29 de abril de 2026

En la cama con el diablo (última parte)

 


8.
—Esto sucedió dos años atrás; sin embargo, hace seis meses sufrió un bloqueo intestinal. La hospitalicé, le detectaron un tumor y murió, antes de que pudieran operarla, a consecuencia de una septicemia que le provocó un infarto.
—¡Felicidades! Eres millonaria — me burlé.
—No tanto, sí había dinero, alhajas y esas cosas, pero tampoco da para ir a desayunar a París unas crepas y regresar el mismo día.
—¿Qué quieres de mí?
—Darle luz a espíritu su espíritu. Más allá de si fue buena o mala persona, ella me llevo en su vientre durante nueve meses y…
—Yo no doy luz, eso lo hace otra persona. Yo solo lucifico desencarnados chocarreros cuando se creen dueños de una casa.
—Suena a que es lo mismo.
—Casi, pero no — dije con vaguedad mientras pedía otro café.
 
9.
Sofía me observó esperando detalles, pero no pensaba dárselos.
 
—¿Podrías decirme en dónde se encuentra en este momento? — pidió.
 
Cerré los ojos para usar mi videncia. Tardé un par de minutos en “localizarla” y lo que vi me desconcertó.
 
—Muéstrame una foto suya. Una que traigas en tu teléfono — pedí.
—Ésta es una de las más recientes — dijo tras buscar un rato. Colocó su celular frente a mí, miré la imagen (parecía que la habían tomado a escondidas) y solté una carcajada.
 
Regresé el aparato empujándolo lentamente hacia ella con el dedo índice, miró la foto y levantó la vista para verme. Le di unos segundos para que diera alguna explicación, pero permaneció en silencio.
 
—Acabas de cometer un gran error — avisé — paga la cuenta, que es lo que la gente decente debe hacer cuando me busca para que les consulte...
—¿Qué sucede? — se fingió contrariada tras mirar la foto de nuevo.
—… y dile a Jade que la próxima vez que quiera que atienda a una de sus recomendadas, solo será a gente honesta.
 
Me levanté y comencé a bajar las escaleras rumbo a la salida mientras Sofía me pedía a gritos volviera a la mesa. Una vez fuera hice la parada al primer taxi que se cruzó en mi camino y le indiqué el destino.
 
En el trayecto Sofía marcó tres veces a mi celular, mas no contesté. Luego envió una imagen, la vi y un escalofrío recorrió mi espalda. A los pocos segundos envió un whats, pero tampoco le respondí.
 
10.
Llegué a mi casa al mismo tiempo que mi esposa volvía de su trabajo.
 
—¿Cómo te fue? — preguntó al ver que no tenía el buen humor con el que acostumbro volver de una consulta espiritual.
—Los terrícolas no tienen remedio — dije y le di los detalles.
—No termino de entender — aceptó.
—Me enseñó una foto que no era de su madre.
—Quizá se equivocó.
—No, por eso le regresé el teléfono de manera que viera la imagen, pero además de verla, se quedó esperando que yo dijera algo.
—¿Para qué le pediste la fotografía?
—Quería confirmar que la mujer que vi era efectivamente su madre.
—Tú no necesitas fotos, con tu videncia lo ves todo.
—No cuando hay demonios de por medio.
—¡¿Cómo?! — exclamó.
—Tú sabes que en el Mercado de Sonora puedes comprar todo, y me refiero a cualquier cosa.
—Creo entender a qué te refieres…
—Los rituales que hizo la madre de Sofía incluyeron pactar con un Demonio, además de que siendo bruja… ya te imaginarás lo que ofreció.
—No lo digas… ya conozco los antojos de los oscuritos.
—El problema es que ofreció repetir el ritual y la ofrenda tres meses después, para agradecer por la salud recuperada. Pero no lo hizo. Y tú sabes que a ellos debes cumplirles lo que prometes.
—Lo sé — coincidió conmigo — por eso querías ver una foto de su madre, para confirmar todo.
—Sí, me costó trabajo, tuve que forzar la videncia, pero “algo” me dijo que debía poner a prueba a Sofía. Y con ello confirmé que parte de la historia que me contó tenía varias mentiras.
—¿Cómo cuáles?
—Desde niña sabía que su madre era bruja… la vieja no habló por teléfono con el Santero, Sofía fue la encargada de enlistar el material que se usaría en el ritual, además de que ese viernes no salió de la casa: fue testigo de todas las obras que hicieron el Santero y su sobrino. Incluso les ayudó. Además, la propia Sofía y una de sus hermanas estaban confabuladas para hacerle brujería a su tercera hermana, con tal de quedarse con la herencia de la madre.
—¡Dios mío! — exclamó — pero, cuenta: ¿dónde estaba la madre de Sofía cuando usaste tu videncia?
—La vi acostada en una cama: era una mujer de edad avanzada, pero físicamente parecía una momia. Imagínate un cadáver cuando se ha secado, pero sin pudrirse. Estaba tendida de lado, como si durmiera, abrazada por atrás por un joven de unos 28 o 30 años, guapo y sonriendo. —¡El demonio del pacto!
—Anjá…
—La mujer le ofreció su alma para recuperar su salud y al no pagar el segundo sacrificio, él se lo cobró con una terrible enfermedad.
—Fue repugnante verlos.
 
11.
—¿Y de quién era la foto de la mujer con la que Sofía te quiso engañar?
—¿Recuerdas las palabras que usó al mostrármela?
—Sí… quería saber en dónde se encontraba en ese momento.
—La foto es, en realidad, de una abuela, también bruja, que está buscando a su nieto. Se lo robaron de un hospital con apenas unas horas de nacido.
—¡Dios mío! Ese bebé… ¡el santero!
—Sí. Quería saber dónde vive la abuela que trata de encontrar a su nieto.
—Creo que tus consultas espirituales son cada vez más turbias.
—Estoy pensando seriamente en dejar de hacerlas en cafeterías y limitarme a responder solicitudes bobas exclusivamente por mail.
—Desde un principio estuve de acuerdo contigo en no meter a nadie en la casa para que les consultaras, mucho menos para hacerles obras espirituales; pero ahora veo que reunirte en cafeterías es igual de peligroso.
—Sí, pero recuerda que el mundo espiritual no me dejó jubilarme. Me tiene agarrado de los güevos, así que debo trabajar, aunque sea un par de veces al mes, para que no me molesten.
—Así que, llegados a este punto, deberías considerar mi sugerencia de rentar un local para que ahí puedas atender a tus pacientes.
—Eso sería informar a sus enemigos en dónde pueden localizar a quien les está ayudando, y vendrían a tirarme mierda, como cuando atendíamos ahijados en la casa y hasta trabajos de vudú vinieron a dejarnos en la entrada.
—Consúltalo con el Tata Calev — propuso.
 
Me quedé en silencio, reflexionando, hasta que sonó el timbre de mi celular. Vi el identificador y era Sofía. Rechacé la llamada, entré a WhatsApp y busqué el contacto de nuestro amigo para escribirle, sin embargo, curiosamente, descubrí que me había bloqueado.


25 de abril de 2026

Por qué no participaré en la Feria Internacional del Libro del Terror

 


Quienes siguen este blog recordarán que he escrito antes sobre cómo funciona el mundo literario en México: certámenes, publicaciones y eventos donde el amiguismo y los intereses oscuros suelen imponerse sobre el talento. Una dinámica que, con los años, me llevó a buscar opciones en otros países, donde predomina el interés genuino por difundir literatura sin importar la nacionalidad ni los acuerdos entre bastidores.
 
Esa decisión me ha permitido participar en certámenes y antologías de editoriales colombianas, argentinas y chilenas, experiencias que han sido enriquecedoras.
 
A eso se suma que México resulta excesivamente costoso en servicios editoriales: diseño, maquetación y corrección de estilo tienen precios desproporcionados frente a otros países. Mientras en Francia o España corregir un manuscrito de 400 cuartillas ronda los 10,000 pesos, aquí las cotizaciones pueden quintuplicarse, frecuentemente sin contrato de por medio que proteja al autor.
 
Todo esto es porque he decidido no participar en la Feria Internacional del Libro del Terror. Un evento cuyo nombre resulta bastante adecuado pues incluye un catálogo de géneros, como La novela de relaciones oscuras, El cuento de las conveniencias", El tratado del amiguismo y la ya clásica Antología de los que firmaron.
 
El acuerdo de participación incluía asistir como conferencista y stand para firma de ejemplares y venta, empero dichas condiciones para varios participantes se redujeron arbitrariamente a la venta. Además, tampoco era de gran ayuda que una feria del libro del terror haya terminado por incluir conferencias sobre ovnis y evangelios apócrifos (¿?).
 
A todo esto y más que sería largo de enlistar solo agregaría que hemos sido más escritores y creadores de contenido que, por sus respectivas razones, se han bajado del evento.
 
En mi caso prefiero reservar mi energía para espacios donde las obras hablen por sí mismas y a los autores se le trate con respeto.

18 de abril de 2026

En la cama con el diablo (1)


1.
—Lo reconozco, mi madre en vida fue una mala persona…
—Parafraseando al filósofo David Thoreau: “La maldad es la única inversión que nunca falla”.
—… pero fue mi mamá — ignoró mi comentario — me trajo al mundo y…
—Somos resultado de una cogida entre nuestros padres, a saber si fue buena o mala — la interrumpí — pero fue el pretexto para que naciéramos y depuremos karmas de los que no tenemos certeza de su origen.
 
Sofía me miró con dureza.
 
—Seamos claros antes de continuar: me pediste una consulta y la estoy haciendo, pero si no te gusta lo que diré, es mejor terminarla en este momento — advertí.
 
2.
Son extraños los caminos que me llevan a realizar consultas espirituales, ya sea que me lo pide la hermana de mi madre para su nieto, un amigo de la mejor amiga de mi amigo X, la prima de una lectora que afirma ha leído todas las entradas de mi blog, la compañera de trabajo que es prima del dueño de la recaudería de la esquina, el jefe de la jefa de la jefecita de mi sobrina. Hay personas de las que la recomendación se pierde entre la neblina espiritual.
 
En el caso de Sofía no sabía de su existencia hasta, que tras una tertulia literaria para promocionar mi libro “Muertero”, Jade, la organizadora, me la presentó y apenas estrechábamos las manos mi amiga agregó el fatídico “él te va a ayudar”.
 
Levanté los hombros mientras les explicaba que esa noche pensaba irme de copas con los amigos y amigas que llegaron al evento, más a Jade no le interesó mi plan, soltó un “los dejo solos para que platiquen” y se largó con el pretexto de “no sé qué”.
 
—Mi esposa está esperándome — me adelanté antes de que ella dijera algo — ¿quieres unírtenos? — mantuve la iniciativa.
—No bebo alcohol — avisó con algo cercano a la petulancia.
—Tú te lo pierdes — dije y me encaminé hacia el bar.
—Le pediré a Jade tu número telefónico — dijo pasando a mi lado, con prisa, rumbo a la salida. Llevaba un ejemplar de mi libro en la mano.
 
3.
—Empecemos de nuevo — propuso fingiendo humildad — mi madre en vida fue una persona mala. Defraudó, mintió, robó, maltrató, manipuló y chantajeó a todo aquel que se cruzara en su camino: mujeres, niños y ancianos; a los hombres los trataba de otra manera: se limitaba a sacarles todo el dinero que tuvieran a través de sexo — esto último lo dijo con cierto pudor — no sé si llegó al asesinato, pero viendo en perspectiva su grado de crueldad no lo dudaría.
—Vaya…
—Siempre se salió con la suya. Mi pobre papá fue su juguete, pero nunca se atrevió a criticarla, menos a abandonarla, pese a que ella no se esforzaba demasiado por disimular sus infidelidades.
—¿Te has cuestionado si lo tenía embrujado?
—No lo había pensado.
 
Sofía hizo una pausa que no venía al caso, sacó de su bolso su ejemplar de mi libro “Muertero” y lo agitó en el aire.
 
—Es para que me escribas una dedicatoria — avisó — la vez pasada que nos vimos no nos dio tiempo de conversar mucho — justificó, pero lejos de entregármelo o colocarlo encima de la mesa, lo dejó sobre su bolso.
—¿A ti te trataba mal? — seguí con el tema para dejarle claro que su intento de alimentar mi vanidad no había funcionado.
—No mucho, pero siempre nos hacía pelear entre las hermanas.
—…
 
4.
—Se hizo vieja, pero su malignidad no disminuyó. Cuando le dio un infarto y cayó en cama me confesó que era bruja, que sus trabajos eran infalibles, que iba a realizar unos rituales para recuperar su salud, pero necesitaría ayuda. Mi padre ya había muerto y mis dos hermanas habían marcado distancia con el pretexto de atender a sus familias. Yo nunca me casé, así que vivía con ella.
—¿Nunca te diste cuenta que hacía maleficios?
—No, por extraño que parezca en casa nada lo insinuaba, eso lo descubrí después, cuando murió: un día me hablaron por teléfono para cobrar la renta de un pequeño departamento donde hacía sus cosas.
—¿Cómo supiste que ahí practicaba las artes oscuras?
—Por lo que encontré…
 
5.
—Tenía el baño, cocina y una gran habitación para que la sala y la recámara se hicieran un solo cuarto. Estaba poco iluminada, aunque en los rincones había veladoras color negro sin terminarse. Una de vela de tono café, sobre una mesa de madera, estaba a medio consumir sobre residuos endurecidos de cera de otras velas.
—Conozco ese tipo de escondites, donde parece que el tiempo allí se midiera en rituales y no en días.
—En el centro había un círculo dibujado con sal y en medio restos de hierbas secas mezcladas con pétalos marchitos y ceniza. El aire olía a encerrado mezclado con inciensos. Sobre una repisa había frascos de vidrio etiquetados a mano; algunos con líquidos turbios, raíces retorcidas, semillas negras, polvos, ramilletes de plantas atados con listones rojos secándose boca abajo y en el piso un cuenco de barro con agua oscura donde flotaban bocabajo trozos de una fotografía.
—…
—La ventana estaba cubierta por cortinas gruesas que apenas dejaban pasar la luz. Había un libro grueso abierto sobre la mesa y sus páginas estaban llenas de anotaciones, diagramas y palabras subrayadas con tinta roja. A su lado, un mazo de cartas de tarot gastadas y una pequeña figura tallada en madera.
—…
—Todo lo tiré — terminó.
—Vaya — contuve la risa ante su descripción a lo Harry Potter.
 
6.
—Volviendo al tema. No me quería implicar, sin embargo, me convenció tras prometer que yo sería la única heredera de todo lo que tenía.
—¿Así que le vendiste tu alma al diablo? — me burlé mientras llamaba la atención de una mesera.
 
Ella pidió un refresco de cola y crepas parisinas, yo café y una rebanada de pastel de chocolate amargo.
 
—Hizo peticiones extrañas, pero todo se lo conseguí, incluyendo contactar a un Santero que tiene un local en el Mercado de Sonora: fui a buscarlo, los enlacé través de mi teléfono celular, le pidió algo especial y él se comprometió a llevarle todo el viernes de esa misma semana. Y de paso aceptó llevar a su sobrino, “tal como usted me lo pide, doña” — dijo.
—Vaya…
—El jueves por la noche ella me solicitó que saliera de la casa el viernes desde temprano, para que “no me implicara”, avisando que me llamaría cuando hubieran terminado sus rituales.
—¿Nunca supiste qué encargo le llevaría el Santero?
—No — dijo Sofía desconcertada.
—Quizá fue lo mejor que sucederá en tu vida — mentí.
 
7.
La había citado en la “Cafebrería El Péndulo”, en la colonia Roma, sobre la avenida Álvaro Obregón, para alejarme de la pulgosa perrera en que se ha convertido el “Village Café”.
 
—El viernes salí temprano, como lo solicitó. Fui al salón de belleza para arreglarme el cabello y las uñas, luego comí con una amiga, después me metí a una librería, no porque me guste leer, nomás a tontear. Estuve a punto de comprar uno, pero mi madre llamó avisando que ya podía volver. Al entrar a la casa, para mi sorpresa, ella estaba en la cocina preparando la merienda. No noté nada fuera de lo normal: ningún olor extraño, el piso estaba limpio y ni rastro de los materiales u objetos raros. Todavía entré al baño para fisgonear y no vi nada anormal.
—Así que las brujerías funcionaron — comenté cuando la mesera volvió.
—Sí, no solo se había recuperado del infarto, sino que, aunque suene extraño, se veía más joven.
—Eso es normal, rejuvenecer… ocurre con ciertos maleficios — me burlé de nuevo.
 

8 de abril de 2026

La guerra de Israel contra Irán es espiritual

 


Tal como se consignó en la entrada del blog Basurero de Almas, “Predicciones para 2026”, este año podría suceder una guerra o conflicto bélico a gran escala, usándose armamento nuclear, algo que la actual situación bélica en arabia está a punto de hacer realidad
 
Link: https://basurerodealmas.blogspot.com/2026/01/predicciones-para-2026.html?m=1
 
— o —
 
Es mucha la información falsa que difunden los medios sobre las acciones bélicas de Estados Unidos e Israel contra Irán. Revisen y salvo que diga Estados Unidos o Israel, lo que sigue es lo mismo: “lanzó, atacó, destruyó, asesinó, derribó, hundió” objetivos en Teherán.
 
Quien crea que las agresiones son justas o le sean indiferentes, comete el error de no entender el significado espiritual del conflicto.
 
Hace días el analista Raffiel Bianchi señaló que la obsesión de destruir a Irán es porque: “Israel cree que goza de un derecho divino a esparcirse por toda Arabia”, señalando que lo importante sería investigar cómo convenció a Estados Unidos de atacar al país árabe.
 
En el aspecto mundano, la embestida contra Irán desvió la atención de noticias sobre los desencuentros políticos entre EUA y Alemania, la violación al alto al fuego en Gaza, la difusión de los archivos de Jeffrey Epstein que involucran a Trump, la derrota militar de Ucrania ante Rusia, la violencia del narco en México y las redadas migratorias en EUA.
 
Más allá de que millones se traguen el cuento de que la agresión es por el enriquecimiento del uranio (lo cual fue desmentido por el director del Centro Nacional de Contraterrorismo, el ultraconservador Joseph Kent, quien al renunciar aseguró que Irán “no es una amenaza inminente”), el trasfondo tiene dos aristas:
 
1)Sobre las prácticas religiosas de Irán e Israel, lo que hace en esta guerra que el instrumento más letal de ambos sea “la espiritualidad”,
2) La obsesión de hacer que este conflicto bélico sirva de pretexto al judaísmo para dar cumplimiento a la peor profecía para la humanidad.
 
¿Por qué pastores evangélicos rezaron por Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca? Porque ante las tradiciones y fuerzas espirituales y religiosas de Irán e Israel, EUA es débil, pero alguna señal religiosa (que no espiritual), debía manifestarse ante la opinión pública. Veamos.
 
Cultos religiosos y espirituales en Irán. En la antes llamada Persia se practica el Islam y el Zoroastrismo, centradas en la dualidad del bien y el mal, la pureza y la adoración a Ahura Mazda. Su práctica es única y a través de lo que se conoce como “magia” y “contramagia”, pero es en el Sunnah donde se explican los secretos del Coran. En ambas se usan símbolos, oraciones y la intervención de los Djinn. Su día sagrado es el viernes, dedicada al Jom'eh. Su principal obra espiritual es el ayuno, que, al incluir a las mujeres, adquiere una dimensión elevada.
 
Cultos religiosos y espirituales en Israel. Los judíos practican la Kabbalah, una tradición esotérica del judaísmo que abarca enseñanzas teosóficas y místicas. Tiene dos versiones: la blanca para hacer el bien (busca el desarrollo espiritual) y la negra para el mal (busca manejar la realidad). En ella se usan símbolos, oraciones y la intervención de los Malakhim. Su día sagrado es el sábado. Su principal obra espiritual es el ayuno, que eleva una conexión profunda con su Dios.
 
Cultos religiosos y espirituales en USA. Contrario a la idea de que es común el satanismo, se practica el paganismo y la Wicca.
 
Para el Islam los “Djinn”, y en Israel los “Malakhim”, son Ángeles*, aunque con rasgos particulares: los “Djinn” son mortales y viven en una realidad paralela, son invisibles, tienen libre albedrío, pueden ser buenos o malvados, son fuertes y veloces, pueden influenciar pensamientos y sueños humanos y viven mucho tiempo; los Malakhim, también Ángeles*, son servidores de Dios, obedecen su voluntad, asumen formas extrañas, su poder es divino y pueden destruir ciudades o ejércitos.
 
Aunque el ataque de Israel contra Irán es a la vista de militar, su raíz es espiritual y su objetivo es llevar a cabo la décima guerra (ha tenido 9, desde su fundación, contra países árabes), con el objeto de hacer cumplir la profecía de Gog y Magog (volveré a esto más adelante).
 
Volvamos al tema de la guerra espiritual, donde Israel se jacta que sus “Malakhim” enfrentan con fiereza a los “Djinn” de Irán, y que, si no hubiera sido por trabajos de kabbalah negra, el Ayatolá iraní Alí Jamenei no hubiera sido asesinado en los primeros bombardeos.
 
Desde que Israel se estableció en 1948, agrede a sus vecinos árabes los sábados, pero su día sagrado (Shabat), esta vez coincidió con el inicio de la fiesta de Purim (celebra la salvación de los judíos de la trama de Amán en Persia), mas no consideró que esos días también iniciaba el Ramadán iraní (consiste en un mes completo de ayuno para los musulmanes), seguido por el Eid al-Fitr, que celebra el fin del ayuno con oraciones y que son sus fiestas místicas más importantes.
 
En medios religiosos israelíes se estima que el judaísmo tiene 15 millones de seguidores, y que al iniciar los ataque contra Irán no contempló que hay cerca de 2,000 millones de musulmanes que estaban iniciando ayuno por el Ramadán.
 
El ayuno en el judaísmo (Taanit) es un acto espiritual acompañado de una conexión con Dios, lo cual, en teoría, los colocaría en ventaja sobre Irán, pero recordemos que para los musulmanes el ayuno (Sawm) es uno de los cinco pilares del Islam, un acto de obediencia, devoción y purificación. Así que, si consideramos que para ambas religiones privarse de alimentos es una manera de enfrentar la guerra, hagan números y estimen sobre quién tuvo más poder espiritual en ese momento.
 
Volvamos a la profecía del judaísmo para entender por qué Israel ataca a Irán (aventando por delante a Estados Unidos).
 
Para Israel Gog y Magog son figuras apocalípticas que encarnan fuerzas malvadas, aliadas para atacar al pueblo de Dios (los judíos), en el llamado “fin de los tiempos”. ¿Por qué importa la profecía?, porque creen que, tras terminar décima guerra contra un país árabe, vendría la de Gog y Magog, que sería la última en el planeta, el Armagedón, donde Israel destruye a todas las naciones arábigas y africanas, queda como dueña de sus tierras, recursos y luego se extendería para adueñarse del mundo.
 
Así, Gog sería el líder (Alí Jamenei), Magog su tierra (Irán) y encarnan la rebelión final contra Dios antes de su triunfo contra el mal (el Islam), pero Israel subestimó a Irán, además de que ninguna de las condiciones existe para cumplirse la profecía, ya que Irán no estaba agrediendo a Israel ni estaba liderando una coalición de países árabes en su contra.
 
Entonces, ¿por qué Israel (con su poderío espiritual) no puede destruir a Irán, si su cómplice en la batalla es USA (con su potencial militar)? Entre otras cosas porque además de los guardianes espirituales iraníes, ambos están separados por 1,500km, Irán es más grande y tiene 90 millones de habitantes e Israel 9 millones. Irán posee bases militares dispersas y subterráneas con miles de misiles hipersónicos y drones inteligentes, cuenta con grupos armados en Líbano, Iraq, Siria y Yemen, además de tener a Rusia y China como aliados que le apoyan con armas y cobertura satelital para conocer movimientos de tropas enemigas.
 
A lo anterior se debe agregar que el régimen iraní cerró el estrecho de Ormuz y está asfixiando la economía yanki, pues por él transita el 20% del petróleo vendido en el mundo, lo cual le afecta ya que necesita el crudo que transita por esa vía marítima para abastecer a su ejército. Además, Irán lleva décadas organizando una guerra de esta magnitud, lo que ha dificultado la agresión en su contra, dejándolo claro los 11,300 millones de dólares que costaron a EUA los primeros 6 días de ataques (202,117,789,000 pesos mexicanos).
 
En tanto, lejos de bravatas y experimentos yankis (ven al país árabe como zona de prueba para la tecnología bélica usando Inteligencia Artificial, a través de un cerebro digital llamado Maven), Trump reconoció “estar sorprendido” por la respuesta militar iraní.
 
En materia geopolítica el investigador Carlos Fazio dijo con tino hace unos días: “Irán ganará siempre que sobreviva y desafíe el objetivo bélico de sus agresores... no tiene que ganar, sólo no perder”. En el plano espiritual ya ganó cuando desde el inicio de los ataques no lo hicieron claudicar, mientras Trump siempre recula: primero planteó una tregua, después propuso un plan de 15 puntos para terminar y ahora decretó una pausa de dos semanas.
 
Mientras China y Rusia pasaron de vigilar que no se traspasen los límites de guerra tradicional que pusiera en peligro sus fronteras, a amenazar a Trump si hacía uso de armas nucleares contra Irán, quedando solo a la espera de que Israel no inicie la Tercera guerra mundial, ni aunque sea en nombre de su “Todopoderoso”.
 
Además, algo sucede en el plano bélico también, porque Israel reprime salvajemente a judíos que protestan contra su guerra y encarcela a quienes difunden videos o fotos de sus ciudades arrasadas por bombas (como al autor de la imagen que acompaña este texto).
 
Claro que en el mundo de los mortales analistas como Alfredo Jalife advierten que, ante su derrota militar, Israel apelaría a la opción Sansón, una doctrina donde, ante una amenaza existencial, usaría arsenal nuclear, y si bien lo plantean como hipótesis, Yaakov Aryeh Alter, rabino y líder del consejo “Moetzes Gedolei HaTorah”**, advirtió hace días que, al finalizar el verano de 2026, iniciará la Tercera guerra mundial.
 
Finalmente, para terminar con los señalamientos de una guerra espiritual, sugiero buscar en internet videos donde luces inmensas color rosa se mueven entre las ciudades judías, al ser bombardeadas, lo cual, explican los iraníes, son sus Djinn causando destrozos en Israel.
 
*No confundir con los seres alados, de origen divino, naturaleza pura y presentes en varias religiones y mitologías.
**Consejo de los grandes [Sabios] de la Torá.