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25 de mayo de 2020

Participación en programa de radio

A propósito de la publicación de mi nuevo libro, “Mi vida con los muertos”, aprovecharé para compartir con ustedes otros proyectos en los que participo, uno de los cuales es el excelente programa de radio “Ráfagas de Rock”, conducido y producido por mi amigo Paco Harris.
 
En dicho programa su servidor participa con un segmento llamado “Ritmos del Mundo”, enfocada a difundir lo que se conoce como “world beat” y todas sus variantes, las cuales pueden incluir desde reggae, música africana, blues, ritmos yoruba y cadencias árabes, hasta combinaciones ecléticas de estos géneros con las más modernas propuestas electrónicas.
 
Así, “Ráfagas de Rock” es una interesante emisora independiente, vía internet, que esta semana alcanzó las 90 emisiones (se transmite cada miércoles), mismo que dejaré que Paco Harris exponga en sus propias palabras:
 
Con el paso del tiempo nos damos cuenta que la música es aquel medio para acercarnos a instancias que hemos vivido y que vivimos, en un ir y venir de sensaciones, colores, olores y sabores. De igual forma, nos rodeamos de aquellos medios que nos muestran propuestas musicales que son afines a nuestro contexto personal.
 
En este sentido, uno de los sueños que siempre ha tenido el que les escribe, es el de contar con un espacio en la antes llamada “radio” para poder compartir la música o el soundtrack de vida que se va llenando día con día, con la simple apertura de descubrir gozos sonoros a través de amigos, conocidos, foros, medios portables y, con ello, enriquecer el acervo musical.



Hace un par de años (15 de febrero de 2017) mi hermano y varios primos comenzamos a “platicar”, de manera informal a través de un chat de WhatsApp, sobre este sueño de contar con la oportunidad de transmitir vía radio, un programa con contenidos musicales.

Afortunadamente, con la mayoría de ellos existe coincidencia en que el mejor invento antropogénico es el ROCK; por lo que uno de mis primos, aprovechando las herramientas tecnológicas que tenemos al alcance, levantó un servidor virtual y creó “La Cueva del Rock” con el lema “Hágase la Música”. Cada uno de nosotros comenzamos a diseñar nuestro propio programa con contenido, estilos personales y en horarios diversos para cierto día de la semana.
 
Así surgió esta aventura de brindar un espacio alternativo a lo que se conoce hoy en día como “radio”, alejándonos de la aburrición de las canciones de siempre o lectura de noticias oficialistas y el acartonamiento de los jingles comerciales. La radio desde nuestro punto de vista.
 
A mí me toca la travesía de dirigir “Ráfagas de Rock”, desde la estación “La Cueva del Rock”, que se diseña cada semana entorno a un tema central y las canciones se ajustan a dicho tema para ir tejiendo una historia semanal.
 
De igual forma, contamos con un segmento literario, donde algunos amigos nos comparten cuentos cortos, prosas o poemas que se transmiten en vivo y son compartidos por ellos mismos al aire.
 
Tenemos también la sección de complacencias/dedicatorias donde la audiencia nos envía sus temas y a veces son dedicatorias a seres queridos; todo esto por supuesto en el ámbito del rock en todas sus manifestaciones.
 
Con todo gusto los esperamos cada miércoles a partir de las 21:30hrs, en mi programa a través de la página https://zeno.fm/cuevaradiorock/.


1 de agosto de 2016

My baby: blues, yoruba, funk, cajún, rock y saharaui

Es gratificante encontrarse con bandas cuya propuesta musical pueden sorprender al escucha más exigente por su originalidad, como es el caso de “My baby”: un trío cuyo peculiar sonido invadió por sorpresa Europa y ahora se lo propone con América… 

Originarios de Holanda y Nueva Zelanda, “My baby” está integrado Daniel Dafreez Johnston (guitarra), Joost van Dyck (batería) y Cato van Dyck (voz, violín y guitarra), quienes definen su música como “blues psicodélico y funk con groove de danzas tribales”, a los que hay que agregar góspel, discretos ritmos yoruba y saharaui mezclados con cajún y aderezados con un ligero toque de rock…

El grupo se fundó en 2012 y al siguiente año publican su primer disco, My Baby Loves Voodoo, que de inmediato llamó la atención de la prensa especializada, recibió nominaciones a premios como “NPO Radio 6 Soul & Jazz Awards” y “Edison pop award”, y con el que realizaron una intensa gira por Europa, Australia, Japón y Estados Unidos…

Mencionan que su música está inspirada “por el blues antiguo y la música folk pero tocado con la crudeza del soul y el funk de los 60s y 70s… y una infusión de danza electrónica”… y se explayan: “escuchar el folk del oeste africano, el soul etíope, el gnawa marroquí, ragas indios y música dance de todas clases nos ha ayudado a ampliar nuestros horizontes y dar forma a nuestro sonido”…

Así, con su debut discográfico en Embrace Recordings, el grupo explora ese caudal de influencias tribales y percusivas con un alucinante rock psicodélico a través de 11 canciones originales y dos covers, además de invitar a músicoscomo Coos Zwagerman, Jelte Tuinstra e Ivo Sprey, cuya participación aporta frescura a las composiciones…


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Para estos tres exintegrantes de comunas ecologistas en Amsterdam, el éxito de su primer disco no los impresionó y buscando expandir su sonido en 2015 publican Shamanaid, el cual consolida la positiva respuesta por parte de la audiencia, los medios y por el que ahora sí reciben el premio “Edison”…

Acerca de la evolución con respecto al disco anterior señalan que “nos hemos diversificado en una mayor armonía y arreglos acústicos para este álbum. El disco anterior, My Baby loves Voodoo, fue más una protesta con letras que buscaban concienciar a la sociedad. Hubo mucho de desfogue de las frustraciones relacionadas con la sociedad”…

Detallan que Shamanaid “es en nuestra imaginación como una bebida o una poción mágica usada en un ritual chamanístico. Los rituales ancestrales de los chamanes en todas las culturas a menudo incluyen la utilización de la música combinada con la ingesta de alguna sustancia alucinógena. Para curar enfermedades, expandir mentes y, sobretodo, poner bien lo que está mal”… 

Shamanaid hace mayor énfasis en los ritmos agregando discretamente algunos loops: su primer sencillo Urprising tuvo un excelente debut en la difícil BBC Radio Londres, y junto a las excelentes notas publicadas por revistas como Mint, Jazzthetik y Gaesteliste, les sirvió para que el resto de 2015 participaran en festivales europeos como Sziget, Glastonbury, Crossroads Festival, Rhythms Of The World y Wilderness... 

Llama la atención que el grupo no cuente con bajista, más en sus conciertos (por cierto muy recomendables), no se echa en falta pues su ejecución instrumental suena más allá de lo que aparentemente estuvieran tocando tres personas sobre un escenario… 



El trío holandés es ideal para quienes buscan nuevos sonidos a través de ritmos exóticos (incluso las portadas de sus discos son excelentes), no por nada fueron definidos en algún momento como un “mantra musical”… “My baby” alcanzó ya el estatus de culto en la escena de los grupos cuyo sonido en las guitarras es un único: nada de poses, mucho ritmo y sensualidad.