En la práctica de la Santería e Ifá resulta indiscutible que el consejo que dan los Orishas tiene más peso que las obras que mandan hacer. Esta idea tiene un fundamento espiritual y práctico profundo que vale la pena explicar con claridad.
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16 de mayo de 2026
El consejo da sentido al ebboe en la Osha e Ifà
En la práctica de la Santería e Ifá resulta indiscutible que el consejo que dan los Orishas tiene más peso que las obras que mandan hacer. Esta idea tiene un fundamento espiritual y práctico profundo que vale la pena explicar con claridad.
31 de marzo de 2023
Todo eso lo intentó el Babalowo en Semana santa
1.
—Su primer error, de ambos, fue aceptar que les coronaras Santo en Semana santa, sólo a un ignorante como tu padrino se le ocurre hacer ceremonias esos días.
—Él no
cree en Dios ni en esas celebraciones, solo en los Orishas — se
defendió el hombre — además, el Babalowo escogió la fecha en que íbamos a
coronar.
—La Semana santa no es una “celebración”, no se festeja nada, es una conmemoración — ignoré la excusa — no se trata de creer o no, y ya no digamos de respetar, sino de entender que en esa semana se mueven muchas energías que alteran cualquier iniciación o ceremonia de cualquier religión o práctica espiritual.
—Oye, él le preguntó a Orunmila y su palabra nunca cae al piso —
secundó su esposa, hablando por primera vez — por eso aceptamos.
Los observé y al parecer, por encima de la canallada que hizo el Babalowo, parecían defenderlo, buscaban justificar que fuera un pendejo o no querían meterse en más problemas criticándolo por miedo… o algo.
—Con este tipo de sacrilegios que hizo tu padrino — les advertí — incluso me pregunto si les hicieron correctamente su Yoko osha.
Estábamos en los Viveros de Coyoacan, el lugar que usé como condición para verlos, por aquello de que el COVID 19 sique activo y matando mexicanos todos los días. A punto estuve de citarlos en la cafetería Tierra Garat, la cual tengo ganas de conocer, pero la prudencia se impuso.
—Dejemos de distraernos: necesito se sienten frente a mí para consultarlos con videncia — pedí, se acomodaron y alterné mi mirada en los ojos de ella y luego los de él, varias veces, hasta que interrumpieron mi silencio.
—¿Por qué pusiste cara de asombro? — dijo la mujer.
—Porque creo que tu padrino no es lo que parece.
2.
—¿Por qué se iniciaron el a Osha? — los cuestioné.
—Queremos tener familia — dijo ella.
—Sin embargo, no ha sido posible — secundó él el motivo.
—El Babalowo dijo que debíamos iniciarnos y recibir a Yemaya porque ella es la dueña de la fertilidad.
Los observé y sentí pena por ellos: otra pareja más que cae en las manos de un estafador iniciado en Ifa.
—Bien, hagamos un resumen — les avisé para no desviarnos del motivo que los llevó a buscarme — ustedes coronaron Santo en semana santa, y ambos resultaron hijos de Yemaya, por eso a su padrino se le hizo fácil parirlos como jimaguas. ¿Voy bien?
—Sí.
—Él es hijo de Shangó y Yemaya y ustedes al revés: Yemaya con Shangó.
—Sí, pero el Babalowo nos explicó que él es oni-oni y que sólo corre de izquierda a derecha — señaló la mujer — así que nosotros no seríamos “reyes” como él.
—¿Sabían que solo esos dos Orihsas, de toda la corte africana, son reyes?, y son los únicos que deben portar corona en sus soperas e ir en pilón.
—Oshun es reina y me hace mucho frente — me interrumpió la mujer.
—¡Solo Yemayá y Shangó son reyes! — protesté — lo demás, como darle un violín a Oshun, coronar Yemaya con oro para Olokun y muchas obras más, son inventos de algunos cubanos.
La pareja me miró sorprendida y procedió a explicarme todos los lugares comunes en los que su padrino incurría al momento de explicar la mecánica de la Osha e Ifa.
—Voy a corregir mi opinión: su padrino no es un pendejo ignorante, es un cabrón hijo de la chingada — avisé — a eso me refería con que no es lo que parece.
—No entiendo — dijo el hombre.
—Ya lo harás — avisé — sigamos: así que luego de coronar y durante casi año y medio su padrino les vende y vende Orishas, hasta que ustedes simplemente se ven en la quiebra.
—Al cuestionar algunas cosas de su actitud empezamos a creer que sí, nos entregaba atributos solo para sacarnos dinero, porque las razones que nos daba no las estábamos viviendo tal cual nos amenazaba.
—Nos dijo que en breve tendríamos graves problemas, pleitos con… — dijo la mujer, mas la interrumpí.
—Fue cuando les entregó Ibeyis, pero luego les advirtió que la guerra que vendría sería terrible y que deberían recibir Agayú y Olokun para poder defenderse con la fuerza de los volcanos y los tsunamis.
—Sí — respondieron al mismo tiempo.
—También quería hacerlo en Semana santa — señalé — fue cuando ustedes decidieron huir del ese Ilé, sobre todo porque les dijo que debía ser en esos días para recibirlos con “todo su poder”.
—Sí — dijo él — investigamos en internet y descubrimos que en su blog usted señala que Agayú y Olokun no son Orishas para guerrear, sino para la estabilidad emocional y la espiritualidad.
—Respectivamente, sí — secundó la mujer.
—Él los busca por teléfono para presionarlos con las ceremonias, ustedes le dicen que no tienen dinero, se enoja, reiteras la falta de dinero, insiste, comienzan a discutir y le avisas que ya no volverán verlo.
—Sí.
—Entonces comienza a irles mal, sobre todo a ella: pierde su trabajo, intentan robarle su auto, se salva de ser violada, la asaltan y finalmente se cae y se rompe una pierna luego de ir a una cita de trabajo.
—Sí, pero en realidad todas las desgracias le pasan ella, yo no he tenido mayores problemas.
—¿Y después de todo eso siguen sin entender por qué les va mal?
—Quizá él nos volteó a los Santos, porque por ser oni-oni y padrino tiene autoridad para… — aventuró ella.
—“Autoridad” mis güevos la interrumpí.
—Ya me cansé de explicarle que seguramente Yemayá y Shangó están enojados con nosotros por habernos alejado del padrino — intervino él señalando a su esposa.
—Seberían de estudiar un poco de la religión de los Orishas: eso que dices son tonterías parecidas a las pendejadas que dice tu padrino — acusé — ¡ustedes están brujeados porque quiere destruirlos!
3.
—¿Ya se enojó? — preguntó la mujer — porque está diciendo groserías, pero no ha dicho “mierda” ni “vaya”, como luego cuenta en los escritos de su blog.
Miré a la mujer y no tuve más remedio que levantar los ojos hacia el cielo buscando la paciencia que se había extraviado minutos antes entre los numerosos árboles que nos rodeaban.
4.
—Ahora vas a entender porque afirmé que tu padrino es un cabrón hijo de la chingada — miré con dureza al hombre — quiere destruirlos y de la manera más ruin: como sabe que ustedes son una buena pareja quiere matar a tu esposa para que luego tú mueras de tristeza, por eso las calamidades solo las padece ella. Así, tras su muerte, te convirtieras en alcohólico, te desinteresaras por la vida, vivieras deprimido, renunciaras a tu empleo… en fin, que acabarás convertido en un guiñapo, y con suerte, te pegaras un tiro en la cabeza.
—¡Dios! — exclamó la mujer.
—Y para conseguirlo pactó con un muerto — agregué.
La pareja intercambió miradas, ella comenzó a gimotear y él la abrazó con desesperación para después también llorar.
—¡Maldito perro! —gritó él.
—¡Dios mío, Dios mío, Dios mío! — exclamó ella.
—Yaa, dejen de manchar su alma con sentimientos caninos… además Dios no es tuyo, es de todos, es comunista — señalé a la mujer — como sea, aquí nadie está afirmando que eso vaya a suceder.
5.
—Eso suena demasiado perverso — dijo ella gimoteando.
—Aunque tiene lógica lo que nos estás explicando — intervino él — solo a una persona con el alma podrida se le podría ocurrir hacernos daño de tal manera solo porque no tenemos dinero.
—La religión de los Orishas está plagada de religiosos a quienes les fundieron el cerebro a altas temperaturas por alguna iniciación mal hecha, y si a eso le agregas que muchos son delincuentes o prófugos de la justicia, entonces comprenderás por qué muchos Santeros y Babalowos pueden aglutinar tanta maldad.
—Lo que quiere hacer este hombre no tiene nombre — se quejó él.
—“Quería”, dilo en verbo pasado — pedí.
—¿Por qué no conseguirá salirse con la suya? — quiso saber ella.
—Por diferentes razones, entre ellas que ustedes realmente son oni-oni y si conocieran de religión sabrían que entre muchas cosas Shangó no puede ni debe cometer matricidio… todo es muy sencillo: harán algunas obras, se darán baños de hierbas, pero el ebboe más importante es dejar de tenerle miedo.
—¡Gracias, eres un ángel! — gritó la mujer.
—No vuelvas a señalar eso — protesté — esas “cosas” con alas, que dicen son de color blanco y son buenas, no existen, si de verdad han leído mi blog deberías saberlo, mejor tomen nota de lo que tienen qué hacer.
Comencé a dictarles mientras ella anotaba en su celular y él grababa al mismo tiempo lo que yo decía. Media hora después, tras aclararles sus dudas, di por concluida la consulta, pero ellos no.
—¿Y cuando vea que no pudo matarla a ella y que seguimos juntos y que…
—Deja de darle vueltas al asunto, no sucederá — pedí al hombre — ya dije: Shangó no puede ni debe cometer matricidio, así que con las obras que les di, sobre todo al darles a Yemayá y Shangó los carneros cruzados bastará para que todo se le revierta.
—¿Se le va a regresar todo lo hizo contra nosotros? — cuestionó la mujer.
—Yo no trabajo de esa manera, la justicia se la dejo a los Santos, pero sí les diré: un pleito entre las energías de los Orishas tiene secuelas terribles, seguro no se acordarán, pero el incendio de bares como La Montaña, Can-Can, Casino Terrazas y Lobohombo, lo demuestran. Por ejemplo, este último fue resultado de un pleito entre Oggún y Shangó.
—Claro que me acuerdo, fueron casos muy sonados — dijo él.
6.
—¿Usted podría sacrificarles el chivo a Eleggua y los carneros a Yemayá y Shangó? — preguntó la mujer, en realidad suplicó.
—No lo haré, y no pregunten los motivos, pero los puedo recomendar a un Santero cubano de todas mis confianzas que seguro lo hará, así como a un Mayombero para desprenderte del muerto.
—Hace rato cuestionaba a los practicantes cubanos.
—Cuidado con lo que dices — advertí al hombre señalándolo con el dedo índice — va de nuevo: si han leído mi blog, habrán notado que no generalizo cuando pongo en evidencia a Santeros y Babalowos, siempre hago la aclaración, “algunos”, ALGUNOS, son deshonestos.
—¿Entonces nos da el teléfono de sus amigos Santero y Palero? — pidió la mujer.
—Perdón, pero ¿ya con eso estamos salvados? — insistió él — ¿por qué los Orishas, si son deidades, no se habían dado cuenta de la canallada de nuestro padrino y bloquearon todo lo que hizo contra nosotros?
—En primer lugar, porque no son dioses, son energías, y también porque ustedes no han hecho ebboe para “contarles” lo que sucedió — ambos me observaron con incredulidad, suspiré — si van a seguir en la Osha pónganse a estudiar — les advertí — ¿saben cuál es el primer animal que bajó a la Tierra?
—No…
—Cuenta la leyenda que fue una gallina, enviada por Olofi, para que le informara cómo estaba su creación, así que bajó, vio que todo estaba en orden y volvió para contar que ya podía crearse al ser humano. Por eso en cada ebboe se inmolan emplumados, para que vayan al cielo y avisen que alguien está haciendo sacrificios para pedir bendiciones.
—¿Ya con eso?
—Sí, pero agregaré algo más: su padrino violentó el equilibrio espiritual al coronarlos en Semana santa, y eso significa mucho, muchísimo más de lo que se imaginan o de lo que hemos hablado aquí.
—Su primer error, de ambos, fue aceptar que les coronaras Santo en Semana santa, sólo a un ignorante como tu padrino se le ocurre hacer ceremonias esos días.
—La Semana santa no es una “celebración”, no se festeja nada, es una conmemoración — ignoré la excusa — no se trata de creer o no, y ya no digamos de respetar, sino de entender que en esa semana se mueven muchas energías que alteran cualquier iniciación o ceremonia de cualquier religión o práctica espiritual.
Los observé y al parecer, por encima de la canallada que hizo el Babalowo, parecían defenderlo, buscaban justificar que fuera un pendejo o no querían meterse en más problemas criticándolo por miedo… o algo.
—Con este tipo de sacrilegios que hizo tu padrino — les advertí — incluso me pregunto si les hicieron correctamente su Yoko osha.
Estábamos en los Viveros de Coyoacan, el lugar que usé como condición para verlos, por aquello de que el COVID 19 sique activo y matando mexicanos todos los días. A punto estuve de citarlos en la cafetería Tierra Garat, la cual tengo ganas de conocer, pero la prudencia se impuso.
—Dejemos de distraernos: necesito se sienten frente a mí para consultarlos con videncia — pedí, se acomodaron y alterné mi mirada en los ojos de ella y luego los de él, varias veces, hasta que interrumpieron mi silencio.
—¿Por qué pusiste cara de asombro? — dijo la mujer.
—Porque creo que tu padrino no es lo que parece.
2.
—¿Por qué se iniciaron el a Osha? — los cuestioné.
—Queremos tener familia — dijo ella.
—Sin embargo, no ha sido posible — secundó él el motivo.
—El Babalowo dijo que debíamos iniciarnos y recibir a Yemaya porque ella es la dueña de la fertilidad.
Los observé y sentí pena por ellos: otra pareja más que cae en las manos de un estafador iniciado en Ifa.
—Bien, hagamos un resumen — les avisé para no desviarnos del motivo que los llevó a buscarme — ustedes coronaron Santo en semana santa, y ambos resultaron hijos de Yemaya, por eso a su padrino se le hizo fácil parirlos como jimaguas. ¿Voy bien?
—Sí.
—Él es hijo de Shangó y Yemaya y ustedes al revés: Yemaya con Shangó.
—Sí, pero el Babalowo nos explicó que él es oni-oni y que sólo corre de izquierda a derecha — señaló la mujer — así que nosotros no seríamos “reyes” como él.
—¿Sabían que solo esos dos Orihsas, de toda la corte africana, son reyes?, y son los únicos que deben portar corona en sus soperas e ir en pilón.
—Oshun es reina y me hace mucho frente — me interrumpió la mujer.
—¡Solo Yemayá y Shangó son reyes! — protesté — lo demás, como darle un violín a Oshun, coronar Yemaya con oro para Olokun y muchas obras más, son inventos de algunos cubanos.
La pareja me miró sorprendida y procedió a explicarme todos los lugares comunes en los que su padrino incurría al momento de explicar la mecánica de la Osha e Ifa.
—Voy a corregir mi opinión: su padrino no es un pendejo ignorante, es un cabrón hijo de la chingada — avisé — a eso me refería con que no es lo que parece.
—No entiendo — dijo el hombre.
—Ya lo harás — avisé — sigamos: así que luego de coronar y durante casi año y medio su padrino les vende y vende Orishas, hasta que ustedes simplemente se ven en la quiebra.
—Al cuestionar algunas cosas de su actitud empezamos a creer que sí, nos entregaba atributos solo para sacarnos dinero, porque las razones que nos daba no las estábamos viviendo tal cual nos amenazaba.
—Nos dijo que en breve tendríamos graves problemas, pleitos con… — dijo la mujer, mas la interrumpí.
—Fue cuando les entregó Ibeyis, pero luego les advirtió que la guerra que vendría sería terrible y que deberían recibir Agayú y Olokun para poder defenderse con la fuerza de los volcanos y los tsunamis.
—Sí — respondieron al mismo tiempo.
—También quería hacerlo en Semana santa — señalé — fue cuando ustedes decidieron huir del ese Ilé, sobre todo porque les dijo que debía ser en esos días para recibirlos con “todo su poder”.
—Sí — dijo él — investigamos en internet y descubrimos que en su blog usted señala que Agayú y Olokun no son Orishas para guerrear, sino para la estabilidad emocional y la espiritualidad.
—Respectivamente, sí — secundó la mujer.
—Él los busca por teléfono para presionarlos con las ceremonias, ustedes le dicen que no tienen dinero, se enoja, reiteras la falta de dinero, insiste, comienzan a discutir y le avisas que ya no volverán verlo.
—Sí.
—Entonces comienza a irles mal, sobre todo a ella: pierde su trabajo, intentan robarle su auto, se salva de ser violada, la asaltan y finalmente se cae y se rompe una pierna luego de ir a una cita de trabajo.
—Sí, pero en realidad todas las desgracias le pasan ella, yo no he tenido mayores problemas.
—¿Y después de todo eso siguen sin entender por qué les va mal?
—Quizá él nos volteó a los Santos, porque por ser oni-oni y padrino tiene autoridad para… — aventuró ella.
—“Autoridad” mis güevos la interrumpí.
—Ya me cansé de explicarle que seguramente Yemayá y Shangó están enojados con nosotros por habernos alejado del padrino — intervino él señalando a su esposa.
—Seberían de estudiar un poco de la religión de los Orishas: eso que dices son tonterías parecidas a las pendejadas que dice tu padrino — acusé — ¡ustedes están brujeados porque quiere destruirlos!
3.
—¿Ya se enojó? — preguntó la mujer — porque está diciendo groserías, pero no ha dicho “mierda” ni “vaya”, como luego cuenta en los escritos de su blog.
Miré a la mujer y no tuve más remedio que levantar los ojos hacia el cielo buscando la paciencia que se había extraviado minutos antes entre los numerosos árboles que nos rodeaban.
4.
—Ahora vas a entender porque afirmé que tu padrino es un cabrón hijo de la chingada — miré con dureza al hombre — quiere destruirlos y de la manera más ruin: como sabe que ustedes son una buena pareja quiere matar a tu esposa para que luego tú mueras de tristeza, por eso las calamidades solo las padece ella. Así, tras su muerte, te convirtieras en alcohólico, te desinteresaras por la vida, vivieras deprimido, renunciaras a tu empleo… en fin, que acabarás convertido en un guiñapo, y con suerte, te pegaras un tiro en la cabeza.
—¡Dios! — exclamó la mujer.
—Y para conseguirlo pactó con un muerto — agregué.
La pareja intercambió miradas, ella comenzó a gimotear y él la abrazó con desesperación para después también llorar.
—¡Maldito perro! —gritó él.
—¡Dios mío, Dios mío, Dios mío! — exclamó ella.
—Yaa, dejen de manchar su alma con sentimientos caninos… además Dios no es tuyo, es de todos, es comunista — señalé a la mujer — como sea, aquí nadie está afirmando que eso vaya a suceder.
5.
—Eso suena demasiado perverso — dijo ella gimoteando.
—Aunque tiene lógica lo que nos estás explicando — intervino él — solo a una persona con el alma podrida se le podría ocurrir hacernos daño de tal manera solo porque no tenemos dinero.
—La religión de los Orishas está plagada de religiosos a quienes les fundieron el cerebro a altas temperaturas por alguna iniciación mal hecha, y si a eso le agregas que muchos son delincuentes o prófugos de la justicia, entonces comprenderás por qué muchos Santeros y Babalowos pueden aglutinar tanta maldad.
—Lo que quiere hacer este hombre no tiene nombre — se quejó él.
—“Quería”, dilo en verbo pasado — pedí.
—¿Por qué no conseguirá salirse con la suya? — quiso saber ella.
—Por diferentes razones, entre ellas que ustedes realmente son oni-oni y si conocieran de religión sabrían que entre muchas cosas Shangó no puede ni debe cometer matricidio… todo es muy sencillo: harán algunas obras, se darán baños de hierbas, pero el ebboe más importante es dejar de tenerle miedo.
—¡Gracias, eres un ángel! — gritó la mujer.
—No vuelvas a señalar eso — protesté — esas “cosas” con alas, que dicen son de color blanco y son buenas, no existen, si de verdad han leído mi blog deberías saberlo, mejor tomen nota de lo que tienen qué hacer.
Comencé a dictarles mientras ella anotaba en su celular y él grababa al mismo tiempo lo que yo decía. Media hora después, tras aclararles sus dudas, di por concluida la consulta, pero ellos no.
—¿Y cuando vea que no pudo matarla a ella y que seguimos juntos y que…
—Deja de darle vueltas al asunto, no sucederá — pedí al hombre — ya dije: Shangó no puede ni debe cometer matricidio, así que con las obras que les di, sobre todo al darles a Yemayá y Shangó los carneros cruzados bastará para que todo se le revierta.
—¿Se le va a regresar todo lo hizo contra nosotros? — cuestionó la mujer.
—Yo no trabajo de esa manera, la justicia se la dejo a los Santos, pero sí les diré: un pleito entre las energías de los Orishas tiene secuelas terribles, seguro no se acordarán, pero el incendio de bares como La Montaña, Can-Can, Casino Terrazas y Lobohombo, lo demuestran. Por ejemplo, este último fue resultado de un pleito entre Oggún y Shangó.
—Claro que me acuerdo, fueron casos muy sonados — dijo él.
6.
—¿Usted podría sacrificarles el chivo a Eleggua y los carneros a Yemayá y Shangó? — preguntó la mujer, en realidad suplicó.
—No lo haré, y no pregunten los motivos, pero los puedo recomendar a un Santero cubano de todas mis confianzas que seguro lo hará, así como a un Mayombero para desprenderte del muerto.
—Hace rato cuestionaba a los practicantes cubanos.
—Cuidado con lo que dices — advertí al hombre señalándolo con el dedo índice — va de nuevo: si han leído mi blog, habrán notado que no generalizo cuando pongo en evidencia a Santeros y Babalowos, siempre hago la aclaración, “algunos”, ALGUNOS, son deshonestos.
—¿Entonces nos da el teléfono de sus amigos Santero y Palero? — pidió la mujer.
—Perdón, pero ¿ya con eso estamos salvados? — insistió él — ¿por qué los Orishas, si son deidades, no se habían dado cuenta de la canallada de nuestro padrino y bloquearon todo lo que hizo contra nosotros?
—En primer lugar, porque no son dioses, son energías, y también porque ustedes no han hecho ebboe para “contarles” lo que sucedió — ambos me observaron con incredulidad, suspiré — si van a seguir en la Osha pónganse a estudiar — les advertí — ¿saben cuál es el primer animal que bajó a la Tierra?
—No…
—Cuenta la leyenda que fue una gallina, enviada por Olofi, para que le informara cómo estaba su creación, así que bajó, vio que todo estaba en orden y volvió para contar que ya podía crearse al ser humano. Por eso en cada ebboe se inmolan emplumados, para que vayan al cielo y avisen que alguien está haciendo sacrificios para pedir bendiciones.
—¿Ya con eso?
—Sí, pero agregaré algo más: su padrino violentó el equilibrio espiritual al coronarlos en Semana santa, y eso significa mucho, muchísimo más de lo que se imaginan o de lo que hemos hablado aquí.
8 de noviembre de 2020
Algunas verdades sobre Yemaya (homosexuales en Ifa)
1.
Suelo recordarlo numerosas veces: caminar sobre la playa conlleva a pensar
en Yemayá y Olokun, en el mar y su profundidad, dos deidades que a muchos
asustan, nadie vincula entre ellas y pocos comprenden.
Por ejemplo, si en los meses de octubre se camina sobre las playas del caribe
mexicano, se puede tener la suerte de ver cuando las olas se tragan la arena y
dejan al descubierto, por momentos, algunas ruinas ideales para hacer ebboses,
de las pocas obras que a cambio de lo escaso que pide Yemayá, entregan todo,
pero luego, horas después, cuando se busca de nuevo dichos vestigios ya han
desaparecido.
1.
Suelo recordarlo numerosas veces: caminar sobre la playa conlleva a pensar en Yemayá y Olokun, en el mar y su profundidad, dos deidades que a muchos asustan, nadie vincula entre ellas y pocos comprenden.
No se confundan, ella es madre (la primera y la única), se ha dicho hasta
el cansancio, pero también es caprichuda, y por lo mismo, a su alrededor se
tejen leyendas (algunas no me constan, me las han contado y/o las he leído),
donde, por ejemplo, exige ofrendas para regresa el cuerpo de un ahogado, de
esos ególatras que entran al mar sin respeto y salen convertidos en cadáveres. Sí, mucho amor de los Santeros al mar, pero nadie se pregunta a quién
pertenece la playa, esa arena que bien se disfruta o provoca desesperación por
meterse en todos los rincones del cuerpo humano, también sirve para enterrar ebboses,
darse baños para quitar la mala suerte, va dentro la sopera de Olokun, o en el
extremo, se usa para hacer brujerías, sí, pero nadie sabe a quién pertenece. Es como la unión del río y el mar donde hay peces que no necesitan atraparse
para hacer ebboe: se recuesta uno en sus aguas y deja que se acerquen a
picotear el cuerpo para llevarse las maldiciones maternas, pero ¿de quién son
las (mal llamadas) dos aguas? ¿Oshún o Yemayá? no importa su origen sino para
qué sirven. 2.Reflexiono sobre esto mientras escucho a Ludwig van Beethoven, su sonata “Moonlight
Sonata Op 27 No. 2”, en manos de la pianista rusa Anastasia Huppmann, que,
obvio, siendo la Luna la representación astrológica de Yemayá, a muchos les
quedará clara la referencia. Esa obviedad de ligar a la luna con Yemayá tiene espejos donde algunas
circunstancias, astros u objetos, de inmediato se ligan con un Orisha, como por
ejemplo a los gays: siempre se les vincula con Oshun, pero gran error pues quien
les hace frente es precisamente la iracunda dueña del mar. Y así podría seguir
con aclaraciones, pero mejor nos quedamos con Yemayá, la responsable de que
haya homosexuales en Ifa. 3.Es polémico el tema de los Babalowos gays, más la posibilidad existe y está
determinada por el odu Ogunda Kete, el cual incluye este patakie: En la tierra de Adonile,
había una vez un hombre que se llamaba Adekoyi, el cual era maricón, y estaba
perdidamente enamorado de Yemayá Atamara, la cual era mujer de Orunmila. Ella deseosa de ofikale
trupon con Adekoyi, fue a verlo para pedirle que viviera con ella, donde él le
dijo que lo haría si ella que era la dueña de los grandes secretos de Osha y el
Diloggun, le enseñaba el dominio de esta. Dominada por su lujuria volcó en él
sus conocimientos y cuando fue a pedirle el premio de su recompensa, él le
dijo: que todavía faltaba, que viviría con ella si era capaz de hacer que
Orunmila le hiciera Ifa. Ella intercedió valiéndose de sus mañas logrando que
Orunmila le hiciera Ifa. En virtud de esa consagración,
la personalidad de Adekoyi cambió, haciéndose un hombre responsable de su
religión y con numerosas mujeres en su harén. Yemayá al ver aquella
transformación aumentó más su furor por ofikale trupon y creyéndose merecedora
del premio y deseosa, partió rumbo a la casa de Ogunda Kete, el nuevo nombre de
Adekoyi, y le dijo: Vengo para que cumplas tu promesa conmigo. Él le respondió:
por ser la mujer de mi padrino, el cual me ha dado mi valor y hombría en esta
tierra, serías la última mujer con que yo viviría. Yemayá despechada por
aquellas palabras cogió una canasta de mercancías y salió rumbo a la plaza
donde grito a los cuatro vientos y a viva voz lo siguiente: todos ustedes para
que sepan, ese al cual Orunmila le hizo Ifa y ahora se llama Ogunda Kete y que es
muy famoso por sus mujeres y su poder, en mi tierra se llamaba Adekoyi y era
maricón. Por lo cual Orunmila ha ofendido la tierra de este reino. Comenzaron las murmuraciones
de los habitantes de aquella tierra pues ya Ogunda Kete había consagrado a varios
de sus congéneres, los cuales también habían sufrido la transformación del
poder. Orunmila enterado de
aquello, llamó a Ogunda Kete y a sus ahijados y estando arrodillados ante él,
les dijo: el poder que
les di no se los puedo quitar, pero dos caminos les quedan en la vida: uno, no
consagrar a más nadie de sus congéneres, pues todos los que consagren en la
tierra Orisha Ifa serán araye… dos, si quieren conservar la vida nunca más
pueden caer en su antigua falta y los
llevó frente a Eshu, donde se hizo el gran secreto del sellamiento de Odidi (ano) para con eso quitar las murmuraciones que Yemayá
llevó sobre Orunmila y sus ahijados. Y aquí caemos de nuevo en las confusiones: Orunmila advirtió que “no consagrar a más nadie de sus congéneres,
pues todos los que consagren en la tierra Orisha Ifa serán araye (serán
vistos con malos ojos)”, pero ¿a qué se refiere con congéneres: no tener
ahijados o no iniciar a otros homosexuales? Si algún Babalowo valiente (y bien estudiado) se atreve, que nos aclare
este punto, pero por lo pronto señalemos que esto tiene su origen en Cuba, ya
que en la Nigeria yoruba ser gay está ridículamente penado y castigado con la
muerte, mientras que la diáspora cubana presume tener una evolución favorable en la religión, afirmando que ya muchos
iniciados en la Osha e Ifa son homosexuales. Aún queda pendiente de aprobar (en Cuba, obvio), el acceso de mujeres a Ifa,
la Sociedad Cultural Yoruba lo rechaza y el Templo Ifá Iranlówo lo autoriza,
donde Yemayá está dejando oír sutilmente su opinión a partir del oddu Otura Iroso:
las puertas de la casa de Orúnmila están
abiertas para sus hijos e hijas y ninguno está impedido de cruzar el umbral. 4.Volvamos a Yemayá y hagamos otras aclaraciones: se sabe que de ella nace la
vida y la fertilidad, era la dueña del cementerio hasta que Oya y Shangó se lo
quitaron con engaños, es la única propietaria de la riqueza material (NO es
Oshún) y es la verdadera Orisha muertera (NO es Oya), y también representa la intelectualidad,
decisiones justas y sabiduría, y en el extremo, el carácter voluble, arrogante,
irracional y necio. Sí, ello se ha dicho hasta el cansancio, al igual que esa estupidez de la
diáspora cubana de que se le sincretiza con la Virgen de Regla, pero los
religiosos de Osha e Ifa olvidan que sus castigos están cargados de justicia,
que el mar no reconoce esquinas, que para nacer sus hijos primero deben pasar
por el doloroso crecimiento de las espinas dentro de su alma, y por lo mismo,
no la tienen nada fácil ante los retos del destino al que les condena a vivir. “Necia”, se señaló antes, y sí, por eso Yemayá es responsable de que haya
homosexuales en Ifa, y ello no es malo: en términos de moda ya se le reconocerá como una Orisha incluyente en los caminos
de la diversidad, porque al final todos los seres humanos son sus hijos.
28 de mayo de 2019
Otura Di: no es el Diablo, es Abita
1.
Uno de los Oddus que pone en evidencia la
ignorancia de los Babalowos que manejan la vertiente cubana de Ifa es
Otura-Idi, también conocido como Otura
Di, Otura el Diablo y Otura Diablo, no solo porque hace alusión a la metafórica,
incomprendida e injustamente calumniada entidad apodada “El Diablo” (lo que
refleja la perniciosa influencia del catolicismo en la religión Yoruba), sino
porque de ese signo los religiosos solo saben recitar la pelea entre “El
Demonio” y los Ibeyis, repitiendo recibir a los Jimaguas como la solución para vencer enemigos.
Satánica burrada: “El Diablo” (ese señor de piel color roja, con cola,
cuernos y trinche), no forma parte del corpus original de Ifa, por lo que debe
quedar claro que se refiere a la temida Abita: ya veremos su razón de ser e importancia en este
Odu al momento de hacer ebboe.
2.
Hablemos de Otura Di comenzando por algunos
refranes: “al que está de pie, todo el
mundo lo rodea y al caído, nadie lo conoce”, “Ifá no liga ni con la suciedad ni
con la peste”, “cuando el gato no está los ratones hacen fiesta”, “cuando se
pacta un secreto, se juega la vida en él” y “la ignorancia es tan bruta que el ratón reta a pelear al gato”.
Pero hay más: aquí habla Shangó y a él es a
quien hay que mantener contento, también nace Eleggua como el dueño de la
voluntad; se debe evitar la obsesión por tener relaciones con muchas personas
del sexo opuesto, pero sobre todo se deben soslayar los cortejos obvios (gastando
dinero que no se tiene o aparentado virtudes que no se posee como el baile o el
sentido del humor), las burlas hacia los demás y no ser curioso ni indiscreto pues
todo ello le llevará a prisión.
Se debe prescindir de hacer amarres amorosos
a sus parejas con la intención de someterlas, pues en este signo todo trabajo
negro se revierte a quienes los realicen o al que pague por ellos, aunque los
haga otra persona. También exige respetar a los mayores religiosos y trabajar
la Osha e Ifa con honorabilidad.
En Otura Di se marca encarcelamiento por otros
motivos, no solo por la obsesión por mujeres y hombres (cada quien según su
gusto y perdición), sino por su testarudez de querer obtenerlo todo de mala
manera al ver que se esfuerza y trabaja mucho y sus manos siguen vacías.
Una de las respuestas a los obstáculos está
en hacerle Ifa al hijo varón de quien porte este signo, ya que tiene diversos
dones (más antes se investigará si el vástago tiene camino en esas tierras,
cosa que ningún Babalowo hace), pero a cambio debe evitarse el sol y sentarse
en piedras, no ingerir alcohol, ir a fiestas o aceptar comida (aunque se crea
que se le da de buena fe), ni bebidas, regalos y no debe enojarse por cualquier
motivo.
3.
Se señala que debe hacerse caso a los
consejos de la madre (para evitar de ella maldiciones que le atrasen), no
tratar de obtener lo que no le corresponde (el destino es bastante rígido con el
religioso), debe cumplir con Eggun o investigar qué es lo que espera de la
persona, evitando la soberbia religiosa y respetando a los Orishas.
No se debe comer picante ni sal, no se puede
traicionar a nadie, marca prohibición de vender secretos a cambio de sexo (por
mucha ventaja que se crea tener sobre la gente ingenua o descuidada ni porque se
vaya a obtener beneficios), no se mire a los ojos a los demás y póngase
atención a los problemas del corazón que la muerte viene por hacer esfuerzos improvisados,
por no revisarse la sangre, por no cuidarse la próstata y los riñones: se debe
hacer ebboe constante para evitar la muerte prematura.
El religioso debe ser una persona limpia en
su ropa, cuerpo, mente, espíritu y mantener aseados a sus Orishas; no le
contará sus planes a nadie (es hablador e indiscreto), y debe considerar que Shangó
y Abita comen siempre juntos: de hecho, está obligado a hacer ebboe con Abita,
pero sólo si él, el padrino o un mayor sabe cuál y cómo realizarlo.
Todo lo anterior son las recomendaciones
generales, pero de la esencia del Oddu poco se conoce y es ahí en donde se debe
poner atención.
4.
Otura-Idi obliga a reflexionar sobre la lucha interna en la vida de quien lo porte en su
lerí, para lo cual deberá saber cuánto tiempo estará ese odu en su existencia (recordemos
que en la Osha e Ifa todo son ciclos), para solventar sus dos principales
aspectos.
El primero: es un signo donde se siembra
pero no se cosecha, por lo cual quien lo porte deberá vivir con ese estigma de
que es otro quien se beneficia de su trabajo y ello debe aceptarse con humildad
y sin rencor. Por desgracia el apego al sexo es el mayor obstáculo para desarrollar
la espiritualidad y darle sentido a este tema esencial para la evolución de la
persona en su actual reencarnación.
El segundo: es un oddu de polaridad negativa, pero el secreto para llevarlo al lado positivo radica en los Ibeyis, a quienes que se debe recibir lo más pronto posible, pero no se trata de vencer a la maldad, sino de convertirla en un aliado que le ayude, ya que “El Diablo” (Abita), no representa al mal absoluto, sino el relativo y ella actuará sobre la vida de la persona dependiendo sus apegos a lo material, los placeres en general y al sexo en particular, o en el extremo, por su tendencia y afinidad hacia el mundo espiritual y la búsqueda de la verdad.
Para comprender lo anterior se debe entender
a Abita como la máxima forma de la maldad, mas en Otura-Idi es esta Orisha la que cuenta con la sabiduría y los dones para erradicarla pues precisamente
la malignidad destruye todo lo malo.
5.
Otura-Idi manda a Ifa (sobre todo a los
hijos de Shangó y Eleggua), pero quien lo porte NUNCA deberá lavar Santo (el
segundo error de los Babalowos afrocubanos), por el contrario: deberá
investigar si antes tiene camino en el Espiritismo o el Palo (esto es importante,
ya que estando en Ifa puede sustituir el culto a Eggun por el de Odudwa y ello
le podría atrasar), luego pasará a la Osha y podría jurarse como Babalowo,
cumpliendo con la distancia de un año entre una iniciación y otra.
Cualquier consagración deberá consultarse (puede
tardar hasta un año en las manos religiosas adecuadas), con diversos oráculos
para tener la certeza de que el iniciado caminará en la tierra religiosa
correcta, ya que la única manera en la que el oddu consigue estabilidad en la
vida es recibiendo los “poderes” religiosos (atributos), adecuados para hacer
frente a cualquier adversidad siempre y cuando entienda su origen.
Aparte de tomar a los Ibeyis, los debe
reforzar con dos tamborcitos y hacer rogación de cabeza constantemente, pero si
tiene camino de Ifa, debe recibir Odudwa, Orun, Osain, Ayan y Olokun, de
acuerdo a los tiempos que vayan marcando las consultas al pie de Orunla.
13 de julio de 2017
Sí se puede dejar la Santería
Contexto religioso. Hace mucho tiempo leí un texto en el que se mencionaba que el sistema de esclavitud perfecto era la Ley del Karma: ese concepto hinduista mezclado con budismo que señala que la reencarnación está condicionada por las acciones de la vida anterior.
Aquello me impresionó y durante años lo di por válido hasta que coroné Santo, creí en la honestidad religiosa, descubrí la existencia de Olofi, el creador de todo, y a partir de él los Orishas: encargados de que cada persona cumpla el destino elegido antes de nacer.
Gracias a las mentiras de los ya iniciados en la Osha e Ifa, se cae ahora sí en la esclavitud perfecta que hace ver a la Ley del Karma (Oyekun Ika), como una broma infantil por "la obligación" de tener contentas a las deidades so pena de padecer su furia, pero cuántas mentiras como ésta han dicho Santeros y Babalowos (Ogbe Iroso) en nombre de Olofi? muchas, millones, durante siglos.
Se empieza ya a reconocer que los Patakíes cubanos (a diferencia de los nigerianos), están manipulados, los padrinos los usan para engañar y hacer de la Osha e Ifa un negocio (Kali Argyriadis da una pista al hablar de un “Turismo religioso”), lo que lleva a los ahijados, tarde que temprano, a descubrir que los Orishas NO son lo vengativos que desde Cuba pretenden hacernos creer.
En su libro “Leyendas de la Santeria”, Migene González-Wippler explica que los Patakíes fueron manoseados en Cuba para humanizar a los Orishas, con el objeto de enseñar que por mucho que se equivoquen (Oshe Fun), la sabiduría de Orunmila los llevará, vía el regaño y el ebboe, a convertir lo malo en lo bueno tras incurrir en el robo, los abusos, la mentira, el sexo, el asesinato, la traiciones, los placeres, la ambición y la venganza.
Tras pertenecer a diferentes cabildos descubrí que ese concepto obedece más al establecimiento de la esclavitud perfecta que a un llamado para reflexionar sobre una actitud y sus consecuencias. Ahí comienzan las dudas, pero más al escuchar chantajes como te voy a multar, Ochosi está enojado contigo, Oshun te va a tumbar tu negocio, tienes que darle un chivo a Yemaya, Shangó está esperando un carnero, Oggun te pide 3 perros, tienes que sacrificarle un cerdo a Olokun en medio del mar, pero uno de los que vayan contigo morirá o el clásico chantaje: “si no lo haces, el Santo se va a poner bravo contigo”.
Por si esas patrañas no fueran suficientes, los religiosos cubanos afirman que Shangó y Oshun fueron personas que se convirtieron en Orishas (¡?): si en el mejor sentido de la evolución espiritual un ser humano puede llegar a sabio (Odi Ojuani), cómo un mortal se convierte en un Dios para hacer a su antojo?
Así, algunas de estas las situaciones (y otras más), pueden generar justificadas dudas como por qué esta religión la hacen las personas y no las deidades? puedo creer en una práctica religiosa condicionada por las pasiones humanas? dónde quedan los dioses? por qué me va tan mal? en dónde me vine a meter?
Algunas razones para abandonar la religión. Los motivos por los que surgen conflictos existenciales y de conciencia, al momento de practicar la religión, son muchos y están contemplados dentro de la liturgia de Ifa, destacando aquellos en que la persona:
a) no tenía camino religioso: esto es común ya que muchos se inician por curiosidad, ambición o ignorancia…
Así, algunas de estas las situaciones (y otras más), pueden generar justificadas dudas como por qué esta religión la hacen las personas y no las deidades? puedo creer en una práctica religiosa condicionada por las pasiones humanas? dónde quedan los dioses? por qué me va tan mal? en dónde me vine a meter?
Algunas razones para abandonar la religión. Los motivos por los que surgen conflictos existenciales y de conciencia, al momento de practicar la religión, son muchos y están contemplados dentro de la liturgia de Ifa, destacando aquellos en que la persona:
a) no tenía camino religioso: esto es común ya que muchos se inician por curiosidad, ambición o ignorancia…
b) fue timada por religiosos que le vendieron la idea de que la religiónle protegería de enemigos, daría salud, entregaría éxito y riqueza…
c) piensa que la religión proporciona impunidad e inmortalidad y la realidad es que debe vivir su destino (bueno o malo)…
d) está con los Orishas porque da popularidad, renombre e infunden temor, aunque en algún momento viven todo lo contrario…
e) no está de acuerdo con el sacrificio de animales, sufre presiones familiares o rechazo social…
f) va descubriendo con la actitud de sus padrinos que lo que pregonan no es lo que practican…
g) se jactan de pertenecer a un grupúsculo al que ingresó sólo porque tenía dinero para pagar la iniciación y la realidad resulta ser otra…
h) descubre que sus itás o registros fueron manipulados, ya sea tendenciosamente o por vulgar ignorancia…
i) ve su vida inmersa en una interminable serie de calamidades, pobreza, enfermedades, infamias y problemas…
j) descubre que la sabiduría y la justicia no siempre son una virtud de los Orishas…
k) ha gastado muchísimo dinero en obras sin que su vida consiga estabilidad…
l) se da cuenta que sus iniciaciones están mal hechas o no existen…
m) ha sido objeto de vejaciones (incluyendo las de carácter sexual), por parte de sus padrinos…
Es de destacarse dos aspectos sobre este tema: el primero tiene que ver con los ciclos que tiene la vida de toda persona, basados en altas y bajas que nunca son permanentes, salvo que se violen las leyes universales, esto es, que las “malas rachas” tienen fecha de caducidad, razón por la cual un problemano debe ser pretexto para iniciarse en la religión; el segundo, como ya se ha mencionado en otros textos, se refiere a la obligación de cualquier religioso de destrabar un problema con un ebboe, sin ofrecer costosas iniciaciones con el pretexto de que sólo “el Santo” puede salvar.
Qué sucede cuando las religiones de origen africano NO satisfacen las necesidades inmediatas? si los religiosos no ofrecen respuestas? si los Orishas en lugar de solucionar permiten a los padrinos poner obstáculos?... o en el extremo: por qué tras innumerables iniciaciones, realización de obras y la entrega de dinero a los tutores (Oshe Otrupon y Oyekun Meyi), la vida sigue igual de miserable, o lo peor, está hundida en problemas mientras los que deberían remediar exhiben la opulencia y los lujos? (Iroso Juani).
Si ya no se cree, y en consecuencia, crece la inquietud de dejar de practicar la religión (Odi Iroso), ¿ello se puede hacer sin padecer consecuencias ni provocar la ira de los Orishas?... SÍ es posible porque las deidades Yoruba NO son personas, no padecen de la mezquindad humana que les haría egoístas, vengativos, rencorosos y ególatras que les achacan los cuentosde Lydia Cabrera ni los Patakíes cubanos.
Y he aquí el secreto que los padrinos NO comparten a sus ahijados, lo que hace a estas deidades superiores a nosotros y cuya esencia responde a cualquier duda sobre su origen: los Orishas son energía, no son Dioses en un trono deshaciendo con el destino de las personas (como hacían los dioses griegos en el film “Furia de titanes”).
Conocí a un Babalowo que me dijo “creas o no creas en los Orishas ellos intervienen en tu vida”… pero nunca me pudo responder a la pregunta: “si eso es cierto, por qué a los agnósticos, aquellos que NO creen en nadie ni reciben iniciaciones, la vida les es más sencilla que quienes sí creen y dan su existencia por defender una creencia religiosa?”.
No es malo dejar de creer en la Santería: forma parte de la evolución y la búsqueda espiritual, y es mentira (Ika Bemi), que salirse de ella traerá consecuencias (otra gran falsedad de Santeros y Babalowos que desconocen la mecánica religiosa Yoruba, pues el oddu Odi Iroso lo contempla a la perfección: “La persona después de hacer Santo lo abandona”), pero tal como se entró a través de iniciaciones, es de sencillo dejarla?... SÍ, si se hace correctamente.
Cómo dejar la Santería? Cuál es la desventaja de dejar de pertenecer a un club? dejar de recibir noticias sobre algo que nos interesaba… y eso es malo? no, vivíamos más o menos igual antes (con los mismos problemas, o quizá hasta menos), sin enterarnos de lo que sucedía alrededor de un tema… abandonar la religión Yoruba es parecido, quedando a expensas de su sentido común, se obtiene un regreso cuasi normal a la vida cotidiana y se vive el destino tal cual corresponde.
Conozco personas que temen dejar la Santería por temor a desatar la furia de los Orishas, pero acaso la venganza (Irete Sukankola) no es una actitud mezquina exclusivamente humana?... aún más: si abordamos con seriedad el estudio de la Osha, reiteraríamos que las deidades Yoruba son energías y por ello insisto: si los vemos como dioses debemos entender que están por encima de las reacciones mundanas.
Toda creencia o práctica religiosa merece respeto… si por alguna razón se deja de creer, profesar o no se siente satisfecho, aquel que decida alejarse debe hacerlo correctamente para no dejar ciclos abiertos (Iroso Osa), pero primero se estará seguro de que no se desea saber nada más de la Santería (Ogunda Osa)… si se va abandonarla eso obligatorio (Ogunda otura) desprenderse de sus atributos con el mismo respeto que los recibió, de ahí que lo recomendable es:
a) no den de comer sangre a los Orishas antes de darles camino…
b) a collares, pulseras, manillas y demás se dejarán en un río o en el mar…
c) a los secretos de las soperas se les dará camino en los lugares donde se concentre la energía de la naturaleza que representan (en un bosque, el mar, un río, dependiendo el origen del Orisha), se agradecerá todo lo recibido (bueno o malo) y no se transitará nunca más por ahí…
d) si no desea hacerlo de esa manera, se sugiere que se dejen en un río o en el mar y las soperas en un bosque sin que estas se rompan…
e) no se debe dejar las vasijas y su contenido en el mismo lugar…
f) los caracoles (el dilogún), de igual manera se llevan al río o al mar…
g) los atributos de muerto (teja, bastón, resguardos, etc.), se llevarán al camposanto…
h) el Idefá evítese romperlo para sacarlo, y si no hay remedio hacerlo sin que se pierda alguna cuenta: se deberá enterrar en un bosque…
i) la libreta del itá deberá dejarse en un cruce de cuatro caminos (que no quede a la vista), en un lugar apartado y en el campo…
j) tratándose de ropa es aconsejable llevarla al bosque y la entierren directamente (sin meterlas en bolsas ni cajas)…
Específicamente, tratándose de Elegguá (se deberá dejar en un bosque), Oggún (cerca de las vías del ferrocarril), Orunla (en un bosque), Obbatalá (en un bosque cerrado), Oshún (directamente en un rio o cerca de él), Shangó (en un bosque tropical, al pie de una palmera), Yemayá (directamente en el mar), Obba (directamente en un lago o una laguna), Oshosi (en un monte), Olokun (directamente en el mar), Eshu (como atributo, un otá, en un bosque), Orisha oko (cerca de una zona de cultivo agrícola), Ibeyis (en un bosque de palmeras), Oke (en un bosque), Aggayú Solá (al pie de una montaña o cerca de un volcán), Babalú Ayé (cerca de una zona de cultivo agrícola), Osun (en un bosque), Oyá (en la puerta de un cementerio o sus alrededores) y atributos de Eggun (en un cementerio).
Específicamente, tratándose de Elegguá (se deberá dejar en un bosque), Oggún (cerca de las vías del ferrocarril), Orunla (en un bosque), Obbatalá (en un bosque cerrado), Oshún (directamente en un rio o cerca de él), Shangó (en un bosque tropical, al pie de una palmera), Yemayá (directamente en el mar), Obba (directamente en un lago o una laguna), Oshosi (en un monte), Olokun (directamente en el mar), Eshu (como atributo, un otá, en un bosque), Orisha oko (cerca de una zona de cultivo agrícola), Ibeyis (en un bosque de palmeras), Oke (en un bosque), Aggayú Solá (al pie de una montaña o cerca de un volcán), Babalú Ayé (cerca de una zona de cultivo agrícola), Osun (en un bosque), Oyá (en la puerta de un cementerio o sus alrededores) y atributos de Eggun (en un cementerio).
Otra opción es darle coco a cada Orisha (Baba Eyiogbe) y preguntarle a dónde desea que se les lleve, más esto se recomienda sólo para personas que sepan interpretar el oráculo del Obi, evitando preguntas innecesarias ni malinterpretando los diagramas que se dibujen en el suelo: no se debe aceptar la realización de alguna obra religiosa.
Finalmente debe quedar claro que una vez que se le haya desprendido de los atributos, bajo ninguna circunstancia se tratará de recuperarlos ni se acudirá a un religioso de Osha o Ifa para solucionar los problemas cotidianos: existen otras prácticas esotéricas que ofrecen soluciones.
Si bien éstas son recomendaciones en general, puede que al religioso le nazca realizar algo más, pero en este caso debe ser aquello que no implique reactivar o dejar compromisos pendientes: es normal que al momento de cerrar este capítulo de su vida surja alguna duda o sentimiento encontrado, más no deberá convertirse en motivo de arrepentimiento si se está seguro de lo que se busca en la vida.
Es de cada quien consultar el tema con su padrino, más si lo hacen no le entreguen sus atributos (Odi Fumbo), pues podrían darles mal uso: si van abandonar la religión deben tener claro que es decisión propia y no necesitan la opinión de nadie para hacerlo, más si se está inseguro del tema, deberá lavar sus atributos con omiero y sin darles atención ponerlos en un lugar tranquilo de la casa, taparlos con un lienzo blanco nuevo y dejarlos ahí hasta que tenga claro cuál será el siguiente paso.
Después de dejar la Santería. Un tema que seguramente ha estado rondando la cabeza de los lectores es qué sucede con las iniciaciones recibidas?
La primera parte de la respuesta está en el detalle de lo señalado en el inciso 8, en donde al poner a los Orishas en estado de reposo su energía se reduce al máximo por la falta de sacrificios, ofrendas y peticiones (Iwory Meyi)… si ya se dijo que las deidades Yoruba son energía, se debe complementar el concepto de que son la energía vital del propio religioso, por ello al hacer una solicitud a un Orisha lo que se hace es visualizar la petición, misma que se comparte a la “deidad”, la cual al retroalimentarse con la fe y el ebboe, es probable que la haga realidad.
Y qué sucede cuando una persona deja de interactuar con sus atributos? los pone en el referido estado de inmovilidad y entendiendo lo ya señalado es que podemos explicar qué sucede con las iniciaciones: permanecen en el cuerpo físico y astral del religioso, sí, pero veamos…
La entrega de la Mano de Orunla y Coronación de Santo son ceremonias que alinean la espiritualidad con energías universales, en específico, con las que emana su Orisha tutelar… esa ordenación cambia el astral de manera que no vuelve a ser el mismo (Eji Elemere), más si el religioso decide abandonar la religión y cortar todo vínculo con sus atributos, la alineación astral y la energía que residen en la lerí se reducen hasta quedar inactivas, permitiendo que la persona lleve una vida normal (siempre y cuando se desvincule de la religión: dejando de asistir a tambores y casas religiosas, sin participar en iniciaciones o en ebboses).
Debe quedar claro que la conciencia y evolución espiritual alcanzados con las iniciaciones, el estudio de la religión y el trabajo religioso practicado formarán parte del criterio para entender la vida, o lo que es lo mismo, la sabiduría obtenida tras su paso por la religión de los Orishas será parte del quehacer cotidiano.
Una última observación: una iniciación religiosa (cualquiera que modifique la espiritualidad), aunque se aleje de su práctica, seguirá siendo parte del astral aún después de haber fallecido. Ello redunda en situaciones que se pueden determinar en la Consulta espiritual, pues si bien se pueden mantener reencarnaciones (Oyekun Kana) continuas en donde la persona realice iniciaciones en la Santería o Ifa, también es factible que sólo sienta inquietud por ellas o que opte por sacerdocios como el católico, el islam, el budismo, elija consagrar su vida en un convento o prefiera mantener disciplinas como el yoga en su vida cotidiana: con cualquier nombre, pero existen opciones para elevar la vibración espiritual.
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