
Seguramente
muchos recordarán una entrada en la que señalé que, en octubre de 2014, Leonel
Gámez Céspedes, presidente de la Sociedad Yoruba de México, fue asesinado en su
casa de un disparo en la cabeza frente al altar de sus Orishas; posteriormente
su sustituto, Israel Salazar Sánchez, también murió a tiros en junio de 2018.
Desde aquel
entonces, y durante varios años, esa organización dedicada a la preservación,
práctica y difusión de las religiones de origen yoruba ha mantenido un perfil
bajo, de tal manera que en ocasiones se dudaba de que siguiera activa.
Tras
aquellos trágicos sucesos, la Sociedad Yoruba de México ha vuelto a tener
presencia pública, mas es justo señalar que desde la muerte de Leonel Gámez las
cosas ya no son iguales y ello se aprecia en su silencio ante la validación de
los artículos del Código Penal de la Ciudad de México que castigan el maltrato
animal, y entraron en vigencia el 1 de enero del 2026, quedando “prohibido el
uso de animales en la celebración de ritos y usos tradicionales que puedan
afectar el bienestar animal”.
Si en ese
sentido se podría señalar que la Sociedad Yoruba de México no defendió la
religión de los Orishas ante las autoridades (permitiendo que esta ofrenda está
ya considerada un delito a perseguir con prisión), también hay señalamientos
sobre la “Letra del año”, misma que anualmente difunden y que es considerada
oficial en el país.
Para quienes
no conozcan el tema, la “Letra del año” son predicciones, consejos,
advertencias y eboses (obras espirituales), para los practicantes de la
Santería, a tener en cuenta durante todo un año. Se saca a nivel nacional y
también a título individual para sus iniciados. En Cuba es famosa no solo por
las predicciones para la isla, sino porque también se determina para todo el
planeta, ambas con extraordinaria certeza.
Lamentablemente,
en México ya existen dudas entre los practicantes de diversas casas religiosas
sobre la precisión de esa “Letra del año”, lo cual se debe a que la descripción
de los vaticinios ofrecidas parece corresponder a una nación diferente,
considerando los problemas que padecemos como país.
Esta
reflexión no implica una crítica a la Sociedad Yoruba de México ni a la forma
en que practican la religión, pero al hacer un balance sobre la Letra del Año
de 2025, la cual marcó Iré, uno se pregunta: ¿cómo es posible que haya salido
en Iré (significa bienestar o bendición que ha llegado o está por llegar), si
durante ese periodo la población padeció polarización política, inflación, corrupción,
desaceleración económica, inseguridad, protestas sociales, pobreza, violencia,
desempleo y eventos climáticos intensos.
No se
necesita de mucho conocimiento sobre economía ni política para saber que este
año las situaciones arriba mencionadas no solo van a permanecer, sino que se
recrudecerán. Y, sin embargo, la “Letra del año” para 2026 nos marca de nuevo un
triunfal Iré. Veamos un breve
resumen.
Orisha
Regente: Oggún. Acompañante: Oshún, Signo Regente: Ogunda Otrupon. Mensajes
principales difundidos por la Sociedad Yoruba de México: se advierte sobre
conflictos y violencia entre amistades y conocidos, problemas de nervios,
cráneo, estómago e intoxicaciones, enfrentar el alcoholismo, la necesidad de
fortalecer la educación familiar, practicar la ética, problemas con la
migración, habrá discusiones, se debe aprender de los errores y practicar la
honestidad para alcanzar la salud y prosperidad.
Si se
observa con objetividad, el problema de la “Letra del año” difundida por la
Sociedad Yoruba de México no está en lo que pronostica para el país, sino en lo
que evade vaticinar que nos sucederá: pareciera que no desean incomodar a
alguien o a un grupo poderoso. Sin embargo, para que no se piense que las
quejas sobre estos pronósticos son arbitrarias (algunos mails han llegado a
este blog con más cuestionamientos), hay una manera de compararla, en este caso
con la “Letra del Año” para Cuba. Veamos también un breve resumen.
Orisha
Regente: Oggún. Acompañante: Oshún, Signo Regente: Ogunda Otrupon. Mensajes
principales difundidos por la Asociación Cultural Yoruba de Cuba: se habla de
problemas sociales, crisis del país y pérdida total, de la organización de
estructuras sociales y despejar caminos, destacando temas de liderazgo,
traición, y el orden social. Se hace un llamado a la unidad, la sensatez, y la
fe para afrontar crisis globales y hallar estabilidad. Mención especial merece
el refrán “Guerra que comienza no se termina”.
Mismo signo,
idénticos Orishas, ambas letras con Iré Arikú oyale lowo Orula, las dos con
diferente interpretación, pero con igual trasfondo en cuanto a crisis política,
económica, social, hundidos en la pobreza, la violencia y uno y otro con
amenazas de invasión militar por parte de Estados Unidos.
Saque el
lector sus propias conclusiones.