para rocío y julio, ase-ò
1.
La tierra, el segundo elemento
que se creó en nuestro planeta, sigue ocupando uno de los principales al
momento de hacer obras espirituales o trabajar brujería (se llama geoterapia),
a consecuencia de las características energéticas que posee.
Por ejemplo, la tierra
recogida en las vías del ferrocarril se usa para agilizar cambios, destrabar
situaciones o conseguir que alguien se aleje; la de las afueras de un hospital
sirve para la sanación física, estabilizar y descansar; arena de playa se
emplea para la fertilidad, intuición, entender sueños, estabilidad emocional y
conexión con los antepasados; la de afuera de una comisaría permite contener,
poner límites, evitar la captura de la policía o domar a un enemigo y la
recolectada en los muros de una cárcel es para reducir enemigos o para aplacar conductas
obsesivas.
La tierra del exterior de un
banco es para tener dinero, saldar deudas y lograr prosperidad; de una Iglesia es
para limpiar, curar enfermedades espirituales, purificar, proteger y reparar
relaciones; recolectada de un sitio por donde transite seguido una persona
sirve para dominarle, incidir sobre decisiones, conseguir cercamientos o hacer
que te tenga en el pensamiento; recogida de un juzgado es para concluir asuntos
legales, pleitos personales, juicios, disputas y obtener soluciones a favor.
Una tierra especial es la
que se consigue de la casa de un enemigo, básica para brujerías y maldiciones
al convertirse en un objeto físico de un rival, sin embargo, debe usarse con
precaución ya que afectará a todos los que ahí viven, a menos que el brujo sepa
especificar el destinatario. Sin embargo, hay una tierra que contiene todas las
virtudes de las anteriores y es la que se obtiene de un panteón.
2.
Más allá de representar lo
misterioso y lo oculto de la vida, por ser un lugar de densa paz, tratarse de un
depositario de los cuerpos de seres queridos y enemigos o un lugar para
encuentros sobrenaturales, los cementerios encierran numerosos secretos que, si
se conocen, se les puede sacar provecho para sellar promesas, hacer brujerías y
negociar con desencarnados, pero también para dar salud, evitar injusticias, salvar
vidas o para usar sus portales dimensionales*.
La herramienta más
importante que proporciona un panteón es la tierra (es incorrecto pensar que
son los huesos de los difuntos), sin embargo, estos sitios frecen más utensilios
que las flores depositadas en una tumba, agua de un florero o de un pozo, ropa,
joyas, juguetes e incluso prótesis o piezas dentales, para trabajar
espiritualmente, aunque hay que saber usarlos.
Volviendo al tema de la
tierra, quizá sea el elemento más famoso en la cultura popular, mas no se trata
de coger un puño (como si fuera sal para un guiso) e incorporarlo a una obra,
pues:
· No
es lo mismo la tierra de un cementerio no consagrado que uno civil, privado,
religioso o militar,
· No
es lo mismo la tierra de la entrada del camposanto que la de su avenida
principal, una esquina o un cruce,
· No
es lo mismo la tierra del sepulcro de un bebé, un adulto o un anciano, que de
un hombre o de una mujer, de una persona honorable que de un delincuente,
· No
es lo mismo la tierra de una tumba reciente, bien cuidada o abandonada o la que
está al ras de la tierra, en nicho, catacumba, mausoleo o fosa común,
· No
es lo mismo la tierra que se encuentra cerca de los muros por dentro contra los
que están por fuera,
· No
es lo mismo la tierra de la sepultura de un ser querido a la de un enemigo,
· No
es lo mismo la tierra de los árboles vivos a de los que están secos.
La tierra de cada uno de
esos lugares tiene un propósito particular, por ejemplo, la que se recoge en
los muros del panteón se usa para marcar límites, alejar a una persona o evitar
que sea entrometida; mientras que la de un cruce se utiliza para separaciones, alejamientos
o hacer que una persona pierda el rumbo de su vida.
3.
No obstante, es importante
tener en cuenta que no se puede recolectar tierra u objetos de manera
arbitraria, pues antes de todo se tiene que hacer ofrendas al guardián del
cementerio, al propietario de la tumba de donde se recogerán, al dueño del
pozo, etc., para tomarlos.
Ya sea de día o de noche se debe
llevar una olla de barro para recolectarla (nunca en bolsas de plástico), mas
para quien se dedique a la brujería y entre en la madrugada, deberá permanecer
varios minutos de pie frente a la tumba que llame la atención y evaluar cómo es
la atmósfera alrededor: si le genera incomodidad, paz o si hay presencias y
sonidos poco comunes, serán señales a interpretar sobre si se debe tomar o no.
Si no desean meterse en dificultades, pueden comprar en internet
tierra de cementerios tenebrosos como Père-Lachaise (París), Metairie (Nueva
Orleans), Friburgo (Alemania) o Cementerio Central de Bogotá (Colombia). Y si buscan
darse un lujo (porque el hechizo lo amerite), pueden adquirir tierra del Osario
de Sedlec (República Checa).
Otra opción, sin tantos inconvenientes, es cogerla de un antepasado
inmediato (padre o madre): para ello se recomienda ir en una ocasión importante
para el difunto(a), como su cumpleaños o algún aniversario; si se desea
obtenerla de los abuelos debe ser el primer domingo después de Pascua, aunque ello
requiere ciertos rituales.
4.
Una vez que se obtiene la
tierra ¿qué se hace con ella?, lo que se pretenda, pero no se debe olvidar que
para cualquier trabajo el uso de la mano izquierda o derecha es obligatorio
(según el caso) y deberá cubrirse la cabeza con un palo o gorra blancos.
Además, tomen en cuenta que
no hay buen trabajo de sanación, por ejemplo, si no se reza la tierra con
oraciones a Santa Rita de Casia, San Gregorio y San Antonio de Padua, así como
plegarias para hacer brujería negra a Santa Lucia, al Perro Negro o Santa
Margarita.
Si realizan un trabajo negro con tierra de panteón o cualquier
objeto que hayan sacado de ahí, establezcan los años que desean que perjudique a
la persona, pero nunca en números pares. Si desean fastidiar de por vida,
también deben definirlo. Por el contrario, si realizan un trabajo de sanación, el
beneficiado deberá ir cada siete años al sitio de donde tomaron la tierra y dejar
una ofrenda.
Una vez terminado el trabajo, el brujo deberá darse un baño con sal
de mar, salvia (seca o fresca) y ciprés o cedro (aceite esencial, ramas o
virutas de la madera), para quitar la energía negativa del muerto y borrar
cualquier pista que pudiera identificarlo.
En México, sobre todo en sus grandes ciudades, ya es complicado
entrar a un camposanto si no se encuentra ahí sepultado un familiar, pero si
van a intentarlo no lleguen con mochilas ni bolsas que llamen la atención de
los vigilantes. Si desean algo más discreto, avisen que van a realizar un trámite,
entren en las oficinas, pierdan el tiempo y luego intérnense entre las tumbas. También
pueden esperar a que ingrese un cortejo y simular que forman parte de los
dolientes.
En un caso extremo, pregúntenle a sus abuelas (si su origen es
rural, que son quienes conocen de estos temas), si conoce la antigua tradición
de visitar cuatro
cementerios durante un año para honrar a los antepasados. Y si solía
practicarla entonces les podrá aclarar cualquier duda sobre cómo hacerlo y en
cual número de visita coger la tierra.
Compartiré un secreto: si no desean coger la tierra de una tumba o
no pueden encontrar una que les atraiga, busquen el árbol más grande y viejo
del cementerio o el que se encuentre más al este (no debe estar seco),
atiéndanlo como si fuera un enterramiento, o sea entréguenle una ofrenda,
pídanle permiso y recolecten la tierra que necesiten. Los àrboles son el
refugio preferido de los desencarnados que no reciben visitas en los
cementerios.
5.
Recuerden que usar cualquier elemento tomado de un camposanto es
trabajar con muerto, y si no se sabe los límites que se les debe imponer, las
consecuencias impactarán sobre todo en su salud, por ello es poco común que los
brujos sean longevos.
Si deciden hacer una brujería contra cualquier persona, aunque
crean que se lo merece, consideren que todo lo que deseen se les regresará 7
veces por 7, pero si es un trabajo fuerte será de 70 veces por 70 y con este
número están condenando a sus siguientes 7 generaciones a que también lo paguen,
de ahí mi eterna advertencia: Nunca escupan al cielo.
* los
portales dimensionales en los cementerios deben tomarse con seriedad, ya que si
bien en espacios controlados sirven para trasladarse a longitudes espacio-tiempo
ajenas al nuestro, cuando se localizan en panteones a través de ellos entran objetos,
espíritus inmundos, negatividad y destrucción, demonios, entidades y demás
energías oscuras.
** liminal,
proviene del latín y se refiere a un estado o lugar de transición, un umbral
entre dos fases, situaciones o realidades, en este caso “la vida” y “la
muerte”.

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