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15 de marzo de 2015

El poco conocido origen de los niños Abikú (último)



9.
Ahora bien: limitarse a dar una explicación como la que está en el inciso 6 es dejar incompleto el concepto de ser Abikú como parte del ciclo de la reencarnación dentro del proceso de purificación del karma, por ello es necesario complementar este poco entendido ciclo de vida y muerte…

Aunque ya se expuso, me permitiré repetirlo para dejar clara la idea:

un alma antes de nacer mantiene una conversación con el Dios en el que cada quien quiera creer, estableciendo de común acuerdo cuál será su destino una vez que haya reencarnado, así que si es necesario nacer en condición de Abiku para completar su evolución espiritual, le dará a escoger quiénes serán sus padres, sus hermanos e incluso (dependiendo de la edad hasta que vivirá), a su novia, sus amigos y enemigos, profesores, vecinos y demás gente…

Esto no es arbitrario: no hay posibilidad de que ningún detalle de cualquier reencarnación quede al azar, ni sea marcada por la parcialidad ni mucho menos a partir de casuales, ya que a su vez los padres del Abikú, por separado y estando en calidad de almas igualmente antes de nacer, también tendrán oportunidad de seleccionar quiénes serán sus abuelos, padres, hermanos, tíos, novios, amantes, amigos y rivales, profesores, sus estudios, empleos y jefes, las enfermedades de las que habrán de morir y aquí viene lo más importante: podrán elegir a la respectiva pareja sentimental con la que habrán de casarse, quiénes y cuántos serán sus hijos producto de ese matrimonio e incluso que uno sus descendientes será un Abikú…

El exsacerdote de Ifa Rubén Cuevas (que ibae ibayen), describió este aspecto a la perfección en un texto del cual reproduzco literalmente sus palabras: “el 100 % del karma de una persona, está compuesto por un 50% de Karma individual y 25% de cada uno de los padres, esto está en los signos de Ifá Oshé Bile: "donde se heredan las riquezas de los padres, pero también sus iniquidades y sus enfermedades, pues es un Ifá de herencias en general" o en Ofun Gando: "donde marca la pérdida de un hijo, porque el padre no supo frenar a tiempo los malos sentimientos que heredó de él". Como se puede observar nuestros padres no están puestos al azar en nuestras vidas, están enlazados kármicamente con nosotros”…

A partir del entorno anteriormente descrito, debe verse a los niños que nacen para morir como una de las millones de opciones que existen para mantener en el universo el equilibrio entre la vida y la muerte, entre lo material y lo espiritual e incluso entre lo que algunos definen como lo bueno y lo malo… o en su defecto, si desea verse cínicamente puede reflexionarse la cuestión del karma y la reencarnación como un tipo de “esclavitud perfecta” de la cual algún día escribiré en este blog…


Para finalizar con este aspecto: numerosos Santeros y Babalowos aseguran erróneamente que el karma y la reencarnación son conceptos de “filosofías orientales” que no forman parte de la “cosmovisión africanista” de los Yoruba, sin embargo, en el libro sagrado de “Los 256 Oyu Odus y Omoluos de Ifa” son numerosos los signos que hablan de ello, así que para cualquier duda se puede remitir a la lectura de los siguientes signo:

- Oyekun kana, del cual nace el camino de la reencarnación
- Oyekun ika, el Ifa de la reencarnación y la ley del karma
- Oyekun irete, donde surge la necesidad de la reencarnación
- Ogunda ja meyi, en el que los descendientes y las subsiguientes reencarnaciones de los seguidores que originalmente vinieron a la tierra (…) se convirtieron en los sacerdotes e hijos de estas divinidades (…) hasta la eternidad
- Ika di, que aclara que es un Ifa de reencarnación pues en la anterior vida fue Odi ka

10.
Un aspecto a considerar obligatoriamente una vez que haya fallecido un niño Abikú es que no se puede dejar que esa alma quede pegada a cualquiera de los padres, así como tampoco se le debe solapar que se convierta en un obstáculo para el futuro crecimiento o reproducción de la familia o de la realización del hombre y la mujer involucrados en la procreación, como pareja o ya separados, esto último por la razón que sea…

Es por lo anterior que sugiero indispensable cerrar etapas pues la vida para vivos y muertos sigue (aunque par el caso de los desencarnados suene contradictorio)… no debemos olvidar que cualquier Abikú vive a lo máximo hasta los 15 años de edad, así que si estamos ante un niño que alcanzó a nacer, fue bautizado, tuvo ceremonial funerario y fue sepultado bajo cualquier creencia religiosa, recomiendo a los padres se hagan un despojo espiritual (concretamente uno que aleje a los desencarnados), para garantizar que el alma de su hijo siga su camino…

En este sentido debo señalar que también deberán hacer una purificación de su astral todos los que estuvieron involucrados en el aborto, si este fue provocado, concretamente aquellos familiares o allegados que participaron indirectamente en el suceso, ya fuera porque sugirieron la clínica, recomendaron a la persona que se encargó del legrado, colaboraron con todo o parte del dinero, contribuyeron con el transporte o proporcionaron cualquier tipo de ayuda (esto tiene que ver más con cuestiones karmáticas que con alguna venganza por parte del propio Abikú, pues ya lo dice el refrán: peca tanto el que mata a la vaca, el que le agarra la pata y el que ve todo y no dice nada)… 

Pero si el embarazo se complicó y el producto se mal logró, sugiero lo siguiente si es que la persona no desea inmiscuirse en cuestiones de Palo, Santería o Ifa:

- la madre que abortó (de forma natural o inducida), debe hacer un muñeco de masa de migajón exclusivamente blanco y bautizarlo con agua bendita bajo el nombre que se hubiera pensado ponerle en vida, aunque éste sólo haya pasado por su cabeza una vez, incluyendo los apellidos … una vez hecho esto se deberá ir a un panteón para darle santa sepultura en la orilla de la tumba o cripta que más le llame la atención, se le hace oración y se le dejan flores blancas (en caso de que el padre sea quien tenga la inquietud o perciba que alrededor de su vida giran consecuencias del aborto, también puede hacerlo)… finalmente, es fundamental que no se vuelva a poner un pie en el cementerio que se haya elegido…


Muy importante: se sugiere hacer lo anterior antes de que se cumplan los 9 meses del fallecimiento del bebé…

- durante la celebración del Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos inmediata al deceso (concretamente el día primero de noviembre, que es cuando se celebra a los muertos pequeños): al momento de montar su ofrenda preparar otra aparte, de tamaño menor, al frente del altar principal y de preferencia en una mesita de madera, el cual contendrá sobre un mantel blanco dulces tradicionales de azúcar, flores, caramelos y una veladora grande que se encenderá antes de las que se coloque a los antepasados (no se debe incluir ni alcohol, ni fotografías, ni cigarrillos ni alimentos)… para el caso de aquellos países que manejen las conocidas calaveritas de azúcar, se sugiere conseguir una con el nombre del bebé (o varias tratándose de una mujer que haya sufrido numerosos abortos)…

Una vez montado todo se procede a meter el alma de los bebés al altar, dando un golpe en el centro de la mesa por cada uno de los Abikús (a manera de llamado), mientras se dice el nombre en voz alta incluyendo los que hubieran sido sus apellidos en vida…

Es importante señalar que una ofrenda de muertos bien montada es aquella que se programa de manera de que el altar tenga su entrada y salida para que los antepasados lleguen, disfruten de las atenciones y sigan su camino sin que se queden atraídos por la “luz” del altar ni por la energía de los vivos…

Tratándose del ofrecimiento para los pequeños se hace lo mismo, con la diferencia de que al levantar todo con lo que se les agasajó (incluyendo el mantel), se va directamente al panteón: a la mesita de madera se podrá seguir dando cualquier tipo de uso…

10.
Algunas consideraciones:

- en caso de que en el padre o la madre desaparezcan los síntomas de la presencia de un Abikú, jamás deberá volver a ofrendarse algo ni citarse al fallecido ni mucho menos colocar fotografías dentro del altar en futuros festejos del Día de muertos…

- a cualquier niño que haya fallecido en condición de Abikú nunca se le deberá pedir ayuda para solucionar ningún tipo de problemas como en ocasiones marcan los principios del Espiritismo, la Osha e Ifa en términos de mantener contacto con los antepasados…

- si el Abikú falleció en la pubertad, nunca deberá buscarse a un Espiritista para contactarlo y tratar de saber cómo se encuentra o si necesita “algo”, sobre todo si el Médium (a cambio de un abusivo cobro extra), se ofrece a prestar su cuerpo para que el niño hable directamente con sus familiares: hacerlo puede provocar que el rencor hacia los padres se reavive (si falleció como consecuencia de una borto), o en el peor de los casos podría provocarle un retroceso de hasta diez años (de los nuestros, aunque para el desencarnado se pueden convertir en cientos), en su camino para alcanzar la siguiente reencarnación…

8 de marzo de 2015

El poco comprendido tema de los niños Abikú (2)


5.
Irónicamente las dos anteriores circunstancias pueden irse a un sinfín de extremos, y por ello expongo el siguiente ejemplo:

Un aspecto poco entendido en la naturaleza del karma* son el Alzheimer, el Mal de Parkinson y la llamada Demencia senil: si bien estas enfermedades no necesariamente están relacionadas, comparten algunas similitudes sobre todo en lo que se refiere a la pérdida de la memoria…

En términos de este concepto de causa y efecto (esgrimido en religiones como el budismo, el espiritismo, el hinduismo y el yainismo), uno de los inicios de cualquiera de estos padecimientos físicos puede estar vinculado a la necesidad del inconsciente (o la propia soberbia pensando que se actuó correctamente al pasar por encima de una o miles de vidas humanas), de una persona para olvidar todos aquellos sucesos negativos que hayan cometido en vida y/o en extremo contra el prójimo…

El otro origen puede ser en realidad un regalo del Dios preferido de cada uno, con la intención de hacerle olvidar los malos ratos vividos para ir aligerando de su alma principalmente el dolor y con miras a facilitar (en términos de comodidad), su siguiente reencarnación… esto viéndolo particularmente para el caso de aquellas personas que evolucionaron espiritualmente de manera favorable o que hayan cumplido sabiamente con el destino que ellos escogieron vivir antes de nacer…

Cualquiera de estos dos escenarios pueden generar una condición Abikú en diferentes grados para las próximas vidas, por ello es que al no conocerse desde el punto de vista espiritual el motivo de la pérdida de memoria, el alma reencarnada como Abikú difícilmente se aferra a vivir (por algo finalmente muere), siendo exclusivamente la necedad de los padres por mantener a su lado a los pequeños la que les hace padecer a todos amarguras gratuitas…

6.
Aquellos que sufran la pérdida de un hijo Abikú deben recibir una profunda explicación y aclaración de cualquier duda para llegar al entendimiento de por qué les sucedió algo tan doloroso, sí, pero espiritualmente también deben cerrar ese ciclo para que vivos y muertos continúen en la senda de la evolución espiritual…

Para el caso de que Ifa marque durante el embarazo la presencia de un niño con un Abikú encima (a lado, encima o pegado), la realización de un oparaldo especial a la madre embarazada (o al bebé una vez que haya nacido y cuando la edad lo permita), es la mejor y definitiva solución…


El asunto se torna serio si el pequeño es propiamente un Abikú: en ese caso NINGÚN ebboe, ceremonia o iniciación religiosa salvará al pequeño de tener que cumplir con ese destino… entregarle Mano de Orunla o coronarle Santo** lo único que hará será alargar su existencia en condiciones completamente adversas y le hará padecer sufrimiento innecesario pues de todos modos va a morir… en este caso se recomienda a los padres no vivir con la angustia de que el hijo o hija va a fallecer, se sugiere disfrutarlos como sólo ellos sabrían hacerlo…

En este aspecto tan delicado dentro de la Osha e Ifa, se sugiere a los progenitores tomar las cosas con sabiduría y sentirse satisfechos de que ese niño Abikú les haya escogido como padres en el momento en que Orunmila le dio la oportunidad de establecer su destino antes de nacer, pues el haberles tomado en cuenta es que les vio aspectos positivos como individuos y como pareja, pero sobre todo alguna virtud en especial, algo que necesitaba y que como padres le podían dar para completar su breve paso por la vida…

Aquellos interesados en la religión de los Orishas, los principales oddun de Ifa que hablan sobre el tema son:

- para los que vienen irremediablemente Abikú: Ogbe She, Ojuani Batrupon, Obara Iroso, Oabara She, Okana Irete, Otrupon Yekun y Ogbe Fun, que por ejemplo señala “todo es de corta duración y lo que nace ha de morir pronto”…

- los marcan que un bebé trae pegado a un Abikú: Oddi Meyi, Iroso Eyeunle, Oshe Paure, Ogunda Trupon, Ika Iwori, Otrupon Ogunda, Ofun Meyi, Ofun Osa y Ogbe Iwori, donde se marca “el Abikú hace mentiroso al médico”…

7.
Si un matrimonio debe enfrentar la pérdida de un recién nacido, es precisamente la falta de una explicación como la anterior la que hace que en los padres (sobre todo si son jóvenes y primerizos en el tema de la maternidad), el sufrimiento, la incomprensión y el desaliento se hospeden en sus vidas y terminen por marcar con miedo cualquier futuro intento de formar nuevamente una familia…

Hace años compartí en un hospital esos espantosos momentos con un matrimonio bastante joven… en algún momento el padre sostenía en brazos el cadáver de su bebé, quien vivió tres horas antes de fallecer mientras entre lágrimas renegaba, maldecía y de paso insultaba a Dios reclamándole ser muy injusto…

Días después de haber sido cremado el pequeño (otro gravísimo error tratándose de Abikús), al querer explicarle que el fallecimiento prematuro obedecía a una razón especial, a una decisión propia antes de nacer, él en su dolor y ceguera me dijo que Dios era un gran cabrón… y cuando intenté hacerle entender que si me hubiera hecho caso de cerrar los ciclos relacionados con los anteriores abortos de su esposa quizá otra hubiese sido la situación, exclamó: esas son pendejadas


8.
Entrando un poco en el detalle de lo descrito en los dos párrafos anteriores, comentaré que por lo general el tipo de muerte de un Abíkú puede recorrer todos los extremos del dolor posibles: desde aquellos a los que la gente llama “muerte de cuna” o a través enfermedades hasta los fallecimientos violentos por accidentes, agresiones sexuales, desconsideraciones e incluso el asesinato (irónicamente a manos de sus padres o hermanos), cumpliendo con ello el requisito de consumar su muerte para evolucionar en la corta vida…

En mi caso la experiencia con los Niños que nacen para morir no se limita exclusivamente al terreno espiritual atendiendo pacientes y amistades: tuve un hermano Abikú que falleció a la edad de 5 años, de manera dramática, durante un incendio en el que mis padres perdieron todo su patrimonio y la posibilidad de un futuro económico y material con cierta solvencia…

Al paso del tiempo todos los síntomas de la presencia de un Abikú los padeció mi madre a través de numerosos abortos y como resultado de su intención de embarazarse nuevamente…

Fue gracias a la intervención de una Curandera de origen indígena, fiel conocida de la familia, que finalmente lo consiguió (para más detalle cobre mi relación con las culturas prehispánicas, ir a este vínculo: http://basurerodealmas.blogspot.mx/2014/04/mi-vida-en-la-santeria-19-mis-primeros.html), la cual si bien no atendió propiamente la situación de la presencia de mi hermano como un Abikú, sí lo hizo través de limpias espirituales, brebajes y largas pláticas para hacerle tomar conciencia de alguna extraña circunstancia que yo en aquel entonces no comprendía… más curiosamente al nacer mi hermana lo hizo de siete meses y estuvo debatiéndose entre la vida y la muerte, hospitalizada de tiempo completo, durante casi un año antes de que los médicos la dieran de alta…

Irónicamente y tal como señalé en el tercer párrafo del inciso 4 de esta serie de textos sobre Los niños que nacen para morir: actualmente el cuarto hijo de mi hermana es la indiscutible reencarnación de aquel hermano que falleció en el incendio…

* es irónica la contradicción sobre el tema del karma en la Osha e Ifa: Santeros y Babalowos claman indignados que esos conceptos orientales no forman parte del conocimiento africano de nuestras religiones, sin embargo, al determinar los signos toyale y testigos en la ceremonia de Mano de Orunla, reconocen abiertamente la existencia del destino, el cual es la razón de ser y existir de orunmila en la vida de todo ser humano…

** en este sentido no se debe olvidar que la edad recomendable para hacerle a una persona cualquier tipo de iniciación en el Palo, la Osha o Ifa, es a partir de que cumple 28 años, ya que es hasta esa edad cuando todo individuo comienza a vibrar energéticamente con su luz divina, astralmente alcanza su madurez y emocionalmente comienza a tomar decisiones que serán determinantes en su vida como adulto… obligarlos desde pequeños, o siendo adolescentes, a recibir la mano de Orunmila, por ejemplo, es forzarlos a enfrentar un destino para el que no están preparados en ningún sentido…

28 de febrero de 2015

El poco conocido origen de los niños Abikú (1)



Para Ketu

1.
El tema de los llamados niños Abikú no sólo es bastante delicado, sino muy debatido e incluso incomprendido, como resultado de la falta de información que profundice en sus orígenes y en su verdadera razón de ser…

Hay quienes afirman que los también conocidos como Niños que nacen para morir no existen, pero si se toma el asunto con seriedad y se investiga con paciencia se puede encontrar una serie de conceptos alrededor de ellos, desde diferentes perspectivas, las cuales en su conjunto nos proporcionan una particular cosmovisión sobre la vida y la muerte*…

En la religión de los Orishas sus practicantes repiten hasta el cansancio que la palabra Abiku significa “nosotros nacemos para morir” (no entraré en mayores aclaraciones etimológicas sobre esta palabra ya que no es el objetivo de este texto, así que tomaré dicha interpretación como válida para los fines que este texto pretende), pero debemos reconocer que en un principio nacer para morir suena contradictorio, pues todas las personas vivas tarde que temprano debemos fallecer, más para el caso que nos ocupa la connotación va más allá y se refiere a los niños que a lo mucho vivirán hasta la pubertad…

Cuando una mujer embarazada se registra ante Ifa (es menos común que se consulte al padre en estos trances), o si es el caso de que su bebé ya nació, al hablar de que la criatura es Abikú y está condenada a morir se está actuando de una manera irresponsable, pues es obligación del Babalowo determinar a qué se refiere esa condición: si es el bebé un nacido para morir o si lo que sucede es que viene acompañado de un Abikú: no es lo mismo…

2.
Entrar al debate de si existen los niños Abikú en algún momento es lo de menos: sobre el tema se ha escrito mucho, obteniéndose por lo mismo opiniones completamente diferentes, llegando incluso algunas a ser contradictorias (se puede navegar en la web para ello, pero recomiendo precaución al creer en todo lo que se lea)… más en realidad la esencia de los conceptos que se quieran manejar depende de la fe religiosa o espiritual que el opinante y/o el creyente posea…

Independientemente de las connotaciones que a ello se le quieran atribuir, una interpretación completa de ese destino en la Osha e Ifa por lo regular no incluye el motivo u origen por el cuál un niño nace para morir a temprana edad…

En términos generales se señala que ser un niño Abikú es resultado de la necesidad de completar el ciclo karmático de la reencarnación inmediata-anterior, otros afirman que puede ser producto de la presencia de un Eggun obsesor (aunque hay quienes responsabilizan a un demonio menor) y unos más dicen que forma parte del aprendizaje de los padres, sin embargo, existen otros extremos como los que apuntan a que se trata de una maldición, que se está ante el tramposo cambio de cabeza por cabeza (maña común entre Santeros y Babalowos) o que todo consiste en las leyes del karma-darma…



Los practicantes africanos de Ifa piensan que el deseo de partida de un niño Abikú obedece a la necesidad de reencontrarse con la otra mitad de su alma, haciendo caso a la creencia de que antes de nacer ésta se divide en dos: una parte se queda en el cielo mientras la otra es la que reencarna (ojo con dicha teoría) y debería controlar su comportamiento para que al momento de la muerte, la parte que haya vivido le entregue buenas cuentas al que estaba en el cielo (¿?) y en su conjunto ello hable de una correcta evolución mutua para la siguiente reencarnación…

Otra creencia en aquel continente señala que los Abikú son espíritus malvados que habitan en un cielo especial al cual, a manera de fraternidad, sólo pueden acceder ellos (algunos dicen que se trata de un bosque bastante inaccesible), y son los encargados de matar a los recién nacidos, apoderándose espiritualmente de ellos desde que son fetos, a través de un constante ir y venir, en el que el origen de esta actitud es provocar sufrimiento a los vivos…

Por desgracia este tipo de conceptos hace creer a muchos Santeros y Babalowos que tras ciertas ceremonias se puede romper el vínculo entre los niños los Abikú con el mundo de los espíritus (por ejemplo, colocando una cadena en el pie izquierdo), o en el caso extremo, como sucede también en África, se opta ridículamente por marcarles el rostro o desmembrar el cadáver del niño una vez muerto**…

En todos los orígenes que se puedan enlistar para tratar de explicar lo anterior destacan dos que tienen toda la lógica milenaria para darlos como válidos: uno, si el niño es Abikú es porque nace con un Eggun como resultado de un aborto previo de la madre precedente al nacimiento de bebé vivo… o dos, por la condición de un destino previamente seleccionado…

3.
Un aspecto derivado del primer argumento, y sin entrar en actitudes moralistas, obliga a señalar que el aborto es un asesinato si las causas no son naturales, en consecuencia tenemos una alma resentida a la que no se le permitió nacer y por lo mismo es casi seguro que quede pegada a los padres para hacerles la vida imposible, ocasionalmente al padre si fue quien la convenció para interrumpir la gestación, pero quien realmente padece la venganza es la madre, pues haya sido por decisión propia o por presiones finalmente era la que tenía la última palabra y por lo mismo fue la principal responsable por haber terminado con la vida del producto…

Si bien este tipo de Abikú son tremendos asesinos de almas infantiles o jóvenes, a quienes sonsacan para no nacer, morir durante la gestación o en su caso mantener una actitud apática ante la vida, también existen otras consecuencias que son poco tomadas en cuenta (resultado del alma abortada), pero que forman parte de los problemas que puede enfrentar aquella persona responsable del aborto: les trancan los caminos, generan pesadillas nocturnas, enfermedades y bloquean su desarrollo económico y espiritual…

Existe una consecuencia aparentemente menos grave, pero no por ello deja de impactar de manera determinante en la vida de la persona que haya decidido interrumpir esa vida: los Abikú pueden condenarlos no sólo a la soltería, sino a la absoluta soledad, alejando todo tipo de posible relación sentimental o incluso de amistad y en general en la vida social…

Alguien se ha preguntado por que casi siempre que en una relación hay un aborto, la pareja termina por separarse?... algunos piensan que todo se reduce a que el aborto se convierte en un fracaso insuperable, otros creen por el recuerdo de dolor no pueden seguir juntos, algunos más afirman que la pérdida del bebé termina también por romper algo en la relación, pero nadie se ha puesto a pensar que es el mismo Abkiú hace todo lo posible porque la pareja no siga junta hasta que consigue distanciarlos para siempre…



Como sea: todo matrimonio (o la mujer por su cuenta), que haya vivido la terrible situación de un embarazo inconcluso, debe preguntarse por qué es tan complicado que ella se vuelva a embarazar… y es por ello que aunque las causas del aborto hayan sido naturales, no se puede dejar sin ponerle atención a esa alma frustrada… pero ese importante tema se abordará más adelante…

4.
El segundo argumento se refiere a la posibilidad de que el niño Abikú sea resultado de un karma (destino), y de ser este el caso debemos diferenciar dos posibles orígenes…

La primera posibilidad tiene una raíz profunda y mucho se puede explicar partiendo de la premisa de que las familias son exclusivamente producto de linajes, o lo que es lo mismo, el origen y destino de un grupo de almas es reproducirse cíclicamente en una sola estirpe, por lo que la llamada ascendencia y descendencia es resultado de un reciclado número de reencarnaciones…

Sé que muchas creyentes en la Osha e Ifa no son muy afectos a esta explicación (obvio, algunos religiosos tiene una fe recalcitrante en principios que en ocasiones no entienden, pero que repiten como loros porque forman parte de la sabiduría popular), pero para bien o para mal soy testigo de que uno de los padrinos de mi linaje religioso lo percibió, vivió, consultó y confirmó cuando descubrió en su hijo más pequeño una serie de tics, movimientos y comportamientos típicos de su fallecido padre: la respuesta definitiva la dio el propio Orunmila cuando confirmó que el alma de su hijo era la de su mismo progenitor…

Dicho de esta manera: en términos karmáticos el clan familiar encuentra su destino unido de una forma tal que el objetivo de dicho grupo es la evolución espiritual (hay quienes afirman que la premisa de ello obedece a que en su conjunto tienen deudas espirituales a pagar), y obviamente, su más grande enemigo son ellos mismos, por eso es que en ocasiones la muerte prematura de los bebés o los abortos suelen ser una constante en el árbol genealógico…

La segunda eventualidad es más flexible frente a las creencias de la Osha e Ifa, ya que ser Abikú está vinculado a cuestiones de destino individual: cuando un niño nace en esa condición es porque karmáticamente dejó algún pendiente en su última reencarnación inmediata-anterior, motivo por la cual en la presente sólo deberá completar aquellos aspectos aplazados aunque esa manera de saldar cuentas con el pasado implique penosas enfermedades, drásticos accidentes, ultrajes físicos, abandonos, muertes violentas o los ya citados abortos…


* recomiendo leer el libro "El camino hambriento" del escritor africano Ben Okri, todo un tratado de cómo son malévolamente perversas las almas de los niños fallecidos en contra de los hermanos que pugnan por nacer en una misma familia...

** esta práctica fue asumida a partir del siglo XVII por los oscurantistas de los países bajos en Europa, en la cual aquellos a quienes en vida se les había acusado de ser Vampiros, ya muertos sus cuerpos solían ser desmembrados y sus partes enterradas en lugares separados, o en el caso más drástico se les cortaba la cabeza y esta era quemada… posteriormente en los terrenos de la brujería negra se adoptó la creencia de la descuartización y entierro de las extremidades lejos una de la otra, cuando el odio del vivo por el fallecido y/o asesinado busca dificultar su siguiente reencarnación…