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13 de octubre de 2016

Kvelertak

Kvelertak, mejor conocidos como la banda del búho (el ave aparece en la portada de todos sus discos), es un sexteto noruego fundado en la ciudad de Stavanger en 2007 y que han publicado ya tres discos.

Su estilo ha sido encasillado en géneros como doom y stoner, más lo adecuado sería meterlos en el hard rock, olvidarnos de clasificaciones y enfocarnos en su excelente música.

Kvelertak está conformado por Erlend en la voz, Marvin bajo, Kjetil en batería, Bjarte y Maciek en guitarras y Vidar también en guitarras y teclados; han conseguido tal fama en su país que traspasaron fronteras y saltaron a la escena del rock internacional con sus potentes instrumentaciones y letras alusivas a la mitología vikinga.

Tras su primer álbum homónimo lograron en Noruega dos premios “Spellemann” en la categoría de artista revelación y mejor álbum, el segundo disco (Meir de 2013), llegó al primer lugar de éxitos y alcanzaron excelentes posiciones en Suiza, Alemania, Reino Unido y Suecia, generando gran expectativa por su siguiente grabación.

Kvelertak se tomaron su tiempo mientras participaban en grandes festivales alrededor del mundo, siendo hasta mayo de 2016 que publican Nattesferd, vía Roadrunner Records, debutando en el puesto 2 de ventas en Noruega, 9 en Finlandia y 24 en Alemania… poco antes el vocalista Erlend Hjelvik anticipaba: “el disco será grabado en directo sin metrónomo ni retoques”… y cumplieron.


Con Nattesferd alcanzan un equilibrio en su estilo y la experimentación hacia otros sonidos (para ello contrataron al productor Nick Terry), llevando la agresividad y celeridad de sus discos anteriores hacia temas más elaborados y la variación en ritmos con soltura.




Un ejemplo de los nuevos terrenos en que incursionan está en el tema “1985”, en el que si bien mantienen su estilo, la inclusión de coros con leves aires pop, y su duración de casi 6 minutos, cambian radicalmente su estilo y avisa que el grupo se orientará hacia la exploración de la melodía y nuevas estructuras musicales.

Kvelertak no se lo toman en serio y de sus estrenados 9 temas declaran: “es algo divertido para nosotros tocar algo nuevo y ver que funciona. Es simplemente genial el poner algo nuevo encima de la mesa en vez de estar tocando las mismas cosas siempre, es lo que hemos estado haciendo durante el último par de años”...

Con todo, su estilo se mantiene en “Nattesferd”, “Bronsegud” y “Dendrofil For Yggdrasil”, donde las guitarras ofrecen lo que saben hacer: riffs cortantes acompañados de ritmos inclementes y la peculiar voz que en su conjunto le cortan la respiración a cualquiera.

El cantante Erlend Hjelvik declaró: "no tengo miedo de decir que es nuestro mejor disco… es un orgasmo de riffs con lo mejor del rock clásico y el heavy metal. Estoy seguro de que volará las cabezas de nuestros viejos y nuevos fans".

Kvelertak entrega con Nattesferd un disco perfecto, con temas bien trabajados que demuestran seguridad al expandir su sonido: lo que algunos llamarían una atinada “evolución musical” quizá otros los acusen de haber traicionado su estilo, más estamos ante un álbum que escucha de principio a fin sin aburrir, ello en una época en la que la explotación de cualquier ruido es llamado música con la única finalidad es saquear nuestros bolsillos.

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