Por qué no participaré en la Feria Internacional del Libro del Terror

Quienes
siguen este blog recordarán que he escrito antes sobre cómo funciona el mundo
literario en México: certámenes, publicaciones y eventos donde el amiguismo y
los intereses oscuros suelen imponerse sobre el talento. Una dinámica que, con
los años, me llevó a buscar opciones en otros países, donde predomina el
interés genuino por difundir literatura sin importar la nacionalidad ni los
acuerdos entre bastidores.
Esa
decisión me ha permitido participar en certámenes y antologías de editoriales colombianas,
argentinas y chilenas, experiencias que han sido enriquecedoras.
A
eso se suma que México resulta excesivamente costoso en servicios editoriales:
diseño, maquetación y corrección de estilo tienen precios desproporcionados
frente a otros países. Mientras en Francia o España corregir un manuscrito de
400 cuartillas ronda los 10,000 pesos, aquí las cotizaciones pueden
quintuplicarse, frecuentemente sin contrato de por medio que proteja al autor.
Todo
esto es porque he decidido no participar en la Feria Internacional del Libro
del Terror. Un evento cuyo nombre resulta bastante adecuado pues incluye un
catálogo de géneros, como La novela de relaciones oscuras, El cuento de las conveniencias",
El tratado del amiguismo y la ya clásica Antología de los que firmaron.
El
acuerdo de participación incluía asistir como conferencista y stand para firma de
ejemplares y venta, empero dichas condiciones para varios participantes se
redujeron arbitrariamente a la venta. Además, tampoco era de gran ayuda que una
feria del libro del terror haya terminado por incluir conferencias sobre ovnis
y evangelios apócrifos (¿?).
A
todo esto y más que sería largo de enlistar solo agregaría que hemos sido más escritores
y creadores de contenido que, por sus respectivas razones, se han bajado del
evento.
En mi caso prefiero reservar
mi energía para espacios donde las obras hablen por sí mismas y a los autores
se le trate con respeto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario