Dos días después de aplicarse la eutanasia a la francesa Anne Bert, se publica “Le tout dernier été”, libro donde narra su experiencia con la esclerosis… Apoyado por una mañosa campaña de publicidad, el escritor español Fernando Aramburu gana el Premio Nacional de Narrativa 2017 por su novela “Patria”… El colombiano Luis Miguel Rivas presenta “Era más grande el muerto”, novela ubicada en los años 80 y 90, cuando Pablo Escobar ridiculizó al Gobierno… 23 narradores de España y América celebran el centenario de Juan Rulfo con el libro "Rulfo, cien años después"… El premio Nobel de Literatura decepciona de nuevo: gana Kazuo Ishiguro, un escritor británico de corta producción literaria…

4 de enero de 2014

Voy a morir, la fallida biografía de José Cruz



Editorial Lectorum ha puesto en circulación el libro “Voy a morir”, la biografía sobre José Cruz, fundador del grupo de blues/rock mexicano Real de Catorce, escrita por el reportero Juan Pablo Proal y prologada por el periodista Julio Scherer…

El texto narra a través de 215 páginas la vida de uno de los íconos de la cultura urbana de méxico, el cual incluye la revelación de obscuros pasajes de su vida personal que nadie conocía y que contrastan con la imagen pública de un hombre que antes que músico, es considerado por muchos un verdadero poeta en las letras nacionales…

Por desgracia el libro adolece de varias debilidades que lo llevan a quedarse en un mero intento por retratar la vida de un artista que ha sido influencia indiscutible en la existencia de muchas personas, desperdiciando la oportunidad de haber sido la primera obra en abordar con seriedad a este músico/escritor que ha destacado por su particular manera de retratar la vida…

Los aciertos del libro.

Enfocándonos en su parte anecdótica, resulta sorprendente encontrarnos con historias desconocidas de la vida de José Cruz Camargo, como es el cariño y sobreprotección que siempre recibió de sus abuelos, el descubrimiento de la música y su identificación con el blues, su escarceos con el mundo sobrenatural, la etílica pasión con la que escribía las letras de sus canciones, su rebeldía permanente, la particular forma de relacionarse con su Dios, su vida como masajista-gigoló-acompañante-sexual, el estreno en la paternidad, sus amores y desamores (incluyendo los intentos de suicidio de su primera esposa) y la lucha por mantener la dignidad de su proyecto musical Real de Catorce como grupo independiente…

Pero también nos adentra en la atormentada relación con su padre, el padecimiento de abusos homosexuales durante años, su inconstancia para la escuela y los estudios, su lucha contra adicciones como el alcohol y las drogas, las eternas hipocresías y traiciones de quienes le rodeaban, su militancia política y posterior desilusión de la izquierda, el abandono de quienes eran sus mejores amigos al momento de enfrentar su enfermedad (la esclerosis múltiple que le llevó a perder completamente la memoria y que actualmente lo tiene postrado en una silla de ruedas), y finalmente los esfuerzos que ha realizado para retomar su carrera musical…

Y es precisamente el conocer su atormentada vida lo que nos hace entender de dónde surgió esa particular forma de sentirla y de interpretarla en términos de obtener sabiduría de todo lo bueno y lo malo que ha padecido, para posteriormente desmenuzarla a través de sus metafóricas canciones (muchas de las cuales erróneamente fueron calificadas como bohemias), lo que nos permite entender su concepto llamado Real de Catorce…

En este sentido es que se comprende por qué del arraigo urbano del grupo Real de Catorce en la vida de tantas personas, de por qué en cualquier lugar donde se presentaban mantenían a sus audiencias en estados hipnóticos, de por qué las considerables ventas de discos (que aunque nunca fueron millonarias, siempre destacaron en la escena musical alternativa) y sobre todo de por qué pasaron a formar parte de la cultura popular del país…


Finalmente en este aspecto podríamos decir que la obra se queda a medias con aquello de “pase a conocer a José Cruz, el ser humano, por dentro”, pues aunque el objetivo sea exclusivamente que las vivencias del músico las que hablen per sé, se denota un vacío al carecer de una voz que hilvane y redondeé su vida, aspecto con el que Juan Pablo Proal no cumple ni por asomo…

Los errores del libro.

En la página web de la prestigiada revista Proceso, se señala, para referirse a la publicación del libro “Voy a morir”, que lo escribió:

“el periodista Juan Pablo Proal y es producto de más de 40 horas de charla con el cantautor, con sus familiares y con especialistas. El libro revela episodios hasta ahora desconocidos de la vida del músico, junto con el drama que le cayó de golpe, y narra los pormenores de su banda mítica”…

El anuncio suena prometedor y para quienes conocemos la música de José Cruz y Real de Catorce, nos suena a que finalmente tendremos un acercamiento fidedigno a la vida del eterno poeta…
 
Pero una vez concluida la lectura (realizada de un jalón y que me llevó sólo unas cuantas horas de una decembrina madrugada), queda una especie de frustración que desde el inicio del libro se podía percibir…

De entrada Juan Pablo Proal se declara fan acérrimo y amigo personal de José Cruz, lo que termina brotando en cada párrafo como una falta de objetividad al momento de abordar la vida del músico…

Me parece inconcebible que una personalidad del periodismo mexicano como es Julio Scherer, presuma en el libro la presencia de una “tendencia estética”, cuando precisamente en el ejercicio de Juan Pablo Proal se denota una falta de estilo y estructura al momento de incurrir en el género biográfico…

Las pruebas de lo anterior saltan a la vista… en la introducción Juan Pablo Proal deja muy claro en qué consiste su libro cuando señala:

“Sentía indignación por cómo la sociedad relega a sus cronistas. José Cruz fue uno de mis héroes de la adolescencia”…

Para después apuntar en el mismo apartado:

“Me enfurecía que uno de mi héroes no tuviese una biografía pública”…

Y finalmente reconocer:

“La biografía de José Cruz es, primordialmente, un agradecimiento a quien revolucionó mi adolescencia con poesía infernal”…

Atendiendo a la premisa de que un periodista debe ser objetivo, Juan Pablo Proal en realidad incurre en el culto, la adulación ciega y la parcial admiración hacia un personaje que merecía ser tratado con mayor seriedad para poder resaltar de su vida todas sus virtudes y defectos…

Cuarenta horas de charla equivale a menos dos días de conversación, y si bien eso podría significar gran desgaste físico e intelectual para José Cruz debido a su enfermedad, sus confesiones podrían haber sido enriquecidas con un trabajo de investigación periodística, para redondear muchos de los aspectos su vida que comparte con el lector y cuya información, por ser pública, no le hubieran implicado mayor esfuerzo al periodista…

Más esta no es la única debilidad del trabajo Juan Pablo Proal: la estructura de su investigación periodística carece de formato, incurre en contradicciones y padece de la falta de ritmo, pese a que es narrado en tercera persona, lo que impide que atrape completamente al lector…

El libro en general está dividido en capítulos, sin embargo, de pronto Juan Pablo Proal fracciona en subtemas algunos de ellos (como sucede en el 7 y el 11), lo que rompe el estilo narrativo del texto, pero que a su vez denota una falta de respeto a las mínimas reglas de toda investigación periodística, cuya primicia debe ser la coherencia, un mínimo hilo conductor y finalmente un estilo que caracterice al autor…

Pero eso no es todo… la redacción deja mucho que desear, no sólo por aquellas incoherencias que se pueden leer, por ejemplo, en la página 71, donde Juan Pablo Proal escribe: “Ese día José tenía ensayó por la tarde, con otros compañeros de la preparatoria”, aparte de que a lo largo del libro se detectan faltas de ortografía por demás obvias que hacen pensar que lo que se tiene en las manos es un vulgar borrador…

Por si fuera poco en la redacción el autor incurre en excesos innecesarios al repetir al final y al principio de ciertos capítulos situaciones que ya habían quedado claras a lo largo de varias páginas, lo que lo en algunos momentos aburrido…

Finalmente se echa en falta un seguimiento a la evolución musical de la banda, incluyendo un acercamiento serio a los integrantes que militaron en ella (ojo, que no quiere decir que a muchos de estos mercenarios se les diera voz, pero por qué no se menciona a los tecladistas, saxofonistas o coristas que los acompañaban en sus conciertos?), o por qué no se aborda con seriedad la discografía del grupo, si finalmente Real De Catorce es el proyecto musical de José Cruz?... también hizo falta un análisis (aunque fuera breve), sobre los legendarios soliloquios que José Cruz solía improvisar a la mitad de sus canciones: de dónde y por qué?

Las fallas editoriales.

Si bien muchas deficiencias podrían responsabilizarse, entre otras cosas, a la Editorial Lectorum y su obligatoria (y por demás básica) corrección de estilo, en general se nota prisa, egolatría y falta de cuidado en las dos partes, autor y editorial, para publicar el libro: será que ambos piensan que José Cruz como tema de conversación es aún rentable y por ello el interés de publicar este texto es meramente comercial?...

Otro aspecto negativo de la edición es el llamado “Apéndice fotográfico”, el cual no incluye ninguna nota y se limita a exponer imágenes sin secuencia o lógica que en ningún momento permiten aclarar a quien corresponde la imagen: si es el torturador padre o el comprensivo abuelo…

También se debe destacar la pésima potada: por qué mostrar una imagen de José Cruz ya afectado por su enfermedad?... acaso es un pretexto para incrementar las ventas a través del morbo?

A manera de conclusión.

Conozco de cerca en cierta manera la vida de Real de Catorce como grupo… también sé de primera mano muchas anécdotas personales sobre José Cruz que incomprensiblemente se dejaron fuera…

Podría poner de ejemplo mi texto publicado en este blog, en la serie Es lo malo de los libros, sobre uno de mis tantos encuentros con José Cruz y su banda, para que quedara constancia de lo que hablo: http://basurerodealmas.blogspot.mx/2013/08/es-lo-malo-de-los-libros-8_6.html, sin embargo, no se trata de presumir ni de jactarse ser algo que sé que un verdadero periodista podría hacer mejor que yo...

Queda claro que el libro de Juan Pablo Proal incluye un sesgado panfleto que pretende alegar sobre la inocencia de José Cruz en los problemas legales que mantiene con sus excompañeros del grupo… pero era necesaria tanta reiteración de lo que ya se ha publicado en diversos medios a favor del músico?... acaso no es de todos conocido que lo que le hicieron es una canallada?

Un fallido intento de biografía que me temo que ni aún con una edición corregida y aumentada podría solventar sus deficiencias, sin embargo, quizá sirva de referencia para que en un hipotético futuro alguien aborde la vida de José Cruz Camargo con mayor seriedad, objetividad y riqueza…

Juan Pablo Proal, Voy a morir, biografía de José Cruz, fundador de Real de Catorce, 215 páginas, Editorial Lectorum, 2013

2 comentarios:

Tatiana dijo...

Muy válida y valiosa tu crítica, aunque te señalaría que juzgas faltas ortográficas mientras que tú mismo las cometes. Checa los signos de interrogación.

ujule rachid dijo...

te doy la razón, pero: juan pablo proal presume de ser periodista y de publicar libros, yo no... estamos hablando de un texto que debe pasar por todo un proceso de reivisión y corrección de estilo para quedar cuasi perfecto antes de ser publicado, yo no tengo una editorial detrás que haga eso... a juan pablo proal le pagamos por leer su libro, a mi me leen gratis... finalmente el uso de signos, puntos suspensivos y demás libertades son parte de "mi estilo"... gracias por escribir Tatiana...