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7 de septiembre de 2019

The Beatles entre Babalowos


Quizá a ningún religioso de Osha o Ifa les suene el nombre de Jimmy Scott, de hecho puedo afirmar que no lo conocen, pero este nigeriano, practicante de la religión Yoruba, jugó un papel fundamental en una de las canciones más famosas de The Beatles.

Su verdadero nombre era Jimmy Anonmuogharan Scott Emuarpor: nació en Nigeria en 1922, en una tribu eminentemente Yorurba, con los años se inició en la religión de los Orishas (hijo de Eleggua), se desarrolló como tamborero y pasó a Ifa. Llegó a Londres en los años 50s e incursionó en el jazz: dadas sus artes percusivas era muy requerido como músico de sesión. 

Tocó con Georgie Fame, Stevie Wonder, I-Witness (una banda de reggae que tuvo el éxito “Portabello Cheryl”), Rob Hingley, The Babylon Rebels y se mudó a Nueva York para unirse a The Toasters. Fue integrante del grupo de ska Bad Manners, impartió talleres de percusión en el proyecto Pyramid Arts y creo la Fundación Jimmy Scott Benevolen.

Participó en el disco “Beggars Banquet” de The Rolling Stones (destacan sus percusiones en el tema "Sympathy for the Devil" -aunque no aparece en los créditos-, además de tocar en el concierto de Hyde Park en honor a Brian Jones), y con el músico de reggae Scratch Perry, el cual contaba que Jimmy pedía que las sesiones le fueran pagadas con marihuana.

Aparte de acumular ese currículum, Jimmy formó la banda “Ob-La-Di, Ob-La-Da”, con la cual obtuvo fama en los clubs de Londres, donde conoció al bajista de The Beatles, Paul McCartney, cuyo nombre lo inspiró para componer la canción Ob-La-Dí Ob-La-Dá, invitando en 1968 a Scott a participar en la grabación del tema para el disco “White álbum”.

En las presentaciones de su banda, Jimmy solía interactuar con el público gritando “Ob-La-Di, Ob-La-Da life goes on, brahhh” (Ob-La-Di, Ob-La-Da, la vida va), que era una frase que solían usar los religiosos Yoruba de su aldea al finalizar una consulta a los pies de Ifa.

McCartney comenzó a componerlo durante la estancia de The Beatles en la India, con el Maharishi Mahesh Yogi, en 1967, viaje a insistencia del místico George Harrison. Paul tenía planeado ir a Nigeria tras su visita a la India para adentrarse en conocimiento de los ritmos Yoruba (y de paso “curiosear” con esa religión llamada “Ifa”), visita que se truncó por la muerte de su mánager Brian Epstein.

El tema Ob-La-Di, Ob-La-Da fue el más famoso del “White álbum”, mas el éxito confrontó a McCartney con Scott, pues éste exigía ser reconocido como coautor o se le pagaran regalías, tema que Paul solía minimizar: “Cierto tipo que acostumbraba rolar en bares solía decir ‘Obladí obladá, la vida va’, pero se quedó anonadado cuando escribí una canción de eso pues quería una tajada. Le dije: ‘Vamos, Jimmy, es sólo una expresión. Si hubieras compuesto la canción tendrías tu rebanada”.

En otras ocasiones decía: “Yo tenía un amigo de Nigeria llamado Jimmy Scott que tocaba las congas y a quien solía encontrarme en los clubs. Era muy dicharachero y una de sus expresiones propias decía: ‘¡Obladí obladá, la vida va!, ¡brahhh!’, y a mí me fascinaba esa frase. Cada vez que nos topábamos, me saludaba así”.

Alguna vez, durante una entrevista para Radio Luxemburgo, se le preguntó sobre el origen de la canción:
 – ¿fue escrita totalmente por ti o es una combinación de Lennon y McCartney?
– pienso que soy yo principalmente… digamos que John (Lennon) es un poco más nigeriano”.

Como hace siempre Paul cuando trata de echar paja a la verdadera historia de The Beatles, en la última versión cuenta: “era un magnífico camarada y un día le dije: ‘En serio que aquella expresión tuya me gusta bastante y pienso poder usarla”, y posteriormente le envié un cheque en reconocimiento por ella debido a que, si bien yo había compuesto toda la canción, la expresión era suya… Es una canción muy mía”.

Paul y Scott llegaron a un buen acuerdo, aunque hay dos versiones de cómo sucedió. Una de ellas es la que el bajista de The Beatles cuenta: le envió un buen cheque; la otra, que McCartney se ofreció cubrir los gastos de una demanda judicial que Jimmy perdió (fue arrestado por el cargo de no pagar la pensión alimenticia a su ex esposa).

Curiosamente la versión de Ob-La-Di, Ob-La-Da en la que participó Jimmy Scott, no se incluyó en el “White álbum” sino hasta después, en una antología de rarezas editada antes de la muerte de George Harrison.

La muerte sorprendió a Jimmy Scott en 1986 de manera absurda: tras realizar una gira con Bad Manners, la última banda en la que tocó, en tierra yanqui, volvió a Londres, más al llegar al aeropuerto, por ser negro, Nigeriano y portar coloridos collares, migración lo retuvo y tras cachearlo lo dejaron desnudo durante dos días en una celda, por lo que cogió una pulmonía que pese a ser llevado a un hospital, por su edad (64 años), fue mortal.