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13 de febrero de 2014

Los viejos regresan con nueva música 4



1.
El grupo de rock Boston consiguió hacerse de un gran renombre en la escena del hard rock con una corta discografía (6 discos en estudio sin ninguno grabado en vivo), tomando en cuenta sus casi cuatro décadas de vida desde su fundación… su historia se puede revisar desde dos grandes vertientes: ya sea por sus altibajos musicales o por las noticias sensacionalistas que siempre han rodeado a la banda…

Quizá el suceso más dramático fue el suicidio de su cantante y uno de los miembros fundadores Brad Delp, sin embargo, tampoco se puede dejar de lado que en realidad Boston (salvo los dos primeros discos, el homónimo “Boston” y el siguiente “Dont look back, publicados en los años 70s y queron los que le permitieron grabar su nombre en la historia de la música), es a partir de su tercer disco el proyecto personal del multi-instrumentista Tom Scholz …

Para aquellos desencantados de la actual producción musical a todos los niveles, la publicación del nuevo álbum de una banda que en su momento alcanzó status de legenda, supondría una bocanada de música fresca en medio de basura como Beyonce, Lady Gaga y Justin Bieber, sin embargo, el más reciente disco de Boston, titulado "Life, Live and Hope" resulta no sólo aburrido, sino incluso decepcionante…

De entrada la calidad del sonido de los 11 temas que lo componen, editados a través de la reputada discográfica Frontiers Records, deja mucho que desear… y si a esto se agrega el insulso trabajo del cuadernillo, resulta incomprensible haberlo publicado tratándose de la obsesión perfeccionista que siempre ha caracterizado a Tom Scholz…

Pero a esta deplorable situación se debe agregar la falta de coherencia entre los temas, lo que lleva al escucha a preguntarse cuál fue el verdadero motivo que llevó al guitarrista a publicar un disco que parece parchado por todos lados (a manera de rompecabezas musical), en el que las canciones suenan aburridas, fastidia la excesiva producción y la mayoría de los temas no sólo nunca terminan de cuajar, sino que suenan a lo que siempre ha sonado Boston desde hace décadas: la estructura facilona que si bien durante años les resulto exitosa, en la actualidad apesta a cansancio…

 



Las novedades que pretende presentar el disco en realidad son manifestaciones de sus propias debilidades como el uso de la voz de Brad Delp en algunos temas, alternándose con Tommy De Carlo (oficialmente el nuevo cantante de Boston) y la participación de “invitados” como la ex bajista de la banda Kimberley Dhame, una perfecta desconocida llamada Jude Nejmanowski y algo que pretende ser un hecho extraordinario: el propio Tom Scholz cantando completo el tema "Love Got Away"…

Por si fuera poco el propio Scholz insiste en sus poses mesiánicas al interpretar en varios temas todos los instrumentos (actitud que el propio Lenny kravitz se encargó de demostrar dejó de ser funcional el siglo pasado), lo cual deja claro que en realidad el disco "Life, Live and Hope" ya no es producto de la interacción de una banda, sino un proyecto saturado de ego…

Temas destacables?... en realidad pocos: "Someday", el casi-rockero "Life, Live and Hope" y el instrumental "Last Day Of School"… lo demás: una sobredosis de predecibles baladas edulcoradas…

Pero no se mal interprete, este nuevo álbum de Boston no es terrible ni desechable (no podría serlo tomando en cuenta que Tom tiene ya las suficientes tablas musicales como para entregarnos algún sólo de guitarra o de teclado con gran calidad)… pero un disco no puede estar hecho de chispazos, de aquí que "Life, Live and Hope" resulte tedioso, carente de frescura, provocador de incontenibles bostezos, irregular, falto de fuerza y en ocasiones excesivamente meloso…

Uno se pregunta si era necesario que el fallecido Brad Delp tuviera un epitafio musical como este… o quizá algo peor: después de escuchar "Life, Live and Hope", cualquier persona se gana el derecho de preguntarle a Tom Scholz si Boston merecía publicar un disco como este… quizá hubiera sido más decoroso que apareciera como su disco solista y no bajo el emblema de una banda que ya vio pasar sus mejores épocas desde hace muchos años…

2.
Sobrevivientes a dos desintegraciones, la historia del grupo Player es de alguna manera contemporánea a la de Boston, con la diferencia de que la banda californiana se inclinó más hacia el rock suave con pequeños atisbos progresivos, pese a contar con el formato de una rock band en el que sus integrantes dejaban salir de vez en cuando muestras de virtuosismo al momento de ejecutar sus instrumentos…

Si bien el grupo pasó a la inmortalidad por tener un sencillo en el número uno de las listas del cuestionado Billboard Hot 100 yanki, el afamado “Baby come back” (también seguido en popularidad, aunque en menor medida, por el hit “It's For You”), Player se mantuvo más o menos activo como el máximo representante del llamado “sonido westcoast“ dando conciertos en forma permanente, hasta que 17 años después de su última grabación en estudio, los fundadores Peter Beckett y Ronn Moss regresan con un nuevo disco titulado “Too Many Reasons”, también a través de discográfica Frontiers Records…

Precedido de un EP publicado en el año 2012, el disco contiene 13 temas con calidad en términos de audio, composición e interpretación musical, en el cual Beckett y Moss presentan una nueva alineación de la banda y sin necesidad de echar mano de los numerosos músicos de sesión que suelen acompañar a este tipo de regresos…

El álbum incluye canciones guitarreras así como temas melódicos y alguno que otro soft, que fue el estilo que los caracterizó desde mediados de los años 70s, sin embargo, su sonido suena revitalizado y factible de ser programado en las exigentes estaciones de la radio orientadas hacia adultos (los famosos AOR)…

Así, tenemos temas con aires hard-pop como “Man on fire”, “Life In Color” y “Walk That Walk” (que viene como bonus track en la edición japonesa)… composiciones más relajadas como “Precious” y “My addiction”… las infaltables baladas que tantos millones de dólares les dieron, como el preciosista “The Sins Of Yesterday” o el melancólico “The Words You Say”… sin embargo, el disco también tiene canciones flojas como “Kites" (que raya en lo aburrido) y "Part Of Me" que se queda en mero intento lamento romántico…

 



Vale la pena mencionar que Player incurre en un exceso al grabar nuevamente una versión del su clásico “Baby come back”, el cual a manera de vulgar cover y pese a parecer un cínico guiño que los tiene esclavizados al pasado, no aporta ninguna novedad al tema original, por lo que bien podrían haberlo dejado de lado…

En este sentido es de destacar la alternancia en la voz principal entre un tema y otro por parte de Peter Beckett y Ronn Moss, lo que permite mantener mesura a lo largo de todo el disco y a su vez dar claras señales de que estamos ante un grupo que sabe sacar provecho de los ya casi 40 años de experiencia que están por cumplir en la escena musical…

Guitarras eléctricas precisas, sonidos acústicos en ocasiones demasiado exquisitos, discretos solos de sintetizadores y teclados, delicados coros y alguno que otro sutil coqueteo con la música electrónica hacen de este disco una placa musicalmente correcta y con un sonido vigente que seguramente permitirá a Player mantenerse en activo durante un par de años promocionado su nueva grabación…

Como todo disco, éste contiene también partes débiles… la primera de ellas es la portada: podrían haber escogido una imagen de Peter Beckett y Ronn Moss menos llena de maquillaje, silicón y botox… otro aspecto negativo son las letras que en ocasiones exceden la cursilería (sin embargo, debo reconocer que no se le puede pedir más a un grupo que siempre se caracterizó por hacer música “pop”)… pero quizá la más criticable es el abuso que se hace en varias canciones de las llamadas baterías programadas y percusiones electrónicas, sin embargo, para aquellos poco exigentes quizá esto no sea importante…

Seguramente el disco “Too Many Reasons” de Player no generará ningún éxito masivo como les sucedió en antaño… ciertamente no alcanzará ventas millonarias… tampoco se convertirá en un clásico que sirva de referencia para los antropólogos de la música dentro de los siglos venideros (de hecho ninguna de las anteriores tres posibilidades existe ya en el actual panorama de las compañías discográficas)… sin embargo, tiene una virtud: es un álbum que puede escucharse de principio a fin sin aburrir ni causar desilusión…

2 comentarios:

Rubén Cuevas dijo...

Quizás si busco cuidadosamente en mi mente, pueda tararear algún compás de "More than a feeling". Pero la verdad es que en su tiempo ni siquiera le hice caso a esa banda de rock, y es que mi indiferencia hacia "Bostón" nació cuando mi atención se centro en bandas - A mi juicio - mucho mejoes que Bostón, tal como Asia, Europe, Journey, Rush y hasta el mismo Toto.

ujule rachid dijo...

creo queel problema de Baston fue que su música era un producto bastante elaborado en estudio... y si bien fueron capaces de reproducir "su sonido" en sus conciertos, finalmente la falta de espontaneidad terminó por quitarles la espontaiedad que el har rock necesita para transmitir energía...