1.
Desde el sismo del 19 de septiembre de 2017 que azotó a los estados de Puebla y Morelos, y que repercutió en la Ciudad de méxico (http://basurerodealmas.blogspot.mx/2017/09/el-terremoto-evidencio-las-entranas-de.html), no ha pasado un solo fin de semana en que no transitemos por la Colonia Roma, una de las más afectadas.
El sábado pasamos frente al edificio de Álvaro Obregón 286 (terreno que será expropiado por el gobierno local para construir un memorial) y vimos a varios desencarnados, confundidos, frente a las ruinas en las que perdieron la vida, lo que ratifica que la información que me dio mi hija sobre el derrumbe (es paramédico de la Cruz Roja), resultó correcta: ahí había más personas de las que reconoció el Gobierno local y en los escombros quedaron cadáveres sin rescatar, de ahí que ellos permanezcan a lado de sus cuerpos.
En otros edificios donde también hubo pérdidas humanas (http://basurerodealmas.blogspot.mx/2017/10/eleggua-andaba-entre-los-escombros-del.html), la situación tristemente se repite: mi amiga Vera, gran espiritista, ha tenido terribles experiencias espirituales con las almasde los niños que fallecieron en el derrumbe del “Colegio Enrique Rébsamen” y que también se perciben entre los escombros.
2.
En estos días, como consecuencia de caminar por la colonia Roma, también tuvimos oportunidad de conocer Sanadores, Curanderos, Videntes y demás que nos han proporcionado otro tipo de información relacionada con el terremoto, datos de los que ningún medio de comunicación hará mención.
Por ejemplo, la Curandera Jacinta (vive en Yecapixtla, Morelos), nos mencionó que el motivo por el cual el terremoto no tuvo su epicentro en Chiapas, Oaxaca o Guerrero, es porque su origen no fue la versión del “acoplamiento de placas tectónicas”, sino por la fractura de una capa geológica debajo del volcán Popocatépetl, grieta que se extendió varios kilómetros hasta llegar a los límites del sur de la capital y entrando furiosamente por Xochimilco… y de paso nos advirtió sobre el nacimiento de un nuevo volcán en Jojutla.
El Babalowo Humberto (famoso por la zona de Satélite), me dijo por teléfono que Obatalá anda bravo con méxico, y citando mi texto (http://basurerodealmas.blogspot.mx/2016/08/obatala-es-el-dueno-de-los-temblores.html), coincidió con que es el dueño de los temblores, agregó que se tomó la libertad de consultar al pie de Orunla la posibilidad de un terremoto que pudiera afectar a la capital y la respuesta fue positiva, y si bien me advirtió sobre su terrible impacto, no entró en detalles (yo tampoco pregunté).
Conversando con el Curandero Roberto, dije que J.L. Camacho predijo el pasado terremoto con cierta precisión, anunció que el siguiente, podría suceder entre el 20 y 22 de diciembre de 2017, a lo que mirándome con seriedad señaló: “para qué quieren esperar tanto tiempo a que suceda?”. Tras ello recordó que su primo Carlos (El Chamán) advirtió sobre un sismo que iba a provocar pocas víctimas, lo que generaría errónea confianza de que había pasado lo peor, más lejos de ahondar en el siguiente, Roberto cambió de tema.
A su vez el propio Alberto Zecua ha reconocido cierta confusión por el origen del último terremoto, más sostiene que sigue vigente su advertencia sobre el inicio de una serie de sismos que provocarán la desaparición de gran parte de la ciudad (recomiendo revisar el mapa en el que él detalla el grado de peligro por zonas en la capital), y que ello será el principio de diversos temblores que sacudirán a todo el planeta.
Adel (Angelóloga), nos confió que hace dos años inició una cadena de oración para contener un terremoto que afectaría a la capital, afirmando que las pocas desgracias del pasado sismo eran por las plegarias. Reconoce la posibilidad de que se presente otro temblor que destruya la ciudad, por lo que en varios templos dentro y fuera del país siguen orando. Yo suelo cuestionar dichas cadenas, pues lo único que hacen es posponerlo mientras más energía se acumula en las capas geológicas, por lo que cuando se liberesu fuerza será apabullante.
3.
Tras el terremoto del 19 de septiembre he recibido mails, what’s y llamadas telefónicas de amistades y familiares que me preguntan si habrá otro terremoto en el país y si este impactará en la Ciudad de méxico.
Sobre ello me sumo a la opinión del Tata Juan a quien presencié dar la siguiente respuesta a una joven que preguntaba por el tema: “para qué quieres saber? para vivir con miedo? si tu destino es morir durante un terremoto, nada lo evitará aunque te cambies de casa o de país… mejor pórtate bien y procura hacer lo correcto todos los días”, sí, pero…
4.
Hace unos 5 años, durante una comida con compañeros de mi trabajo, sentí un mareo (señal inequívoca de que está a punto se presentarse un sismo), y tras ser interrogado por una amiga sobre mi semblante solté ingenuo un “hoy en la tarde tiembla”, lo que efectivamente sucedió.
Ni que decir que durante semanas se soltó el rumor de que yo “era adivino” y de pronto me vi rodeado de gente (muchos de ellos desconocidos) que se acercaba para todo tipo de consultas: posibles infidelidades de la pareja, fecha del cese de su jefe, ubicación de tesoros familiares, será niño o niña?, enfermedad que les mataría, marcadores de partidos de futbol o resultados de la lotería, preguntas a las que tuve que improvisarles mordaces respuestas hasta que me dejaron en paz.
5.
Aprendí mucho de aquello, más ahora que me insisten con la pregunta: “tú, que eres vidente, dime si sucederá otro terremoto”, respondo que sí, será trepidatorio, su epicentro no será en la Ciudad de méxico pero provocará daños y desgracias como nunca se ha visto… cuándo?
Ya hay muchos apostando en internet, radio y tv con la fecha exacta (algunos hasta precisan la hora), dejando de lado que cualquier alteración de la naturaleza en méxico tiene que ver más con karmas que con situaciones fortuitas, más para que se tomen precauciones diré: la videncia me muestra que tras un desastre natural (cuidado con las costas del océano pacífico), en una época del año que debería ser de festejo y alegría, se respiraban aires de tristeza y desconsuelo.
Más allá del miedo, los mexicanos cometen el error de pensar que lo único que les afecta es lo que viven en carne propia, si no les sucede entonces no existe o les es indiferente, de ahí que deba decir que aparte del próximo terremoto otros fenómenos naturales afectarán varias zonas del país y algunas de sus consecuencias repercutirán en la capital: de esos cataclismos es de los que deben preocuparse.
