Quizá a
ningún religioso de Osha o Ifa les suene el nombre de Jimmy Scott, de hecho
puedo afirmar que no lo conocen, pero este nigeriano, practicante de la
religión Yoruba, jugó un papel fundamental en una de las canciones más famosas
de The Beatles.
Su
verdadero nombre era Jimmy Anonmuogharan Scott Emuarpor: nació en Nigeria en
1922, en una tribu eminentemente Yorurba, con los años se inició en la religión
de los Orishas (hijo de Eleggua), se desarrolló como tamborero y pasó a Ifa.
Llegó a Londres en los años 50s e incursionó en el jazz: dadas sus artes
percusivas era muy requerido como músico de sesión.
Tocó con
Georgie Fame, Stevie Wonder, I-Witness (una banda de reggae que tuvo el éxito “Portabello
Cheryl”), Rob Hingley, The Babylon Rebels y se mudó a Nueva York para unirse a
The Toasters. Fue integrante del grupo de ska Bad Manners, impartió talleres de
percusión en el proyecto Pyramid Arts y creo la Fundación Jimmy Scott
Benevolen.
Participó
en el disco “Beggars Banquet” de The Rolling Stones (destacan sus percusiones
en el tema "Sympathy for the Devil" -aunque no aparece en los
créditos-, además de tocar en el concierto de Hyde Park en honor a Brian
Jones), y con el músico de reggae Scratch Perry, el cual contaba que Jimmy
pedía que las sesiones le fueran pagadas con marihuana.
Aparte de
acumular ese currículum, Jimmy formó la banda “Ob-La-Di, Ob-La-Da”, con la cual
obtuvo fama en los clubs de Londres, donde conoció al bajista de The Beatles,
Paul McCartney, cuyo nombre lo inspiró para componer la canción Ob-La-Dí Ob-La-Dá, invitando en 1968 a
Scott a participar en la grabación del tema para el disco “White álbum”.
En las
presentaciones de su banda, Jimmy solía interactuar con el público gritando
“Ob-La-Di, Ob-La-Da life goes on, brahhh” (Ob-La-Di, Ob-La-Da, la vida va), que
era una frase que solían usar los religiosos Yoruba de su aldea al finalizar una
consulta a los pies de Ifa.
McCartney comenzó
a componerlo durante la estancia de The Beatles en la India, con el Maharishi
Mahesh Yogi, en 1967, viaje a insistencia del místico George Harrison. Paul
tenía planeado ir a Nigeria tras su visita a la India para adentrarse en
conocimiento de los ritmos Yoruba (y de paso “curiosear” con esa religión llamada “Ifa”), visita que se
truncó por la muerte de su mánager Brian Epstein.
El tema
Ob-La-Di, Ob-La-Da fue el más famoso del “White álbum”, mas el éxito confrontó
a McCartney con Scott, pues éste exigía ser reconocido como coautor o se le
pagaran regalías, tema que Paul solía minimizar: “Cierto tipo que acostumbraba rolar en bares solía decir ‘Obladí obladá,
la vida va’, pero se quedó anonadado cuando escribí una canción de eso pues
quería una tajada. Le dije: ‘Vamos, Jimmy, es sólo una expresión. Si hubieras
compuesto la canción tendrías tu rebanada”.
En otras
ocasiones decía: “Yo tenía un amigo de
Nigeria llamado Jimmy Scott que tocaba las congas y a quien solía encontrarme
en los clubs. Era muy dicharachero y una de sus expresiones propias decía:
‘¡Obladí obladá, la vida va!, ¡brahhh!’, y a mí me fascinaba esa frase. Cada
vez que nos topábamos, me saludaba así”.
Alguna vez,
durante una entrevista para Radio Luxemburgo, se le preguntó sobre el origen de
la canción:
– ¿fue escrita totalmente por ti o es una
combinación de Lennon y McCartney?
– pienso que soy yo principalmente… digamos que John (Lennon) es un poco más nigeriano”.
– pienso que soy yo principalmente… digamos que John (Lennon) es un poco más nigeriano”.
Como hace
siempre Paul cuando trata de echar paja a la verdadera historia de The Beatles,
en la última versión cuenta: “era un
magnífico camarada y un día le dije: ‘En serio que aquella expresión tuya me
gusta bastante y pienso poder usarla”, y posteriormente le envié un cheque en
reconocimiento por ella debido a que, si bien yo había compuesto toda la
canción, la expresión era suya… Es una canción muy mía”.
Paul y
Scott llegaron a un buen acuerdo, aunque hay dos versiones de cómo sucedió. Una
de ellas es la que el bajista de The Beatles cuenta: le envió un buen cheque; la
otra, que McCartney se ofreció cubrir los gastos de una demanda judicial que Jimmy
perdió (fue arrestado por el cargo de no pagar la pensión alimenticia a su ex
esposa).
Curiosamente
la versión de Ob-La-Di, Ob-La-Da en la que participó Jimmy Scott, no se incluyó
en el “White álbum” sino hasta después, en una antología de rarezas editada
antes de la muerte de George Harrison.
La muerte
sorprendió a Jimmy Scott en 1986 de manera absurda: tras realizar una gira con
Bad Manners, la última banda en la que tocó, en tierra yanqui, volvió a
Londres, más al llegar al aeropuerto, por ser negro, Nigeriano y portar
coloridos collares, migración lo retuvo y tras cachearlo lo dejaron desnudo
durante dos días en una celda, por lo que cogió una pulmonía que pese a ser
llevado a un hospital, por su edad (64 años), fue mortal.
