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10 de diciembre de 2020
Tambores batá
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8 de octubre de 2013
Mi vida en la Santería 13: violación ante una Nganga
1.
Mi
esposa estaba fuera de la ciudad, pero
antes de irse me avisó que la conocida de una familiar necesitaba consultarse con
urgencia… yo me negué, pues por ética siempre habíamos trabajado religión de la
siguiente manera: si el paciente era hombre yo debía estar presente, pero si
era mujer ella debía estar presente… con eso se evitan los malos entendidos,
pero me dijo que era inaplazable el registro y que de por medio iba una especial
solicitud que le habían hecho…
Acepté
no muy convencido y para no complicarme la vida solicité la presencia de un
amigo Babalowo, con el objeto de que la consulta se realizara ante Orunmila…
posteriormente pacté vía telefónica la cita con la mujer para el martes a las
ocho de la noche…
2.
El
día señalado el Babalowo se retrasó y la mujer llegó anticipadamente, así que
para mí fueron largos minutos de incomodidad (ya desde entonces algo me tenía irritado)…
algunas confesiones y la relación con el familiar de mi esposa fueron el tema, hasta
que mi amigo hizo acto de presencia… se hizo la consulta al pie de Orunla…
3.
Lo
interesante del registro, aparte de lo que marcaban los signos, fueron las polémicas confesiones de la propia mujer:
ella y la familiar, quienes trabajaban juntas, habían estado buscando
soluciones a “ciertos problemas” que las llevaron a las garras de un iniciado en Osha y que estúpidamente (por las mezclas
religiosas que hacía), también practicaba el Palo…
Así,
un autonombrado “Santero-Palero” les prometió el mar, el cielo, las estrellas y
el universo completo… a cambio de no mucho…
La
familiar hizo caso a su prudencia y se limitó a recibir “guerreros de Osha”,
elekes y de paso pidió algunas obras para someter y poder controlar a su esposo,
mientras que “nuestra paciente” solicitó varias cosas que a mí me parecieron
extrañas: restablecer la relación con su esposo, que sus hijos la aceptaran de
nuevo como “mamá”, poder regresar a su casa y un buen empleo…
Ante
situaciones extrañas, la familiar hizo acto de sensata desaparición, pero la
paciente se involucró en una serie de “actividades” religiosas plagadas de contradicciones e incongruencias…
4.
Nos
contó, por ejemplo, que el padrino Santero-Palero sin más comenzó a decirle que
ella era la “elegida” para ser una gran sacerdotisa en la Santería y el Palo,
que podía hacer lo que quisiera sin tener iniciaciones, que era protegida por
todos los Orishas y los Mpungos, que la separación de su esposo fue porque su
verdadero destino era ser pareja de un religioso
muy poderoso y que debía dejar el pasado muy atrás para labrar su futuro, que
tendría mucho dinero y que sería una religiosa muy famosa y reconocida por sus
dones a nivel universal…
5.
Y
ella creyó todo… pero claro, para poder conseguir todo lo anterior
Santero-Palero debería haberle antes una serie de ceremonias para “activar” ese
poder”, para lo cual necesitaba sangre de su menstruación, cabello, uñas de pie
y mano, vello púbico, saliva, restos de la suela de su zapato y otros menesteres
más escabrosos… por si fuera poco, se realizarían sacrificios de 4 patas y se pintarían varias patipembas para jalar la energía del mundo de los
muertos…
Todo
eso formaría parte de unos llamados “cartuchos” que entrarían en una poderosa
Nganga durante una ceremonia, misma que incluiría rompimiento, baño con hierbas
y velaciones para que ella acumulara el poder divino que los dioses le tenía
preparado… y se acordó el día de la “gran iniciación”…
Nuestra
paciente - continuó relatando - llegó puntual, cumplió con los requisitos y se dispuso a realizar
todo lo que el Santero-Palero le indicara… pero en algún momento todo se salió de control y al momento
del rompimiento y los baños frente a la Nganga, su nuevo padrino incluyó
mantener relaciones sexuales, después de las cuales él se disculpó no sin antes
decir que si bien el sexo no estaba planteado, el propio Nfumbe lo guio a ese
punto para que ella tuviera más poder de lo planeado…
-
prácticamente me violó – afirmó un que sin mostrar emoción alguna…
Así
que a partir de este día, y a cambio de la agresión sexual, la paciente fue
“autorizada” a fundamentar omieros, realizar rompimientos, ejecutar ceremonias
ante la Nganga, ir a panteones a ejecutar obras de Palo y Santería, hacer
rogaciones de cabeza, matar plumas y efectuar marcaciones durante rayamientos…
eso sí - aclaró ella de manera muy puntal - nunca fue consagrada en Palo y a la vez dio inicio a una especie de noviazgo con su padrino…
Posteriormente
al proceso de “iniciación”, el poco contacto que ella tenía con su esposo y sus
hijos se rompió en definitiva, sus amigos la abandonaron y su familia se
distanció considerablemente, por lo cual quedó sin más compañía que el padrino…
6.
Orunmila
marcó las obras, cerró el registro, y tras algunos comentarios más, la mujer pagó
el derecho y se retiró…
Una
vez solos mi amigo comentó:
-
de acuerdo a los signos que marcó Orunla, lo más seguro es que tu ahijada sea
hija de Oshun…
-
NO es mi ahijada – acoté…
-
como sea, es hija de Oshun, bisexual y está acostumbrada a obtener lo que desea
a través del sexo – sentenció…
-
es problema de ella lo que haga o deje de hacer – insistí…
-
bueno, y por qué estás tan negativo? – me cuestionó mi amigo…
-
hay situaciones que ella contó que no me convencen - me sinceré…
-
como sea, tú me trajiste para registrarla, así que es tu ahijada y entre otras
cosas tendrás que parirle los guerreros…
-
estás mal – le solté entre risas – yo a esa mujer no le entrego nada…
-
bien, eso lo arreglo yo – avisó recuperándose de las carcajadas que le
asaltaron – pero por lo pronto organiza todo para vernos el sábado en su casa y
realizar las obras: baño con omiero y rompimiento, entrega de guerreros, limpia
de casa, rogación de cabeza y colocación de elekes…
-
eso te toca conseguirlo a ti… todo: recuerda que yo trabajo de sol a sombra en una oficina –
pretexté…
-
insisto: no sé qué te tiene tan molesto – decidió finalmente encararme….
-
aparte de que no le creo todo lo que dijo, me indigna esa chingadera de que violes sexualmente a
una mujer frente a una Nganga… y que el Nfumbe y los Mpungos “no digan nada” –
protesté…
-
los signos hablaron, pero supongo que al momento de las obras mostrarán más –
manifestó con cierta paciencia – ya veremos que habla el oráculo el día de las obras…
entonces entenderemos más cosas…
No
respondí… nos despedimos pero antes de que se fuera le pedí que consiguiera una
Santera para realizar las obras… él se fue y yo sentí una especie de
náusea: la mujer sufrió una violación frente
a la Nganga, sí, pero finalmente ella
se veía muy cómoda siendo amante de ese cabrón porque se creyó eso del poder, el
dinero y la fama…
Me
quedé con ese malestar el resto de la noche... aunque posteriormente también pensé en que eso de tener sexo frente a un atributo religioso es una irreverencia, así que al día siguiente estuve a punto de llamar a
mi amigo y a la mujer para cancelar las obras, pero se impuso la ética:
Orunmila habló en mi casa y lo menos que yo debía hacer era cumplir con su
mandato…
7.
Llegó
el día acordado, mi amigo llegó a mi casa bastante tarde y pretextando fallas
en el automóvil en el que había llegado (en compañía de un Santero que recién
había coronado Eleggua y un Aleyo iniciado en Palo, a quienes yo conocía sólo
de vista), avisó que tendríamos que transportarnos en mi coche… pregunté por la
Santera y dijo que no hubo quien nos apoyara, pero qué él se encargaría de que
no hubiera faltas de respeto…
Bajo
una fuerte lluvia e inmersos en un lento tráfico, llegamos dos horas después de
lo acordado a un restaurant en donde la mujer departía con su familia… de
acuerdo a lo que dijo mi amigo, al cual mandé adentro a recogerla, se hizo presente
ante la mirada desconfiada de su familia… salieron y la seguimos en su auto…
En
cuanto llegamos (a un deprimente departamento), iniciamos los preparativos en
los cuales me descubrí molesto no sólo por la arrogancia con la que ella se
comportaba, sino también porque comenzó a dirigirse a mí como “padrino”… así
que conociendo la regla de que un religioso no debe trabajar enojado, me
desligué lo más que pude de las labores…
8.
Durante
las obras sucedió lo siguiente:
La
paciente con soberbia nos solicitó que de todo lo que se hiciera ese día no se
le informara a nuestra familiar… más por el tono que usó, me dejó claro que no había
conciencia religiosa sobre lo que estaba por recibir…
Se
le comunicó que debido a ciertos problemas de salud que padecía en ese momento,
yo no sería el encargado de entregarle sus guerreros, lo cual haría el otro Santero
que nos acompañaba… al principio se sorprendió, pero después de explicarle al
detalle los riesgos que habría si un enfermo hacía el paritorio, quedó más o
menos convencida…
El
Babalowo procedió a un medio rompimiento, indicando que ella debería
completarlo y ponerse un top antes de
proceder a lavarle la cabeza con hierbas de omiero, para lo cual la mandó a
terminarlo al baño…
De
la recámara se escuchó la voz de la mujer anunciando que había concluido, tras
lo cual el Babalowo entró y a los minutos salió molesto quejándose de que si
bien le dio instrucciones precisas a la mujer de vestirse, ella lo recibió
completamente desnuda, por lo que él le exigió se cubriera antes de continuar
con el baño…
Una
vez que salió de la ducha se procedió al paritorio, para lo cual no tuve más
remedio que acatar la instrucción del Babalowo de dar obi y hacerme cargo de
los animales… al terminar se le mandó nuevamente a realizar otro baño con
omiero…
Realizado
el segundo despojo salió vestida con diminuto short y un top bastante ajustado
y escotado: aquello me molestó, pero terminé enfurecido cuando mi amigo me
ordenó que me encargará de la ceremonia de entrega de elekes…
Una vez que terminé las letanías y colocación de los collares, se procedió a la
rogación, la cual hizo el propio Bablowo…
Posteriormente
el Babalowo hizo el intento de entregarme una escoba y un trapeador para que
fuera yo el encargado de limpiar la casa con un omiero especial que se
encontraba en un balde, más lo fulminé con la mirada a manera de “no te atrevas
a pedírmelo”… soltó una carcajada, dijo en voz alta “se me olvidaba que estás enfermo” y solicitó al otro Santero lo
hiciera…
9.
Cerré
el oráculo y para terminar mi amigo me preguntó si deseaba darle algún consejo
a la mujer, tras lo cual le dije en tono tajante…
-
si bien por las razones que te explicaron no pude ser “tu padrino”, de todos
modos todos pertenecemos a la casa del Babalowo aquí presente, y por lo mismo
debemos asumir las reglas que en ella se rigen…
-
estoy de acuerdo – dijo ella muy solemne…
-
sin embargo, debe quedarte claro que aunque no sea yo tu padrino, soy tu mayor
en la religión…
-
estoy totalmente de acuerdo – aceptó…
-
razón por la cual – continué – te
prohíbo que vuelas a trabajar religión en tu vida hasta que no hayas coronado
Santo… principalmente en eso de torcerle el cuello a cualquier animal…
-
por qué? – preguntó con un tono de reclamo…
-
porque no tienes las iniciaciones que se requieren para trabajar religión… y si
persistes en hacerlo lo único que provocarás será cargarte de osogbo, generando
con ello más retrasos en tu vida…
-
estoy totalmente de acuerdo con lo que te acaban de decir – intervino el
Babalowo y sentenció - así que nada de trabajar religión…
-
lo acepto – dijo no muy convencida…
-
y también quiero que te quede claro lo siguiente: por más que cualquier pendejo
quiera convencerte de que “él te da permiso de trabajar Palo o Santería”, hasta
que yo no te lo autorice nunca podrás hacerlo…
-
de acuerdo – dijo de mala gana…
10.
Nos
despedimos, pero ya que estábamos por salir la mujer llamó al Babalowo y
platicó con él a solas…
Posteriormente,
durante el largo trayecto de regreso y bajo una torrencial lluvia, el Babalowo
dijo que las tiradas de obi ratificaban la mayoría de los aspectos que él me
había comentado sobre la paciente… aunque se habían agregado algunos “peores”…
-
pero lo más preocupante – dijo mi amigo - es que sí hubo violación por parte del Santero-Palero, pero también de alguna manera ella lo permitió…
-
ahora entiendes mi enojo? – exclamé…
-
te comprendo – aceptó – y por eso estuve de acuerdo contigo cuando le
prohibiste trabajar religión…
-
y para qué te llamó? – le interrogué…
-
para decirme que no tenía completo el derecho que pagaría por las obras…
-
vaya – exclamé…
-
quedó muy formalmente de depositármelo en dos semanas…
-
vaya – repetí…
-
le di tu número de cuenta bancaria – avisó en tono burlón…
-
eres un cabrón – le solté…
-
pero con lo que me adelantó nos alcanza para irnos a cenar – dijo…
Solté
un gruñido y decidí poner más atención al volante…
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