7 de febrero de 2026

Tierra de cementerio

 


                                                                                    para rocío y julio, ase-ò

1.
La tierra, el segundo elemento que se creó en nuestro planeta, sigue ocupando uno de los principales al momento de hacer obras espirituales o trabajar brujería (se llama geoterapia), a consecuencia de las características energéticas que posee.


Por ejemplo, la tierra recogida en las vías del ferrocarril se usa para agilizar cambios, destrabar situaciones o conseguir que alguien se aleje; la de las afueras de un hospital sirve para la sanación física, estabilizar y descansar; arena de playa se emplea para la fertilidad, intuición, entender sueños, estabilidad emocional y conexión con los antepasados; la de afuera de una comisaría permite contener, poner límites, evitar la captura de la policía o domar a un enemigo y la recolectada en los muros de una cárcel es para reducir enemigos o para aplacar conductas obsesivas.
 
La tierra del exterior de un banco es para tener dinero, saldar deudas y lograr prosperidad; de una Iglesia es para limpiar, curar enfermedades espirituales, purificar, proteger y reparar relaciones; recolectada de un sitio por donde transite seguido una persona sirve para dominarle, incidir sobre decisiones, conseguir cercamientos o hacer que te tenga en el pensamiento; recogida de un juzgado es para concluir asuntos legales, pleitos personales, juicios, disputas y obtener soluciones a favor.
 
Una tierra especial es la que se consigue de la casa de un enemigo, básica para brujerías y maldiciones al convertirse en un objeto físico de un rival, sin embargo, debe usarse con precaución ya que afectará a todos los que ahí viven, a menos que el brujo sepa especificar el destinatario. Sin embargo, hay una tierra que contiene todas las virtudes de las anteriores y es la que se obtiene de un panteón.
 
2.
Más allá de representar lo misterioso y lo oculto de la vida, por ser un lugar de densa paz, tratarse de un depositario de los cuerpos de seres queridos y enemigos o un lugar para encuentros sobrenaturales, los cementerios encierran numerosos secretos que, si se conocen, se les puede sacar provecho para sellar promesas, hacer brujerías y negociar con desencarnados, pero también para dar salud, evitar injusticias, salvar vidas o para usar sus portales dimensionales*.
 
La herramienta más importante que proporciona un panteón es la tierra (es incorrecto pensar que son los huesos de los difuntos), sin embargo, estos sitios frecen más utensilios que las flores depositadas en una tumba, agua de un florero o de un pozo, ropa, joyas, juguetes e incluso prótesis o piezas dentales, para trabajar espiritualmente, aunque hay que saber usarlos.
 
Volviendo al tema de la tierra, quizá sea el elemento más famoso en la cultura popular, mas no se trata de coger un puño (como si fuera sal para un guiso) e incorporarlo a una obra, pues:
 
· No es lo mismo la tierra de un cementerio no consagrado que uno civil, privado, religioso o militar,
· No es lo mismo la tierra de la entrada del camposanto que la de su avenida principal, una esquina o un cruce,
· No es lo mismo la tierra del sepulcro de un bebé, un adulto o un anciano, que de un hombre o de una mujer, de una persona honorable que de un delincuente,
· No es lo mismo la tierra de una tumba reciente, bien cuidada o abandonada o la que está al ras de la tierra, en nicho, catacumba, mausoleo o fosa común,
· No es lo mismo la tierra que se encuentra cerca de los muros por dentro contra los que están por fuera,
· No es lo mismo la tierra de la sepultura de un ser querido a la de un enemigo,
· No es lo mismo la tierra de los árboles vivos a de los que están secos.
 
La tierra de cada uno de esos lugares tiene un propósito particular, por ejemplo, la que se recoge en los muros del panteón se usa para marcar límites, alejar a una persona o evitar que sea entrometida; mientras que la de un cruce se utiliza para separaciones, alejamientos o hacer que una persona pierda el rumbo de su vida.
 
3.
No obstante, es importante tener en cuenta que no se puede recolectar tierra u objetos de manera arbitraria, pues antes de todo se tiene que hacer ofrendas al guardián del cementerio, al propietario de la tumba de donde se recogerán, al dueño del pozo, etc., para tomarlos.
 
Ya sea de día o de noche se debe llevar una olla de barro para recolectarla (nunca en bolsas de plástico), mas para quien se dedique a la brujería y entre en la madrugada, deberá permanecer varios minutos de pie frente a la tumba que llame la atención y evaluar cómo es la atmósfera alrededor: si le genera incomodidad, paz o si hay presencias y sonidos poco comunes, serán señales a interpretar sobre si se debe tomar o no.
 
Si no desean meterse en dificultades, pueden comprar en internet tierra de cementerios tenebrosos como Père-Lachaise (París), Metairie (Nueva Orleans), Friburgo (Alemania) o Cementerio Central de Bogotá (Colombia). Y si buscan darse un lujo (porque el hechizo lo amerite), pueden adquirir tierra del Osario de Sedlec (República Checa).
 
Otra opción, sin tantos inconvenientes, es cogerla de un antepasado inmediato (padre o madre): para ello se recomienda ir en una ocasión importante para el difunto(a), como su cumpleaños o algún aniversario; si se desea obtenerla de los abuelos debe ser el primer domingo después de Pascua, aunque ello requiere ciertos rituales.
 
4.
Una vez que se obtiene la tierra ¿qué se hace con ella?, lo que se pretenda, pero no se debe olvidar que para cualquier trabajo el uso de la mano izquierda o derecha es obligatorio (según el caso) y deberá cubrirse la cabeza con un palo o gorra blancos. 


Además, tomen en cuenta que no hay buen trabajo de sanación, por ejemplo, si no se reza la tierra con oraciones a Santa Rita de Casia, San Gregorio y San Antonio de Padua, así como plegarias para hacer brujería negra a Santa Lucia, al Perro Negro o Santa Margarita.
 
Si realizan un trabajo negro con tierra de panteón o cualquier objeto que hayan sacado de ahí, establezcan los años que desean que perjudique a la persona, pero nunca en números pares. Si desean fastidiar de por vida, también deben definirlo. Por el contrario, si realizan un trabajo de sanación, el beneficiado deberá ir cada siete años al sitio de donde tomaron la tierra y dejar una ofrenda.
 
Una vez terminado el trabajo, el brujo deberá darse un baño con sal de mar, salvia (seca o fresca) y ciprés o cedro (aceite esencial, ramas o virutas de la madera), para quitar la energía negativa del muerto y borrar cualquier pista que pudiera identificarlo.
 
En México, sobre todo en sus grandes ciudades, ya es complicado entrar a un camposanto si no se encuentra ahí sepultado un familiar, pero si van a intentarlo no lleguen con mochilas ni bolsas que llamen la atención de los vigilantes. Si desean algo más discreto, avisen que van a realizar un trámite, entren en las oficinas, pierdan el tiempo y luego intérnense entre las tumbas. También pueden esperar a que ingrese un cortejo y simular que forman parte de los dolientes.
 
En un caso extremo, pregúntenle a sus abuelas (si su origen es rural, que son quienes conocen de estos temas), si conoce la antigua tradición de visitar cuatro cementerios durante un año para honrar a los antepasados. Y si solía practicarla entonces les podrá aclarar cualquier duda sobre cómo hacerlo y en cual número de visita coger la tierra.
 
Compartiré un secreto: si no desean coger la tierra de una tumba o no pueden encontrar una que les atraiga, busquen el árbol más grande y viejo del cementerio o el que se encuentre más al este (no debe estar seco), atiéndanlo como si fuera un enterramiento, o sea entréguenle una ofrenda, pídanle permiso y recolecten la tierra que necesiten. Los àrboles son el refugio preferido de los desencarnados que no reciben visitas en los cementerios.
 
5.
Recuerden que usar cualquier elemento tomado de un camposanto es trabajar con muerto, y si no se sabe los límites que se les debe imponer, las consecuencias impactarán sobre todo en su salud, por ello es poco común que los brujos sean longevos.
 
Si deciden hacer una brujería contra cualquier persona, aunque crean que se lo merece, consideren que todo lo que deseen se les regresará 7 veces por 7, pero si es un trabajo fuerte será de 70 veces por 70 y con este número están condenando a sus siguientes 7 generaciones a que también lo paguen, de ahí mi eterna advertencia: Nunca escupan al cielo.

 

* los portales dimensionales en los cementerios deben tomarse con seriedad, ya que si bien en espacios controlados sirven para trasladarse a longitudes espacio-tiempo ajenas al nuestro, cuando se localizan en panteones a través de ellos entran objetos, espíritus inmundos, negatividad y destrucción, demonios, entidades y demás energías oscuras.

** liminal, proviene del latín y se refiere a un estado o lugar de transición, un umbral entre dos fases, situaciones o realidades, en este caso “la vida” y “la muerte”.


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