Tal como se consignó en la entrada del blog
Basurero de Almas, “Predicciones para 2026”, este año podría suceder una
guerra o conflicto bélico a gran escala, usándose armamento nuclear,
algo que la actual situación bélica en arabia está a punto de hacer realidad
Link: https://basurerodealmas.blogspot.com/2026/01/predicciones-para-2026.html?m=1
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Es mucha la información falsa que difunden los medios
sobre las acciones bélicas de Estados Unidos e Israel contra Irán. Revisen y salvo
que diga Estados Unidos o Israel, lo que sigue es lo mismo: “lanzó, atacó, destruyó, asesinó, derribó, hundió”
objetivos en Teherán.
Quien crea que las agresiones son justas o le sean
indiferentes, comete el error de no entender el significado espiritual del conflicto.
Hace días el analista Raffiel Bianchi señaló que la
obsesión de destruir a Irán es porque: “Israel cree que goza de un derecho divino a esparcirse por toda Arabia”,
señalando que lo importante sería investigar cómo convenció a Estados Unidos de
atacar al país árabe.
En el aspecto mundano, la embestida contra Irán desvió
la atención de noticias sobre los desencuentros políticos entre EUA y Alemania,
la violación al alto al fuego en Gaza, la difusión de los archivos de Jeffrey Epstein
que involucran a Trump, la derrota militar de Ucrania ante Rusia, la violencia
del narco en México y las redadas migratorias en EUA.
Más allá de que millones se traguen el cuento de que
la agresión es por el enriquecimiento del uranio (lo cual fue desmentido por el
director del Centro Nacional de Contraterrorismo, el ultraconservador Joseph
Kent, quien al renunciar aseguró que Irán “no es una amenaza inminente”), el trasfondo
tiene dos aristas:
1)Sobre las prácticas religiosas de Irán e Israel,
lo que hace en esta guerra que el instrumento más letal de ambos sea “la espiritualidad”,
2) La obsesión de hacer que este conflicto bélico
sirva de pretexto al judaísmo para dar cumplimiento a la peor profecía para la humanidad.
¿Por qué pastores evangélicos rezaron por Donald Trump
en el Despacho Oval de la Casa Blanca? Porque ante las tradiciones y fuerzas espirituales
y religiosas de Irán e Israel, EUA es débil, pero alguna señal religiosa (que
no espiritual), debía manifestarse ante la opinión pública. Veamos.
Cultos religiosos y espirituales en Irán. En la antes
llamada Persia se practica el Islam y el Zoroastrismo, centradas en la dualidad
del bien y el mal, la pureza y la adoración a Ahura Mazda. Su práctica es única
y a través de lo que se conoce como “magia” y “contramagia”, pero es en el Sunnah
donde se explican los secretos del Coran. En ambas se usan símbolos, oraciones y
la intervención de los Djinn. Su día sagrado es el viernes, dedicada al Jom'eh.
Su principal obra espiritual es el ayuno, que, al incluir a las mujeres,
adquiere una dimensión elevada.
Cultos religiosos y espirituales en Israel. Los
judíos practican la Kabbalah, una tradición esotérica del judaísmo que abarca enseñanzas
teosóficas y místicas. Tiene dos versiones: la blanca para hacer el bien (busca
el desarrollo espiritual) y la negra para el mal (busca manejar la realidad). En
ella se usan símbolos, oraciones y la intervención de los Malakhim. Su día sagrado
es el sábado. Su principal obra espiritual es el ayuno, que eleva una conexión
profunda con su Dios.
Cultos religiosos y espirituales en USA.
Contrario a la idea de que es común el satanismo, se practica el paganismo y la
Wicca.
Para el Islam los “Djinn”, y en Israel los “Malakhim”,
son Ángeles*, aunque con rasgos particulares: los “Djinn” son mortales y viven
en una realidad paralela, son invisibles, tienen libre albedrío, pueden ser buenos
o malvados, son fuertes y veloces, pueden influenciar pensamientos y sueños humanos
y viven mucho tiempo; los Malakhim, también Ángeles*, son servidores de Dios, obedecen
su voluntad, asumen formas extrañas, su poder es divino y pueden destruir ciudades
o ejércitos.
Aunque el ataque de Israel contra Irán es a la
vista de militar, su raíz es espiritual y su objetivo es llevar a cabo la décima
guerra (ha tenido 9, desde su fundación, contra países árabes), con el objeto de
hacer cumplir la profecía de Gog y Magog (volveré a esto más adelante).
Volvamos al tema de la guerra espiritual, donde Israel
se jacta que sus “Malakhim” enfrentan con fiereza a los “Djinn” de Irán, y que,
si no hubiera sido por trabajos de kabbalah negra, el Ayatolá iraní Alí Jamenei
no hubiera sido asesinado en los primeros bombardeos.
Desde que Israel se estableció en 1948, agrede a sus
vecinos árabes los sábados, pero su día sagrado (Shabat), esta vez coincidió
con el inicio de la fiesta de Purim (celebra la salvación de los judíos de la trama
de Amán en Persia), mas no consideró que esos días también iniciaba el Ramadán iraní
(consiste en un mes completo de ayuno para los musulmanes), seguido por el Eid al-Fitr,
que celebra el fin del ayuno con oraciones y que son sus fiestas místicas más importantes.
En medios religiosos israelíes se estima que el judaísmo
tiene 15 millones de seguidores, y que al iniciar los ataque contra Irán no contempló
que hay cerca de 2,000 millones de musulmanes que estaban iniciando ayuno por el
Ramadán.
El ayuno en el judaísmo (Taanit) es un acto espiritual
acompañado de una conexión con Dios, lo cual, en teoría, los colocaría en ventaja
sobre Irán, pero recordemos que para los musulmanes el ayuno (Sawm) es uno de los
cinco pilares del Islam, un acto de obediencia, devoción y purificación. Así que,
si consideramos que para ambas religiones privarse de alimentos es una manera de
enfrentar la guerra, hagan números y estimen sobre quién tuvo más poder espiritual en ese momento.
Volvamos a la profecía del judaísmo para entender
por qué Israel ataca a Irán (aventando por delante a Estados Unidos).
Para Israel Gog y Magog son figuras apocalípticas
que encarnan fuerzas malvadas, aliadas para
atacar al pueblo de Dios (los judíos), en el llamado “fin de los tiempos”. ¿Por
qué importa la profecía?, porque creen que, tras terminar décima guerra contra un
país árabe, vendría la de Gog y Magog, que sería la última en el planeta, el Armagedón, donde Israel destruye a todas
las naciones arábigas y africanas, queda como dueña de sus tierras, recursos y luego
se extendería para adueñarse del mundo.
Así, Gog sería el líder (Alí Jamenei), Magog su tierra
(Irán) y encarnan la rebelión final contra Dios antes de su triunfo contra el mal
(el Islam), pero Israel subestimó a Irán, además de que ninguna de las condiciones
existe para cumplirse la profecía, ya que Irán no estaba agrediendo a Israel ni
estaba liderando una coalición de países árabes en su contra.
Entonces, ¿por qué Israel (con su poderío espiritual) no puede destruir
a Irán, si su cómplice en la batalla es USA (con su potencial militar)? Entre
otras cosas porque además de los guardianes espirituales iraníes, ambos están separados
por 1,500km, Irán es más grande y tiene 90 millones de habitantes e Israel 9 millones.
Irán posee bases militares dispersas y subterráneas con miles de misiles hipersónicos
y drones inteligentes, cuenta con grupos armados en Líbano, Iraq, Siria y Yemen,
además de tener a Rusia y China como aliados que le apoyan con armas y
cobertura satelital para conocer movimientos de tropas enemigas.
A lo anterior se debe agregar que el régimen
iraní cerró el estrecho de Ormuz y está asfixiando la economía yanki, pues por
él transita el 20% del petróleo vendido en el mundo, lo cual le afecta ya que
necesita el crudo que transita por esa vía marítima para abastecer a su ejército.
Además, Irán lleva décadas organizando una guerra de esta magnitud, lo que ha dificultado
la agresión en su contra, dejándolo claro los 11,300 millones de dólares que costaron
a EUA los primeros 6 días de ataques (202,117,789,000 pesos mexicanos).
En tanto, lejos de bravatas y experimentos yankis
(ven al país árabe como zona de prueba para la tecnología bélica usando
Inteligencia Artificial, a través de un cerebro digital llamado Maven), Trump reconoció
“estar sorprendido” por la respuesta militar iraní.
En materia geopolítica el investigador Carlos
Fazio dijo con tino hace unos días: “Irán ganará siempre que sobreviva y
desafíe el objetivo bélico de sus agresores... no tiene que ganar, sólo no
perder”. En el plano espiritual ya ganó cuando desde el inicio de los ataques no
lo hicieron claudicar, mientras Trump siempre recula: primero planteó una
tregua, después propuso un plan de 15 puntos para terminar y ahora decretó una pausa
de dos semanas.
Mientras China y Rusia pasaron de vigilar que no
se traspasen los límites de guerra tradicional
que pusiera en peligro sus fronteras, a amenazar a Trump si hacía uso de armas
nucleares contra Irán, quedando solo a la espera de que Israel no inicie la
Tercera guerra mundial, ni aunque sea en nombre de su “Todopoderoso”.
Además, algo sucede en el plano bélico también,
porque Israel reprime salvajemente a judíos que protestan contra su guerra y encarcela
a quienes difunden videos o fotos de sus ciudades arrasadas por bombas (como al
autor de la imagen que acompaña este texto).
Claro que en el mundo de los mortales analistas como
Alfredo Jalife advierten que, ante su derrota militar, Israel apelaría a la opción Sansón, una doctrina donde, ante
una amenaza existencial, usaría arsenal nuclear, y si bien lo plantean como
hipótesis, Yaakov Aryeh Alter, rabino y líder del consejo “Moetzes Gedolei
HaTorah”**, advirtió hace días que, al finalizar el verano de 2026, iniciará la
Tercera guerra mundial.
Finalmente, para terminar con los señalamientos
de una guerra espiritual, sugiero buscar en internet videos donde luces
inmensas color rosa se mueven entre las ciudades judías, al ser bombardeadas,
lo cual, explican los iraníes, son sus Djinn causando destrozos en Israel.
*No confundir con
los seres alados, de origen divino, naturaleza
pura y presentes en varias religiones y mitologías.
**Consejo de
los grandes [Sabios] de la Torá.
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