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6 de agosto de 2017

En el trono de Yemayá



Un sábado fui invitado por la amiga (hija de Oba) de un conocido en común (un Babalowo) a participar en una coronación de madre e hija (Oshun y Yemaya con oro para Olokun respectivamente) y en la que él fungiría como Oriaté… dado que mi esposa estaba de viaje acepté ayudarlos para no aburrirme el fin de semana…

Mi amiga y yo llegamos temprano, saludamos a los religiosos conocidos y nos presentaron a los desconocidos… al entrar a la habitación donde se realizaría el lavatorio vi sentada en el suelo a una joven Iyawo hija de Yemaya, a la que conocimos un par de días antes y quien tenía dos semanas de haber coronado Santo…

Aquello me sorprendió y lo comenté con la hija de Oba, pero ella me recordó (respetuosa de las normas), que cada casa se rige por las reglas que dicta el religioso mayor, así que me guardé mi opinión de que su presencia en un paritorio de Osha no era correcta…

Comenzamos el lavatorio y conforme los minutos transcurrían la Iyawó comenzó a palidecer: una vez que terminamos se puso de pie presurosa y corrió al baño para vomitar…

Un Babalowo dijo que “era normal”, pero sugirió una pausa para que la joven se recompusiera… me reservé de nuevo mi opinión de que ella “estaba jalando todo el osogbo” y comenzamos a platicar con mi amigo hasta que a los pocos minutos sonó el timbre de la casa, un Santero hijo de Shango abrió la puerta y avisó que “alguien” pedía con urgencia que lo registraran porque tenía problemas muy graves…

El Oriaté y otro Babalowo optaron por realizar el registro en una habitación aparte (donde no se trabajaría religión), así que me fui tras ellos para estar presente sólo como testigo…

La consulta al pie de Orunla avanzaba y el paciente insistía en saber por qué seguía obsesionado con tener sexo con su exesposa si ella le había sido infiel, le pidió el divorcio, se quedó con la casa, lo tenía demandado, lo desprestigió con todos sus conocidos y prácticamente había hecho su vida pedazos…

Mi amigo respondió con un escueto “te hicieron brujería”, pero el hombre regresaba al tema de la obsesión del sexo; dado que no es correcto que un Santero hable durante una consulta ante la estera, pedí permiso (levantando literalmente la mano) para dar mi opinión: aceptó, aunque el otro mayor puso mala cara…

- el problema es que tuviste relaciones sexuales con tu esposa alguna vez en que ella estaba menstruando… y con eso, entre otras cosas, se hacen amarres de amor terriblemente eficaces – señalé…

El paciente, apenado, aceptó que lo había hecho, lo que a su vez provocó que mi amigo agradeciera mi aporte y le avisara que mandaría un baño de hierbas para quitar “el amarre”, mientras que el Babalowo que se molestó cuando pedí permiso de participar soltó un sincero “ashé para ti” por la precisión de mi videncia…

Terminada la consulta seguimos con la Yoko Osha y dimos inicio al Ozaín para la bajada, durante el cual varias veces la Iyawó se sintió indispuesta y llegado el momento de la matanza simplemente se encerró en el baño y ya no salió…

Al terminar la vimos sentada en un sillón apretándose la cabeza con ambas manos y soltando algunos quejidos: fue hasta entonces que los dos Babalowos se asustaron, pero dado que era el momento en que se debían bañar madre e hija, pidieron a mi amiga apoyara a otra Santera hija de Obatalá, mientras los otros Santeros comenzaban a limpiar el Cuarto de Santo y ellos atenderían los malestares de la joven…


- se ve mal – dijo mi amigo…
- bastante – dijo el otro Babalowo…
- ella no debía haber participado – me atreví a decir, lo que provocó que éste último me fulminara con la mirada…
- creo que vas a tener que consultarla - soltó aparentando ignorarme…
- no lo creo prudente – dudó mi amigo - le acabamos de leer el Itá…
- quizá deba darse un baño con omiero – propuso a su vez el Babalowo…
- pónganla dentro del trono – sugerí más preocupado por el estado de la joven que por sonar imprudente…
- meterla al trono? – soltó el Babalowo volteando a verme indignado…
- no es mala idea – dijo mi amigo analizando mi propuesta…
- cómo crees que haremos eso? – me increpó el Babalowo…
- muy sencillo: ella es hija de Yemaya y el trono es de Yemaya…
- es Yemaya con oro para Olokun!! – endureció el tono de voz…
- con más razón: Yemaya la acoge y Olokun la rehabilita…
- metámosla – decidió mi amigo…

Los dos Babalowos fueron hasta donde estaba la Iyawó, la ayudaron a levantarse y la llevaron al trono, pidieron a los Santeros dejaran de limpiar y salieran e indicaron que se acostara sobre una de las esteras advirtiéndole que se quedaría ahí hasta que se sintiera bien, o en su defecto, hasta que llegaran las nuevas Iyawos…

Los dos Babalowos salieron del Cuarto de Santo y yo me acerqué para saber cómo se sentía la joven, misma que por lo que me describió estaba fatal… me arrodillé ante el trono y le recé a Yemayá…

Iya mi lateo, alabaru bomi, iya mi awo oyo odan, iya mi tuku tukuekueye, asarayabi, Olokun… abo lona oyale, Yemaya ye inle ye lodo, yale yo luma, akotakue, leve, choicho, niwe, chubobo, bona, Oggun mayelo dogniti bamba baña, Yemaya oro lodo, orulode

Cuando terminé ella estaba más tranquila, así que sólo le pedí que no se durmiera… me levanté para regresar con el resto de los religiosos y encontré al Babalowo que me había cuestionado la obra recargado en el marco de la puerta, observándome…

- cómo aprendiste ese secreto? – me preguntó con tono neutral…
- pasando por lo mismo – le dije sin poder reprimir una carcajada…
- te sucedió también?
- no fue igual – señalé – ya tenía un par de años de haber coronado Santo, pero tras de un lavatorio me sentí mal y un Babalowo sugirió recostarme un rato en el trono de Yemaya: me recuperé en minutos…
- y qué rezó? – me inquirió…
- nada - aclaré - lo del rezo lo improvisé cuando vi a la Iyawó tan mal…
- interesante – reconoció antes de agregar – pero qué tal que no hubiese sido hija de Yemaya?... o que el trono fuera de otro Orisha?
- algo similar cuestioné cuando salí del trono aquella vez…
- y? – me apresuró…
- me respondieron textualmente: “la energía Orisha es universal”…

El Babalowo se quedó en silencio cavilando sobre lo que le compartí hasta que la Iyawó lo sacó de su ensimismamiento…

- me siento mejor – avisó – ya podemos continuar?…

El Babalowo me volteó a ver, levanté los hombros a manera de “a mí no me metas”, así que avisó - ya casi terminamos, así que mejor deja libre el trono para las Iyawos y siéntate en algún lugar para que descanses…

La joven salió al tiempo que el Babalowo observaba todo lo que restaba de limpiarse, asumió una actitud humilde, tomó una escoba y comenzó a barrer, yo tomé un paño húmedo y comencé a fregar el piso y los demás Santeros regresaron para terminar de asear el Cuarto de Santo…

5 comentarios:

ketu dijo...

Buenas tardes. Muy interesante la vivencia que relata que no se puede parar de leerla hasta el final.
Me habían dicho los Mayores religiosos que un Iyawó es un niño pequeño en religión, un bebé, y por tanto no puede hacer nada, ... por lo menos hasta el ebbó meta. Por lo que llevar a una iyawó de dos semanas a un Santo para que labore me resulta alucinante. Lo de "jalar el osobbo" pudierase una posible explicación, supuestamente. Lo cual lo aprendí de sus propios escritos relatando otros santos. También que hay gente con interesese comerciales de la religión que quieren poner a "producir" a los recién nacidos iyawos sin respetar los plazos de la Regla de la Osha, como si las normas de la casa concreta que sea estuvieran por encima de la Regla de la Osha. Si las Reglas existen es por/para evitar daños y me parece que la validación de las antiguas reglas ha sido empíricamente, para tener que inventar despropósitos destinados al fracaso. Incluso para emplear un atajo se tiene que saber mucho pero mucho del tema.
Menos mal que se compadeció Nuestra Santa Madre Yemayá a través suyo, mediante su Conocimiento, y tuvo la fortuna la iyawó de que la metieran en el Trono.

El concepto de "la energía Orisha es universal" merece, cuando tenga tiempo y a bien proceder, un post en exclusiva, porque intuyo que tiene mucha "chicha" que cortar. Saber emplear la "energía Orisha" para la consecución de la felicidad, o del propio destino, sería un buen objetivo.
Mi enhorabuena por sus brillantes escritos. Muchas Gracias por todo.

Atentamente,
ketu


ujule-rachid dijo...

saludos ketu...

curiosamente anoche soñé que te aparecías por el blog y dejabas un comentario... gracias por leerme y escribir tu opinión sobre estas experiencias... ten por seguro que me pondré a escribir un texto sobre el tema porque, efectivamente, da para mucho... saludos...

ketu dijo...

Buenas noches. Le estimo mucho porque sus escritos transmiten mucho Conocimiento y del empírico nada menos, sin embargo, me ha sonrojado, porque no me considero digno de que un religioso de su categoría haya soñado conmigo, asimismo quería hacerle el comentario desde ayer que lo leí, pero hasta esta mañana no podía. También tenía ese impulso de escribirle porque mi intuición me comunicaba que nuestra mutua Santa Madre Yemanyá lo tenía a bien porque nos quiere mucho.
En fin, a su servicio.
Que Dios le proteja y bendiga.

Atentamente,
ketu

ujule rachid dijo...

gracias ketu... es un placer leerte en este blog... un abrazo...

Alejandro Eddy Delgado Torres dijo...

No me queda claro el papel de los babalawos según el relato de la vivencia