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2 de diciembre de 2020

¿Cuáles son las funciones del guía del cuadro espiritual?

 

para sabrina
 
1.
En la práctica de la Santería se afirma que existe un orden en las iniciaciones previas a coronar Osha, siendo los Babalowos quienes las han impuesto como si las otras religiones o prácticas espirituales valieran menos.
 
Ese orden se señala que “primero” es el Rayamiento en Palo, “después” viene la Mano de Orunla, “detrás” hacer la Misa de Investigación y Coronación Espiritual para “ahora sí”, ser digno de hacerse el Santo, y en caso de ser un elegido, jurarse como Babalowo.
 
Ifa advierte (juran sus practicantes), que la Misa de Investigación y Coronación tiene como finalidad poner al Guía al frente del Cuadro Espiritual para que cuando la persona sea iniciada en la Osha sepan que el Orisha Tutelar será el nuevo guía de su vida.
 
Sin embargo, así como Ifa trata de imponer sus jerarquías, las demás prácticas también tienen su particular opinión sobre el tema, y en el caso de Espiritismo, las razones por las cuales no se puede ningunear al Cuadro Espiritual poseen argumentos irrefutables.
 
2.
El Cuadro espiritual se conforma por espíritus designados para asistir a una persona en vida y lo encabeza un Espíritu que será su líder (llamado Guía del Cuadro Espiritual), y servirá como protector y consejero de manera que el individuo alcance la evolución que pactó para su actual reencarnación (¿les suena la similitud con el Orisha tutelar?).
 
El Cuadro y su Guía forman parte del astral de la persona, ya sea que efectúe o no su Misa de Investigación y Coronación Espiritual, pero en caso de que se realice, permite tomar conciencia del vínculo entre el vivo y sus muertos, para interactuar y recibir sus consejos.
 
Si no incursiona en el Espiritismo, el Guía y su Cuadro están ahí e intervienen en su vida a través de acciones conocidas como fortuna, suerte, casualidad, circunstancia e incluso milagro, dando como resultado que al Guía se le conozca también como Ángel custodio.
 
El Guía se manifestará para mandar señales de que una decisión NO es la correcta por sus consecuencias, más como el ser humano se mueve en base a emociones, y no con razones, rara vez le escuchará, y en consecuencia, tendrá que atenerse a las consecuencias. 
 
Así el Guía o Ángel custodio se convierte en “testigo” de lo que se realice u omite en vida, nada le pasa desapercibido: lleva nota de todo y él entregará cuentas, no sólo por no haber utilizado los recursos a su alcance para hacernos recapacitar, sino porque el camino que le tocaría andar a nuestro lado debe ser el mejor hasta la hora de morir, todo basado en la mutua evolución.
 
3.
No hay comunión más impresionante que aquella que se da cuando una persona muere y el espíritu se despoja por completo del cuerpo (tras los honores ofrecidos en un funeral), en un “abrazo espiritual” entre el astral del fallecido y el Guía, tras lo cual emprenden el camino hacia “el limbo”, mientras que el resto de los integrantes del Cuadro espiritual entregará respectivas cuentas de lo realizado.
 
4.
El limbo no tiene nada que ver con la leyenda cristiana (resultado del amasiato judeo-catolicismo), relacionada con un espacio gris infinito, ni es parte de la mentira sobre el purgatorio (a donde se supone llegó Jesucristo antes de reencarnar al tercer día), ni con el infierno y tampoco es “donde se dirigen las almas de niños que fallecen sin haber recibido el bautizo”.
 
No entraré en terrenos teológicos y me en mantendré la óptica Espiritista: el limbo es una suspensión donde el espíritu queda en estado de inconsciencia (sin saber que han muerto), se comportan con los ecos de la personalidad que tuvieron en vida y es hasta que las oraciones y lucificación que los vivos les provean, que logran allanar su camino al siguiente nivel, el de la consciencia superior, despojados de los resabios de la vida terrenal, dispuestos a hacer un balance de su vida.
 
Pues bien, es el Guía quien se encarga de llevar al espíritu de la persona a la entrada del limbo, justo después de morir, a través de un portal (lo llamaré así para no invertir párrafos en explicaciones), en donde lo dejará para que regrese a su conciencia transformándose en alma.
 
¿Por qué? porque el Guía era el encargado de tutelarlo por el camino de la evolución, y si no lo consiguió (o dejó cuentas pendientes, cosa que siempre sucede, en mayor o menor medida), no sólo él no cumplió por no dar las señales adecuadas, sino también la persona no lo escuchó, así que las consecuencias son para ambos.
 
5.
Este proceso es lineal y una vez dentro, el espíritu opta por quedarse en el limbo o entrar y salir al mundo de los vivos como ánima chocarrera, desencarnado o fantasma presta a molestar al que se le antoje, o venderse (cual mercenario), para joderle la vida a alguien a cambio del pago que le ofrezca un Brujo, Santero, Muertero o Babalowo.
 
Curiosamente al Guía (una vez que él y el espíritu se separan del Cuadro espiritual al morir la persona), no le queda más opción que esperar el momento en que decida continuar el camino de la evolución y acepte el siguiente paso como parte de su proceso de reencarnación.
 
Una opción más es quedarse con su familia o la persona más querida, observando como sufren (o disfrutan) su ausencia, pero sin poder intervenir más que de la única manera en que pueden manifestarse, como fantasmas asustones u esporádicos salvadores, pero en ninguno de los casos mencionados antes el alma del fallecido avanza: no hay evolución, solo se “está”.
 
6.
Si no es reconocido el papel del Guía al llevar al espíritu a la entrada al limbo, menos lo es su importancia en la siguiente etapa después de que el alma de su protegido toma el conocimiento (resignación) de que ha fallecido.
 
El tiempo que se puede permanecer en el limbo, a manera de cuarentena, es variable y obedece a un sinfín de factores (edad, rencores, razón de muerte, espiritualidad alcanzada, reflexión, apegos sensuales, etc.), periodo que si se quiere cuantificar, puede ser desde días hasta años de los nuestros, porque para los muertos el tiempo adquiere otra dimensión y significado.
 
Así, el Ángel custodio continúa como guía una vez que el alma acepta la muerte definitiva: él tiene la obligación de esperarle cuando llega el momento de abandonar el limbo para proceder a la evaluación de lo hecho en vida, de manera más amable, lo que entre otras cosas conlleva el rompimiento real del vínculo entre ambos.
 
Este punto atañe exclusivamente al alma: cuando se recapitula lo hecho en vida, y antes de pasar por el camino de la inconsciencia a la consciencia, hay otro proceso de depuración (el de lo realizado y las omisiones), lo que le dará la oportunidad (una especie de facultad) de resarcir parte de los daños realizados, máxime a la familia, accediendo a participar en entornos que podrían solventarles problemas a través de esa acción tan incomprendida para muchos: la coincidencia.
 
Llegados al punto de entregar cuentas*, el Guía del Cuadro Espiritual informará de lo que hizo como consejero, el alma cuando estuvo encarnado y lo que ambos interactuaron, para después cada uno, establecido el saldo entregado, decidan sobre su futuro: el alma optaría por reencarnar o convertirse en un nuevo Guía, mientras que el guía elegiría reencarnar o seguir como mentor de otra alma.
               
Finalmente, dicen los que saben (en este caso algunos Espiritistas), que hace siglos el promedio de reencarnaciones para completar la evolución espiritual era de 35, mientras que la involución actual de la raza humana es tan terrible que ahora se requieren mínimo 70, así que a sacar cuentas y evaluar lo que hasta ahora hemos hecho en vida y cuántas veces hemos interpretado lo que llamamos “coincidencia”.
 
* informar a la entidad preferida en que cada quien crea lo que hicimos, aunque en el contexto de este artículo señalaremos que ciertas corrientes espiritistas afirman que la responsable es Maria Lionza, mientras que Santeros aseguran que es Olofi y los Babalowos que es Orunla… yo prefiero a los demonios sumerios.

15 de diciembre de 2012

Mi vida en la Santería 1: Durante una Misa de Investigación y Coronación Espiritual



1.
Mi esposa es Espiritista y yo muertero… bueno, eso somos entre otras cosas más… no es lo mismo aunque algunas personas suelan decir que sí… y durante algún tiempo comenzamos a crearnos cierto renombre que nos valió ser buscados para participar en Misas de Investigación y Coronación Espiritual… renombre que cortamos de tajo cuando decidimos que era hora de mandar todo al carajo…

Pero el tema aquí es que el haber participado en Misas de Investigación y Coronación Espiritual nos permitió vivir numerosas experiencias de las cuales creo que vale la pena compartir algunas, como la que describo a continuación …

2.
En alguna ocasión recibimos la llamada de un joven Santero*, hijo legítimo de Inle, quien amablemente nos solicitaba lo apoyáramos en una Misa de Investigación y Coronación Espiritual para una de sus ahijadas… aceptamos no sólo por la amistad que comenzaba a unirnos, sino también porque pese a que tenía menos edad que nosotros, su futuro en la religión era más que prometedor y siempre resultaba agradable convivir con religiosos que portaban en la lerí la virtud de la inteligencia y honestidad…

Por si fuera poco también asistiría una vieja Santera cubana (de hecho ella dirigiría la ceremonia), hija de Oshun y madrina del joven Santero, y de cuya convivencia religiosa con ella siempre quedaban impresionantes anécdotas y gran conocimiento…

3.
La cita era para un domingo al medio día, así que mi esposa y yo llegamos puntuales, casi al mismo tiempo que los demás Espiritistas que participarían en dicha ceremonia… obviamente todos íbamos vestidos de riguroso blanco…

Antes de entrar al departamento - que era propiamente el Ilé del Santero hijo de Inle - procedimos al despojo de las malas vibraciones y el alejamiento de entidades negativas que pudieran estar pegadas a nosotros, para lo cual se usó una mezcla de agua de colonia, pétalos de flores blancas, cascarilla y agua bendita… 


Entramos a una casa bastante sencilla pero de ambiente agradable y bastante lucificada, y tras los saludos y rigurosas presentaciones el padrino procedió a informarnos el motivo de la ceremonia: su ahijada tenía una relación sentimental “nueva”, pero su novio anterior había fallecido tiempo atrás, y siendo este en vida seguidor del satanismo, la música dark y las lecturas oscurantistas, su alma la atormentaba y la estaba inclinando a seguir no sólo sus pasos, sino que estos ya se podían apreciar en el momento en que ella ya se había pintado el cabello de colores chillantes, traía ya varios tatuajes y había comenzado a colocarse varios piercings en algunas partes ocultas de su cuerpo, así que la idea era que a través de la ceremonia se “hiciera hablar” a esa entidad para pedirle explicara qué deseaba cambio de alejarse de la joven…

(He de decir que a mi me extrañó que se optara por este tipo de alternativas cuando se trata de alejar a un muerto, pues para ello sería más fácil hacer un oparaldo, sin embargo, no era mi ahijada y en esos casos lo mejor es cerrar la boca)…

Posteriormente pasamos a darle de conocimiento a Eggun de la ceremonia que iba a realizarse, para después acomodarnos en sillas y sillones estratégicamente puestos de manera que la persona que iba a ser iniciada quedara sentada en otra silla y en medio de todos los espiritistas (un total de 9)…

Una vez que cada uno ocupamos nuestro luga, se nos entregó un librito con las oraciones y cantos que se entonarían para llamar a los desencarnados, una jícara con aguardiente endulzado con miel, un puro (habano) y un paquete de cerillos por si este se apagaba: la idea de este tipo de “ofrendas” es para que los muertos que acompañan a los Espiritistas se sientan atendidos y hablen con más soltura… en consecuencia y conforme iría transcurriendo la ceremonia, todos los participantes iríamos bebiendo y fumando conforme nuestro muerto o el propio Cuadro Espiritual lo requiera…

Finalmente el Santero hijo de Inle procedió a recordarnos las medidas mínimas de comportamiento durante una Misa de Investigación y Coronación Espiritual: si se desea participar explicando algo debíamos pedir primero permiso a todos los Espiritistas y al cuadro espiritual de los presentes, se nos solicitaba no usar malas palabras ni alzar la voz si se contaba con una opinión diferente a la que cualquiera de los presentes expresara, tampoco se podía interrumpir a nadie mientras estuviera hablando, si se deseaba pasar al sanitario (único motivo por el cual alguien podría ponerse de pie), debería dejar algún atributo de carácter religiosos sobre su silla para que ningún muerto llegara a ese lugar, sui alguno de los Espiritistas era montado por su muerto, la persona que estuviera a su lado derecho sería la encargada de asistirlo… y finalmente: a todos los que participaríamos se nos solicitó quitarnos elekes y cualquier otro atributo religioso, mientras que la gente que no participaría debería portarlos o solicitar cascarilla al padrino para rayarse el cuerpo…

Note algunas pequeñas variaciones (y omisiones) con respecto a las “reglas“ que se siguen en una ceremonia de este tipo, pero en lo general cumplían con todo el “protocolo” así que para lo faltante decidí estar simplemente en alerta…

4.
Todo lo que es el inicio de la ceremonia fue una parte rezos y en su mayoría cantos en donde se hace el llamado a los muertos del Cuadro espiritual de cada Espiritista y a su respectivo guía, lo que provocó que conforme estos iban “llegando” el ambiente se cargara – momentáneamente - de cierta tristeza al tiempo que la temperatura ambiente bajó considerablemente… se encendieron inciensos y se colocaron estratégicamente algunas veladoras para darle luz a estas entidades espirituales…
 
Mientras todo esto sucedía, obviamente, la joven fue sentada en medio de nosotros…


 Se esperaba que durante el tiempo que duraría la Misa de Investigación y Coronación Espiritual, alguno de los Espiritistas sería montado por su muerto o incluso por alguno de la persona que se está iniciando, pero…

Una vez terminada la llamada a los desencarnados, se procedió a otorgar la palabra a cualquiera de los Espiritistas que desee iniciar el ceremonial, la cual fue tomada por un Santero hijo de Eleggua bastante experimentado (fue demostrando), el cual comenzó a explicar algunos aspectos de las vidas pasadas de la joven…

A partir de ahí y durante tres horas más o menos, los asistentes estuvimos mencionando lo que cada uno de nuestros muertos “veía” con respecto a la joven, la cual en algún momento pidió también se le diera de beber aguardiente, según esto porque el espíritu de su expareja estaba tratando de “montarla”…

(Vale la pena mencionar que cuando realmente un espiritista está bien vinculado con su don y con su Cuadro espiritual, todo el aguardiente con miel que se beba o todo el tabaco que se fume no provoca estragos en la persona, ya que quien realmente los está consumiendo son sus respectivos muertos)…

Transcurridos varios minutos después de haber iniciado, la vieja Santera cubana se me quedó viendo y con seriedad me dijo con su típico acento matancero: “y qué, usted se va a quedal sentaldo echandlo tlago y humo o va a dejal que su muelto hable?”... así que no me quedó más remedio que participar…

Dentro de los comentarios que hice había uno que no quería manifestar, pero que mi muerto insistía en repetirme constantemente: la joven debía cuidarse de enfermedades venéreas pues era muy dada a la promiscuidad y corría el riesgo de contagiarse de alguna infección incurable… no quise decir más… pero esta situación fue aprovechada por otro Espiritista (un Santero hijo de Obatalá), para mencionar que eso era cierto y él sí que se dedicó a entrar en detalles pero más que nada cercanos a una especie de regaño …

El actual novio de la joven puso cara de desconcierto y sólo atinó a soltar un “con razón”… más a partir de ahí la sesión adquirió un cierto tono de confusión cuando la joven comenzó a sacudirse en espasmos y uno se los asistentes, Espiritista hijo de Shangó bastante novato, “avisó” que el alma del novio difunto la estaba montando… y esa advertencia nos hizo a los demás ponernos en alerta, no tanto por tener que enfrentar alguna situación violenta, porque en realidad es raro que un muerto montando llegue a la agresión física, sino porque algunos de los que estábamos ahí (quiero suponer que no sólo yo), estábamos en realidad viendo otra cosa…

Los comentarios de mi esposa cuando pidió la palabra - por única vez - fueron más o menos en el mismo sentido, aunque más que relacionado con infecciones, señaló el posible padecimiento de cáncer en la matriz…

5.
Cuando finalmente el muerto terminó de montarla, lo primero que hizo fue pedir más aguardiente, mismo que le fue servido en una jícara… posteriormente la vieja Santera Cubana hija de Oshun alzó la voz y en algo cercano a un grito, preguntó: “¿qué tú es lo que queles?”, lo que provocó que el muerto a través de la joven comenzara a insultarnos…


Y no pude evitarlo, pero sus agritos y posteriores amenazas provocaron que yo soltara una carcajada, lo que indujo no sólo que los demás Espiritistas me voltearan a ver desconcertados y el muerto, a través de la joven, se pusiera de pie violentamente e inclinándose pusiera su cara a escasos centímetros de la mía y me lanzara una nueva andanada de insultos… me volví a reír y acercando más mi cara a la del muerto/mujer, le dije tranquilamente: “no te tengo miedo”, lo que provocó que el cuerpo regresara a la silla…

Nuevamente la vieja Santera gritó: “¿qué tú quieles pala que lejes en paz a estla joven?”, a lo que el muerto/mujer respondiera que por el momento más aguardiente y un habano, mismos que le fueron entregados…

Todos permanecimos en silencio mientras el muerto/mujer bebía y fumaba, hasta que el Espiritista hijo de Eleggua le cuestionó de nuevo qué iba a pedir para alejarse de la joven, lo que dio pie a un intercambio de comentarios, algunos  burlones de parte del muerto, mientras los demás Espiritistas le respondían con frases que más bien sonaban a reclamos…

Después de unos diez minutos de mutuos reproches el muerto/mujer advirtió que no pensaba dejarla en paz, lo que provocó que el Espiritista hijo de Obatalá le advirtiera: “o te vas por la buena o por la mala”, lo que provocó que él recibiera como respuesta: “no me voy porque ella no quiere que la deje… me quedaré eternamente a su lado porque es mía”...

Y yo no pude evitar de nuevo una carcajada, lo que provocó que mi esposa me tocara sutilmente la pierna para darme a entender que guardara mis burlas… y entonces el muerto/mujer se levantó de nuevo violentamente, tiró la silla donde esta sentada y en el movimiento volteó patas arriba una pequeña mesa que se encontraba a lado del padrino de la joven… el Espiritista hijo de Eleggua tomó una cascarilla, se rayó las manos con ella y poniendo una mano sobre la cabeza de la joven le obligó con un discreto empujón a sentarse de nuevo en la silla al tiempo que le “exigía” a gritos al muerto saliera del cuerpo…

Hice un par de comentarios más hasta que en algún momento el muerto “se fue” y ella se quedó en algo parecido a un desfallecimiento, más yo noté algo más extraño: la vieja Santera cubana estaba bastante molesta y fumando su puro con coraje… dos Espiritistas se acercaron a la joven y trataron de reanimarla al tiempo que ella pedía que terminaran de hablar con el muerto y para ello comenzó primero a pedir y después a exigir más aguardiente…

El Santero hijo de Inle decidió que era mejor terminar con la ceremonia, que en realidad había quedado más que incompleta, al tiempo que su ahijada pedía más aguardiente porque, insistía, ya no quería dejar nada pendiente con el muerto… se le dijo que era suficiente por ese día, pero entonces comenzó a exigir a gritos que se le diera la bebida al tiempo que se ponía de pie y tratando de alcanzar una botella de aguardiente comenzó a gritar que el muerto estaba dentro de ella y que si querían que hablara y dijera lo que deseaban, se le diera más licor…

En el forcejeo ella y dos Espiritistas más cayeron al piso mientras que de nuevo el muerto/mujer manoteaba diciendo que nos iba a matar a todos “con sus poderes”, más en ese momento la vieja Santera se puso de pie y con coraje hundió la brasa de su puro en la cintura de la joven, misma que empezó a gritar reclamando: “por qué me queman?, por qué me lastiman?”…



La Santera hija de Oshun comenzó a gritar: “esto es fazenda… esto es pula fazenda” y exigió al novio y al Padrino la metieran a la ducha y la mojaran con agua fría con todo y ropa… se la llevaron mientras ella seguía manoteando, la hija de Oshun reiteraba furiosa que todo era pura fazenda mientras yo me reía discretamente…

6.
Seguí dándole traguitos a mi jícara llena de ron y le pedí a mi esposa su puro, pues el mío se había terminado… la vieja Santera cubana se me quedó viendo en algo cercano a un reproche, a lo que le dije: “es para mi muerto, me lo está pidiendo” (y lo cual era cierto), más era tanto su enojo que ya no agregó nada… durante unos 20 minutos todos intercambiamos opiniones en general sobre temas de religión, pero nadie abordó la cuestión “espiritista” que habíamos presenciado…

Finalmente, el novio de la joven salió de una de las recámaras del departamento y en un tono y con una actitud tan llenas de seriedad (mismos que de pronto me hicieron sentir como si estuviéramos en la sala de espera de un hospital esperando la llegada de un médico para darnos alguna buena noticia), nos dijo: “ya está más tranquila”, frase que realmente a nadie de los que estábamos ahí presentes le importó…

Posteriormente salió el padrino y dijo que esperáramos algunos minutos en lo que él preparaba los alimentos para que comiéramos, momento que aproveché para comentarles que mi esposa y yo nos retirábamos para atender otro compromiso religioso, situación que a su vez provocó que la vieja Santera cubana nos fulminara con la mirada… algo que tampoco me importó: nos despedimos con el rigor religioso que ameritaba…

7.
En realidad el compromiso que tenía era invitar a mi esposa a cenar… y curiosamente camino al restaurant no comentamos nada sobre lo que habíamos presenciado, lo más importante en ese momento es que teníamos hambre…

*He decidido omitir los nombres de las personas aquí mencionadas para respetar su privacidad…