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17 de septiembre de 2013

Mi vida en la Santería 12: necesito sacar al muerto


1.
Era de noche y me encontraba leyendo a solas sentado en un sillón de la sala… sin más escuché un golpe en la puerta de la entrada de mi casa… siendo muertero no acostumbro voltear cuando escucho sonidos que provocan los muertos, pues al primero que se le ponga atención, es suficiente para que “él” o “ellos” sepan que te pueden asustar y con más confianza se quedan a tu lado…

A lo muertos les gusta mucho la madera (nunca he comprendido por qué, pero desde niño he presenciado esa predilección infinidad de veces y en las más variadas esotéricas circunstancias) y siendo la puerta de ese material, ese desencarnado supo exactamente qué hacer: por el tipo de ruido concluí que habían levantado una protección que tengo colgada por dentro, para posteriormente soltarla y que provocara ese peculiar sonido… continué con mi lectura…

2.
La noche de un domingo yo estaba profundamente dormido cuando sin más, del lado donde suelo acostarme, sentí un duro golpe sobre la base de la cama… algo cercano a una fuerte patada… me desperté y vi parada frente a mí, gracias a la luz que suele filtrarse a través del domo, una robusta sombra negra: sentía como me observaba y me dio la impresión de que estaba a la expectativa de mi reacción, la cual simplemente fue reacomodarme de manera que quedé dándole la espalda… volví a dormirme…

3.
Una mañana regresé de hacer algunas compras, dejé las bolsas sobre un sillón y me dirigí hacia el tocador para lavarme las manos antes de guardarlas: tomé jabón y las tallé con fuerza hasta generar suficiente espuma, me disponía a quitarla cuando frente a mis ojos el grifo se movió solo para quedar en medio del lavabo y la llave mezcladora se abrió para dejar salir el agua y sin que nadie la tocara… me reí y enjuagué mis manos… eso sí: ¡yo tuve que cerrar la llave…!

4.
Introduje la llave en la cerradura para abrir la puerta de mi casa y noté un fuerte empujón de adentro hacia afuera… pensé que mi esposa había llegado antes que yo, así que en lugar de dar vuelta a la llave, cambié y decidí abrir directamente al pestillo básico, encontrándome conque la puerta estaba correctamente cerrada…

Metí de nuevo la primera llave, le di las acostumbradas seis vueltas y al terminar, nuevamente desde adentro me empujaron la puerta a manera de obstaculizar mi entrada…

Dudé… realicé un recuento de lo que hice cuando salí en la mañana rumbo al trabajo y concluí que no había ninguna ventana abierta que estuviera permitiendo una fuerte corriente de aire de manera que bloqueara la puerta… así que finalmente me dije que si alguien estaba dentro, no me quedaba más que enfrentarlo… 


Abrí la puerta con un fuerte empujón, tomé otra de las protecciones que pongo para evitar que entre la brujería, me deshice de lo que llevaba en las manos y recorrí cada una de las habitaciones con precaución y confirmé que estaban vacías…

Regresé la mortal defensa a su lugar y procedí a encender la computadora…

5.
Un sábado por la mañana muy temprano, después de pasar una mala noche (durmiendo apenas a ratos), coincidió con un desayuno que mi esposa tenía con un grupo de amigas, así que estaba solo en la casa…

Una serie de ruidos raros me despertaron… parecidos al de una bolsa de plástico cuando es estrujada para hacerla pequeña… pensé que ya era muy tarde y que mi esposa había regresado con algunas compras en la mano, más cuando hice el intento de moverme de la cama para levantarme, un muerto se me subió

Eso nunca me había sucedido, sin embargo, me eran de sobra conocidas las anécdotas sobre esta situación, contadas por otras personas a lo largo de mi vida: “alguien” (algo) se pone encima de ti sin que puedas moverte, gritar ni hacer absolutamente nada… no me asusté y por el contrario, si bien no podría expresar palabra alguna, mentalmente llamé a mi muerto para que se encarara con el intruso, al tiempo que hice uso de una oración especial para estos casos… fue cuestión de segundos para que aquello que me aprisionaba huyera…

Una vez que pude moverme reflexioné sobre lo sucedido y no puedo negar que me gustó la experiencia de ser “aprensado” por un desencarnado… quizá sea resultado de las malas mañas que adquirimos los muerteros: nos hacemos adictos a la energía de los que vienen del “más allá”… consulté la hora en mi celular y vi era demasiado temprano… traté de dormirme de nuevo…

6.
Durante una de esas constantes madrugadas en las que no podía conciliar el sueño, me levanté y al encaminarme rumbo al baño, descubrí que la lámpara del cuarto donde trabajamos Santería estaba encendida… y como dicen en las películas: se me erizó la piel de la nuca, pues yo mismo había apagado todas las luces antes de subir a dormir…

Bajé y la apagué… lo peor: ¡la misma situación se presentó en esa habitación las siguientes dos madrugadas…!

7.
Cierta noche tuvimos invitados en casa: un matrimonio conocido fue a cenar y pasamos una velada agradable…

Llegada la hora la pareja anunció que se retiraba… los acompañé hasta el estacionamiento, mientras mi esposa se quedaba en la casa recogiendo y lavando la vajilla…

Cuando regresé entré a la cocina para preguntarle en qué podía ayudarla, pero la encontré riéndose… me paré frente a ella y le cuestioné qué le pasaba, esperando me compartiera alguna situación agradable que hubiera percibido durante la estancia de nuestros amigos, pero su respuesta me dejó sorprendido:

- es que vi un muerto que vestía un traje viejo…
- un qué? – pregunté extrañado…
- sí – dijo – entre que iba y venía recogiendo lo vi en la sala, en el lugar donde acostumbras sentarte a leer… y se me quedó viendo sin decirme nada…
- dices que el muerto vestía un traje color negro? – pregunté intrigado…
- sí, un traje de estilo viejo pero en excelentes condiciones – dijo divertida – incluso traía un sombrero…
- vaya, como el del señor que sale en las cartas de la lotería? – pregunté asombrado…
- exactamente: parecía un catrín – me aclaró…
- lukanski?? – me asaltó la duda antes de agregar – muy raro: “el amigo” no tendría nada que ver con esto… creo que es la hora de encender los focos amarillos

 
8.
Antes de decidirme a tomar en serio el asunto, un par de situaciones más se presentaron un sábado por la tarde…

La primera: habíamos regresado del cine y mi esposa dijo sentirse muy cansada, así que me avisó que iría a dormirse un poco al tiempo que le dije que revisaría mis correos electrónicos…

Minutos después ante un curioso silencio que inundó la casa, mientras le contestaba un mail a una amiga española, escuché que me hablaban al oído tratando de imitar la voz de mi esposa llamándome… obviamente que como muertero supe que no era ella… y que la intención de convocarme podría ser que “alguien” quería me levantara para subir al segundo piso y en el camino tuviera un accidente… o que al pararme frente a ella la asustara en su profundo sueño…

Hice caso omiso al llamado, pero aquí sí reconozco que me asusté: puedo ver muertos, puedo hablar espiritualmente con los muertos, puedo dejar que me monte un muerto, pero si hay algo que aún no soporto es escuchar la voz de un desencarnado…

La segunda, ese mismo día: terminé con la pc y decidí leer un rato… encendí la luz pues ya había oscurecido, me acomodé en mi sillón preferido y tomé el libro del cuestionado Abdul Al-Hazred que había decidido releer, pero más o menos media hora más tarde hubo una falla en la corriente eléctrica…

Permanecí en el sillón, agudicé el oído por si había algún movimiento o ruido que me advirtiera si mi esposa se había despertado, pero todo estaba en silencio…

Así que decidí quedarme en la oscuridad disfrutando de la forzosa quietud que se apoderó del ambiente, pero unos minutos después sentí claramente que a mi lado izquierdo se sentaba algo parecido a una persona, sumiendo con su peso una de las butacas… y en este hecho sólo había un pequeño detalle: yo aún estaba solo en la planta baja…

Solté molesto un “me carga la chingada” por el cinismo de la intromisión, me puse de pie y fui al cuarto donde trabajamos religión en búsqueda de un par de velas… regresé, las encendí, las puse frente al sillón, me acomodé nuevamente en el lugar que estaba sentado y descubrí que “ese algo” había desaparecido…

9.
Una advertencia más: mi esposa se despertó un viernes con algunos rasguños y moretones en diversas partes del cuerpo, después de haber pasado una noche en la que extrañamente dormí bien y ni ella ni yo nos dimos cuenta de lo sucedido… lo más irónico: yo tenía la marca de un fuerte golpe en la frente…

Más acostumbrados a la gente pendeja que regularmente nos manda muertos para hacernos daño, casi siempre el día jueves (razón por la cual sabemos quién es el imbécil que lo hace), aquello fue el acabose…

10.
Llamé por teléfono a un Babalowo amigo mío y le pedí que hiciera una consulta al pie de Orunmila, pero que fuera en mi casa… todo se programó para el siguiente martes…

Realizó el respectivo registro, pero antes de que dijera cualquier cosa de lo que marcaban los signos que arrojó el epkuele cerró la sesión…

 
- mira – dijo con solemnidad – aquí en tu casa hay un muerto muy cabrón, pero curiosamente está muy a gusto con ustedes… le gusta sentarse en ese sillón – y señaló mi lugar preferido para leer – y disfrutar de la calma que hay en tu casa… y de paso ver tus libros… en vida le gustaba leer…
- no jodas – le dije – una cosa es que le guste mi casa y otra lo que nos ha pasado (y le conté los golpes, los rasguños, las apariciones, las luces y todo lo que había sucedido)…
- habla con tu Lucero, dile que lo ponga a trabajar y que lo saque de aquí… o que se lo coma – sugirió divertido…
- no jodas – repetí – necesito algo más rápido…
- qué más rápido quieres que trabajar con Palo? – me cuestionó…
- vamos a correrlo - reclamé – bien sabes que te he ayudado en oparaldos, bien sabes que he ido al panteón a la media noche a terminar obras, bien sabes que he sacado muertos de casas y negocios, bien sabes que le quito muertos a la gente cuando los traen encima… sabes perfectamente que estoy acostumbrado a verlos y a platicar con ellos no sólo en las Misas Espirituales y hasta en Cajones, incluso aquí en mi propia casa… no les tengo miedo… pero si hay algo que aún no puedo manejar es escuchar la voz de los muertos, que me hablen en voz alta… aparte de que ya son muchas formas de manifestarse que no me parecen lógicas… y lo peor que puede suceder: que un chingado muerto trate de molestar a mi esposa… así que saquémoslo de mi casa ya!!! – dije a manera de exigencia…
- bien, te daré una firma para que la hagas con Eshu – dijo al tiempo que me pedía un cuaderno para dibujarla…
- dale – dije con fastidio… terminó el dibujo y me dio la explicación de cómo activar la agitena…
- necesitas una ataná y un akukó: pintas la firma con cascarilla en la puerta de la entrada por dentro, sarayeyeas toda la casa, enciendes la vela, le das la mitad del akukó a tu Eshu, la otra mitad a la firma con la candela encendida y terminas de nuevo con el Orisha…
- así nomás? – pregunté mientras trataba de entender la agitena…
- sí - respondió…

11.
Revisé varias veces la agitena, pero había algo que no me convencía: darle menga a un desencarnado?... eso podría ser contraproducente… y no es que dudara de la palabra de Orunmila, pero mi amigo había cerrado la consulta antes de hablar los signos… así que tanto como que el Orisha lo recomendó, a saber… y menga es comida para el muerto…

También reflexioné sobre la presencia de un muerto amante de los libros y el silencio: si fuera el caso no debería mostrar una actitud tan obvia, pues si se sintiera a gusto en mi casa, lo que menos haría sería manifestarse de esa manera para correr el riesgo de que se le corriera (muchos desencarnados pasan por ahí y deciden quedarse momentáneamente y sin molestarnos, aprovechando la luz espiritual que los diversos altares y deidades generan, usándola al máximo para después continuar su camino)…

Dudé de nuevo sobre la funcionalidad de la agitena, así que consulté a mi gran amigo Ojuani ni shidi, le compartí la firma y le pedí su opinión…

Sabiamente me hizo las correcciones necesarias: me señaló que en lugar de usar menga utilizara fula (dándome con ello la razón de mi inquietud), corrigió un pequeño trazo de la agitena (concretamente en la parte de darle salida al muerto) y me explicó por qué los cambios…

12.
Cualquier desencarnado que haya estado en mi casa salió por donde debía… pero antes de encender la fula, le pedí al muerto que saludara al origen materno del pendejo que lo envió…

19 de noviembre de 2012

Religiones afroamericanas y Cine*


Las religiones afroamericanas han ido ganando espacio en el cine y la tv, pero para en algunas circunstancias para mal… casi siempre forman parte de truculentas tramas en las que los malos son Santeros o Paleros (y ocasionalmente practicantes del Vudú) que se ven inmiscuidos en actividades criminales, lo que es un claro ejemplo de cómo la deshonesta práctica religiosa está traspasando las fronteras de Iles y Cabildos…

Para muestra podemos tomar capítulos de series norteamericanas actuales como Criminal Minds y CSI Miami… o películas como “Perdita Durango”, “Borderland”, “The Believers” y “Santeria: The Soul Possessed”, en las cuales Santeros y Paleros son convertidos en asesinos y delincuentes que siempre caen en las manos de la justicia…

Pero también se han realizado otros films que suelen abordar el tema de la Santería, el Palo y el Vudú con buenos resultados y a lo largo de varios años, como sucede con “The Serpent and the Rainbow”, "Angel Heart", “El Curandero” y la reciente “7 días en la Habana”…

Y finalmente hay películas que suelen tener pequeños guiños como “Amarte duele” donde el personaje principal de nombre Ulises trae siempre al cuello un collar con caurís… o The Fifth Element, en donde al principio del film podemos a preciar espacianos de voluminoso cuerpo que tienen escrito en la espalda el signo de Obara Meyi….

Aparte del amarillismo, el gore y la violencia explícita o los guiños al Palo, Osha y Vudú, existen otras realizaciones cinematográficas por demás disfrutables, menos escandalosas y que sólo viéndolas a detalle se puede descubrir que llevan un trasfondo religioso que no necesitan hacer referencia alguna para saber que el tema principal es sobre ellas…

Pero vayamos por partes…

1.
Robert Johnson está considerado uno de los mejores guitarristas de blues de toda la historia... aunque hay algunos que dicen que en realidad es el mejor... sin embargo, a esa leyenda le acompaña otra que habla de un pacto con el Diablo precisamente para ser el "mejor" de todos...

Robert nació en 1911 en Mississippi y desde joven se sintió atraído por la música, misma a la que se dedicó de lleno cuando un problema de la vista le impidió seguir en la escuela... sin embargo, según testimonios en realidad Robert era bastante mediocre, mujeriego y para su desgracia negro…

En 1930 se casó y su mujer quedó embarazada, aunque ella y su bebé murieron durante el parto, lo que hizo que se dedicara con mayor pasión a tocar el blues, llevándolo a recorrer los caminos rurales de Mississippi durante muchos años hasta que se le pierde la pista durante tres años (de los que no pista alguna), y sin embargo, Robert reaparece por su pueblo, se casa con una viuda adinerada, tiene un hijo y manifiesta gran virtuosismo en la guitarra…

Robert Johnson

Los grandes músicos de blues de aquella época no encuentran otra razón para explicar esto más que acusándolo de haber hecho un pacto con el Diablo… y con el tiempo “surgieron” los detalles de dicho trato: se dice que vendió su alma al Diablo en el cruce de lo que actualmente es la autopista 61 con la 49 en un lugar llamado Clarksdale, a cambio de tocar el blues mejor que ningún otro músico…

Nadie sabe el origen de los detalles del trato, pero se dice que Robert llegó a ese cruce y estuvo varios días pidiendo la presencia del Diablo a la media noche (recordemos que aquella zona cuenta con la fuerte presencia del Vudú y la Osha)… hasta que finalmente el mismo Diablo se le apareció, platicaron y llegaron a un acuerdo: la fama a cambio de su alma… Johnson aceptó, el Diablo le quitó su guitarra y desapareció…

Noches después éste hizo su re-aparición a la media noche, le devolvió su guitarra y le dijo que sus larguísimos dedos sólo tenían que posarse sobre su instrumento para interpretar el mejor blues que se hubiera escuchado jamás… a partir de esa noche Robert tocó por todo el sur del país sin quedarse en el mismo sitio sorprendiendo a todos con su versatilidad, su rapidez y por el trance en que parecía entrar cuando pulsaba las seis cuerdas… además de convertirse en un inspirado compositor de cuyas canciones se pudo extraer “pistas” sobre el famoso sitio donde se hizo el pacto con el Diablo, como en el tema “Crossroad blues” que describe un cruce de caminos que muchos consideran como el lugar señalado para el “maléfico” trato…

Entre 1936 y 1937, Robert grabó 29 canciones para un proyecto universitario que buscaba dejar testimonio de los máximos exponentes del blues rural (se afirma que en realidad fueron 30 temas, y que el último está perdido en la historia por ser técnicamente imposible de interpretar), por lo que esas grabaciones y las fotos de aquellas sesiones son la única prueba de la existencia de Robert Johnson…

En 1938 Robert tocaría en Carolina del Sur, más cometió "el error" de seducir a la mujer del dueño del local donde se presentaría… así que se dice que el despechado marido le acercó una botella de whisky con estricnina, lo que provocó su envenenamiento y dolorosa muerte un par de días después…

Hay quienes afirman que murió de un padecimiento pulmonar por su excesiva forma de fumar, y otros que afirman que en realidad fue de una enfermedad venérea debido a sus correrías sexuales, sin embargo en su acta de defunción se señala que al cuerpo de Robert no se le practicó autopsia…

Pero con su fallecimiento se acrecentó el mito: si bien el pacto con el Diablo era la entrega de su alma al conseguir la fama, Robert se negó a pagarla y por eso no tenía una residencia fija y se la pasaba huyendo de un lugar a otro… más también como se afirma: el Demonio está en todos lados y tarde que temprano se las cobró todas a Johnson… y por si fuera poco se dice que sus restos fueron separados en tres tumbas diferentes (situación común en las maldiciones Vudú) y en fosas sin nombre… más si esto es cierto habría que ver quién fue el ocioso que hizo esto las razones que lo motivaron…

2.
Hay una película llamada “Crossroads” del director y productor Walter Hill… como el nombre de la misma canción Robert Johnson?... sí: es un film inspirado en la vida de Robert y su mítico pacto con el Diablo…

En la trama un joven estudiante de música clásica es admirador de Robert Johnson y trabaja en un asilo para ancianos… por azares del destino conoce a un viejo negro armonicista que en sus ratos libres le cuenta que acompañó a Robert en sus últimos días y dice haber escuchado un tema que el guitarrista nunca grabó… con el tiempo el jovencito trata convencer al anciano que le enseñe dicha canción inédita, pero él le advierte que lo hará sólo si lo lleva al legendario cruce de la autopista 61 con la 49en Clarksdale, Mississippi, que fue donde el viejo “también” vendió su alma al diablo siendo un adolescente para ser el mejor intérprete de la armónica de su tiempo…

Cartel del film Crossroads

Así, la película transita en el largo viaje iniciático (espiritual) en búsqueda del cruce, con algunas clases de guitarra y con diversos encuentros y desencuentros, entre los que destaca una chica que los acompaña en parte de su recorrido rumbo a Mississippi y de la que el joven se enamora… y es aquí donde se da una de las mejores escenas que se hayan filmado sobre el tema del blues: es media noche, la chica se ha marchado y el chamaco está sentado en un sillón con su guitarra en las manos, se le acerca el anciano y le dice, palabras más palabras menos, que “para interpretar el blues como verdaderamente se toca, se debe estar enamorado… y ser mal correspondido”, así que ahora con la tristeza por el abandono ya puede tocar un verdadero blues… el anciano se va y el joven comienza a tocar un emotivo blues…

Finalmente llegan al famoso cruce de la ruta 61 y la 49, donde “el mismo Diablo se aparece” nuevamente y les propone otro pacto: un duelo de guitarras entre el jovencito y su endemoniado y consentido guitarrista… si él chico gana, el Diablo deja libre el alma del anciano, pero si pierde se quedará también con la suya…

3.
Muchas partes de Estados Unidos están influenciadas por el Vudú… no sólo la parte del Mississippi, sino también del otro lado del Delta y hasta New Orleans la han visto crecer… pero el Vudú no es sinónimo de zombis… también es una religión con deidades y liturgia bastante difíciles de entender si se desea tener un acercamiento directo con sus fuentes, pues en Haití se habla una extraña lengua nativa llamada créole, razón por la cual el Vudú ha tenido menos penetración que la Santería o el Palo…

Como sea, no se puede acusar a la Santería ni al Vudú (ni al Candomblé, ni al Mayombe, ni a la Umbanda, ni al Kimbisa y ni a la Kimbanda) de ser sinónimos de brujería, pues tienen muchas características en común que las hace universales y las emparentan con la religión Católica… de hecho no hay religión más influenciada por el catolicismo que el propio Vudú…

Una de las similitudes que encierran estas religiones se refiere a sus deidades… en el Vudú existe una deidad llamada Legba, en el Mayombe se llama Lucero, en el Catolicismo Santo Niño de Atocha y en la Santería Elegguá… esta entidad se caracteriza por ser la encargada de abrir o cerrar los caminos de las personas…

Más en el caso de Legba se le ha caracterizado como el Dios de las encrucijadas, a donde suelen llegar todos los seres humanos cuando en algún punto de su vida deben tomar una decisión… es visto como un joven o un anciano y a menudo representado con cuernos (clara alusión al Diablo), y su lugar de culto se encuentra en los cruces de las aldeas en el campo…

Representación del Legba 
La cuestión es que el Diablo "es malo" (para los eternamente confundidos católicos) simplemente porque le pone al ser humano la tentación para hacerle dudar en si obrar bien o mal… si ser buena o mala persona... si se actúa bien la persona evoluciona, pero si se comporta mal y cae ante la tentación, involuciona… y las mismas funciones tienen Eleggua y Eshu… pero y todo esto qué tiene qué ver?

Muy sencillo: si Robert Johnson vivía en Mississipi, y ese lugar estaba ya influenciado por la práctica religiosa del Vudú en esos años (1900/1920), entonces podríamos preguntarnos: con quién se supone que hizo pacto Robert Johnson?...

Así que llámese Legba, Lucero, Santo Niño de Atocha o Elegguá-Eshu… o el Diablo, como algunos ignorantes insisten en emparentarlos, posiblemente Robert Johnson sí hizo un pacto con alguien, aunque no necesariamente con el Diablo… originalmente, mientras se ve el film, uno puede pensar al principio que pudo haber sido con Eshu (tanto él o cualquiera de las deidades ya citadas viven en las esquinas de los cruceros… en los “Crossroad” a los que les cantó el mismito Robert y hasta dónde puede llegar cualquier persona para hacer lo mismo), pero…

4.
Supongamos que mientras se ve el filme uno puede pensar que si efectivamente Robert hizo un pacto para ser famoso, entonces uno de los residentes de las esquinas lo mató por no cumplir su palabra?

Hasta donde yo sé ni Legba, ni Lucero, ni el Santo Niño de Atocha, ni Elegguá-Eshu matan a alguien por no cumplir una promesa: nomás hacen la vida imposible y son capaces de dejar a la persona hasta en la indigencia… o sea que si se les pide que abran camino para obtener algo y después no se cumple lo prometido, lo que hacen es cerrar todas las opciones en la vida para que el incumplido pierda todo, hasta que pague… pero matar?... bueno, por el Diablo no puedo asegurar nada…

Como nota curiosa recordemos que Robert se perdió durante tres años según sus biógrafos, sí, y el número tres es el número que representa a todas estas deidades, así que...

5.
Robert Johnson?... pacto con el Diablo?... o "tres" años de práctica intensa con la guitarra para ser el mejor bluesman de toda la historia?...

6.
Siguiendo con la película: el adolescente y el anciano llegan al famoso cruce de la ruta 61 y la 49, donde el mismo Diablo se les aparece y les propone otro pacto: un duelo de guitarras entre el jovencito y su endemoniado y consentido guitarrista Jack Butler… si él chico gana, él deja libre el alma del anciano, pero si pierde se quedará también con la suya… el desafío se realiza en pleno “corazón” del infierno donde el joven termina venciendo al pupilo del Diablo después de un animoso jam guitarrero a ritmo de un trepidante boogie blues…

Sin embargo, toda la película adquiere sentido al llegar el joven y el anciano al famoso cruce, pues un lujoso auto en el que viaja una insolente pareja se detiene frente ellos y el viejo, tras entablar un ríspido dialogo con ellos, advierte que quiere ver (textualmente) a Legba… y éste (cínico y tramposo, como todo mundo se imagina a Legba, a Lucero, al Santo Niño de Atocha y Elegguá-Eshu), aparece cuando el deportivo se aleja…

Ralph Macchio y Steve Vai en una escena del film Crossroads

Más por encima de todas interpretaciones cinematográficas que se quiera hacer sobre el duelo guitarrístico, dicha confrontación puede verse meramente como un ebboe (y la fe puesta en él) para la alineación de energías a partir del cumplimiento-descumplimiento de un pacto, pero profundizando en esta acción, sobre todo en el cambio de actitud del adolescente que al ejecutar su guitarra en la competencia asume con humildad su destino de ser un itinerante bluesman, entonces podemos entender mucho del sentido del film, y en consecuencia, buscaremos la manera de verlo de nuevo para entender más de la oportunidad que tenemos de cambiar nuestra forma de ser para evolucionar dentro del Palo, la Osha y el propio Vudú…

7.
Temas místico-esotéricos aparte, es una pena que el duelo guitarrístico, magistralmente interpretados en el film por el excelente guitarrista en la vida real Steve Vai, en el Papel de Jack Butler – vestido irónicamente con rojo y negro, los colores que identifican a Legba – y el adolescente actor Ralph Macchio en el rol de Eugene Martone, grabado en la vida real por el propio Steve Vai y el multifacético maestro de las seis cuerdas Ry Cooder (encargado de la mayor parte de la música de la película), no haya sido incluido en el soundtrack de este agradable y a su vez objetivo film…

* Una primera versión de este texto la publiqué originalmente en el blog Ifapagano del Olowo Ojuani ni shidi…