Dos días después de aplicarse la eutanasia a la francesa Anne Bert, se publica “Le tout dernier été”, libro donde narra su experiencia con la esclerosis… Apoyado por una mañosa campaña de publicidad, el escritor español Fernando Aramburu gana el Premio Nacional de Narrativa 2017 por su novela “Patria”… El colombiano Luis Miguel Rivas presenta “Era más grande el muerto”, novela ubicada en los años 80 y 90, cuando Pablo Escobar ridiculizó al Gobierno… 23 narradores de España y América celebran el centenario de Juan Rulfo con el libro "Rulfo, cien años después"… El premio Nobel de Literatura decepciona de nuevo: gana Kazuo Ishiguro, un escritor británico de corta producción literaria…

8 de julio de 2015

Mi amigo O y los Aztecas en el más allá



1.
La mayor parte de los seres humanos tenemos un círculo de amigos, ya sean nuevos o viejos, pero al final pertenecemos a un grupo de personas que por X capricho del destino, suerte o karma vinculamos con nuestras vidas…

Yo pertenezco a uno desde hace más de 30 años… soy el más joven y por una extraña razón suelo ser el único constante, motivo por el cual me ha tocado presenciar las desavenencias que hacen que algunos se vayan y regresen o desaparezcan para siempre, pues cada uno tenemos una personalidad disímbola… pero independientemente de ello, los que se han ido han dejado huecos que nadie puede llenar…

Uno de esos vacíos fue el de O: un tipo extraño, sabio en eso del entendimiento de la vida, con una impresionante colección de discos, una envidiable compilación de libros, una semi-escondida faceta esotérica y una obsesiva manía por el tabaco… sin embargo, él no se alejó por discrepancias: murió de mielosis, y pese a que era bastante parco en lo que se refería a mostrar sus emociones (su fría mirada solía asustar a quienes no lo conocían), hasta la fecha sigue siendo motivo de agradable evocación entre los que seguimos vivos…

2.
Una vez que nos habituamos a su ausencia, durante una conversación salió al tema de la exquisita selección de música con la que solía amenizarnos en algunas de nuestras parrandas, pero también recordamos su casi eterna negativa a compartirnos sus discos… y digo “casi” porque me declaro un afortunado al haber recibido en calidad de préstamo varios de sus inconseguibles discos… claro, previa advertencia de que debían serle devueltos si no quería padecer alguna de sus eficaces maldiciones…

Lo mismo sucedió con su biblioteca concentrada en una habitación, cerrada bajo tres cerraduras, y a la que no dejaba entrar ni a su padre: un parlanchín y simpático anciano, amante del jazz, el brandy y a quien O se encargaba de cuidar tras la muerte de su madre… también fui al único que le permitió entrar y además se atrevió a prestarme algunos libros no sin antes reiterar la amenaza…

3.
Una de las grandes joyas que O me facilitó fue el libro “Aventuras de los aztecas en el más allá”, del escritor italo-mexicano Gutierre Tibón, un lingüista, etnólogo, psicólogo, filósofo, sociólogo y antropólogo (curiosamente la parapsicología no eras su especialidad), y entre otras cosas afirmó haber encontrado el túnel de Cincalco, la puerta dimensional al inframundo, ubicada en el Bosque de Chapultepec…

Originalmente “Aventuras de los aztecas…” era el primer capítulo del libro “Historia del nombre y de la fundación de méxico”, más posteriormente fue ampliado y convertido en un largo ensayo en el que se aseguraba que lo que se conoce como la leyenda de Cincalco es completamente cierta, asegurando que realizó una incursión a dicho túnel en 1974, cuando encontró junto con el administrador del bosque la entrada localizada bajo una lápida que les permitió entrar (sic)… Tibón afirmó que “echamos en él papel encendido y vimos la entrada a una galería que se interna en el cerro. Dos de los más viejos jardineros del bosque afirman haber pasado hace años por la galería y haber llegado a una cueva que se encuentra debajo de la cúspide del cerro"…


Las investigaciones del autor destacan por varios aspectos:

- uno es el hecho irrefutable de que el destino existe y es posible conocerlo con anticipación…

- el otro de ellos es echar por tierra la calumniosa leyenda de que el emperador Moctezuma Xocoyotzin II fue un cobarde ante la llegada de los belicosos españoles, y que su decisión de no pelear contra ellos no fue por miedo sino porque a través de sus Nahuales, Astrólogos, Hechiceros y Hombres-búhos* (los más poderosos), el gobernante sabía desde 10 años antes que con resistencia o sin ella, el destino del pueblo azteca estaba condenado a su destrucción…

- pero el más impresionante es que el Dios Mictlantecuhtli, tras rechazar a los emisarios que el emperador enviaba a negociar su refugio en el inframundo, decide él mismo hacer el trato para lo cual sube a una canoa repleta de ofrendas y se dirige hacia su morada: el Cerro de Chapultepec… más en el camino se queda dormido y entre sueños el Señor del noveno y último mundo subterráneo le explica que su destino es presenciar la llegada desde el este de “hombres blancos y barbados” y también ser testigo de cómo su reino sucumbe ante ellos… cuando despierta su barca va navegando apaciblemente en sentido contrario hacia dónde pretendía llegar: en ese momento acepta su destino…

A lo largo de 127 páginas el autor demuestra que el grupo de Hombres-búhos realizaban sesiones espiritistas, cuyo requisito era el consumo de alucinógenos, describiendo a su vez parte de los rituales y el contacto que se establecía con los desencarnados bajo los estados alterados…

Una vez concluido el texto se lo regresé a mi amigo O (en una de sus esporádicas visitas al Distrito Federal, pues él y su padre pasaban ya largas temporadas en la ciudad de Guadalajara), más su impresionante contenido lleno de riqueza histórica y cultural, de símbolos y mitos, lo mantuvieron presente en mi mente y ni el paso de los años me hizo olvidar su extraordinario contenido…

4.
Cierta tarde, mientras mi esposa y yo conversábamos después de haber visto cómo el espectro de su padre había atravesado por la sala, tal cual es su fantasmagórica costumbre, saqué a relucir el contenido del libro “Aventuras de los aztecas…”, el cual a ella le llamó la atención…

Durante las semanas siguientes volvimos al tema hasta que ella me comentó que le gustaría leerlo, por lo que me di a la tarea de buscarlo en las librerías a las que regularmente acudimos… pero sorpresa: el libro no existe en méxico, ha sido descatalogado y no hay re-impresiones desde hace años… así que busqué a mi amigo Francisco (junto con sus hermanos dueños de una cadena de librerías de libros usados de la Colonia Roma), y la respuesta fue la misma: es inconseguible…

Por si fuera poco recordé que se acercaba su cumpleaños, así que me propuse conseguirlo para regalárselo y opté por el plan “B” que nunca falla: buscarlo por internet… aunque ahí encontré un obstáculo: el estado físico en el que lo ofrecían algunos oportunistas era deplorable…

Tras varios días la búsqueda de arrojó resultados positivos: una librería dedicada a la compra y venta de libros viejos localizada en Alemania, contaba con un ejemplar en perfectas condiciones y en su versión ampliada… así que hice el pedido, realicé el respectivo pago con tarjeta de crédito y me dispuse a esperar un mes a recibirlo…


Cuando finalmente el repartidor del servicio postal hizo entrega del libro, un sábado por la mañana en que ambos no trabajamos, no me quedó más remedio que entregárselo sin decoración alguna, pues el calendario marcaba ese día su cumpleaños…

5.
Conforme pasaron las semanas, una vez que ella lo leyó y posteriormente yo lo releí, no pude evitar cierta indignación: cómo era posible que para conseguir un libro sobre méxico, editado en mi país y escrito por un cuasi connacional, haya tenido que traerlo desde Alemania?

Lo más irónico fue un pequeño detalle que desconozco por qué no fue atendido por la librería y que se supone forma parte del amor y delicadeza con el que los libreros tratan los textos viejos: el precio original estaba escrito a lápiz, en nuestra moneda nacional y en la primera página del libro (como se estilaba en méxico hace décadas): 5 pesos… si comparo ese monto con lo que pagué (en euros, obviamente), el precio se dispara 995 veces más con respecto al original...

El libro vale esa cantidad por su contenido, sí, pero es justo hacerse el cuestionamiento: cómo es posible que los mexicanos debamos adquirir en otro país un texto que contiene parte de nuestra historia, esa serie de sucesos que es nuestra obligación tener frescos y a la mano para que cometamos los mismos errores del pasado que nos tienen jodidos en el presente y amenazan nuestro futuro?...

Son muchas las razones por las cuales un texto deja de re-editarse, siendo la más notoria la falta de demanda por parte de los lectores… así que independiente del contenido histórico de las “Aventuras de los aztecas…”, la información sobre las sesiones espiritistas es más que obligatoria para aquellos que se jactan de ser buenos religiosos

Más allá de todo lo anterior, la lectura de “Aventuras de los aztecas en el más allá” es obligatoria para cualquier Curandero, Espiritualista o persona inmersa en el manejo de la energía Crístico-Azteca, si desea saber por qué debe desarrollase también como Muertero…

6.
O y su padre regresaron al Distrito Federal cuando la salud de mi amigo se encontraba bastante desmejorada… en realidad vinieron porque quería despedirse de “sus únicos amigos” me confió él mismo…

Fui la última persona en conversar con él… de hecho fui al único a quien aceptó ver días antes de morir: los dos sabíamos que era la última plática que sostendríamos, más no por ello nos tiramos al drama… bromeamos como siempre y nos despedimos como acostumbrábamos…

Meses después me enteré que su hermana, quién se abalanzó sobre su casa apenas y regresó de enterrarlo, prácticamente tiró a la basura la preciada colección de discos y libros de O, arguyendo que era “pura basura”… resultado de ello siempre tuve la esperanza de que el ánima de mi amigo se le apareciera una noche y le jalara los pies por semejante sacrilegio, más nunca me enteré si ello sucedió…

* conocidos también como hechiceros (cumplían funciones de curanderos, profetas e intérpretes de códices en las cortes de los emperadores), los “hombres-búhos” tenían la facultad de transformarse en animales para hacer daño a una personas…

No hay comentarios: