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28 de octubre de 2017

Cómo dar luz al alma de los fallecidos


Ante la inminente celebración del Día de Muertos, muchos se preguntan en qué etapa del viaje en el más allá están sus fallecidos y si es necesario realizar un acto de expiación, obra o sacrificio para llevarlos hacia “la luz”.

Existen varias maneras de hacerlo, y si bien algunas son concretas, la mayoría requieren de la intervención de alguien que sepa cómo ayudarlos, ¿pero qué sucede el tema le es ajeno, si no se conoce a la persona adecuada o si sólo se cuenta con la buena voluntad de ayudarlos? Antes entrar al tema primero debemos tener claro que entendemos por expiación y a qué llamamos “la luz”.

Hay quienes los consideran sinónimos, pero ambos tienen connotaciones diferentes: la expiación se refiere a eliminar la responsabilidad de una mala acción a través de una inmolación (tradición incorporada a la Santería, por ejemplo, cuando se sacrifica un animal para eliminar el osogbo), más ésta se practica cuando la persona está viva.

Pese a que el origen de ésta concepción es una revoltura judaico/cristiana, fue retomada por la Ifa, el Palo y el Espiritismo para explicar, entre otras cosas, el destino con el que nace cada persona

En el caso de orientar hacia “la luz”, se comete el error de pensar que al “conseguirlo” se le ayudará a llegar a lado de su Dios preferido, como parte de su proceso para alcanzar la reencarnación, más el concepto de lucificación se refiere realmente a la toma de conciencia de que ya falleció, cuando ya se ha despojado de su cuerpo físico y tras purificar el alma de “los placeres mundanos”, lo que le lleva a aceptar que ha llegado el momento de recapitular de lo hecho en vida, qué dejó pendiente y qué prosigue para seguir su camino en búsqueda de su renacimiento.

Sin embargo, el tema va más allá y tiene aristas que obligan a delimitar cada una de las etapas que intervienen en el proceso de desencarnar, la ascensión del astral y la aceptación del “yo superior”, misma que atañe mayormente a los vivos que tratan de ayudar, ya que los difuntos que tienen bastantes limitaciones como desencarnados.

Así, para aquellos preocupados por la ayuda que puedan proporcionar a sus fallecidos, la respuesta está en la celebración de 9 misas (una por día), en fechas determinadas y a lo largo de un año, las cuales se distribuyen de la siguiente manera:

La primera el 1 de enero,
La segunda el día de su Santoral,
La tercera el día de su Cumpleaños,
La cuarta el día del niño,
La quinta el día de festejo del Santo de su devoción,
La sexta el día de su aniversario luctuoso,
La séptima el día de Muertos (1 de noviembre si es niño(a) o día 2 sí es adulto),
La octava el 24 de diciembre (Misa de gallo),
La novena el 31 de diciembre.

Hay quienes querrán contabilizar la Misa exequial, pero ella es obligatoria en el velorio y se realiza de cuerpo presente, de ahí que no cuente. Otros optarán por las 30 Misas Gregorianas (una diaria) o robarlas para su fallecido cuando se realizan exprofeso en una iglesia y para pedir por la paz de otros difuntos.

Sin embargo, debemos considerar que las 9 misas enlistadas forman parte de un ritual en el que el número 9 está vinculado a la apertura (la vida) y cierre (la muerte) de las puertas entre la vida terrenal y el más allá (ello se refleja en muchos aspectos, como por ejemplo, en los 9 meses que dura la gestación humana antes de nacer y los 9 días que en la antigüedad se tardaban en enterrar a los muertos).

Por qué esas fechas? porque desde el punto de vista espiritual (independiente de la importancia del número 9), son cruciales no sólo en la vida de la persona, sino en términos de energía espiritual que se mueve alrededor del individuo, energía que el peso de la misa/oración permite la transmutación.

No olvidemos que en diferentes culturas el 9 es el símbolo del sacrificio, abnegación, fin de ciclos, intuición, evolución, repliegue, reflexión, caos, clarividencia y representa la espiritualidad: todo lo anterior relacionado con los desencarnados… y claro, simboliza a Oya.

Aquella persona que opte por ayudar a sus fallecidos de esta manera (las 9 misas sólo se pueden oficiar para un difunto: no se deben realizarse de manera colectiva), debe tomarse en cuenta que una vez realizada la última no deberá contactarlos de nuevo, bajo ninguna circunstancia: ni a través de oráculos, ni por medio de un médium, no deberá incluirlos en ningún tipo de altar y deberá sacarlos de la Bóveda espiritual.

1 de junio de 2015

Pedro Juan Gutiérrez: el escritor dice no ser Santero?



1.
Pedro Juan Gutiérrez es un poeta y narrador cubano nacido en Matanzas en 1950… se licenció en Periodismo por la Universidad de La Habana, trabajó como obrero, soldado, profesor, constructor, dibujante, periodista y actor de radio… ha ganado varios premios internacionales por su peculiar estilo narrativo y es considerado un autor excepcional para algunos, pero también extraño para otros…

Suele ser comparado con Charles Bukowski ya que sus personajes son irreverentes y marginales… de hecho algunos lo apodan el “Charles Bukowski tropical” y si bien Gutiérrez afirmaba que nunca lo había leído, ahora recomienda ampliamente sus libros… eso sí: se reconoce asiduo a Philip Roth, Truman Capote, Raymond Carver, Sherwood Anderson, John Dos Passos y obviamente Ernest Hemingway, aunque dice que detesta a Gabriel García Márquez…

Ha conseguido una gran legión de lectores, misma que crece con cada libro que publica y en términos de importancia está al lado de las plumas más destacadas de la literatura cubana actual: Zoé Valdés y Leonardo Padura…

2
Los textos de Pedro Juan se desarrollan en la Habana, por lo que suele ser vinculado a esa ciudad, sin embargo, siempre aclara: “¿Tú sabes qué sucede con La Habana? Que yo no soy de La Habana. Yo nací en Matanzas e hice toda mi vida entre Matanzas y Varadero”…

A consecuencia del embargo económico yanqui a la isla –afirma- la vida de los cubanos “transita entre el trago, el baile y el sexo”, existencia aderezada con la corrupción, la ignorancia y un descarado mercado negro que permite a sus personajes sobrevivir todos los días en medio del caos: Gutiérrez es testigo de ello desde la azotea del edificio donde vive (a la que la prensa le ha vinculado indisolublemente), lugar desde donde ve y oye gran parte del contenido de sus libros…

En el medio literario se le define como el máximo exponente del "realismo sucio", género creado según algunos por Charles Bukowski, aunque en realidad fue inventado por John Fante y llevado a terrenos de una espinosa sutileza por Raymond Carver, a una agresiva misoginia por Bukowski y a la hiriente crudeza de Henry Miller, más Gutiérrez lo trasladó a los paradisiacos terrenos del trópico y sin darse cuenta lo renovó e hizo que el género ganara nuevos lectores, aunque él afirma sentirse más cercano a la “literatura de la violencia”…

En este sentido y sobre la “mala” imagen creada a su alrededor señala: “No creo que sea un escritor maldito. Y creo que Bukowski y otros como Celine o Kerouac solo se hacían pasar por malditos y diablos para tener una imagen propia y vender más. Eso es todo sobre los malditos: imagen pública. Yo creo que soy un escritor normal pero que se fija en la gente más pobre, en los que no tienen voz, que son la enorme mayoría al menos en mi país”…


El primer libro que Pedro Juan publicó fue “Trilogía sucia de la Habana”, mismo que le hizo perder su trabajo como periodista, llevándolo a tener durante años una relación tensa con el gobierno y provocando entre otras cosas que se hayan publicado sólo 12 de sus 17 libros… igualmente la película El rey de La Habana, basada en su novela homónima, tuvo que filmarse en República Dominicana debido a la negativa de los permisos por parte de las autoridades cubanas...

Precisamente sobre ese libro el escritor comenta: “La tesis esencial de El rey de La Habana es la pobreza, el subdesarrollo como un círculo vicioso del que es prácticamente imposible salir. Estás ahí y no sabes cómo irte, cómo salir. Porque naces en eso y te mueres en eso”...

Por qué especial su literatura es especial? y qué tienen que ver sus textos con nuestras religiones?

3.
Conozco el Palo Monte y la Osha que se practican en el continente, las cuales cuentan con significativas discrepancias con respecto al modo africanista en el que fui iniciado… más curiosamente el estilo cubano también tiene diferencias de lo que Pedro Juan llega a mencionar cuando escribe sobre los Orishas o al citar los usos cotidianos de la Bóveda espiritual…

No es que Pedro Juan sea un iniciado confeso… lo que describe en términos religiosos es parte de una cotidianeidad que dista mucho de la solemnidad con que suele practicarse en otras partes del mundo, cuando se entra a la casa de un Olosha o al pasar de una habitación a otra frente a unos atributos religiosos…

En una entrevista fue acusado de dar “un tratamiento folklorista muy respetuoso de la Santería”, a lo que indignado respondió: “No concuerdo en lo absoluto. La santería forma parte de la vida cotidiana de la gente que me rodea. Lo que sucede es que no quiero convertir mis libros en manuales de Santería, pero no me gusta hablar de eso, no soy un especialista en el tema... es una búsqueda - espiritual - y más nada”…

A lo largo de sus textos nos encontramos con que los cubanos ofrendan inciensos a sus Orishas, se pasean desnudos, tienen sexo, fuman marihuana y se embriagan frente a ellos, pueden olvidarse de atenderlos por años o montan Bóvedas espirituales con los más extraños atributos, todo ello sin que se desate la ira de los Santos ni de los antepasados con las que suelen amenazar los padrinos…

Mención especial merece la consulta que se hace uno de sus personajes (su alter ego) con una espiritista, en la cual se pueden apreciar todos los lugares comunes de esa práctica cubana y en la que se le determina a Oggún como su Orisha tutelar a través de la videncia…

Como dato curioso se puede comentar que en los correos electrónicos que intercambiamos de vez en cuando, él jamás ha hecho referencia a la religión, en ningún sentido, pese a que en alguna ocasión yo mismo llegué a mencionarlo…

Pedro Juan suele advertir en la primera página de sus libros que no es el personaje central de algunos de sus textos (para evitar más confusiones sobre la Santería), aunque se llamen igual… de hecho dice que todos son obra de la ficción, sin embargo precisa: “…la literatura es una ensalada. Tú coges algo de lo que te pasó a ti, un poco de lo que te contó la vecina, y con eso vas armando. La literatura no es exactamente la memoria propia, es siempre una construcción”…


4.
Gutiérrez ha sido señalado de ser machista… en una entrevista se le mencionó sobre muchas feministas que han mostrado malestar por ello, a lo que contestó con ironía: “Sí. Normal. Hay una feminista brasileña lesbiana (estuvimos enamorados de la misma mujer, pero ella se acostaba conmigo y sólo jugaba con la feminista), que ha escrito horrores de mis libros con mucho odio. Pero creo que en el fondo son celos y envidia porque yo seduzco más y mejor”…

Como escritor que observa su entorno también opina de política: acerca de los contactos entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, apunta que en la isla "predomina una especie de optimismo demasiado ingenuo. La gente quiere mejorar su economía. Pero es un proceso lento y creo que cuidadoso por ambas partes. Supongo que, como sucede siempre, el intercambio comercial mejorará primero a la macroeconomía y poco a poco se irá reflejando en la vida de algunas personas", pero no quita el dedo de la llaga y acusa: “Estados Unidos tiene muchos recursos hipnóticos: películas, música, ropita extravagante, famosos millonarios, etc., los mecanismos que conocemos para encandilar y vender una imagen de triunfo y éxito. Mierda pura”…

Por estas declaraciones y el espíritu que se respira en su obra suele ser acusado de “pesimista”, aunque afirma que él suele ser optimista "dos o tres días a la semana, el resto, pesimista. Hago un esfuerzo y vuelvo al optimismo. Y así"… pero agrega el también pintor y fotógrafo: “me burlo de mí mismo” … “Hay gente que me tiene miedo, traductores, periodistas, etc. Creen que yo soy un hijo de puta borracho, agresivo, furioso, indecente, maleducado. Y en realidad es todo lo contrario”… 

Si bien vive gran parte del año con su esposa en Tenerife, en las islas Canarias, escribió en su blog: “Hace unos días un enviado de la CNN me hizo una larga entrevista. Por cierto, un poco extravagante. El camarógrafo me pidió grabarla al atardecer en el techo de mi casa en Centro Habana, desde donde se domina toda la ciudad” … “Y una vez más surgió la pregunta provocativa y supuestamente espinosa: ¿Entrarán aquí los MacDonalds, KFK, Starsbuck, Walt Disney y etc. y se perderá esta gracia natural de los cubanos, que son tan alegres?”…

5.
Bajo cualquier óptica en que se quiera conocer la obra de Pedro Juan (sea religioso o no), su textos son disfrutables y hasta divertidos, aunque algunas críticas literarias hagan énfasis en la “excesiva” crudeza con la que se desenvuelven los retratos que hace sobre la vida en la isla socialista… él reduce todo a unas cuantas palabras: “La literatura es reflexión y pensamiento. No debe tener objetivos de ningún tipo. No debe criticar ni elogiar nada. Solo contar y si se cuenta bien, mucho mejor”…

Y sobre cómo vive al ser considerado el escritor cubano más polémico en la isla dice: “Me concentro mucho en mi vida privada. Dedico mucho tiempo a la literatura, la pintura y mis amigos. Por otra parte, yo no soy aficionado a los grupúsculos literarios ni de intelectuales. Todo lo contrario. Uno escribe y al final cada cual hace su propia lectura”...

Vale la pena ese acercamiento que Pedro Juan Gutiérrez hace a lo cotidiano de la realidad cubana, aproximación que llega a tocar la vida religiosa bajo discretas pinceladas y sin ese dramatismo o miedo con el que en ocasiones algunos religiosos de origen cubano quieren manejar la religión (con el clásico: usté está ofo…!!), sin rebuscamientos existenciales ni mentiras tremendistas…

19 de julio de 2014

Cómo viven los muertos (2)

dedicado a Maruja Correa de Cuevas: ejemplo de 
integridad, inteligencia y perseverancia...


4.
Le pedí que se tranquilizara: era una joven y guapa modelo que comenzaba a dar sus primeros pasos en la actuación… había llegado a mi casa buscando ayuda porque todo se le estaba bloqueando, se sentía deprimida, había padecido dos accidentes automovilísticos, en su casa sucedían fenómenos extraños y aseguraba que por las noches “alguien” abusaba sexualmente de ella…

- los muertos conviven a diario con los vivos – comencé a explicarle – sin embargo, no necesariamente nos pueden hacer daño: para ello está el aura…
- esa es como una energía que está a nuestro alrededor? – me interrogó…
- esa es la idea que se tiene de ella, pero tiene más funciones: entre ellas ser una barrera que protege nuestro cuerpo y finalmente el alma…
- y si ella nos defiende, cómo fue que lograron dañarme? – cuestionó…
- normalmente los muertos pueden lastimarnos: si nos enfermamos o deprimimos hacen de las suyas pues estamos débiles… pero también se puede hacer un pacto con ellos… darles algo a cambio para que no nos jodan… o “pagarles" para que le frieguen la vida a los demás…
- en serio? – exclamó asustada…
- existen muertos tan cabrones que efectivamente abusan sexualmente de sus víctimas mientras duermen: incluso pueden llegar a matar…
- por eso en ocasiones me despierto y tengo mordidas en los muslos, en los senos o simplemente me arde el trasero??!! – preguntó con una extraña mezcla de terror y vergüenza…
- más que preocuparte por eso, mejor piensa que estamos a tiempo para evitar que este desencarnado te joda más la vida…
- quiero que se vaya ese muerto – dijo con firmeza…
- se irá – la tranquilicé - ahora sólo dime: quieres alejarlo con Santería o con Espiritualismo?
- la Santería me da miedo – reconoció – yo vine porque me dijeron que usted es Curandero…
- sí, pero también Muertero, Santero, Mayombero y otras cosillas…
- quiero al que es Curandero – pidió…
- esto es lo que haremos…

El día señalado para hacer las obras ella pasó a recogernos y nos encaminamos al Estado de México: ahí había un panteón que se prestaba a la perfección para trabajar… durante el camino la mujer confesó que había hablado por teléfono con el amigo que la recomendó con nosotros, quien le dijo no entender por qué la íbamos atender diferente a como “lo curamos” a él…

- porque en tu caso quieren que ruede tu cabeza – le respondí, lo que hizo que el resto del viaje permaneciera callada…

Una vez que llegamos le pedí que estacionara su camioneta detrás de un tupido grupo de árboles… nos bajamos y saltamos una pequeña barda por la parte trasera del panteón para no llamar la atención… en ese momento le advertí que no preguntara nada, que no perdiera el tiempo con miedos y lo más importante: todo se haría con rapidez…

Así que ahí estábamos los tres caminando entre tumbas: ella llevaba una bolsa de plástico con una muda de ropa, yo cargaba dos cubetas y una caja de cartón, mi esposa tenía en un morral diversos materiales…

Llegado un punto les indiqué que nos detuviéramos frente a una capilla, la cual nos escondía perfectamente de cualquier mirada indiscreta: les pedí que me esperaran ahí… desparecí y a los pocos minutos regresé con las cubetas llenas de agua muerta…

Mientras me acercaba vi que sobre su espalda la joven tenía una inmensa sombra negra que envolvía parte de su cuerpo con sus largos brazos, en una posición que me hizo recordar lo complicado que suele ser desenredar los nudos que tejen los marineros: el muerto la tenía completamente aprisionada…

- estás lista? – le pregunté…
- qué vamos hacer? – preguntó asustada, más no le di tiempo de decir más y vacié a bocajarro el contenido del primer balde sobre su cabeza… hice lo mismo con el segundo, le di la espalda y cerré los ojos mientras mi esposa cumplía la segunda parte de la obra: le ayudó a quitarse toda la ropa mojada y pasó sobre su cuerpo varios trozos de carne cruda… después la joven se visitó con la ropa seca…

Posteriormente saqué el animal de la caja, lo sacrifiqué y vertí su sangre mientras mi esposa tomaba los materiales y hacía un círculo con ellos a su rededor… dije en voz alta un rezo, recogí las cubetas, las bolsas de plástico, la caja y las apresuré a salir del panteón… subimos a la camioneta, pero apenas y la encendió ella la apagó…

- no puedo manejar – dijo – tengo frío y mucho sueño…
- cámbiate al asiento de atrás – la apresuré, ocupé su lugar al volante y discretamente salimos del poblado…

Nos dirigimos a mi casa para hacer otras obras que nos tomaron un par de horas más… una vez que concluimos la paciente preguntó sobre todo lo que habíamos hecho… le expliqué únicamente lo que debía saber…

- o sea que me morí? – preguntó…
- así es…
- y ese muerto malo no descubrirá que es un engaño? – inquirió…
- se tardará en darse cuenta, pero cuando lo haga será muy tarde: no podrá salir del panteón – la tranquilicé…
- en serio? – cuestionó asombrada…
- precisamente para eso es todo lo que se puso alrededor: es una trampa… algo así como una ratonera…

La mujer se quedó pensativa durante un par de minutos hasta que finalmente sonrió…

- o sea que ya terminó mi infierno? –preguntó mirándome a los ojos…
- sí – respondí… me puse de pie, tomé de mi librero una pequeña caja y se la entregué – esto es una protección para ti…
- en verdad? – preguntó sorprendida, la abrió y sacó el objeto, le brilló la mirada – es muy hermoso…
- colócalo a un lado de la puerta de tu casa… por dentro – le indiqué – con eso por más que te vuelvan a mandar muertos, en cuanto entres se quedarán afuera llenos de miedo…
- gracias – dijo mientras se le llenaban los ojos de lágrimas…

5.
Me desperté poco después de las tres de la madrugada inquieto por el extraño sueño que había tenido: estaba en una antigua casa en un poblado abandonado, en donde me acompañaban mi abuela materna y uno de sus hijos, ambos ya fallecidos en la vida real… era de noche y no contábamos con ningún tipo de iluminación… ellos insistían en salir de la casa pese a que yo les pedía que esperaran a que se le diera luz a sus almas… pero me ignoraban: el ánima de mi abuela salía, mientras que la de mi tío si bien dudaba, terminaba por seguir a su madre…

Comenté el sueño con un amigo Babalowo, el cual me explicó que pese a los ofrecimientos de darle luz a las almas de mis familiares difuntos, ellos se negaban a recibirla: me sugirió colocar fotos de ellos dentro de la Bóveda espiritual…

Así lo hice una mañana, recargando sus respectivas fotografías sobre copas con agua, loción florida, cascarilla, agua bendita y encendiendo una veladora color blanco…

Sin embargo, al siguiente día la veladora estaba apagada y la copa donde estaba la foto de mi abuela estaba estrellada, así que decidí cambiarla… la quité, puse otra y me disponía a llenarla, pero sin que alguien la tocara se cayó y se rompió: en ese momento sentí una mano fría recorrer mi espalda…

Solté una carcajada, fui por otra copa nueva para mi abuela, la puse de nuevo en la Bóveda espiritual y me le quedé observando en espera de que “sucediera algo”… nada, así que decidí ir por el loción florida, la cascarilla y los demás ingredientes para llenarla, pero apenas y había dado un par de pasos cuando la copa salió volando de la mesita y se fue a estrellar contra mi pierna derecha…

- aay Doña Luisa – exclamé – siempre haciendo de las tuyas…

Opté por sacar a mi abuela de la Bóveda espiritual… a partir de ese momento las copas dejaron de romperse y las veladoras de apagarse… curiosamente la foto de mi tío sigue ahí: él nunca se ha quejado de ello…

6.
- Necesitamos trabajar con un muerto – dijo mi padrino – ya te expliqué cómo conseguirlo: así que ándate a buscarlo a la calle y me lo traes…

Colgué, le dije a mi esposa que teníamos un encargo y le expliqué de qué se trataba…

- busquemos alguna salida por carretera – propuso - ahí hay muchas cruces de gente que ha fallecido en accidentes…
- podría ser – dije – pero y si mejor buscamos un muerto enojado y en un lugar más cercano?
- en dónde lo encontramos?
- por alguna colonia fea… donde hayan muerto delincuentes…
- es mucho riesgo – advirtió…
- lo sé, pero ya verás dónde levantamos uno rápido – propuse – vámonos a la colonia Doctores…
Mi esposa puso cara de extrañeza por mi sugerencia, ya que ese barrio es uno de los más peligrosos de la ciudad, legendario no sólo por ser colindante con la tristemente Colonia Buenos Aires (famosa por haber padecido el asesinato de seis jóvenes en septiembre de 1997), sino porque en él están todos los comercios que se dedican a la venta de autopartes robadas, al tráfico de drogas y la violencia y los tiroteos son algo cotidiano…


Vi la hora y eran las 4 de la tarde, así que con la luz del sol estábamos en una ventajosa situación para buscar a un muerto… nos subimos al auto, coloqué unas monedas sobre el tablero y nos encaminamos hacia el temido barrio…

Tardamos en llegar a consecuencia de un inexplicable embotellamiento, así que en cuanto nos adentramos por sus peligrosas calles ya pasaban de las 5:30… le pedí a mi esposa que se colocara al volante para poder dedicarme a ver en dónde había un muerto al que pudiéramos llevarnos…

Mientras más avanzábamos más se escondía el sol… comencé a temer que mi decisión hubiera estado equivocada, pero la videncia me había dicho que era la zona correcta…

- da vuelta a la izquierda en la calle que sigue y luego a la derecha – pedí a mi esposa mientras pasábamos a lado de un grupo de borrachos que con navajas en mano discutía violentamente…
- estás seguro? – me inquirió…
- confía en mi videncia - le dije y ella sonrió…

Al llegar a la avenida Doctor Vertiz dio vuelta a la derecha como le pedí, quedando los últimos rayos del sol dándome directamente en la cara… seguimos varias calles, a veces avanzando y en otras deteniéndonos por la luz roja de los semáforos… y fue en uno de esos cambios a la luz verde, coincidiendo con el último destello de luz antes de que callera la tarde, que lo vi: estaba parado en medio del callejón sobre una vistosa cruz color azul clavada en el concreto, parecía que estaba esperándonos, miraba hacia nuestro auto, era la silueta de un hombre de edad madura… le calculé unos 55 años, delgado, con barba de varios días, pantalón de mezclilla y camisa de cuadros, zapatos finos y con un hoyo en el ojo izquierdo de donde se percibía sangre seca…

Le pedí a mi esposa que detuviera el auto, tomé las monedas, los enseres y me bajé presuroso… crucé la calle, me detuve frente a él, cruzamos miradas y con un leve movimiento de cabeza asintió… dejé el dinero frente a la cruz, saqué los utensilios e hice el ritual, regresé al coche y pedí a mi esposa que arrancara: calculo que no fueron más de dos minutos en todo el proceso…

- los muertos siempre tienen como referencia el sitio donde mueren – dije – vayan o vengan finalmente terminan regresando al mismo lugar hasta que alguien los rescata…
- puede ser – se quejó ella - pero por lo pronto para “este muertito” la única referencia que tiene es el asiento trasero de nuestro auto…

Volteé hacia atrás y efectivamente vi que la figura del desencarnado estaba ahí, mirándonos fijamente, mientras esbozaba una maliciosa sonrisa… percibí que quería hablar conmigo…

- ni lo intentes – le advertí – no me interesa tu vida ni por qué te mataron… hicimos un trato: se cumple, te damos luz y cada quien sigue su camino – asintió - además tápate el ojo – agregué – no trates de chantajearme con la herida que te provocó la muerte – tras lo cual el desencarnado puso una de mano sobre el orificio, por instantes su figura se esfumó y cuando reapareció su rostro “se veía” completo…

Irónicamente el tráfico desapareció, llegamos rápido al Templo espiritual de mi padrino y cuando estacionamos el auto el asiento trasero estaba vacío… entramos, saludamos a todos y entregamos lo pactado con el muerto: mi padrino sonrió…

Sobre una mesa ya estaba preparada una gran lengua de cerdo dentro de una olla de barro… mi padrino se me quedó viendo…

- te toca – soltó burlón…
- no sé cómo se hace – le dije…
- pues ahorita aprendes – me avisó y comenzó a explicarme mientras me señalaba cada uno de los frascos con diferentes contenidos que se encontraban a lado de la cazuela…

Mientras hacía los preparativos el muerto se plantó frente a mí… cuando terminé mi padrino decidió que no sólo trabajaría en lo que él necesitaba, sino que todos los presentes podíamos hacer peticiones para que el desencarnado se encargara de realizarlas por el pago que se le entregaba: nos entregó trozos de papel estraza para hacer nuestras respectivas anotaciones… unos 30 minutos después activé el trabajo, pero tuvimos que esperar dos horas hasta que se consumió…

En nuestro caso lo que solicitamos se resolvió en 9 días…

Para conocer el origen de esta serie de textos, dar click en la siguiente dirección: http://basurerodealmas.blogspot.mx/2014/07/como-viven-los-muertos-1.html