó y se sentó al otro extremo de la mesa.
Llevaba ropa en extremo holgada, el cabello recogido,
oculto debajo de una gorra e inmensos lentes oscuros, todo para no ser reconocida.
Por si aquello no fuera suficiente, un gorila de unos dos metros se colocó cerca
de nosotros con intención de atemorizar a cualquiera que intentara acercarse.
No se disculpó por la tardanza, soltó un seco hola, llamó a la mesera, pidió un café y
tampoco hizo comentario de por qué me adelanté para desayunar.
Seguí atacando mis huevos con machaca mientras ideaba
como desarmar su altanería.
—Tantos años sin vernos — solté antes de engullir
un bocado.
—¿Te conozco? — exclamó bajando los lentes a la altura
de la nariz para observarme.
—En algún momento nuestras vidas se cruzaron a través
de Luis Rubioles.
—¡Tú! — exclamó colocando con fuerza las manos sobre
la mesa y empujando su silla hacia atrás con los pies, lo que provocó que su guardaespaldas
se acercara para colocarse a mi lado.
—Dile a tu perro guardián que si se mueve un milímetro
más le voy a soltar cierta maldición que su canina estirpe tardará siete generaciones
en depurar — advertí antes de dar un sorbo a mi café.
—Vete a la camioneta, Ramiro. Dile a Marcela que te
venga a sustituir.
—No requieres niñeras — avisé.
—Tratándose de ti no las necesitaré, pero no quiero
que mis fans vengan a interrumpirnos pidiendo
una foto o autógrafo — se justificó.
—No vendrán, yo me encargo de eso.
—Espérame en la entrada — ordenó al gorilón.
—¿Todo bien? — intervino la mesera.
—Sí, sírveme lo mismo que pidió él. Y más café.
—Señor, ¿algo más?
—Un rol de canela, pero sin canela — dije, lo que
la desconcertó — bromita, un panqué de guayaba.
Había conseguido desarmar la soberbia de Piedra_de_Limon.
4.
—Ujule
Rachid, ¿qué significa eso? — interrogó — deberías usar tu nombre de pila,
así la gente sabría si te contacta o no.
—Quítate los lentes — pedí ignorando su
comentario.
—¡Me van a reconocer! — protestó.
—Te dije que me encargaría de eso — dije, tomé el salero, lo destapé, vertí
un copito en mi mano izquierda, con la derecha hice unos signos mientras rezaba
y luego me levanté para esparcirla alrededor de nuestra mesa — listo, te has vuelto invisible — avisé, se despojó
de su disfraz y confirmé que la ferocidad de su mirada seguía intacta.
—¿Dónde has estado estos años alejado de mi vida?
— se quejó — necesito gente como tú para controlar toda la mierda que me rodea.
—Lejos de ti para proteger mi salud mental — solté.
—Tenías fama de muchas cosas en la cultura
subterránea, menos de brujo — decidió cambiar de tema sin ocultar que no entendía
qué quise decir.
—Soy muy paciente, pero suelo reaccionar de manera
poco agradable cuando me llaman “brujo” — advertí.
—Anotado — dijo en el momento en que la mesera llegaba
con su desayuno y mi panqué. Comenzó a comer sin mirarme a los ojos.
—Ya, suéltalo — pedí.
—Sí que eres vidente, según dices en tu blog; me queda claro que nadie puede guardar secretos
estando a tu lado.
—No te creas, solo uso la videncia cuando es necesario.
Me evita desilusiones, pero ya, dilo.
—¿Cómo murió Luis Rubioles?
—Deberías hacer la pregunta correcta — advertí.
—Está bien, lo sé, de un infarto mientras leía en
la sala de la casa de su madre, ¿sabías que estaba enfermo?
—Él me confesó que tenía problemas de salud, pero
no entró en detalles.
—Su cuerpo era una fábrica de coágulos de sangre,
pero en lugar de tomar anticoagulantes prefería aspirar cocaína y beber whisky.
—Una pésima combinación si tienes problemas en la
sangre.
—Fue una actitud estúpida tratándose de una
persona culta e inteligente, pero mi pregunta iba enfocada a que… — señaló, pero
no completó la frase.
—¿Quieres saber si cuando estaba muriendo pensó en
ti?
—Sí… — levantó finalmente la vista de su plato para mirarme.
—Deja a los muertos en paz — sugerí.
5.
—¿Viste el video?
—Sí… y pude constatar que sigues siendo una fría calculadora
a la que le gusta tener la última palabra en todo.
—Soy un negocio. Mi nombre, mi físico, mis canciones
y hasta mis guitarras generan dinero y dan trabajo a varias personas.
—Desde que estabas en “Nunca al norte” querías mangonear
todo, tan así que no te importó que Luis fuera el fundador y líder de la banda
y, que, por tu egoísmo, provocaste que dejaran de tocar durante dos años.
—Siempre supe lo que quería — señaló sin dejar de
comer.
—Sí, ser famosa, así que dejemos de lado ese tema
porque ya lo conseguiste. ¿Por qué querías que viera ese video?
—Juan Vendeta…
—¿Qué tiene?
—Ese concierto fue uno de los últimos que ofrecí para
promocionar mi disco “No duele”. Como viste, era mi mano derecha.
—¿Era?
—Terminando la gira se fue de mi banda. Es complicado
de explicar.
—“Mí, mí, mí… yo, yo, yo” — ironicé — tienes un
ego repugnante.
—Ya te expliqué: soy una marca y...
—Deja de mariposear a mi alrededor como si fuera
una flor de lavanda, tuvimos muchas parrandas hace años, como para que me salgas
con rodeos llenos de charros creyéndose vaqueros.
—Ya, párale.
Y, por cierto, antes de continuar te voy a pedir silencio sobre los nombres de quienes
participamos en esta historia.
—Lo tendrás.
—Gracias. Luego de mi exitoso concierto en la
Plaza de España, en Madrid, nos fuimos de juerga y en algún momento Vendeta se me
acercó y confesó que estaba enamorado de mí.
—Lo compadezco — me burlé.
—Tuve que ser sincera — siguió tras mirarme con
dureza: al parecer mis “bromas” le dolían — él sabía que había tenido una relación
tormentosa con Ronaldo, mi ex pareja y que por joderme me demandó para obtener la
custodia de nuestra hija, lo cual consiguió sobornando a los jueces, pero también
tenía conocimiento que con el paso del tiempo Ronaldo y yo nos habíamos reconciliado...
justo antes de comenzar la gira.
—Voy confirmando lo que vi en el video.
—Déjame terminar. Le agradecí que se fijara en mí
en ese sentido, pero…
—Ya sé, te hiciste pasar por la Madre Teresa de Calcuta.
—Oye, ¿siempre eres así de ponzoñoso en tus consultas?
—No, solo cuando me reencuentro con personas que
en su momento me dieron una puñalada por la espalda.
—¿Cuál es tu tema?
—¿Recuerdas "La cuadrilla de la
langosta"? Fue el proyecto literario del que me echaron después de que
afirmaste que, por haber sido mi amante, yo tendría conflictos de interes con
dos de sus escritores, uno de ellos examante tuyo.
—Lo mencioné en tono de broma durante una fiesta,
pero alguien se tomó mis palabras muy en serio.
—Itzel…
—Sí, una habladora a tiempo completo; de todos
modos, ya tendrías que haberlo superado.
—Lo superé, pero no está olvidado. Son calumnias
que deben permanecer frescas para evitar que se repitan por si el pasado llama
a la puerta.
—Siempre afirmé que eras un cabrón. Y el problema
con hombres como tú es que están hechos de historias extrañas que les enmarañan
las ideas.
—No, solo soy un ser humano que va detrás del error
de las personas, esperando que paguen las consecuencias para echárselos en cara.
—¿A qué te refieres?
—Continúa — la ignoré.
30 de noviembre de 2025
¿Cuándo, dónde y cuánto? (1)
1.
¿Cuándo, dónde y cuánto?, leí en el asunto del correo electrónico. Aquello
sonaba a exigencia, como hacen muchos que me escriben. Pensaba marcarlo como spam,
pero me entró curiosidad y decidí abrirlo antes.
Instantes después
solté un “chingado” que llamó la atención de mi esposa.
—¿Qué pasa? —
preguntó pausando su relectura de “Mi vida con los muertos”.
—Fíjate en qué
términos me llegó una solicitud de consulta.
“No nos conocemos, obvio, pero me dirijo directamente
a ti y sin rodeos porque mi caso requiere atención inmediata. Quiero verte en calidad
de urgencia para solucionar un problema personal, así que dime ¿cuándo, dónde y
cuánto cobras?
Eso sí, debo advertir que el sitio que elijas deberá
ser discreto de manera que pueda conversar contigo sin interrupciones. Espero una
pronta respuesta y, sobre todo, positiva. Dado el actual empoderamiento femenino,
te sugiero que tomes este mensaje con la seriedad que las mujeres merecemos.”
—Además, el nombre
de su correo, piedra_de_limon@hotmail.com, se debate con las uñas entre la
amargura y el martirio. Esta mujer está más perdida que Adán el día de las
madres. La voy a bloquear.
—No, mejor respóndele
señalando el día, el lugar, la hora y cuánto le cobrarás, pero dile que te pague
por adelantado. Verás que al igual que muchas mujeres no te responderá.
—Tienes razón —
acepté y de inmediato respondí con ironía.
“Gran privilegio el mío recibir un mail tan conciso
de alguien que no tengo el susto de conocer. Me alegra saber que formaré parte de
los actores de tu drama emocional. Admiro tus oficios diplomáticos para contactarme.
Mi agenda está saturada de crisis peores que la tuya, de ahí que mi capacidad para
responder a exigencias como la tuya es limitada, mas haré un espacio para atenderte.
Nos vemos este sábado a las 9 de la mañana en la cafetería
“Casa di Mahia”, ubicada dentro de la “Casa de la Araucaria” (está en la Colonia
Mixcoac, en la calle Goya 54, colonia Insurgentes Mixcoac), previo depósito bancario
de mis honorarios. Saludos cordiales (menos de los que mereces, honestamente).
Lo envié y seguí
revisando mi bandeja de entrada, encontrándome con otro que me hizo reír.
“Buenas tardes. Vengo leyendo su blog desde años atrás
y quisiera saber si todavía ilustra, con su infinita sapiencia y altruismo, a personas
que se encuentran perdidas en este mundo tan mundano. Gracias de antemano, le envío
afectuosos saludos. Atentamente Yezzi”.
—Ese tipo de correos
son en los que menos confío. “Altruismo”, ¡jaja! — me burlé mientras lo marcaba
como spam. Volví a la bandeja de entrada y ya tenía la respuesta de Piedra_de_Limon.
“Dime el costo y compárteme tu número de cuenta para
hacerte en este instante la transferencia. Mientras tanto, para adelantarnos, deberás
ver el video que te estoy anexando, el cual corresponde a una presentación que hice
en “Neuhausen” hace tres meses. Dado que eres vidente, o al menos eso dices en tu
blog, debes poner atención a mi guitarrista.”
—¡Mierda! — grité,
—¿Ahora qué sucede?
– preguntó mi esposa.
—Contestó diciendo
que me va a depositar. Ni siquiera preguntó el costo, además de que ese tono
impositivo comienza a cagarme la paciencia.
—Escribe una cifra
alta, dale tu número y verás que se asustará.
Señalé la cantidad,
anoté la referencia bancaria, envié el mail e hice doble click en el archivo. El reproductor terminó de cargarlo y mostró a una
inconfundible cantante colocándose en el centro del escenario con una guitarra acústica
al ristre.
—¡Mierda! – me
quejé – de todas las maniquíes que aparecen cantando con pistas pregrabadas en la
tv mexicana, a ella en especial no la soporto, además de que sus canciones son taaan insulsas.
—¿La conoces? –
me interrogó.
—Digamos que sí
– respondí, mas por la manera en que me escudriñó entendí que mi respuesta era ambigua
– era novia y cantante de “Nunca al norte”, la banda de mi amigo Luis Rubioles.
—Me hablas de tantos
grupos de rock que ya no los ubico — reconoció.
—Tuvieron varios
éxitos en la radio, el más famoso fue un ska llamado “Me das lástima”. Pero eso
es lo de menos, Luis la definía como una trepadora, al grado de que cuando en alguna
plática salía a relucir su nombre, entonaba “La planta”, de sus compadres “Kaos”
— expliqué y mi esposa soltó una carcajada — no me extrañaría que estuviera cantándola
al momento de morir.
—¿Así que
tuvieron un romance mal viajado? —
aventuró.
—Fue
absolutamente lisérgico. Como sea, cada respuesta que le di salió contraproducente.
—Eso parece,
pero busca el lado positivo: te dará elementos para escribir un texto para tu blog.
—No, me dará pretexto
para que me acompañes a verla.
—Tendrás que ir
solo. Mi prima Susana regresa de Madrid y nos veremos precisamente el sábado para
desayunar.
—¡Mierda! – protesté
otra vez.
—Disfruta tu video
— bromeó y entró a la cocina.
2.
Vi el concierto
y como solía hacer en su vida, desde que la conocí, Piedra_de_Limon* demostró seguir
siendo obsesiva con tener todo bajo control. Alternaba canciones nuevas (así
las anunciaba), con temas viejos, combinando momentos relajados, donde el foco de
la atención era obviamente ella y su guitarra acústica, junto con otros de gran
energía cuando estaba completa la banda.
La cámara se centró
en filmar durante varios minutos su infinito, pero cuando su guitarrista fue enfocado
por primera vez, identifiqué a Juan Vendeta*, fundador de la banda “Sótano antibombas”*,
conocido mío de la época de gloria del Foro cultural Prancing rock*.
Decidí apagar las
bocinas de mi laptop (urgía poner a salvo mis oídos de tal basura), y concentrarme
en la banda, donde para mi sorpresa Juan se alternaba entre guitarras, sintetizadores
y coros: era figura clave en la textura sonora, a lo que se debía agregar un espectáculo
bien montado, con juego de luces, pantallas y algunos rayos láser.
Luego me fijé
en la interacción entre ellos, donde a veces se acercaba a él y lo abrazaba, en
algunas canciones volteaba a verlo y por la forma de cantar parecía era el destinatario
de la letra, aunque en una en especial se le acercó para clavar un par de veces
su dedo índice en su pecho (ahí me arrepentí de haber bajado el volumen, pues no
supe a qué tema hacía referencia ese desplante, pero no hice nada por enmendar el
silencio). Entonces comprendí todo.
Apagué el reproductor
de video, decidí olvidar el mal rato escuchando a Sharon Van Etten, seguí revisando
mis correos y marcando unos más como spam.
8 de agosto de 2025
Más de un millón
Ni cuenta me di, tratando de olvidar que el mundo espiritual existe, pero que volteo y zaaas, ahí estaba el contador de visitas del blog Basurero de Almas, señalando que los lectores habían llegado a 1,032,539...
¡Más de un millón!
Así que lo demás es lo de menos y por el gusto de no ser comparto un trago de whisky con ustedes... ¡gracias por la paciencia, prometo seguir igual, o si se puede, peor!
26 de octubre de 2024
Presentación de Mi vida con los muertos y Muertero
Se acerca el día de los aquelarres, la magia, los fantasmas y los sucesos paranormales del Día de Muertos de este 2024 y tengo el gusto de comunicarles que gracias a mi amigo Cutberto Enríquez, inquieto antropólogo creador de innovadores proyectos relacionados con historia, brujería y religión, realizaré la presentación de dos de mis libros, “Mi vida con los muertos” y “Muertero”, este 31 de octubre en el aterrador evento “Magicae, encuentro con el más allá”.
El programa estará colmado de actividades que darán inicio a partir de las 2 pm hasta las 9 pm e incluirán desde vistas guiadas, y exposiciones hasta obras de teatro, mercadillo, mesas redondas, podcast en vivo y mi presentación a las 7 pm.
La cita es en el “Fungi Bar Condesa”, un agradable restaurante de tres pisos ubicado en la calle de Tamaulipas # 106, en el corazón de la colonia Condesa, alcaldía Cuauhtémoc, 06170, Ciudad de México, CDMX.















