“Personajes secundarios” es una autobiografía
que combina testimonio con la crónica de un movimiento que cambió la literatura
en el mundo. Escrita por Joyce Johnson (ganadora del premio The National Book
Critics Circle), está considerada un retrato creíble sobre el modo de vida y el
contexto de la contracultura a través de la llamada Generación Beat. La narración se desarrolla en el Nueva York
de los años 50’s y 60’s del siglo pasado, época marcada por una posguerra que
promovía la conformidad, el consumismo y los roles tradicionales de género,
frente a una generación que buscaba una forma liberal de vivir y pensar. En ese contexto la autora se rebela en su
adolescencia contra su origen burgués para explorar la bohemia en el Greenwich
Village, un barrio donde conoce al máximo exponente de los escritores Beat: Jack Kerouac, autor de la
legendaria novela “On the Road”, sin embargo, más allá del papel como su amante
ocasional, Joyce tiene que luchar con sus propios demonios buscando realizarse como
escritora, en una época dominada por el convencionalismo patriarcal. En México, ese movimiento influenció a
numerosos escritores que rompieron el mundo literario tradicional como José
Agustín, Gustavo Sáinz, Margo Glantz, Parménides García Saldaña, René Avilés
Fabila, Margairta Dalton y Federico Arana. Si bien Johnson propone otra lectura de la
historia de la Generación Beat, finalmente
asume el papel que se le otorgó a las mujeres en aquella época, cumpliendo
cabalmente como amante, amiga, confidente, cómplice y testigo de lo que fue el
ascenso de Kerouac a las grandes ligas de la literatura, manteniéndose en
segundo plano (tal como se muestra en la fotografía que acompaña esta entrada,
que corresponde a la portada de la versión en inglés del libro). Joyce se pone del mismo lado Elise Cowen, Joanne
Kyger, Hettie Jones, Joan Vollmer y Carolyn Cassady, mujeres cuya presencia orbitaba
alrededor de mitos literarios de la época como Neal Cassidy, Allen Ginsberg,
Lucien Carr, William Burroughs y Gregory Corso, hombres egoístas, contradictorios,
desarraigados, acomplejados e inestables, eternamente saturados de tabaco,
alcohol y marihuana. Dada la obsesión de las editoriales por
etiquetar cualquier libro en un género para venderlo, “Personajes secundarios”
se le define como literatura feminista, lo cual es falso pues el libro deja
claro que miles de mujeres se debatieron en aquella época en la búsqueda de una
libertad y autonomía que nunca encontraron dentro de un movimiento cultural que
irónicamente proclamaba libertad y ruptura. Fuera de un inexistente debate feminista, las
páginas de Johnson describen con sensibilidad lírica sobria, irónica y lúcida las
cafeterías, las calles, el ambiente y la bohemia cultural de un Nueva York que
se ha perdido para siempre, lo que le convierte en un testimonio cultural de gran
valor, honesto y de agradable lectura. Joyce Johnson, Personajes secundarios,
editorial Libros del Asteroide, 352 páginas, 2014
Los bajos niveles de lectura se están
convirtiendo en un mal a nivel mundial, más por así convenir a sus perversos
intereses los gobiernos no se preocupan por contrarrestarlos, atenderlos ni
mucho menos prevenirlos…
Para muestra de lo anterior podrían
servir las estadísticas, sin embargo, actualmente los números tienden a
convertirse en una frivolidad que ya no asusta a nadie, así que han surgido
interesantes formas de plantear la gravedad del problema…
Dentro de estas propuestas la del holandés
Reinier Gerritsen resultó novedosa al captar con su cámara en el metro de Nueva
York, durante dos años, a personas leyendo: unos pocos entre las multitudes… su
testimonio fotográfico lo publicó en el libro “The Last Book”…
Así, cundió el ejemplo y el reportero Javier
Nadales hizo su versión del proyecto en España, y aunque los resultados no
fueron tan espontáneos, dejó patente el poco interés de los ibéricos por leer…
los detalles se registraron en “Historias de gente que lee en el metro de
Madrid”…
En méxico el nulo interés de la gente por
leer ni siquiera motivó el intento de una fotografía, así que cualquier imagen
en el metro sólo muestra la vaciedad para aquella actitud que se quiera
identificar…
Blue Oyster Cult es una banda de
hard rock fundada en el año de 1967 en Nueva York, con el nombre de Soft White
Underbelly, aunque fue hasta 1971 que adquirieron el nombre que les hizo saltar
a la fama y lograr un lugar en la escena de la música contemporánea, al grado
de que algunos los consideran una leyenda…
Su primera grabación oficial data
del año 1972, de cuyo disco de título homónimo, Blue Oyster Cult, se desprendió
su primer clásico “Stairway to the Stars”… y a partir de ahí han realizado más
de 30 producciones entre discos de estudio, recopilaciones y grabaciones en
vivo que les han producido varios “discos de oro y de platino”…
A lo largo de su trayectoria Blue
Oyster Cult ha destacado por dos características:
La primera, relacionada con la gran
calidad de composición de temas que son considerados como clásicos en la escena
del hard rock a nivel mundial, como el ya citado Stairway to the Stars, además
de otros más conocidos como “(Don't Fear) The Reaper”, “White Flags”, “Astronomy”,
“Burnin' for You”, “Cities Of Flame With Rock & Roll”, “Godzilla”, “Shooting
Shark”, “E.T.I. (Extra Terrestrial Intelligence)”, “Dancin' In The Ruins” y la
extrañísima “Joan Crawford”… o sus impresionantes versiones en vivo a clásicos
como “Born to be wild” (de Steppenwolf), “Roadhouse blues” (original de The
Doors) o “We gotta get out of this place” (original de Eric Burdon & The
Animals)… por no mencionar la excelente ejecución de cada músico en su
instrumento…
La segunda, por desgracia, por la
inestabilidad de sus integrantes y de sus alineaciones en general, dejando a
Eric Bloom en la voz y a Donald "Buck Dharma" Roeser en la guitarra
principal como los únicos miembros estables desde la fundación de la banda en
1971, viendo desfilar a más de 20 integrantes desde la salida del baterista
original Albert Bouchard en 1981, situación que no ha mermado en mucho la
calidad de composición e interpretación en cada nueva grabación de la banda…
Así, entre las filas del grupo
han pasado nombres de grandes músicos como el espectacular baterista Bobby
Rondinelli (Rainbow, Quiet Riot, Black Sabbath), el versátil bajista Rudy Sarzo
(Quiet Riot, Ozzy Osbourne, Whitesnake y Dio), y otros virtuosos como Chuck
Burgi, Tommy Zvoncheck y Greg Smith…
Tuvieron su momento de fama y vaya que lo disfrutaron, pues entre otras cosas forman parte de la cultura "pop" norteamericana: el clásico de la banda "(Don't Fear) The Reaper", por ejemplo, tuvo un intersante sketch en el programa Saturday Night Live como "More cowbell", pero además este tema ha sido versionado por bandas como Evanescence, HIM, Big Country, The Goo Goo Dolls y los propios Wilco, pero por si esto no fuera suficiente otras canciones del grupo han tenido sus versiones en manos de tipejos como Metallica, The Smashing Pumpkins y hasta con el iracible Sebastian Bach...
Y por si esto no fuera suficiente, el galardonado escritor Joe Hill (autor del millonario libro "El traje del muerto"), se ha declarado admirador de la banda...
Si bien es cierto que la última
grabación en estudio corresponde al disco "Curse of the Hidden
Mirror", publicado en el año 2001, el grupo se ha mantenido dando conciertos
alrededor del mundo, permitiéndole con esto seguir vigentes de alguna manera en
el tan devaluado medio del hard rock (y el heavy metal, también, por aquello de
la falta de nuevas bandas que revitalicen al género) y en general en el ambiente musical…
El asunto es que como está
sucediendo de unos años para acá, todas las legendarias bandas de rock están
siempre celebrando aniversarios, y Blue Oyster Cult no podía ser la excepción:
este 5 de noviembre de este 2012 el grupo dio un concierto (en el Best Buy
Theater en Nueva York, con una capacidad para unas 2,100 personas), con el
objeto de festejar su 40 aniversario, si consideramos que es en el año de 1971
que nacen oficialmente… pero lo curioso de dicho acontecimiento es que por
primera vez en muchos años tocó la alineación original de la banda…
En plena celebración
Según las crónicas de quienes
presenciaron dicho evento, la primera parte del concierto estuvo a cabo de
Donald "Buck Dharma" Roeser y Eric Bloom, acompañados de Jules Radino
en la batería, Richie Castellano en guitarra y teclados y Kasim Sulton en el
bajo, que son quienes componen la actual alineación de Blue Oyster Cult… sin
embargo, en medio de un descanso que plantearon Donald y Eric sirvió de
pretexto para que Allen Lanier se ocupara de los teclados, Albert Bouchard se
pusiera detrás de la batería y Joe Bouchard se ocupara del bajo para
interpretar 3 temas…
El punto máximo fue cuando todos
se unieron en el escenario: Jules Radino y Albert Bouchard, Richie Castellano y
Allen Lanier, Kasim Sulton y Joe Bouchard que junto a Donald y Eric
interpretaran el legendario tema “Don't Fear) The Reaper”…
Ahora, después de esto no han faltado
ya las exageradas hipótesis, los rumores y hasta los buenos deseos para que el
rencuentro de Donald "Buck Dharma" Roeser y Eric Bloom con Allen
Lanier, Albert Bouchard y Joe Bouchard de para algo más a futuro, sin embargo,
hasta ahora no hay pronunciamiento de parte de alguno de los integrantes…
Mucho de lo sucedido en ese 5 de noviembre se
puede apreciar no sólo en los diversos videos que se han subido a youtube, en
donde se tiene registrada más de la mitad de la presentación que ya en muchos
sitios web ha sido reseñada por personas que le presenciaron (quizá por ahí
haya ya algún video completo)… pero por si fuera poco, ya existen varios
bootlegs a nivel audiencia, como el que acá se presenta, con el concierto completo y una calidad de
audio más o menos decente…