7.
Ninguna expresión espiritual, esotérica o
mágica debe usarse para lo malo ni para dañar ni para obtener algo que no nos
corresponde… pienso que quien sea el que haya creado la vida nunca imaginó que
las opciones que nos puso en las manos para vivir
mejor (la manipulación del entorno), las usaríamos para destruir, lo cual
las convierte finalmente en un desperdicio…
8.
Conocimos
a la mujer (divorciada, madre de una adolescente e hija de Obatalá), durante un
tambor en honor a Oshun, el mismo día en que ella salió de pleito con su
madrina (una iracunda y vengativa hija de Oggún, nos enteramos después), a
quien frente a la concurrencia gritó que no pensaba regresar jamás a su Ilé…
En
principio no supe cuál sería el interés de un Babalowo con el que en aquella
época trabajábamos religión, pero en menos de 10 minutos la convenció para que
se incorporara a su casa religiosa… yo marqué mis distancias pues había algo
que no me convencía, más a las pocas semanas mi amigo y ella comenzaron tórrido
romance, lo que aclaró todo…
Una
noche recibí un correo electrónico de mi amigo citándonos en casa de la hija de
Obatalá para trabajar religión… confirmé nuestra asistencia… aquel sábado en la
tarde por un extraño y ágil tráfico llegamos temprano, así que quien nos abrió
la puerta fue su hija, la cual nos invitó a pasar no sin antes advertir que su
madre no estaba, pero que “nos sintiéramos como en nuestra casa” y despareció en alguna de las habitaciones
de la casa…
Mientras
esperábamos tuve una necesidad fisiológica, así que avisé a mi esposa que buscaría
un sanitario, me puse de pie con la intención de abrir las puertas que fueran
necesarias y precisamente en la primera en la que me asomé descubrí a la hija hincada
frente a la sopera de Oshun, destapada, portando una fotografía en una mano y
un frasco de miel en la otra…
Me
disculpé, pregunté por el tocador y sin inmutarse señaló hacia el fondo de la
misma habitación… al salir la joven exclamó…
- qué
bueno que te apareciste!
- y
eso? – pregunté extrañado…
- no
recuerdo el orden de cómo hacer este tipo de amarre con Oshun – confesó – me
explicaron los pasos pero ya me confundí: si embarro la foto con miel y la meto
a la sopera seguramente se deshace por el agua, pero no recuerdo si lo de las
velas se debe hacer antes…
-
desconozco el tema – mentí para no verme involucrado en un acto de esa
magnitud…
-
pero tú eres santero – acusó – todos los que vienen a ver a mi madre lo son…
aunque luego también vienen Paleros – agregó con picardía…
- soy
ambos, pero no sé hacer ese tipo de trabajos – me justifiqué…
- es
un amarre – aclaró molesta ante mi falta de solidaridad…
-
nunca he trabajado con Oshun esas cosas – señalé…
- no
importa – alzó los hombros con desdén – ya veré cómo lo termino…
Regresé
con mi esposa y a los pocos minutos llegó su mamá en compañía de nuestro amigo
y una mujer… nos saludamos y el Babalowo propuso ponernos a trabajar… en un
descanso de las obras me acerqué a la hija de Obatlá y la interrogué…
-
cuál es el Orisha tutelar de tu hija?
- ni
siquiera ha recibido la Mano de Orunla – respondió tras ofrecerme una sonora
carcajada…
-
vaya – exclamé…
- por
qué? – me interrogó…
-
bueno… no quiero ser indiscreto, pero buscando el baño la encontré haciendo un
amarre con Oshun…
- sí
- dijo riéndose – seguido los hace… y si vieras qué bien le salen: trae a más
de uno sufriendo por ella – aclaró y rió de nuevo…
-
pero trabaja con Oshun sin tener el Santo hecho? – insistí…
- sí,
imagínate el día que corone Osha – se jactó – y a como veo el resultado de los
amarres que hace, no me dudo que sea hija de Oshun…
9.
Lo que el religioso no dice al
momento de hacer un amarre de amor, y el solicitante no sabe
mientras disfruta del cuerpo ajeno bajo embrujos, es que
todo ello tiene graves consecuencias a mediano y largo plazo para quien lo
pidió: nunca vivirá completamente feliz con la víctima, de ahí que se debe
reflexionar sobre algunas implicaciones que conlleva:
a. Se debe saber al momento de pedir
un endulzamiento amoroso bien hecho puede ser temporal y/o “permanente” (aunque
con el tiempo se debilitan pero sin romperse en definitiva), lo que puede
provocar grandes desgracias entre el amarrado y quien lo solicitó, de ahí que
nunca deban hacerse por capricho…
b. No es lo mismo realizarlo con la
llamada magia blanca (invocando a seres de luz) que con Brujería
(sobornando a entidades oscuras), pero bajo ninguno de los dos caminos está
justificado…
c. Un endulzamiento de
amor no es otra cosa que una trampa para dominar la voluntad y el alma de una
persona, lo que equivale a coartar violentamente su libertad…
d. No es pretexto usar
este tipo de hechizos porque será bueno para
un matrimonio con hijos próximo al divorcio, aún y cuando la intromisión de un
tercero sea el motivo del desbaratamiento de la familia, pues ello es ir en
contra de un destino o la depuración vinculada a vidas pasadas…
10
Trabajar con hechizos
amorosos traerá consecuencias (inevitablemente las karmáticos), en las que
alguna de las dos partes puede salir dañada, entre las que destaco las
siguientes:
- la incompatibilidad de
carácter generará peleas…
- surgirán desórdenes
espirituales en el hogar…
- habrá fatalidades al
perderse interés por la persona embrujada…
- los vínculos
sentimentales serán frágiles…
- se provocará tensiones,
celos y discusiones…
- se dará inestabilidad
emocional…
- aparecerán situaciones
no contempladas…
- se vivirá un “amor y
felicidad” falsos…
- el debilitamiento
dejará un vínculo sexual obsesivo…
- los despertares del
amarre son violentos…
Insistiré en el último
aspecto: uno de los problemas de los hechizos de amor surge con la aparición de
un tercero que descubra la existencia de dicho trabajo (ya sea algún
perjudicado, un familiar, el surgimiento de un obsesionado, justicia divina o
muerte imprevista de quien hizo el hechizo), y cuya intervención esotérica
puede derrumbar cualquier plan de “amor eterno” y provocar que la persona al
salir del embrujo actúe violentamente en contra de quien lo tenía dominado por
la mala: ese tipo de reacciones se manifiestan con agresiones físicas cargadas
de ira, sea o no la persona de carácter colérico…
11.
Para finalizar compartiré
la siguiente anécdota…
Antes de irme a vivir a Los Ángeles
(California), conocí a Malena, la cual se había casado con un tal Luis: un
hombre honrado, responsable y con quien tuvo a su hijo Edgar… Luis se fue a
trabajar a estados unidos donde residía su hermano Margarito, pero su retorno
lleno de dólares y prosperidad nunca se hizo realidad…
Entre mi ir y venir por tierras
yanquis me presentaron al tan extrañado Luis y tras una plástica con Flor, la
esposa de Margarito (la cual sabía de brujería), me enteré del motivo por el
cual no volvió: una salvadoreña le hizo “un amarre de amor” pero abusó de una de las
sustancias del embrujo (toloache, cuyo abuso provoca daños irreversibles),
provocando en Luis no sólo un exagerado debilitamiento de su voluntad, sino
incluso una confusión mental por la que no atinaba a tomar decisión alguna…
Me explicó Flor que como resultado
del aturdimiento, su cuñado tuvo un accidente de trabajo y perdió un ojo, más
para no pagar la indemnización la empresa en la que trabajaba lo sometió a
exámenes médicos donde se identificó un exceso de alcaloides en la sangre (que contiene
el citado toloache), concluyéndose que el incidente había sido consecuencia de
(un falso) consumo de drogas de Luis, y por lo mismo, ante la ley no merecía
una compensación…
Obviamente la salvadoreña
desapareció en el momento que vio el resultado de sus excesos con el brebaje,
dejando a Luis en algo cercano a un zombi deambulando por las calles de Los
Ángeles y al completo cuidado de Margarito y Flor…
